Bolivia tiene una de las velocidades de acceso a internet más lentas del mundo, según la Autoridad de Regulación de Transportes y Telecomunicaciones (ATT), el 70% de las conexiones a internet en Bolivia tienen velocidades inferiores a 256 kbps. Por lo tanto, no es casual que se nos compare con países del África en velocidades de internet.

La realidad ante la ilusión de la mercadotecnia de los proveedores de internet

La propaganda de las empresas telefónicas proveedoras de internet tiene un eje discursivo, que Bolivia está entre uno de los pocos países donde se tiene las mejores velocidades de internet y a costos accesibles, incluso se animaron a decir que se tienen redes de cuarta generación (4G), incluso ofertando teléfonos inteligentes para utilizar dichas redes. El resultado es efectivo, cualquier persona cree en la propaganda de los proveedores de internet.

Sin embargo, la realidad es otra y paso a detallarla:

– Las empresas proveedoras de internet inalámbrico ofertan una determinada velocidad de acceso a internet (que se mide en bytes por segundo), pero ocultan en letras liliputienses la palabra “hasta”, es decir, si el proveedor ofrece una velocidad de 512 kbps, la velocidad será de una fracción de la oferta y la disculpa técnica será “el nodo está saturado”. En palabras simples, si todos estamos conectados a un tanque de agua y todos abren la pileta, entonces todos recibirán un hilillo de agua.

– Si tienes la suerte de conseguir un punto de conexión ADSL notaras que la conexión es intermitente, que (en algunos casos) restringe la descarga de información y que la velocidad ofertada no es la velocidad real. En Chile, se logró demostrar que las telefónicas tenían un factor de overbooking (1) de 1 a 10, es decir, se vendían planes de 1 mbps a diez personas, cada una recibía una fracción de velocidad de internet contratada pero pagaba como si recibiese el total, en Bolivia todavía no se tiene ese estudio.

– El modelo de comercialización de volúmenes de internet (medida en MB) de las empresas proveedoras de internet utiliza la lógica de los recursos naturales no renovables, por lo tanto, como estos son finitos (bajo la lógica empresarial) por lo tanto se debe limitar su consumo encareciendo los costos de cantidad de información disponible. En cambio, el acceso a internet mediante ADSL y fibra óptica, la cantidad de información enviada o recibida es irrelevante, ya que solo se cobra por la velocidad de transferencia de datos, este es el modelo óptimo de uso en USA y Europa.

– Otro aspecto, es la tecnología a utilizarse, en países del primer mundo, las redes de cuarta generación (4G) tienen como velocidades mínimas a 20 mbps con planes de datos acordes a esta velocidad, en Bolivia, se llama banda ancha a velocidades de un cuarto de 1 mbps y se llama 4G a velocidades entre 1 y 2 mbps, mediante los milagros de la mercadotecnia.

El acceso a internet como una nueva forma de exclusión social

La exclusión social es un proceso mediante el cual los individuos o grupos son total o parcialmente excluidos de una participación plena en la sociedad en la que viven (2), si analizamos bajo este concepto el acceso a internet, se tiene las siguientes exclusiones que limitan el acceso a internet:

Exclusión económica, solo las personas que tienen recursos económicos suficientes pueden pagar el acceso a internet, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señala que, en Bolivia, el costo de 1 mbps de velocidad de internet representa el 31% del valor del salario mínimo nacional (3), para efectos de comparación, en Paraguay, representa el 8,5%.

Exclusión por velocidad de internet, Bolivia tiene una de las velocidades de acceso a internet más lentas del mundo, según la Autoridad de Regulación de Transportes y Telecomunicaciones (ATT), el 70% de las conexiones a internet en Bolivia tienen velocidades inferiores a 256 kbps. Por lo tanto, no es casual que se nos compare con países del África en velocidades de internet.

Exclusión por cobertura de internet, el 3,33 % de los municipios de Bolivia acceden de alguna forma a la red internet, es decir, el área periurbana y rural no accede a internet; incluso en el área urbana se tiene acceso limitado, cito el caso de El Alto, donde la cobertura ADSL muestra que solo 10 de 650 zonas tienen acceso a internet.

Una campaña de ciberactivismo para mejorar las condiciones del internet en Bolivia

Pese a las condiciones de acceso a internet, los bolivianos no son ajenos a la utilización de internet, sirva un dato para graficar este hecho: un millón de usuarios se encuentran en la red social Facebook, destinando una hora diaria de sus vidas al consumo general de datos provistos por internet. Así también, como en otros países, la red internet sirve para promover el cambio social, cito el caso de mi experiencia particular dentro el ciberactivismo.

Elciberactivismose refiere al conjunto de técnicas y tecnologías de la comunicación, basadas fundamentalmente eninternety telefonía móvil, asociadas a la acción colectiva o desobediencia civil, bien en el espacio virtual, bien en el plano real (5). David de Ugarte, en el libro “El poder de las redes” dice que “el ciberactivismo -puede ser definido- como toda estrategia que persigue el cambio en la agenda pública mediante la difusión de un determinado mensaje y su propagación a través del boca en boca multiplicado por los medios de comunicación y publicación electrónica personal”.

Sobre el tema comparto algunos aprendizajes sobre la campaña de ciberactivismo para mejorar las condiciones del internet en Bolivia, campaña que consiguió algunos resultados:

Punto de encuentro virtual. En Septiembre de 2011, ingreso al grupo “Más ancho de banda para Bolivia” (4) que reunía a 500 participantes, grupo virtual organizado por Gonzalo Carvajal con el respaldo de un núcleo de la comunidad fanática de la cultura asiática. Las primeras participaciones fueron para compartir datos e ideas sobre el lamentable estado de las conexiones a internet en Bolivia. En dicho grupo, los miembros tenían varios problemas en común: quejas por los abusos de las telefónicas en relación a disponibilidad, precios y calidad de servicio de internet, pequeños hacks para optimizar la velocidad de internet, análisis de anuncios comerciales y quejas por propaganda fraudulenta, comparación de las velocidades de internet en otros países, poco a poco el grupo se transformó en una comunidad unida por una causa. Es decir, se requiere un punto de encuentro virtual para identificar problemas y buscar soluciones, sea este un grupo en Facebook, una página web o un blog que permita la interacción.

Mensaje claro. Para sensibilizar a la población sobre el estado de internet en Bolivia, se realizó una campaña que puede calificarse de caótica, ya que no fue dirigida ni planificada. Se elaboraron memes, infografías, cuadros estadísticas que comparaban velocidades y precios de internet en países limítrofes, sin embargo, el mensaje era claro “Bolivia tiene el internet más lento y caro de Sudamérica”, esta difusión fue permanente y persistente.

Campaña en prensa. El 16 de Mayo de 2012, en una entrevista en la red ERBOL, la empresa ENTEL no pudo sustentar su oferta de internet 4G reconociendo que no ofrecían dicha velocidad, aspecto corroborado por los activistas de “Más ancho de banda para Bolivia”, y extensivo a las otras empresas proveedoras de internet. Posteriormente, los medios de prensa dedicarían notas de prensa señalando que “Bolivia tiene el internet más caro de Sudamérica y el más lento del mundo”. Esta evidencia obligó a las empresas a rebajar sus tarifas.

Del mundo virtual al real. En Enero de 2012, TICs para el Desarrollo, grupo al que pertenezco, organizo el “I Encuentro Nacional para promover la Conectividad en Bolivia”, evento que reunió a miembros del gobierno y activistas que promueven la mejora de las condiciones de acceso a internet en Bolivia nucleado en el grupo “Más ancho de banda para Bolivia”. Dicha actividad significó un gran salto, ya que se visibilizó ante la sociedad, un grupo activo e interesado en temas de internet con capacidad propositiva. Aquí es necesario recalcar que lo hecho en el mundo virtual tiene que traducirse en actividades en el mundo real.

A las calles. Aunque es complicado para los cibernautas salir de la comodidad de la PC y la conexión a internet, en Santa Cruz, un grupo de activistas organizó una protesta pacífica en puertas de COTAS, denunciando que dicha cooperativa no había rebajado los costos de internet (6). Esta protesta obligó a la cooperativa a asumir un compromiso de rebaja de los costos, rebaja que se materializó dos meses después. La protesta fue organizada mediante las redes sociales así como su difusión.

Medidas de corto plazo para mejorar las condiciones de acceso a internet

“sólo puede tener éxito si se tiene preparada una alternativa constructiva…” Samuel Alinsky

Después de mencionar el lamentable estado del internet en Bolivia, debo mencionar la meta y algunas tareas necesarias.

La meta, desde mi punto de vista, es que “A finales del 2014, cada familia boliviana debe tener acceso a 1 mbps de velocidad mínima de conexión a un costo menor a 10$ sin límite de consumo”.

Para llegar a esta meta, se requieren algunas medidas:

Normativa. Los individuos y la sociedad en su conjunto debemos aprender a exigir el cumplimiento de la Ley de Telecomunicaciones y TICs (164), que declara el internet como derecho humano básico. Esta declaración y otras se deben transformar en Políticas públicas.

Hardware. El Estado boliviano debe financiar la construcción de las conexiones a la fibra óptica internacional (sea por Chile, Perú, Paraguay y Brasil). En el caso de Chile, se requiere una inversión aproximada de 5 – 7 millones de dólares. Esta conexión y la generación de economías de escala significarán la disminución en el costo del internet hasta 10 dólares por 1 mbps. Así también, los municipios deben otorgar facilidades para que las empresas y cooperativas amplíen la red de fibra óptica local. En el área rural, el Estado boliviano debe financiar el tendido de fibra óptica, si no fuese posible se debería apoyar la construcción de redes inalámbricas. Otra medida urgente, es la construcción del Punto de Interconexión de Trafico (PIT) de acuerdo a estándares internacionales, sea con financiamiento privado o inversión estatal, esta infraestructura permitirá concentrar el tráfico de datos local e incluso se puede utilizar para aplicaciones VOIP, entre otras. La red de fibra óptica y el PIT permitirán convertir a Bolivia en un nodo de interconexión de internet en Sudamérica.

Subvenciones estatales. Considerando las condiciones de pobreza en Bolivia, debe asumirse como política estatal, la subvención del costo de acceso y de utilización de internet a estratos poblacionales de menores recursos.

Impuestos. El Estado boliviano debe reducir los impuestos a la importación de productos de hardware y considerarlos como bienes de producción, estableciendo un impuesto hasta un 4% del valor del equipo. Esto permitiría masificar el acceso a equipos de computación y otras tecnologías relacionadas con la red internet.

El cambio depende de todos nosotros

Para que la lamentable condición del internet cambie, es necesario, que los individuos promuevan el cambio, desde tareas simples, como quejarse mediante las oficinas de defensa del consumidor (ODECO) por el mal servicio de internet, hasta la organización de foros que permitan a la sociedad civil conocer el estado del internet y promover mejoras.

Apenas hemos logrado algunas victorias… queda mucho por hacer.

Notas:

1. Overbooking en http://en.wikipedia.org/wiki/Overselling

2. Exclusión social en http://www.dicc.hegoa.ehu.es/listar/mostrar/96

3. Cae un 63 % costo de Internet en América Latina y casi se triplica velocidad, ver http://desarrollotics.blogspot.com/2012/10/cae-un-63-costo-de-internet-en-america.html

4. Mas ancho de banda para Bolivia, ver https://www.facebook.com/groups/adslbolivia/

5. Ciberactivismo, ver http://es.wikipedia.org/wiki/Ciberactivismo

6. Primer protesta en Santa Cruz, ante proveedores del servicio de internet. http://www.elsol.com.bo/index.php?c=santa+cruz&articulo=Toma-impulso-la-protesta-contra-servicio-lento&cat=362&pla=3&id_articulo=37496

* Ponencia presentada a la segunda Cátedra Libre Marcelo Quiroga Santa Cruz, el 27 de septiembre de 2012.