La Habana, Kingston y Santo Domingo (PL).- Hace 40 años, cuatro países caribeños que habían alcanzado su independencia decidieron establecer relaciones diplomáticas con Cuba, pese a las presiones de Estados Unidos para aislar a la Revolución liderada por Fidel Castro. En la actualidad Cuba es parte del bloque Caricom, integrado por Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Montserrat, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Suriname y Trinidad y Tobago.

El 8 de diciembre de 1972 los gobiernos de Jamaica, Barbados, Guyana y Trinidad y Tobago decidieron de manera conjunta estrechar nexos con La Habana, acontecimiento considerado de gran importancia moral e histórica, que marcó el inicio de las relaciones entre Cuba y los posteriores miembros de la Comunidad del Caribe (Caricom).

Durante un discurso pronunciado hace una década, Fidel Castro afirmó: “Esta decisión, de incuestionable valentía política, adoptada por países pequeños recién independizados, en un entorno hostil y de grandes presiones, constituyó un paso fundamental para la ruptura del bloqueo diplomático y comercial a Cuba en la región…”.

“Cuba no olvidará jamás tan noble gesto y reconocerá eternamente la actitud de los líderes Errol Barrow, Forbes Burnham, Michael Manley y Eric Williams, quienes abrieron el paso a un vínculo basado en el respeto mutuo, la amistad y la cooperación entre nuestros países”, expresó por su parte el presidente Raúl Castro al referirse al aniversario 39 de ese hecho.

Desde aquella fecha de 1972 han crecido los intercambios en diversos sectores, así como las iniciativas destinadas a impulsar la integración regional, escenario en el que sobresale la Caricom. Actualmente, Cuba y miembros de la Caricom desarrollan múltiples programas de cooperación, sobre todo en las esferas de educación, salud, deporte y capacitación de recursos humanos.

Cientos de médicos cubanos colaboran en varios países y ejecutan programas como la Operación Milagro, para devolver la visión a personas de bajos recursos enfermas de catarata y pterigium. Emblemática resulta la colaboración en Haití, donde presta servicios una brigada de alrededor de 700 profesionales de la salud, respaldo que comenzó en 1998 y pasó pruebas como el terremoto de enero de 2010 y un brote de cólera a finales de ese año.

Por otra parte, miles de jóvenes caribeños se graduaron o estudian en la mayor de las Antillas especialidades de nivel superior. Los proyectos impulsados entre las naciones no funcionan sobre la base de las reglas del neoliberalismo, ni persiguen la ventaja comparativa o la maximización de la ganancia: promueven el desarrollo, la justicia, la equidad y el bienestar de los seres humanos, señaló Raúl Castro.

Al mismo tiempo, los integrantes de la Caricom reconocen a Cuba como parte esencial de la diversa región caribeña. En sus disímiles foros, el bloque creado en 1973 ha reclamado que el gobierno de los Estados Unidos escuche el llamado de los miembros de Naciones Unidas y levante, con efecto inmediato, el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra Cuba, cuyo alcance se extiende, incluso, a terceros países.

Igualmente, condena “la aplicación unilateral y extraterritorial de leyes coercitivas y medidas que van en contra del Derecho Internacional de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios de libre navegación y el libre comercio en el mundo (…)”.

La Declaración de Puerto España, aprobada en la capital de Trinidad y Tobago en 2011 durante la IV Cumbre Caricom-CUBA, demandó este y otros temas como la extradición a Venezuela del terrorista Luis Posada Carriles, quien vive libremente en Estados Unidos pese a crímenes como la voladura de un avión cubano con 73 pasajeros a bordo en 1976.

Al respecto, analistas coinciden en que estas Cumbres se han convertido en un “foro óptimo para coordinar acciones conjuntas relativas a los esfuerzos de desarrollo nacional y para lograr intereses comunes dentro del contexto de procesos de integración y cooperación más amplios”. Se trata de un espacio para debatir intereses compartidos en un ambiente de fraternidad y cooperación, y donde se impulsan iniciativas para lograr uno de los principales retos que hoy enfrenta la región: el de su integración.

La Caricom

El organismo surgió en 1973 con tres objetivos fundamentales: estimular la cooperación económica en el seno de un mercado común del Caribe, estrechar las relaciones políticas y económicas entre los estados miembros y promover la cooperación educacional, cultural e industrial entre los países de la Comunidad.

La Caricom sustituyó a la Asociación Caribeña de Librecambio que había sido creada en 1965. El bloque agrupa a Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Montserrat, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Suriname y Trinidad y Tobago. Los países asociados son Anguila, Bermuda, Islas Caimán, Islas Turcas y Caicos e Islas Vírgenes Británicas.

Dexter Rose, embajador de San Vicente y las Granadinas en La Habana, recordó que “Caricom participa en los foros internacionales y vota en bloque, somos geográficamente pequeños, pero con grandes perspectivas, y con un gran sentido de independencia y soberanía”. Somos muy unidos y defendemos un futuro que “pertenece a todos, sin dominio de nadie, sin arrogancias”, subrayó.

Para celebrar las cuatro décadas de relaciones entre Cuba y el Caribe se realizaron en La Habana varias acciones. Un homenaje al héroe nacional cubano, José Martí, con la participación de diplomáticos caribeños y la cancelación de un sello postal en la sede de la Cancillería estuvieron entre las actividades.

Por otra parte, unos 60 académicos de naciones como Estados Unidos, Holanda, Colombia y Jamaica participaron junto a especialistas anfitriones en una conferencia sobre el tema. Organizada por la Universidad de La Habana y la Coordinadora Regional de Investigaciones Sociales y Económicas, la cita debatió desde una perspectiva multidisciplinaria en torno al origen, desarrollo y evolución de los vínculos entre la mayor de las Antillas y otros países caribeños.

El 6 de diciembre, representantes gubernamentales de los países caribeños rindieron homenaje al Héroe Nacional de Cuba José Martí, para celebrar el 40 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre la isla y la Caricom.

Para las naciones caribeñas, la mejor forma de navegar en la actual crisis económica mundial es la unidad, aseguró el embajador de San Vicente y las Granadinas Dexter Rose, tras la colocación de una ofrenda floral al Apóstol cubano en la Plaza de la Revolución. El también decano del cuerpo diplomático caribeño acreditado en La Habana recordó que Cuba ha ayudado a los pueblos del área en la formación de sus recursos humanos pues desde hace décadas brinda oportunidades de estudiar carreras universitarias sin exigir nada a cambio.

Cuba nos ha dado la posibilidad de estudiar una carrera gratis, luego nos permite regresar a nuestras naciones para contribuir en su desarrollo y no roba cerebros, contrario a la práctica de muchos países grandes que captan a los talentos, comentó el diplomático, graduado en la Universidad de la Habana. Los jóvenes que estudian en esta isla no necesitan preocuparse por pagar un préstamo como los alumnos caribeños en otras partes del mundo, dijo.

Rose calificó de acto de coraje las relaciones establecidas por Guyana, Trinidad y Tobago, Jamaica y Barbados con Cuba el 8 de diciembre de 1972, pues en el contexto de la llamada Guerra Fría la mayoría de los países de América Latina por razones políticas evitaban tener vínculos con la isla. Nosotros establecimos relaciones basados en el principio de ser caribeños, pertenecemos a un mismo pueblo, y aunque somos países pequeños tenemos perspectivas muy grandes, apuntó el embajador en declaraciones a la prensa.

El diplomático resaltó el origen común de las naciones de la región cuyos habitantes descienden en gran parte de esclavos traídos de África que lucharon aquí por la independencia. Los caribeños hemos mantenido ese sentido de lucha por la libertad y eso representó la Revolución Cubana para todos nosotros desde un inicio. De acuerdo con Rose, el Caribe es y debe ser siempre uno.

Por su parte, el ministro jamaicano de Comercio y Asuntos Exteriores Arnold Nicholson afirmó que permanecen fuertes los lazos de amistad de su país con Cuba. En declaraciones al sitio electrónico caribjournal.com, añadió que ambos países sostienen acuerdos en numerosos sectores como salud, educación y turismo.

El titular del gobierno de la primera ministra Portia Simpson-Miller aseguró que esta nación seguirá apoyando a Cuba en su esfuerzo por promover la integración regional en el Caribe. Gracias a la implementación de programas técnicos y económicos de beneficio mutuo, las relaciones de Cuba con la Caricom aumentaron en los últimos años, significó Nicholson.

Los cubanos compartimos nuestros pocos recursos para contribuir a la construcción de un mundo mejor, manifestó por su parte el embajador cubano en esta nación caribeña Yuri Gala.

San Vicente y las Granadinas construye su propio futuro

El impacto de la crisis económica mundial llega también al Caribe, y ese es el principal desafío enfrentado por las naciones del área, entre ellas San Vicente y las Granadinas, un país inmerso en diferentes proyectos en pos de su desarrollo. La nación -con una superficie total de 389 kilómetros cuadrados, la conforman la isla principal de San Vicente y 31 pequeñas ínsulas e islotes conocidos como Granadinas del norte-, forma parte de las Islas de Barlovento del arco de las Antillas Menores y está ubicada entre Santa Lucía (al norte) y Granada (al sur), con el mar Caribe al oeste, y el Atlántico al este.

En declaraciones a Prensa Latina, el embajador de ese país en Cuba Dexter Rose expresó que en 2013 la ya prolongada crisis económica internacional pondrá a prueba una vez más la capacidad de manejar la maquinaria que mueve el proyecto de ese Estado; “será un desafío tremendo, algo muy difícil”.

El primer ministro, Ralph Gonsalves, desde el comienzo de su gestión en 1998 trazó una estrategia en función de desarrollar los recursos humanos, la educación, la construcción de viviendas, especialmente para personas con muy bajos ingresos y los que carecen de ellos, explicó Rose. Muchos se preguntarán cómo un país modesto pudo obtener estos logros, y la respuesta está en una filosofía distinta, una mirada diferente que permita pensar de manera creativa, apuntó el embajador. No tenemos, ni debemos volver a las tradicionales recetas que nunca antes funcionaron por basarse únicamente en la obtención de grandes ganancias financieras, sentenció.

San Vicente y las Granadinas cuenta con cinco pequeños aeropuertos, pero debido a su geografía había sido imposible contar con una terminal aérea de gran envergadura, pero ahora estamos construyendo uno internacional con ayuda de Cuba, Venezuela, Trinidad y Tobago, México, Malasia y Taiwán, informó el funcionario que cursó estudios superiores en esta capital. Al culminarse la instalación, su puesta en marcha permitirá desarrollar el sector turístico, el cual tiene muchas potencialidades, pues tenemos montañas, bosques, playas vírgenes y hasta un volcán activo, precisó el funcionario.

Otro logro del país es que nuestro gobierno comenzó una revolución educacional alcanzando la universalización de la enseñanza media, manifestó Rose. Hemos avanzado -agregó- un paso más de lo planteado en las metas del milenio indicadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Nosotros marchamos bien, y lo hacemos con optimismo, de ahí que 2013 promete ser un año de grandes retos, pero nos sentimos confiados de vencerlos, sentenció Rose.

Al referirse a las relaciones con Cuba, el embajador las calificó de excelentes y ratificó que estas continuarán fortaleciéndose. Tenemos especialistas cubanos laborando en sectores importantes como la construcción, la salud pública y la educación. Recordó que el 8 de diciembre de 1972 comenzaron las relaciones diplomáticas entre Cuba, Guyana, Trinidad y Tobago, Jamaica y Barbados, un paso de mucho coraje de los líderes de esos países, basado en el principio de ser caribeños y Cuba es parte de nuestra comunidad.

Rose también refirió que los nexos entre la mayor de las Antillas y la Comunidad del Caribe (Caricom) llegó a su plena madurez al cumplirse este año el 40 aniversario de esta relación. Soy de la opinión que 40 años de vínculos -nacidos en el contexto de la llamada Guerra Fría- significa que hemos alcanzado mayor madurez, recalcó el funcionario.

Muchos países -incluso de América Latina- no deseaban un acercamiento hacia Cuba, pero nuestros líderes caribeños fueron valientes y dieron el paso adelante en ese momento, enfatizó Rose. Nuestras relaciones actuales son todavía mejores y en medio de la severa crisis económica mundial, la respuesta que se impone es reforzar la unidad y ganar más en integración, sentenció el diplomático.

Debemos mirar más adentro en el Caribe y Latinoamérica, promover las relaciones comerciales y la cooperación Sur-Sur, indicó. Hoy contamos con nuevos y prometedores mecanismos como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), y yo, que soy un optimista eterno, estoy seguro de que la agrupación fructificará, señaló.

También contamos con la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), un órgano positivo y humanista, y que en breve tiempo ya exhibe grandes avances, destacó Rose. El mundo nos tiene que mirar, y aunque existan posiciones contrarias sobre nuestros proyectos, ya nos respetan, pues hemos adelantado en esferas tan sensibles como la salud pública, dijo el embajador de San Vicente y las Granadinas.

Países de la región y de América Central fueron beneficiados con el suministro de petróleo, gracias al Acuerdo de Cooperación Energética Petrocaribe, ayuda que contribuye al desarrollo de esos Estados, significó. Por eso debemos mirar hacia adentro y aunque existan naciones con mayores recursos en todos los sentidos, no comparten nuestra filosofía porque enfocan su visión en las ganancias económicas, y nosotros nos centramos en asegurar la dignidad del ser humano, puntualizó.

El futuro promete mucho, de continuar trabajando de esta manera en el Caribe junto a Cuba, Nicaragua, El Salvador, y también Venezuela y otros países del Sur, precisó Rose. Las estrategias integracionistas del Alba, la Celac y la Caricom no entran en contradicción pues son círculos concéntricos, y vamos a proseguir laborando en esta dirección de manera armónica y con respeto mutuo, opinó.

Los fundadores de Caricom nunca imaginaron hasta donde sus seguidores llevarían este proyecto, y quien sabe -y es mi sueño personal- Cuba forme parte del ente integrador, también la República Dominicana y Puerto Rico porque ellos pertenecen al Caribe, consideró.

Dominicana-Cuba: Puente de permanente solidaridad

Dominicanos amigos de Cuba protagonizaron un nuevo capítulo de la tradición solidaria que existe entre ambos pueblos, muy cercanos por lazos históricos y culturales afianzados con el paso del tiempo. Como muestra de esa relación, la Campaña Dominicana de Solidaridad con Cuba renovó el compromiso de apoyar y defender las causas de la isla, y estrechar aún más los vínculos bilaterales de amistad.

Seguiremos respaldando a ese país ejemplo para el mundo por la voluntad de ayudar a los más necesitados sin pedir nada a cambio, expresó Iván Rodríguez al resumir el sentir de más de 70

compatriotas. Tal criterio del responsable de Finanzas de la agrupación puso punto final al XXII Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba que reunió a 13 Comités integrantes de la Campaña, surgida el 14 de junio de 1990.

Los asistentes al evento debatieron el trabajo realizado durante 2012 y proyectaron acciones para el próximo año, durante el cual, reiteraron, continuará la lucha por el regreso a su patria de los cinco antiterroristas cubanos detenidos en Estados Unidos. Reclamamos al presidente norteamericano, Barack Obama, que conceda la libertad a Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y René González, subraya una resolución aprobada en la cita.

El texto rechaza la violación de los derechos humanos padecida por los antiterroristas, quienes fueron detenidos el 12 de septiembre de 1998 cuando vigilaban las acciones de grupos anticubanos asentados en Florida, en el sur estadounidense. Después de un juicio parcial y amañado, según reconocidos juristas de diversas partes del mundo, los Cinco, como son conocidos, fueron sentenciados a penas que llegan hasta doble cadena perpetua más 15 años de cárcel.

En el encuentro, también se exigió el cese del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por la administración de Washington a la mayor de las Antillas hace más de medio siglo. Estaremos y lucharemos junto a los cubanos hasta el fin de esa política genocida, cuyas pérdidas materiales se calculan en un billón 66 mil millones de dólares, teniendo en cuenta la depreciación de esa moneda frente al oro, puntualizaron los amigos dominicanos.

Pidieron a Estados Unidos que escuche y actúe en consecuencia con el reclamo de casi el mundo entero de acabar el cerco, “pues está demostrado que no vencerán a la Revolución”. Al mismo tiempo, se patentizó el respaldo a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América y se saludó la decisión de la Asamblea General de Naciones Unidas de reconocer a Palestina como Estado observador del organismo internacional.

Otra vez, la Campaña trasmitió un mensaje de aliento a las familias cubanas afectadas por el paso del huracán Sandy en octubre último y reconoció la rápida respuesta de las autoridades ante los daños del meteoro. Según la decisión unánime de los asistentes, este encuentro estuvo dedicado a la memoria del doctor cubano Juan Domingo Carrizo, quien murió el pasado 26 de noviembre cuando se desempeñaba como rector de la Escuela Latinoamericana de Medicina. Carrizo fue amigo, hermano, un hombre de dimensiones extraordinarias, y siempre estuvo dispuesto a escuchar cualquier preocupación de los estudiantes, destacó el médico dominicano Emil Andrés Moronta, graduado en dicho centro docente.

Entre las acciones para el 2013, la Campaña proyectó su participación en brigadas internacionales que viajan cada año a Cuba y la asistencia al VII Encuentro Continental de Solidaridad con la isla en Venezuela, en julio. Dominicana representa un baluarte seguro de la solidaridad con la mayor de las Antillas en el mundo, resaltó la funcionaria del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos Bárbara Iglesias.

Su simpatía y apoyo, reconoció, ha acompañado siempre a generaciones de cubanos desde los días de las luchas independentistas hasta las batallas de los tiempos actuales. El respaldo de los dominicanos se siente en la lucha contra el bloqueo estadounidense y por la libertad definitiva de los Cinco, aseveró.

Cuba y Haití, relaciones marcadas por una solidaridad permanente

Cuba dirige esfuerzos a fortalecer la integración regional en el Caribe, escenario en el que mantiene una solidaridad permanente con Haití, país con el cual potencia la colaboración en diversos sectores. Desde 1998 Cuba colabora en materia de salud con Haití, apoyo que creció luego que la nación caribeña sufriera grandes tragedias, como el terremoto de enero de 2010 y un brote de cólera a finales del mismo año.

La mayor de las Antillas mantiene en ese país alrededor de 700 profesionales de la salud, dando continuidad a un respaldo que incluye la atención a más de 19 millones de casos y una cifra superior a las 300 mil operaciones. Como parte del Programa de Reconstrucción y Fortalecimiento del Sistema de Salud de Haití, puesto en marcha con la cooperación de Cuba, prestan servicios decenas de instalaciones, entre ellas: 23 hospitales comunitarios, 30 salas de rehabilitación y dos posiciones de la Operación Milagro, destinadas estas últimas a la recuperación de la visión.

También en temas de educación el respaldo ha sido amplio, con la graduación aquí de casi mil 200 haitianos desde 1961, mientras que unos 400 cursan estudios en la actualidad. La pesca, la acuicultura, la construcción, la veterinaria, la industria azucarera, la sideromecánica y la rehabilitación de aeropuertos son otros sectores de colaboración que apuntalan nexos que datan de febrero de 1904, interrumpidos en 1959 y reanudados posteriormente en 1996.

Recientemente, el presidente haitiano Michel Martelly realizó una visita oficial de tres días a Cuba, donde firmó ocho acuerdos en materia de Salud Pública, Educación, Agricultura, Industria Alimentaria, y Sideromecánica. Los nuevos mecanismos forman parte del interés mutuo de potenciar los vínculos entre países con relaciones de amistad, como constataron Martelly y el jefe de Estado anfitrión Raúl Castro durante las conversaciones oficiales celebradas el 27 de noviembre.

El primer convenio constituye el marco legal para la suscripción de acuerdos ministeriales que sirvan para formalizar la cooperación, así como otras acciones que se convengan en el futuro. Según lo acordado, Cuba dará continuidad a la cooperación que brindan 30 especialistas para el desarrollo de la producción azucarera en el central Darbonne.

También formalizaron y dieron continuidad a los 14 años de ayuda con una brigada médica que cuentan hoy con alrededor de 700 expertos, así como otras actividades relacionadas con la modernización de la red de servicios de hospitales y otros centros asistenciales. Respecto a la cooperación en el campo educacional, el convenio recién firmado servirá para la utilización del método cubano de alfabetización Yo, sí puedo, que ya se aplica con éxito en Haití.

Los sectores agropecuario, veterinario y la acuicultura con el apoyo al funcionamiento de un centro de alevinaje engrosan los instrumentos suscritos en esta capital. Cuba y Haití acordaron además poner en marcha talleres para la reparación de equipos automotores agrícolas y de la construcción, y plantas de procesamiento de productos agrícolas sobre bases contractuales.

Más allá de los nexos bilaterales, que a juicio del dignatario haitiano cada vez son más sólidos, se impone trabajar de manera conjunta para resolver los problemas más serios y profundos en el Caribe, como los relacionados con el medio ambiente, la agricultura y la inseguridad alimentaria. En ese sentido, Martelly comentó que en enero próximo su Estado asumirá la presidencia de la Caricom, pero Haití no será el mayor motivo de atención, pues lo importante -dijo- es centrarse en la región, “pues debemos defender nuestros intereses comunes”.

A sus compatriotas, quienes lo acompañaron en un parque habanero a rendir tributo a los héroes nacionales Toussaint Louverture y Alexandre Sabés Petion, les explicó la importancia de continuar los esfuerzos para salir adelante, teniendo en cuenta que lo más difícil es cambiar la mentalidad de las personas. En varios momentos de su visita, Martelly expresó su solidaridad con los residentes en las orientales provincias de Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo, afectadas a finales de noviembre por el huracán Sandy, que también hizo estragos en Haití.

Durante su estancia, el dignatario haitiano visitó la sede del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, la cual enmarcó en la importancia que presta su Gobierno al cuidado de la población, muy vulnerable a los desastres naturales.

Altos oficiales de la Defensa Civil cubana explicaron al político caribeño la importancia de las etapas preventiva, preparatoria, respuesta y recuperación durante los fenómenos climatológicos, además sobre los diferentes tipos de vigilancia, como la meteorológica, hidrológica, sequía agrícola, incendios forestales, sísmica, salud y salud animal y vegetal.

Martelly mostró interés por acceder a bibliografía especializada, al tiempo que agradeció la asesoría brindada en esta esfera en territorio haitiano y calificó al sistema de Defensa Civil cubano de avanzado, organizado y bien estructurado, concebido para proteger a la población. Tanto Haití como otras naciones que le conceden gran importancia a la protección pueden tomar conocimientos de los hermanos cubanos en este campo, indicó el mandatario.

En opinión del dignatario haitiano, su visita a la mayor de las Antillas contribuyó a fortalecer los vínculos bilaterales, mientras que el Gobierno cubano ratificó su disposición a continuar ayudando a la vecina nación.

* González y Michel Varona son periodistas de la redacción Nacional de Prensa Latina, y Sanabia Abadia, corresponsal en República Dominicana.