(ABI y PL).- El Fondo Nacional de Desarrollo Alternativo (Fonadal) financió 289 proyectos en el Trópico de Cochabamba, que beneficiaron a 120 mil familias de los Municipios de Chimoré, Entre Rios, Shinahota, Villa Tunari y Puerto Villarroel. El Fonadal invirtió 116.018.332,59 bolivianos en los proyectos que mejoraron la calidad de vida de esas poblaciones e incrementaron los ingresos de las familias.

“La inversión de los proyectos, actividades y acciones en el Trópico de Cochabamba responde al convenio de financiamiento suscrito entre el Estado Plurinacional de Bolivia y la Comunidad Europea, denominado ‘Apoyo al Plan Nacional de Desarrollo Integral con Coca 2006-2010‘, que establece entre uno de los puntos principales el financiamiento de 26 millones de euros y con fecha de conclusión este 31 de diciembre de 2012”, remarca un boletín institucional.

El Fonadal financió también 91 puentes vehiculares entre 2009 y 2012, para coadyuvar al traslado de productos al mercado nacional e internacional. Asimismo, invirtió en la construcción y ampliación de cable vía, que facilita el traslado del banano, además del financiamiento a la producción de camu camu, cultivo de estevia, piña, cacao, flores, cítricos, palmito y cadena de peces, que suman 43 proyectos en el rubro agrícola y pecuario.

En el área de infraestructura se financió más de 28 proyectos que responden a la necesidad de contar con ambientes adecuados, para actividades recreativas, educativas y sociales. Entre las últimas obras entregadas por el Fonadal destacan los puentes en la Comunidad San Andrés del Municipio de Chimoré que demandaron una inversión de 1.068.910 bolivianos, y el Puente Zudáñez en la localidad de Zamuzabeti del municipio de Villa Tunari, de 76 metros lineales, valuado en 2,5 millones de bolivianos. (1)

Según el Vicepresidente Álvaro García Linera, las condiciones están dadas para que el Chapare se convierta en un “poderío agrícola” nacional e internacional. En el acto de la firma del convenio para la instalación de una planta procesadora de fruta, García Linera citó entre esas condiciones nuevas carreteras, la próxima construcción del ferrocarril, insumos productivos, y dotación de fertilizante en base al gas que será tratado en la planta de Urea y Amoniaco y tierra.

El Vicepresidente consideró que en el Chapare, en el Trópico cochabambino, deben producirse alimentos para el mercado interno y la exportación, al igual que el norte integrado de Santa Cruz donde se produce maíz, trigo, soya y sorgo, de manera que sea otro polo de desarrollo agrícola que alimente a Bolivia y apunte a una comercialización fuera de las fronteras.

Entonces “toca convertir al Chapare no sólo en un polo petroquímico, el principal de Bolivia, no sólo al Chapare en corazón de integración sino que también hay que convertir en un polo de desarrollo agrícola”. Asimismo, indicó que el Trópico de Cochabamba debe ser otro polo poderoso de desarrollo industrial, donde ya funcionan, por ejemplo, una planta procesadora de palmito, Lacteos Bolivia, la empresa estratégica de abono y fertilizantes, Papelbol. (2)

García Linera, indicó que a diferencia de hace siete años cuando la zona del Trópico era un lugar de persecución, por la erradicación forzosa de plantaciones de hoja de coca, en la actualidad se aúnan los esfuerzos para hacer de esa región la más próspera y uno de los polos de desarrollo económico del país.

El Presidente Evo Morales pidió a los cocaleros del trópico de Cochabamba no invadir las áreas naturales protegidas para sembrar coca ilegal y, en contrapartida, se comprometió a abrir más mercados para los cultivos alternativos. A tiempo de entregar maquinaria agrícola a los productores del municipio de Entre Ríos, Morales ofreció a los cocaleros de la región facilitar recursos y abrir nuevos mercados para aumentar los cultivos alternativos a la hoja de coca.

El Presidente entregó a los productores de Entre Ríos 19 tractores agrícolas, cuatro cosechadoras, siete sembradoras y cuatro distribuidoras de fertilizantes de semilla, cuyo valor asciende a 1.493.000 dólares. Esa maquinaria, financiada mediante créditos a organizaciones productivas, beneficiará a más 1.800 familias de forma directa e indirecta.

“En Bulo Bulo -poblado del municipio de Entre Ríos- vamos a tener un silo para 50 mil toneladas para guardar sus alimentos (…) como justo reconocimiento a quienes están mecanizando su agricultura y este apoyo seguirá viniendo”, remarcó el mandatario.

La agencia estatal Insumos Bolivia inició en noviembre las exportaciones de palmito enlatado al mercado de Venezuela, con el envío de 364 toneladas por un valor de más de 5 millones de bolivianos. La planta de industrialización de palmito que opera en el municipio de Shinaota ya generó una utilidad de 6.783.000 bolivianos. También existe un preacuerdo para venderle palmito a Argentina y la posibilidad de llegar a los mercados de Uruguay y Australia.

El alcalde de Shinaota Rilmer Agreda explicó que el palmito con valor agregado que partió Venezuela forma parte de las 8.000 hectáreas de ese producto que existentes en esta región, de las que cerca de 3.500 hectáreas son industrializadas. Esa actividad benefició en los últimos tres años a más de 1.500 productores, que antes recibían 6 bolivianos por kilo de palmito cosechado de empresas privadas y ahora obtienen 10 bolivianos. (3)

Por otro lado, el gobierno de Bolivia inició la búsqueda de mercados alternativos para su producción de plátanos del trópico. El viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario Víctor Hugo Vásquez informó que se enviaron documentos a Venezuela, Perú, Brasil y España y a otras naciones, donde se detallan las características fitosanitarias de ese producto a diversas naciones.

Dijo que es preciso buscar nuevos mercados a nivel internacional para la venta del plátano, ya que ese producto no solo puede depender de un mercado, en este caso Argentina, que aplica políticas de restricción comercial. También se gestiona de forma paralela una negociación con el país austral, para que levante las restricciones que impuso para la importación del plátano boliviano.

La Aduana de Argentina puso en vigencia el 1 de febrero pasado el llamado Sistema de Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación, como un nuevo requisito para la importación de productos externos, y el 27 de julio prohibió de manera directa el ingreso de plátanos.

El gerente de la Empresa Bananera Integral Técnica Agrícola Igor Guzmán explicó que la medida causa severos daños a la economía de los productores del trópico de Cochabamba. De acuerdo con Guzmán, las pérdidas por ese concepto ascienden a un millón de bolivianos por semana si se tiene en cuenta que mensualmente se dejan de exportar al mercado argentino cerca de dos mil cajas de plátanos.

En septiembre la subida del arancel de importación de ese fruto a la Argentina generó preocupación en los productores del Chapare ante una posible pérdida de competitividad del banano boliviano. En esa oportunidad, la Cámara Nacional de Exportadores pidió la intervención de Cancillería para que el gobierno argentino deje sin efecto el incremento.

Evo Morales agradeció a su homóloga Cristina Fernández de Kirchner por abrir el mercado argentino a la producción de bananas y plátanos del Chapare. “Yo he hablado personalmente con la Presidenta de Argentina. Yo le dije quiénes son los que producen plátano y llevan a Argentina, son los compañeros que han reducido sus cultivos de hoja de coca. El mercado de plátano en Argentina, ese mercado ayuda en la lucha contra el narcotráfico”.

Notas:

1. El Proyecto de Desarrollo Concurrente Regional (PDCR), dependiente del Ministerio de Autonomía, invirtió el 80% de 48 millones de dólares desde 2009 para ejecutar 850 proyectos de fortalecimiento institucional autonómico, caminos vecinales y asistencia técnica en los municipios del país. Se ejecutaron 300 planes de inversión productiva y 550 en el campo de fortalecimiento institucional. Los departamentos más beneficiados son Cochabamba y Chuquisaca. Por otro lado, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) invertirán el próximo año cerca de 928 millones de dólares para construir nuevas vías en el departamento de Cochabamba, entre ellas las rutas Ishinuta-El castillo y Epizana-Copachuro Comarapa, en etapa de diseño final.

2. Junto a dichos emprendimientos, se encuentran los megaproyectos de electricidad, que con una inversión de más de 110 millones de dólares se apunta a que la zona provea el 20% de la energía al país. Paralelamente se construye la doble vía Cochabamba – Santa Cruz, obra que se complementa con el aeropuerto internacional de Chimoré y la escuela de formación de pilotos. Además, se ejecuta la inversión más importante de la historia de Bolivia: la construcción de la planta de Urea y Amoniaco valuada en 840 millones de dólares.

3. El burgomaestre anunció que está en curso un proyecto para una nueva planta de procesamiento comunitaria en el sector de Ivirgarzama, que absorberá casi toda la producción de palmito en Shinaota. “Los productores vamos a ampliar la frontera productiva. Tenemos que producir más materia prima para garantizar más mercados, porque de lo que se trata es aumentar los volúmenes, mejorar la calidad, buscar mercados y mejores precios”, señaló.