Cochabamba y La Paz (ABI).- El viceministro de Medio Ambiente y Biodiversidad Juan Carlos Cardozo reveló que Bolivia registró al menos 160 mil hectáreas de bosques destruidas en 2012 y mencionó que está en ejecución un agresivo plan nacional de reforestación en el país andino amazónico.

“Tenemos un informe que ha entregado en este caso la Administradora de Bosques y Tierras (ABT), donde habla de 160.000 hectáreas perdidas”, explicó. La cifra es aproximada y para el año 2013 se consiguió los recursos económicos para hacer una validación nacional de los datos del Mapa de Deforestación de la Dirección de Gestión y Desarrollo Forestal.

Sin embargo, mencionó que la incidencia más preocupante de la tala ilegal de árboles está centrada actualmente en el área amazónica de Beni y Pando, además del sector de la Chiquitania en Santa Cruz. Las especies destruidas con mayor recurrencia fluctúan en base a la región, puesto que en la Chiquitania explotan más el morado y el tajibo, en la Amazonia inciden más en el roble y la mara y el cedro.

“Las especies más ricas y las que prácticamente tienen mayor impacto o requeridas por la demanda maderera estaríamos hablando de especies valiosas entre roble, tajibo, morado, cedro”, aseveró. Manifestó que la reducción de las especies arbóreas se da generalmente por la ampliación de la frontera agrícola y la tala ilegal para fines comerciales, aunque se registraron disminuciones importantes de esas actividades entre 2011 y 2012.

La autoridad estatal recordó que para revertir el problema están en realización dos proyectos orientados a coadyuvar la aplicación del Decreto Supremo 443, del Programa Nacional de Forestación y Reforestación. Una de las iniciativas es implementada por la Unidad Desconcentrada ‘Sustentar‘, con 50 millones de bolivianos con el objetivo de sembrar 3,5 millones de plantines.

La segunda está cargo del proyecto Emagua y que interviene en el tema con la instalación de viveros en colaboración con las Fuerzas Armadas, puesto que con un sondeo nacional se determinó que no existe la cantidad suficiente de plantines en el país.

“No hemos podido encontrar más de tres millones de plantines forestales que podamos disponer y a raíz de eso el Ministerio de Medio Ambiente, a la cabeza de Emagua, va a coadyuvar con algunas instituciones para implementar más viveros”, acotó.

En el caso de Cochabamba, Cardozo estableció como ejemplo que se promueve la habilitación de 157.000 plantines y árboles, con énfasis en el pino radiata, en 100 hectáreas del Parque Nacional Tunari que fueron afectadas por incendios.

Según Cardozo, hasta el momento se llegó a sembrar un millón de plantas y especies arbóreas en el país, pero el objetivo final es llegar a los 10 millones con la finalidad de mejorar el medio ambiente y mitigar los efectos del cambio climático.

El Plan Nacional de Forestación y Reforestación prevé plantar más de 10 millones de árboles en áreas degradadas y susceptibles a degradarse en los nueve departamentos del país hasta el 2014, para la conservación de la biodiversidad y la mitigación de los efectos del cambio climático, informaron fuentes oficiales.

“Se está hablando de, aproximadamente, plantar más de 10 millones de árboles, en tres años del programa y obviamente significa la movilización de recursos, de personal, la movilización de todo el equipo del Ministerio y obviamente el compromiso de la población”, dijo a la ABI el ministro de Medio Ambiente y Agua José Antonio Zamora.

El inédito plan, implementado a solicitud del presidente Evo Morales, es ejecutado por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA) junto a sus unidades desconcentradas como el Fondo Nacional de Desarrollo Forestal (FONABOSQUE), la Entidad Ejecutora de Medio Ambiente y Agua (Emagua) y el programa Sustentar desde el mes de agosto.

Zamora precisó que ese plan nacional, creado por decreto supremo el 10 de marzo de 2010, se ejecuta con una inversión de poco más de 100 millones de bolivianos, mediante los proyectos denominados “Planta Árboles, Cuida la Madre la Tierra” y “Planta Árboles, Salva el Planeta”. “Este es un programa que ha empezado este año y esperamos que en los próximos tres años definitivamente podamos culminarlo, es un esfuerzo grande”, dijo.

De acuerdo con el proyecto, Emagua compra plantines e insumos y realiza transferencias a beneficiarios; y Sustentar, a través de la firma de convenios entre municipios y las trabajadoras del ex Plan Nacional de Empleos de Emergencia (PLANE), procede al pago por la mano de obra en la plantación.

Al menos 2.000 trabajadoras del ex PLANE son las que producen plantines a un costo de 5 bolivianos la unidad. “Estamos trabajando en el hecho de tener una estrategia que nos permita acercar a la población a toda esta política de forestación en donde realmente todos nos comprometamos con nuestro futuro a través del cuidado del árbol”, dijo el Ministro de Medio Ambiente.

El viceministro de medio ambiente, biodiversidad y cambios climáticos, Juan Pablo Cardozo, explicó que con el Plan Nacional de Forestación y Reforestación se pretende crear pulmones de oxígeno, tanto en el área rural y periurbana, en una extensión de 5 hectáreas como mínimo, además de parques naturales como El Tunari (Cochabamba) y El Sama (Tarija), que perdieron una considerable cantidad de árboles debido a incendios forestales.

Además, precisó que hasta la fecha el país sólo cuenta con 3.3 millones de plantines, por lo cual anunció que la próxima gestión se pretende construir alrededor de 30 viveros estacionarios en el país, semilleros que aportarán a la producción de árboles para alcanzar la meta de 10 millones de plantaciones.

“Lo que se piensa para 2013 es hacer una campaña masiva de reforestación a nivel nacional, pero con el proyecto que estamos implementando junto a Emagua 30 viveros estacionarios”, dijo. Cardozo indicó que con ese tipo de acciones se pretende concientizar a la población a producir más plantines, para obtener resultados más notables.

Por su parte, el gerente general de FONABOSQUE, Edson Solares, dijo que para la conservación de los plantines las gobernaciones y las alcaldías aportan el 40% de la inversión total del programa. Solares dijo que para cada región se destinan diferentes tipos de plantines, de acuerdo al clima y terreno, con el propósito de garantizar su crecimiento.

Según un estudio realizado por la Fundación Amigos de la Naturaleza, Bolivia perdió 1.820.000 hectáreas (has) de bosques por efectos de la deforestación en el periodo 2000 y 2010. Ese estudio, denominado “Mapa de Deforestación de las Tierras Bajas y Yungas de Bolivia 2000-2005-2010”, revela que el departamento de Santa Cruz fue el más afectado con una pérdida de 1.388.903 de hectáreas del total nacional, equivalente al 76%.

Por otro lado, la Gobernación de La Paz y la Armada Boliviana lanzaron el Plan de Fortalecimiento al Control Forestal en el norte del departamento que prevé, entre otras tareas, vigilar, supervisar y precautelar el manejo de los recursos forestales maderables y no maderables en Ixiamas en Manurimi y Manupare.

El Gobernador César Cocarico informó que los efectivos de la Fuerza Naval ejercerán control en esa zona, para establecer cuántos recursos de esa naturaleza se explotan en el departamento de La Paz. Anunció que se aprobará una ley departamental que fije las condiciones para mejorar los ingresos departamentales y las regalías en el campo forestal.

Por su parte, el comandante de la Armada Boliviana, contralmirante Víctor Valdivieso, anunció que “en un par de días más se instalará una capitanía en el rio Manurini, como una primera muestra de la puesta en marcha del Plan de Fortalecimiento al Control Forestal”. Además, anuncio que se instalarán cuatro puestos de control permanentes en Santa Rosa, Bolívar; en los ríos Manurini y Manurame, para un control permanente en esas regiones.

La Gobernación de La Paz, en coordinación con la Armada Boliviana, implementará el plan denominado “Intervención en el Norte del Departamento” que busca sentar presencia del Estado en esa región del país y de esa manera evitar la tala ilegal de madera.

“Esto es un plan piloto que consistente en trasladar contingente por esta temporada de zafra que va tardar tres meses, lo que vamos a ejercer es un control, considerando la aprobación de una ley departamental por la Asamblea Departamental, que impone el control que debe ejercer el gobierno departamental para saber cuánto de recursos naturales estamos sacando y hacer un registro de la cantidad de recursos que está saliendo del departamento para mejora las regalías”, indicó Cocarico.

Según una nota institucional, ese plan piloto tendrá una duración de 3 meses, y consiste en instalar 4 puestos de contro que estarán ubicados en Santa Rosa del Manurimi y el Manupare en la comunidad Bolívar, del Norte del Departamento de La Paz.

En el norte paceño, que abarca las poblaciones de Caranavi, Larecaja e íntegramente la provincia Abel Iturralde, que son lugares en los que la mayoría de la población se dedican a la tala de la madera, por ser su medio de subsistencia, “son los lugares donde se deben tener el mayor control del ingreso de los recursos maderables y no maderables”, reseña la nota.