Santiago de Chile (Fundación Solón).- Sesionó en Santiago la primera cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos (Celac) y la Unión Europea (UE) con el lema “Alianza para el desarrollo sostenible: Fomentando las inversiones de calidad social y medioambiental”. Se trata del séptimo cónclave de naciones de América y el Caribe (ALC) con la UE desde la primera Cumbre UE-ALC de Río de Janeiro en 1999, pero el primero en el que los 33 países latinoamericanos participan en bloque y con un interlocutor común, la Celac, creada en diciembre de 2011 en Caracas.

El presidente de Chile Sebastián Piñera subrayó la importancia de que los países de ALC asistan a la reunión el 26 y 27 de enero de 20013 como una sola voz, a diferencia de diálogos anteriores: “La UE se reúne con los 33 países como Celac, esperamos empezar una nueva era, una nueva etapa en las relaciones de Europa con ALC que esté menos basada en la ayuda o el asistencialismo, y más en la cooperación estratégica para el desarrollo, en tener mercados más abiertos, más integrados…”.

Piñera destacó que la región “aprendió de sus errores, y la mejor prueba de ello es que, cuando había crisis a nivel mundial era la que más sufría, la que más se estancaba, y en medio de la actual crisis mundial logró enfrentarla de manera diferente”.

El 21 de enero en Bruselas la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad Catherine Ashton significó que las relaciones del bloque comunitario con ALC “nunca habían sido tan fuertes como ahora”, y dijo estar convencida de que ambos bloques unirán sus fuerzas ante desafíos globales en su primera cumbre birregional.

Presidió la cumbre el presidente Piñera, que ejercía la presidencia de la Celac, y la UE estuvo representada por el presidente del Consejo Europeo Herman Van Rompuy, el presidente de la Comisión Europea (CE) José Manuel Barroso y el comisario de Comercio de la UE Karel de Gucht.

“En Santiago confirmaremos el carácter estratégico de nuestra relación basada en valores comunes. Analizaremos los principales retos a los que se enfrenta la comunidad internacional y estudiaremos la manera de reforzar nuestra cooperación para trabajar juntos por un mundo más justo, más seguro y más próspero”, dijo Van Rompuy. “Nuestra prolongada asociación con los países de ALC se basa en el convencimiento de que ambas partes comparten intereses comunes en el interdependiente mundo de hoy día y extraen múltiples ventajas de su colaboración”, manifestó Barroso.

Ashton esperaba que la cumbre de Santiago “constituya una oportunidad para subrayar que no solo compartimos valores como la democracia y los derechos humanos, sino que también asumimos responsabilidades globales”. Al respecto, recordó la colaboración de la UE para dar respuesta a desafíos como la seguridad y el cambio climático en ALC.

El comercio en el centro del debate

La primera cumbre Celac-UE buscaba concretar una alianza estratégica integral que trascienda el plano meramente económico y comercial y abarque asuntos de cooperación, procesos de integración y derechos humanos. Sin embargo, la retórica social parece haber sido solo el edulcorante de un encuentro que, como en citas anteriores, priorizó los negocios comerciales y las prerrogativas de las inversiones privadas.

Barroso adelantó que la cumbre se ocuparía de las inversiones y el desarrollo sostenible, un aspecto primordial de la relación birregional. “La UE no es solo el principal inversor extranjero en los países de América Latina y el Caribe, sino también un socio comprometido en la promoción del desarrollo sostenible. Nuestra responsabilidad social y medioambiental debe convertirse en una prioridad común para el futuro de ambas regiones”, afirmó el presidente de la CE.

La UE invirtió durante la última década 30 mil millones de dólares anuales en América Latina y el Caribe, lo que representa cerca del 40% del total de sus inversiones en el extranjero. Es así que la cumbre de Santiago tuvo una agenda de debate sobre papel de las inversiones “asociadas a la responsabilidad social empresarial y al emprendimiento como motor de desarrollo”, predefinida por delgados de más de 40 países en Puerto Varas, Chile, el 30 de noviembre de 2012.

En dicha reunión preparatoria se acordó que los países de ambos bloques trabajarían para avanzar en materia de responsabilidad social empresarial y establecer una relación adecuada con las comunidades, y también pondrán énfasis en dar mayores garantías a la inversión y al desarrollo de nuevos emprendimientos. [1]

Es muy importante que las naciones del subcontinente generen las condiciones necesarias para atraer más inversión de calidad que contribuya al desarrollo sustentable de sus economías, “esto significa que por un lado exista desarrollo económico y por otro una mayor equidad y bienestar social y protección al medio ambiente. No podemos olvidar que el desarrollo económico está al servicio de la gente y no la gente al servicio del desarrollo económico”, explicó el ministro de Economía de Chile Pablo Longueira.

En una reunión preparatoria de la cumbre el 25 de enero, los Ministros de Asuntos Exteriores delinearon la agenda de comercio y la inversión, la seguridad jurídica, el desarrollo sostenible y la responsabilidad social de las empresas, con el lema “Trabajando por el crecimiento y la estabilidad”.

El vicepresidente de la Comisión de Industria y Emprendimiento de la CE Antonio Tajani viajó a Santiago en compañía de 51 representantes de 40 empresas y asociaciones industriales de 10 Estados europeos, iniciativa que forma parte de una serie de “Misiones en pro del crecimiento” para ayudar a las empresas europeas, en particular a las pequeñas y medianas empresas (pymes), a aprovechar mejor los mercados internacionales emergentes.

Durante las conversaciones en Santiago, los delegados de la UE destacaron la importancia de un entorno abierto, transparente, no discriminatorio, estable y favorable para las empresas, y reiteraron que la seguridad jurídica es esencial para los inversores. También subrayaron la importancia de promover la apertura del comercio y de abstenerse de aplicar medidas proteccionistas, con el fin de garantizar la continuidad del crecimiento y el desarrollo.

La UE puso de manifiesto su voluntad de colaborar con los socios de los países ALC en el ámbito de la responsabilidad social de las empresas, asunto que forma parte de la estrategia de inversión de la UE. En ese marco, Van Rompuy, Barroso y el comisario De Gucht se reunieron con directivos de empresas, líderes políticos e instituciones relacionadas con el mundo empresarial de ambas regiones.

El tema central del debate del IV Encuentro Empresarial de la Celac-UE fue “Inversiones para el crecimiento económico, la integración social y la sostenibilidad del medio ambiente”. En la oportunidad, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria Europeas (EuroChambres) presentaron un estudio sobre el rol de las pymes, jugadores estratégicos en el desarrollo inclusivo de los países en ambas regiones, sobre todo en las áreas de energías renovables, tecnologías limpias y biotecnología.

El informe presentado revela que las pymes en la UE y Latinoamérica representan en común cerca del 99% del total de firmas y emplean al 67% de los trabajadores, a pesar de su menor productividad y contribución al producto interno bruto en comparación con las empresas de mayor tamaño.

La declaración del encuentro del IV Encuentro Empresarial de la Celac-UE reconoció al sector privado como contribuyente del desarrollo eficaz y crecimiento inclusivo en tiempos de crisis, y valoró el importante papel de las pymes en el impulso de las relaciones bilaterales. Además, acordó crear un entorno de inversión transparente y estable con respeto al Estado y un trato justo e igualitario a los inversionistas; planteó reactivar las negociaciones de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio, y propuso impulsar el acuerdo de asociación entre la UE y el Mercado Común del Sur (Mercosur).

Por su parte, el comisario De Gucht aprovechó la cita para negociar con sus homólogos de la región asuntos de la agenda comercial, concediendo una prioridad especial a la aplicación provisional de los acuerdos de libre comercio con Colombia y Perú, así como el Acuerdo de Asociación con Centroamérica. Se esperaba que esos acuerdos se firmen formalmente en la cumbre UE-Celac.

Nota:

[1] Asistieron el ministro de Economía de Chile Pablo Longueira, las ministras y ministros de la Producción de Perú Gladys Triveño, de Industria de Argentina Débora Giorgi, de Economía y Empleo de Portugal Alvaro Santos, el secretario ejecutivo adjunto de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) Antonio Prado y el director general de Empresa e Industria de la Comisión Europea Daniel Calleja.