Vientiane, La Paz y Lima (PL y ABI).- Laos inició los preparativos para acoger la conferencia de países en desarrollo sin salida directa al mar (Lldc) que, bajo la sombrilla de Naciones Unidas, concertan acciones para enfrentar sus vulnerabilidades geográficas y económicas. En América Latina, Chile ofreció nuevamente a Bolivia una salida al mar sin soberanía. “Siempre hemos señalado nuestra disposición a apoyar la demanda (marítima) justa del pueblo boliviano”, dijo el presidente peruano Ollanta Humala.

El comité nacional organizador de la conferencia de países mediterráneos, presidido por el vice primer ministro y canciller de Laos Thongloun Sisoulith, echó a andar el dispositivo necesario para recibir a más de 50 delegaciones de alto nivel dentro de un mes.

Laos desempeñó la presidencia del grupo de 1998 a 2007 y reasumió esa posición en 2012, debido a su sobresaliente contribución. En esta última fecha sumaban 44 los países considerados mediterráneos, 16 en Europa, 16 en África, 10 en Asia y dos en América Latina.

Los Estados mediterráneos de Asia, África y Europa revisarán los progresos logrados desde que en 2003 se adoptó el Programa de acción de Almaty (APA) y examinarán las especiales necesidades del conjunto dentro de una estructura global de cooperación en transporte y tránsito, puntualizó una nota oficial. Se espera que los participantes discutan las dificultades, retos y limitaciones actuales y exploren soluciones para materializar el mencionado programa con vista a una cumbre prevista para 2014.

El APA es el primer plan internacional de acción de los mediterráneos que se toma como referencia para desarrollar los sistemas de transportación a través de fronteras terrestres con el propósito de facilitar el flujo de productos hacia puertos marítimos. Implica racionalizar el servicio comercial y los procedimientos aduaneros, recortando los costos para hacer que los países interesados puedan acceder al mercado global en términos más competitivos, de acuerdo con los propósitos trazados por la ONU.

Bolivia espera propuesta chilena

El Presidente Evo Morales informó el lunes que el gobierno boliviano espera la propuesta oficial de su par de Chile sobre la perfección del Tratado de 1904; la negociación de soberanía por razones económicas y el enclave territorial con autonomía en Arica para avanzar en el centenario diferendo marítimo entre ambos países.

El Jefe de Estado se refirió a las declaraciones del presidente de Chile Sebastián Piñera, quien dijo que se pueden perfeccionar los tratados internacionales; abordar el tema de soberanía por razones económicas, además ofreció un enclave territorial para Bolivia en el norte de Chile.

“Mediante la Cancillería estamos esperando una propuesta oficial del Gobierno de Chile, en qué consiste eso de perfeccionar, en qué consiste el tema de que por razones económicas podemos discutir el tema de soberanía, la salida al mar con soberanía, y en qué consiste este enclave, quisiéramos saber porque hasta ahora no hay ninguna propuesta oficial de parte del Gobierno chileno”, manifestó Morales.

Respecto a la perfección de los tratados internacionales, el Mandatario explicó que Piñera en varias oportunidades afirmó que el Tratado de 1904 es “irrevisable” pero en su intervención en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) dijo que “por supuesto” los tratados se pueden perfeccionar.

Asimismo, sostuvo que Piñera utilizó en su intervención un término “muy importante” para el pueblo boliviano cuando dijo que “los temas de soberanía no se negocian excepto por intereses económicos”. “Además en los últimos días el periódico la Tercera de Chile dijo que el Presidente de Chile ha ofrecido a Bolivia otorgarle autonomía en un enclave territorial en la zona fronteriza del norte de Arica, donde se puede desarrollar un puerto, un balneario, pero sin ceder soberanía, por una parte hablan de soberanía y por otra solamente de autonomía”, apuntó.

Agregó que ese planteamiento de Chile se basa en una salida al mar por una zona de litigo con Perú, por lo que Morales se abstuvo de emitir comentarios alegando que es “muy prematuro” hablar sobre el diferendo marítimo de esos países, que se dirime en la Corte Internacional de La Haya.

“Lo que quiero decirles es (que para Chile) por una parte los tratados son irrevisables e inviolables, pero sin embargo nos plantea que se puede perfeccionar los tratados, además por razones económicas se puede tocar la soberanía y además plantea que hubiera ofrecido un enclave en el norte de Chile”, remarcó.

Aseguró que en ese debate lo “más importante” es que existe un diferendo marítimo pendiente entre Bolivia y Chile, en el marco de una salida al mar con soberanía. En esa dirección, Morales afirmó que la decisión del pueblo y del Gobierno boliviano es que es “innegociable” cualquier pretensión de parte del Gobierno de Chile sobre la salida al mar con soberanía.

En la guerra del Pacifico, Bolivia perdió 120.000 km2 y 400 km de costa, extensión territorial que reclama a Chile desde el siglo XIX. En 1904 ambos países firmaron un tratado que fijó la frontera y en 1978 Bolivia y Chile cortaron relaciones diplomáticas. A la fecha la relación se entabla mediante las vicecancillerías.

En marzo de 2011, el Presidente Morales anunció la decisión de Bolivia de demandar a Chile ante un tribunal internacional para que restituya al país su cualidad marítima, tras sostener con Santiago un diálogo sin resultados sobre este tema, en el marco de una agenda de 13 puntos acordada en 2006.

En entrevista con el diario La Tercera, el presidente de Chile informó que ofreció a Bolivia una salida al mar sin soberanía en el norte de Arica, en territorio que -antes de la Guerra del Pacífico (1879-1883)- perteneció al Perú. Sin embargo, Piñera advirtió que si Chile pierde el diferendo marítimo con Perú que está en la Corte Internacional de La Haya, la solución ofrecida a Bolivia “perdería validez”.

Al respecto, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso del Perú Víctor Andrés García Belaunde calificó de “desleal” y “mentirosa” esa propuesta, según medios internacionales de prensa. Por su parte, el presidente Ollanta Humala consideró el lunes que la demanda marítima boliviana es legítima, justa y bilateral, además distinta al diferendo de Perú con Chile, que se dirime en el Tribunal Internacional de la Haya.

“Sobre el tema de Bolivia debo recordarles que el reclamo al mar de Bolivia, que nos parece legítimo, nos parece justo, es un tema bilateral entre Chile y Bolivia”, afirmó en un contacto con los periodistas, que le pidieron su opinión sobre el ofrecimiento del presidente de Chile a Bolivia, sobre una salida al mar por el norte de Arica.

“Y recordar también que lo que estamos demandando en La Haya es una delimitación marítima, y lo que Bolivia está reclamando a Chile es un corredor terrestre. Una cosa es tierra, otra cosa es mar”, complementó Humala. El Presidente peruano aseguró que, como parte de una política de Estado, en Perú “siempre hemos señalado nuestra disposición a apoyar la demanda justa del pueblo boliviano”.

De otro lado, el canciller Rafael Roncagliolo en una entrevista anterior a las declaraciones de Piñera -duramente criticadas aquí durante el fin de semana- dijo que la demanda marítima boliviana tiene que resolverse bilateralmente entre Bolivia y Chile.

“Nuestra delimitación marítima es una cosa totalmente distinta a la demanda boliviana y lo que los bolivianos hagan en dirección de satisfacer su demanda seguirá siendo un tema bilateral (con Chile)”, señaló. Dijo también que, independientemente de ello, Perú practica una política de buena vecindad con todos los países latinoamericanos y propugna la integración regional.

“Con Bolivia, hemos sometido al Congreso el intercambio de notas complementarias para los acuerdos de Ilo y esperamos su aprobación”, señaló sobre las facilidades dadas a Bolivia en ese puerto peruano desde 1992. Por otro lado, el ex canciller y miembro del equipo jurídico que atiende el diferendo con Chile Eduardo Ferrero dijo que la propuesta referida por Piñera -que el gobierno boliviano dice no haber recibido- está fuera de contexto.