En Italia se está estudiando un proyecto inteligente de alumbrado publico. Es un sistema de iluminación que revolucionará los tradicionales postes de luz, ampliamente distribuídos en las zonas urbanas de las ciudades. Se trata de una plataforma de supervisión capaz de planificar el alumbrado de una ciudad.

Es una iniciativa de la sociedad Samart Planet de IBM que ofrece ayudar a ciudades y administraciones públicas, mejorando la calidad de vida urbana, incrementando los niveles de seguridad y preservando la sosteniblidad a través de un uso más inteligente de la moderna tecnología.

La idea ha nacido del deseo de encontrar un modelo de ciudad que pueda invertir en un nuevo tipo de iluminación con un sistema de control remoto inteligente. La capacidad es de permitir a sociedades como SMARTE con su sistema MINOS SYSTEM (Maintenance and remote testing evironment) junto con las tecnologías de UNPI Electrónica, de ofrecer a las administraciones públicas la capacidad de activar una serie de servicios innovadores para los ciudadanos y para los usuarios. UNPI Electrónica es líder mundial en la tecnología de líneas de alta tensión y pone a disposición su KNOW-HOW para modelar un sistema totalmente sostenible y que pueda ser implementado de inmediato para el uso de las redes electricas existentes, una red de servicios dispuestos a comprometerse y aumentar los niveles de servicios.

Este sistema tecnológicamente avanzado puede iluminar una ciudad cuando, como y allí donde se necesite con alta velocidad y con una red de area local (LAN), proporcionando una amplia gama de servicios, sin efectuar nuevos cableados, convirtiéndo las infraestructuras ideales en puntos de recarga elètrica como la gestión del alumbrado publico, recargas de baterias para medios eléctricos (vehículos elèctricos, coches de inválidos, etc,) y en pantallas que puedan ser instalados en la ciudad para visualizar en tiempo real y en detalle todos los parámetros meteorológicos registrados en todo el territorio, (humedad, temperatura, viento, etc.), incluso informaciones viales sobre carreteras, control en los servicios de contaminación, control del trafico vehicular en las ciudades, y, por último, un impacto positivo sobre el medio ambiente.

En una ciudad con unos 30.000 puntos luz distribuídos en toda el area urbana, significa poner en práctica un proyecto de eficiencia energetica, y por lo tanto, adoptar un sistema de iluminación de calles, supliendo todos los requisitos en términos de iluminación y lograr un ahorro de más del 40% en total conformidad con las normas relativas a la contaminación lumínica.