Todavía está en la memoria la solicitud a los organizadores del concurso universal de Miss Mundo de que escogieran Bolivia como sede. Las cualidades y facilidades que ofrecíamos eran comparables con las que ofrecía Tailandia, Singapur, Londres o Buenos Aires. No solo ofrecíamos infraestructura sino que además ofrecíamos la sensibilidad nacional sobre este acto tan universal y hermoso donde la intelectualidad mundial se reúne de la unión ética entre el saber intelectual y la belleza.

Bolivia no podía quedarse rezagada de participar en un evento que no solo traería al país el tan anhelado turismo sino que además pondría definitivamente al país en un mapa deseable y conquistable.

Quienes presentaron voz discordante con tal acto no eran nada mas que recalcitrantes individuos que no sabían entender los beneficios que cosecharía la nación. Fuera quedaban los argumentos que eventos como ese generan: utilización de la mujer como objeto, culto al cuerpo y simplificación de los atributos de la mujer a su aspecto y culto al cuerpo. No, no, no, eso era absurdo si se tomaba en cuenta el beneficio y claro poner Bolivia en el mapa de los países que comulgan con la altura de los modistos y negociantes de la moda que no tienen ningún reparo en vender a la mitad de la población como maniquíes. Es de reconocer que a las participantes ahora les obligaban a tener un conocimiento de cultura general basto, como saber que la capital de Bolivia no es La Paz sino Sucre. Y Ya está la cultura se da el brazo y se acurruca a la belleza. Esta es la M de Miss Universo o mejor quizá la eme que se dice por ahí.

Ahora nos reunimos con los organizadores del Rally, Dakar, baratito 4 milloncitos de dólares americanos y ¡Diana! Lo tenemos pasando por el salar, asi matando no solo dos pájaros de un tiro.

Un pájaro sería la puesta de Bolivia en el mapa internacional como país que ofrece seguridad, aeropuertos maravillosamente cómodos, paisajes incomparables y así un país que se pone en la lista de destino de todos los turistas universales. Y el otro pájaro es el que de una vez ponemos a este país en el mapa del desarrollo. Carreteras por el salar, se imaginan… Unidos a Chile y la Argentina, unidos a los avatares de los héroes que con sus cascos y sus motores no dejan fauna viva ni bichos caminando y si por ahí se atropella a algún curioso serán gafes del oficio. Atrás quedarán y de paso se justificaran que este evento no es mas que el show de las multinacionales para vender coches que matan mas el medio ambiente, que irrumpen con su doble tracción y su altísimo consumo de energía no renovable. Claro los que se oponen a este proyecto son los mismos que no quieren que Bolivia este en el mapa del turismo universal. La R no será de otra cosa sino de Rabia.