La Habana, (PL).- El 89,68% de los cubanos registrados en el padrón electoral ejercieron su derecho al voto en los comicios generales del pasado domingo, informó la presidenta de la Comisión Electoral Nacional (CEN) Alina Balseiro. Fueron elegidos 612 diputados al Parlamento y 1.269 delegados a las 15 asambleas provinciales del Poder Popular.

El modelo electoral cubano surgió a partir de la Constitución aprobada en 1976, la cual fue la base de la primera ley electoral. Luego de las modificaciones constitucionales de 1992, la norma debió reestructurarse y es esa la que continúa vigente en la actualidad. La ley organiza las elecciones en dos momentos: las generales cada cinco años para elegir a los diputados a la Asamblea Nacional y a los delegados a la Provincial, y las parciales cada dos años y medio para seleccionar a los delegados a las asambleas municipales.

El sistema electoral cubano se distingue del existente en otros países, principalmente por la posibilidad que tienen los ciudadanos comunes de ocupar responsabilidades públicas, explicó el académico Juan Mendoza, vicedecano de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana. Al referirse a la manera en que las personas pueden llegar a convertirse en candidatos, dijo que en muchos países quienes forman parte de las listas electorales de los partidos son ciudadanos con un desempeño fundamentalmente económico. En ese escenario, es muy difícil presentarse como candidato de manera independiente, debido a lo costosa que puede resultar la campaña.

Situaciones de ese tipo no ocurren en el sistema cubano, donde solo se requiere tener más de 16 años, residir en el país y tener el apoyo de sus vecinos. Esa es una de las razones de que sea un modelo “particular, idiosincrático y profundamente democrático”, según el profesor universitario.

Mendoza apuntó que hay países donde los medios de comunicación presentan las elecciones como paradigmáticas a partir de la existencia de un juego tradicional entre partidos que se enfrentan. “Algunos especialistas lo denominan no como democracia sino partidocracia, porque justamente los partidos representan determinados intereses sectoriales dentro de la sociedad y se erigen como protagonistas de esa disputa supuestamente democrática”, señaló.

En la etapa parcial hay un factor de gran valor que es la nominación, la cual constituye un acto de participación eminentemente ciudadana puesto que para realizarla, se reúne la comunidad a nivel de zonas de nominación y se proponen a aquellas personas con condiciones para representarla. Las propuestas aprobadas en las reuniones pasan directamente a integrar la boleta de esa circunscripción, hecho en el que “se evidencia el concepto ampliamente democrático de nuestras elecciones”, resaltó Mendoza.

Según las normas, los candidatos no realizan campañas electorales, como es frecuente en otros modelos. La Comisión Electoral local es la encargada de divulgar las biografías y fotos para que la población esté informada y pueda discernir quién tiene las mejores condiciones. Otro elemento destacado por el vicedecano es la universalidad de las elecciones cubanas, concretada en “el derecho de todos para votar y así comprometerse ciudadanamente”. La universalidad radica en que todos los cubanos en edad electoral ingresan de forma automática al padrón electoral, mientras que en otras naciones es necesario inscribirse.

“Esto resulta relevante porque cuando se escucha en las noticias que en tal país votó el 40% de los electores, ese por ciento no es de la ciudadanía toda sino de las personas que están inscritas en el padrón. Cuando aquí decimos que vota el 90 y tanto por ciento, es en realidad tomando en cuenta a toda la población”, sentenció.

La vicepresidenta de la CEN Rosa Charroó destacó las singularidades del proceso eleccionario cubano. Nuestro sistema electoral permite la expresión democrática de cada uno de los ciudadanos, a partir de su intervención activa desde la posición de elector que postula y que con su voto decide quién lo va a representar, en un proceso participativo y abierto, consideró en una entrevista concedida a Prensa Latina.

Uno de los puntos más genuinos de nuestro sistema electoral es que las personas encargadas de organizar y dirigir el proceso se erigen autoridades electorales a partir de sus méritos, resaltó Charroó Son ciudadanos que proceden de diversos sectores de la población como profesionales, técnicos, estudiantes, jubilados, campesinos, amas de casa, explicó.

Otra característica de nuestro proceso eleccionario es que está normado y regulado en una legislación especial como la Ley Electoral 72, de 1992, además de la Constitución de la República y las normas y reglas complementarias que dicta la CEN. De acuerdo con Charroó, no es un proceso que se desarrolle de forma arbitraria o improvisada, sino que está reglamentado y las personas que actúan como autoridades electorales deben obediencia únicamente a la Ley.

Asimismo, los candidatos no se postulan por ningún partido político, sino por una asamblea de vecinos a nivel de barrio, donde libremente las personas pueden proponer y ser propuestas. Es decir, no hay ninguna organización política que intervenga en la nominación, ni se postula a alguien por su posición económica, sino que prevalece la elección o preferencia de los vecinos, a partir de los méritos y capacidades de los nominados para representar a su comunidad en el Gobierno.

El proceso electoral 2012-2013

El Consejo de Estado de Cuba convocó el 5 de julio del año pasado a los comicios generales 2012-2013 para elegir a los delegados a las asambleas municipales (concejales) y provinciales del Poder Popular así como a los diputados al Parlamento. Durante la primera etapa de los comicios generales, en octubre de 2012, se postularon 32.183 candidatos a delegados para las Asambleas Municipales del Poder Popular, informó la CEN.

Con una asistencia superior al 85%, el proceso electoral se caracterizó por la masividad, organización, entusiasmo y disciplina que distinguieron las reuniones vecinales efectuadas del 3 al 29 de septiembre en toda la isla, afirmó la presidenta del CEN Alina Balseiro. De los candidatos, el 34,3% fuero mujeres, el 19,27% jóvenes y el 42,03% negros y mestizos. También, el 50,60% de los postulados poseen nivel medio superior y 38,79% son universitarios.

La edad con mayor representatividad entre los nominados corresponde al grupo comprendido de 41 a 50 años, con un 38,33% del total. El promedio nacional de candidatos por circunscripción fue de 2,2 y en ese sentido, la oriental provincia de Guantánamo obtuvo los mayores resultados de todo el proceso con una media de tres, resaltó Balseiro.

Con más de 29.500 colegios electorales y un promedio de 290 electores por cada uno, Cuba concluyó el 21 de octubre del año pasado la primera etapa de las elecciones generales para elegir a los delegados a las asambleas municipales y provinciales del Poder Popular y a los diputados del Parlamento. De acuerdo con las estadísticas de la CEN, más de ocho millones 100 mil cubanos, el 91,9% del total de personas con derecho a voto, acudieron a la primera vuelta de los comicios.

Un total de 13.127 candidatos a concejales de las 14.537 plazas en liza resultaron confirmados por la voluntad ciudadana para integrar en su momento las 168 Asambleas Municipales del Poder Popular. Ello implica que a la segunda vuelta de las elecciones fueron 1.410 circunscripciones o distritos electorales a nivel de municipio, donde se eligió a igual número de delegados.

Unos 960 mil cubanos fueron convocados a las urnas durante la segunda vuelta de las elecciones municipales el 4 de noviembre, excepto en las provincias de Santiago de Cuba y Holguín, las más golpeadas por el paso del huracán Sandy, para elegir 1.160 delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular (concejales), uno por cada circunscripción.

El 88,31% de los cubanos registrados para la segunda vuelta ejerció su derecho al voto, informó la CEN. Acudieron a las urnas en 13 de las 15 provincias del país más de 895 mil ciudadanos, del alrededor de un millón de incorporados al padrón. Fueron electos 1.159 delegados a las asambleas municipales del Poder Popular, por lo que solo una circunscripción (división electoral) tuvo la tercera vuelta el siguiente domingo.

Luego de tres jornadas de votaciones resultaron en Cuba electos más de 14.440 delegados a las asambleas municipales del Poder Popular, y hasta noviembre del año pasado restaban por seleccionar 89 concejales, todos en la oriental provincia de Santiago de Cuba, donde los comicios municipales sufrieron retrasos por el impacto del huracán Sandy en la madrugada del 25 de octubre.

Nuevas elecciones de asambleístas y parlamentarios

El 16 de diciembre transcurrió la nominación de los candidatos a diputados al Parlamento cubano en todo el territorio nacional, en sesiones extraordinarias de las 168 asambleas municipales del Poder Popular. Los 14.537 concejales electos recientemente también seleccionaron a los candidatos a delegados a las asambleas provinciales del Poder Popular. Unos ocho millones 600 mil cubanos definirían mediante voto igual, libre y secreto en las elecciones generales previstas para el 3 de febrero, a los ciudadanos que ocuparían los 612 escaños del Parlamento y los casi 1.270 puestos en las asambleas provinciales.

Se aprobaron candidaturas compuestas en un 50% por los delegados municipales elegidos en los comicios acontecidos entre octubre y noviembre en todo el país, con la participación de más del 94% de los convocados. La otra mitad la integraron propuestas realizadas por las comisiones de candidatura, de las cuales forman parte organizaciones sociales y de masas como la Federación de Mujeres Cubanas, la Federación Estudiantil Universitaria y la Central de Trabajadores de Cuba.

El líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz fue elegido candidato a diputado al Parlamento nacional, durante una sesión extraordinaria de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Santiago de Cuba. La televisión nacional informó que los delegados a esa entidad aprobaron la candidatura de Castro junto a la de otras 24 personas. Los nominados contaban con los requisitos establecidos por la Ley Electoral, y la composición del grupo logra un equilibrio en cuanto a sexo, raza, edad, ocupación y nivel cultural.

Más de ocho millones 630 mil cubanos fueron convocados a las urnas el 3 de febrero de 2013 para elegir los 612 diputados al Parlamento y los 1.269 delegados a las 15 asambleas provinciales del Poder Popular. Según datos de la CEN, fueron habilitados en toda la isla 29.957 colegios, donde trabajan unas 226 mil autoridades, de las cuales cerca de 150 mil se desempeñan en las mesas.

Los ciudadanos votaron en dos boletas, una de color verde para los diputados y otra blanca, para los delegados provinciales. La candidatura integrada por 612 personas para el Parlamento, y 1.269 para las asambleas provinciales, contó casi con 49% de mujeres, 37% de negros y mestizos y 82% de graduados de la enseñanza superior, además de un promedio de edad de 48 años.

Alrededor de 26 mil jóvenes acudieron a las urnas por primera vez, en un país en el que la incorporación al padrón electoral es de oficio, cuando los ciudadanos cumplen los 16 años. De acuerdo con la legislación vigente, solo están inhabilitados para el voto los sancionados judicialmente y las personas afectadas con incapacidad mental.

Según un parte preliminar de la CEN, acudieron a las urnas siete millones 877.906 electores. De las boletas depositadas en las urnas resultaron válidas el 94,17% (siete millones 418.522), mientras que el 4,63% estaban en blanco y el 1,2% anuladas. Las 612 propuestas para diputados al Parlamento resultaron electas y de esa manera quedó conformado en un 48,36% de mujeres, mientras que los jóvenes de hasta 25 años representan el 18% y el promedio de edad es de 48 años.

También fueron elegidos los 1.269 delegados a las 15 asambleas provinciales del Poder Popular, de los cuales el 50,5% son mujeres y más del 7% son jóvenes de hasta 30 años para un promedio de edad de 45 años.

Cubanos respaldan al sistema político

La asistencia masiva a los comicios municipales del 21 de octubre en Cuba fue considerada una muestra de compromiso con el proyecto socialista y democrático y la actualización del modelo socio-económico en la isla. Para la vicepresidenta de la CEN Rosa Charroó, lo ocurrido en los 29,585 colegios habilitados fue “una expresión inequívoca de respaldo a la Revolución y al sistema democrático en Cuba”.

Desde ya podemos calificar de históricos estos comicios, porque una vez más el pueblo ha concurrido de forma masiva y entusiasta a los sufragios, señaló la funcionaria al resumir las votaciones. Según datos de la CEN, desde 1976 -cuando se realizaron las primeras elecciones generales en la nación caribeña- siempre ha participado en las urnas una cifra superior al 90% de los registrados.

De acuerdo con las estadísticas oficiales, más de ocho millones 100 mil cubanos, el 91,9% del total de personas con derecho a voto, acudieron a la primera vuelta de los comicios celebrados en octubre de 2012. De la misma forma, la amplia participación popular en los comicios del 3 de febrero constituyó una muestra de respaldo al sistema político vigente en la isla y a su proceso de actualización socioeconómica, coincidieron los electores.

Según el jubilado Manuel Díaz, la cita en las urnas para elegir a los integrantes del Parlamento y las asambleas provinciales del Poder Popular representa una oportunidad de demostrar compromiso con el proceso revolucionario. Estas elecciones movilizan a millones de cubanos que no quieren dejar dudas de su apoyo al socialismo y su actualización, en tiempos en los cuales vemos por el mundo lo que sucede cuando no hay unidad, dijo a Prensa Latina en el capitalino municipio de Playa, donde ejerció su derecho al sufragio.

Para la estudiante y trabajadora Martha, se trata de fijar postura a favor de un sistema que “coloca al ser humano por encima de todo”. “Con nuestras virtudes y desaciertos debemos continuar apostando al fortalecimiento de este proceso, y así pensamos la amplia mayoría, lo que queda claro cuando uno ve a tanta gente votando”, apuntó.

Por su parte, Eloisa Morales estimó en el también habanero municipio de Plaza que las elecciones sirven para validar el sistema político y social de Cuba. Desde horas tempranas vemos a los niños con sus uniformes en las calles, aquí no hay armas, ni preocupaciones por el robo de votos, ni acusaciones de corrupción electoral, lo cual vale la pena preservar, expuso.

Poco después de ejercer su voto, el presidente del Parlamento cubano Ricardo Alarcón calificó los sufragios de “día de fiesta y celebración”. Cada vez que en Cuba hacemos elecciones, estamos reafirmando y ejerciendo nuestra soberanía, porque este es nuestro sistema, no lo copiamos de ninguna parte, sentenció.

De acuerdo con Alarcón, el formato utilizado en la isla para el ejercicio democrático “nace de nuestras tradiciones, así era como los mambises (ejército libertador durante la gesta independentista) elegían a sus asambleas en medio de la guerra, sin partidos políticos, grandes maquinarias electorales y sin uso del dinero”.

* Con reportes de los periodistas de Prensa Latina Jorge Hernández, Martha Andrés Román, Luisa María González García y Waldo Mendiluza.