Caracas, Managua, Santo Domingo y Tegucigalpa.- La iniciativa Petrocaribe de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) garantiza entre el 40 y 45% de la seguridad energética centroamericana, con mecanismos inéditos de financiamiento sustentados en principios de soberanía, comercio justo y vocación de servicio a los pueblos. Se trata de un aporte fundamental de la Revolución Bolivariana a la integración latinoamericana.

El mecanismo Petrocaribe fue creado en junio de 2005 por el presidente venezolano Hugo Chávez con el objetivo de reducir las asimetrías en 14 países de la región mediante el suministro de crudo y derivados a precios preferenciales y con facilidades de pago. Integran el bloque Antigua y Barbuda, Belice, Cuba, Dominica, Granada, Guatemala, Guayana, Haití, Jamaica, Nicaragua, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Surinam y Venezuela. (1)

Entre 2005 y 2011 Petrocaribe proporcionó 176 millones de barriles, entre petróleo y otros recursos, valuados en más de 14 mil millones de dólares. En 2005, cuando surgió la iniciativa, apenas se comercializaban 42 mil barriles al día, pero durante 2011 el suministro promedio de hidrocarburos alcanzó los 98 mil barriles diarios, informó el presidente de Petróleos de Venezuela (Pvdsa) Rafael Ramírez.

En los primeros seis años de vida de Petrocaribe el intercambio comercial ascendió a 14.955 millones de dólares, de los cuales 5.826 millones fueron respaldados por mecanismos de financiamiento y compensación alternativos. Los Estados signatarios cancelan parte de sus compromisos financieros mediante la exportación de distintos productos. Ramírez estimó que en 2013 más de 868 millones de dólares de la factura petrolera se pagarán en bienes y servicios, en especial alimentos. (2)

Petrocaribe dotó a los distintos países de sus propias empresas nacionales para que logren la soberanía en el manejo de recursos energéticos. En siete años y medio, el mecanismo de integración conformó 13 empresas mixtas en 10 Estados (10 de hidrocarburos, una de petroquímica, otra de transporte y la última de alimentos), que permitieron eliminar la actividad especulativa de las transnacionales de la energía.

Petrocaribe invirtió alrededor de 810 millones de dólares en la instalación de al menos 25 plantas en Cuba, República Dominicana y Jamaica, con una capacidad de refinación total de 119 mil barriles diarios, 244 mil barriles de almacenamiento y 365 megavatios de generación eléctrica, precisó Ramírez. (3)

El mecanismo integrador avanza en el desarrollo de ocho nuevos proyectos de infraestructura energética con una inversión estimada de 16.690 millones de dólares. Para 2014 espera elevar el potencial de refinación hasta 450 mil barriles con la construcción de cuatro nuevas plantas de procesamiento. Respecto al almacenamiento, aumentaría la capacidad hasta un 1,4 millones de barriles. (4)

En el ámbito social, Petrocaribe financia más de 340 planes y proyectos de alto impacto en áreas de educación, salud, construcción de viviendas, electrificación, fomento de la pesca y producciones agropecuarias en más de una decena de países, con inversiones ascendentes a 230 millones de dólares.

La VII reunión del Consejo Ministerial de ese mecanismo de integración,celebrada del 24 al 25 de octubre de 2012 en Nicaragua, dio cuenta de la trascendencia del acuerdo energético considerado único en el mundo.

A juicio del presidente de Nicaragua Daniel Ortega, Petrocaribe es sin discusión alguna un proyecto revolucionario encaminado a llevar bienestar a todos los pueblos de la región. Sin la Revolución Bolivariana, encabezada por Hugo Chávez, hubiera sido imposible el surgimiento y desarrollo de esta fórmula de hermandad y justicia, valoró el líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Al intervenir en la reunión conjunta de la ALBA y Petrocaribe el 10 de enero de 2013, el vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba Miguel Díaz-Canel enfatizó que Petrocaribe es un mecanismo de solidaridad energética que va más allá de un mero acuerdo de suministro, ya que ha permitido contrarrestar los efectos de la crisis económica, energética y de alimentos.

Notas:

1. En enero de 2008 Honduras se convirtió en el miembro número 18 de Petrocaribe, aunque tiene suspendido el suministro de carburantes a raíz del golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya en junio de 2009. Honduras recibía 20 mil barriles diarios de crudo, pagando 50% de la factura en 90 días, y el resto en 25 años, con dos años de gracia y 1% de interés anual. Esta nación centroamericana gasta unos dos mil millones de dólares en la compra anual de combustible en el mercado internacional, y con Petrocaribe dispondría de un crédito blando de mil millones de dólares anuales. A fines de mayo de 2012 el ministro de Planificación y Cooperación Externa de Honduras Arturo Corrales aseguró que su país volverá a Petrocaribe para comprar combustible a crédito, pero no a la ALBA. “El presidente Porfirio Lobo ha dicho que Petrocaribe es un mecanismo estrictamente comercial, pero el ALBA es un organismo político, y a esto él dijo no, porque Honduras tiene su propia agenda política”.

2. En abril de 2012 el gobierno venezolano garantizó que, independientemente de lo que ocurra con el petróleo en el mercado internacional, cumplirá con el acuerdo de Petrocaribe con la República Dominicana. El acuerdo respalda el financiamiento de todos los proyectos que tengan impacto social, y apoya la siembra de frijoles negros en Elías Piña para abastecer al mercado venezolano. De igual forma, Bolivia y Venezuela firmaron acuerdos energéticos en el marco de la ALBA para la importación de diesel. Según el convenio, la República Bolivariana suministrará directamente 250 mil barriles de crudo mensuales a través de una empresa mixta conformada por PDVSA y YPFB. El 50% de la factura será pagada en un periodo de 90 días y el otro 50% en un periodo de 23 años, más dos años de gracia y con un interés de 2%.

3. La refinería de petróleo que opera la empresa mixta cubano-venezolana Cuvenpetrol SA en la ciudad de Cienfuegos, Cuba, superó los 100 millones de barriles de crudo procesados en menos de cinco años de gestión. La reactivación de la planta terminada a principios de los años 90 del pasado siglo, con tecnología de la entonces Unión Soviética, ocurrió a lo largo de 2007, e inició operaciones el 7 de enero de 2008. Fue el primer gran proyecto de la política de integración energética de la ALBA con una inversión de 130 millones dólares. Se trata de la tercera mayor refinería de Cuba, con una capacidad de diseño para procesar 65 mil barriles diarios en la primera etapa y con proyecciones de incremento hasta 150 mil toneles. El diésel representa cerca del 22% de la producción total; la mayor proporción (48%) corresponde al fuel oil, seguido por gasolina (14%), turbocombustible para aviones (10%) y gas licuado (6%). Además, Pdvsa continúa sus actividades de exploración en aguas cubanas, luego de finalizar sin éxito los estudios del pozo exploratorio Cabo San Antonio 1X. La empresa venezolana ampliará sus operaciones en los bloques de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Cuba en el Golfo de México, que abarca un área de 112 mil kilómetros cuadrados.

Por otro lado, en mayo del año pasado fue inaugurada en San Salvador la planta de almacenamiento de combustibles de la empresa ALBA Petróleos El Salvador en el puerto de Acajutla, con capacidad para 350 mil barriles de diesel, gasolinas y gas. Solo en este proyecto se invirtió más de 120 millones de dólares. Alba Petróleos fue creada en 2006 por la Asociación Energía para El Salvador (ENEPASA) y la división Caribe de Pdvsa.

4. La empresa China CAMC Engineering construirá una base de hidrocarburos en la localidad de Miramar, Nicaragua, con capacidad de almacenamiento para casi 1,1 millones de barriles de combustible. El vicepresidente de la firma ALBA Nicaragua SA (Albanisa) Francisco López y el vicegerente general de la entidad china Shen Wei anunciaron que el proyecto está valorado en 183 millones de dólares. La instalación constará de 15 tanques para fuel oil, diésel, jet-A1 (combustible de aviación), gasolina y gas licuado de petróleo (GLP).

* Con reportes de los periodistas María Julia Mayoral, jefa de la corresponsalía de Prensa Latina en Nicaragua, y Mario Esquivel, corresponsal en Venezuela.