(ABI).- El Presidente Evo Morales posesionó el lunes al nuevo Alto Mando Militar y dispuso dos cambios en el relevo de las autoridades castrenses. En atención al Decreto Supremo 1421, el general de división Edwin de la Fuente juró como nuevo comandante de las Fuerzas Armadas del Estado Plurinacional, en remplazo de Tito Roger Gandarillas, quien dejó el cargo luego de once meses de gestión.

Acompañan a de la Fuente el general de división aérea Nelson Torrico Bernal como jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas; el general de división Fernando Zeballos Cortes como comandante general del Ejército; el general de división aérea Walter Montecinos Guerrero como comandante general de la Fuerza Aérea, y el vicealmirante Víctor Baldivieso como comandante general de la Armada Boliviana.

Morales oficializó que a partir de la fecha el cambio del alto mando militar se realizará en diciembre y no en enero como se acostumbraba, con el objetivo de facilitar la designación en las unidades militares como también la organización de las familias de los uniformados. Esta medida, dijo, se aplicará también en la Policía Boliviana, por lo que demandó al ministro de Gobierno Carlos Romero, preparar el relevo para los siguientes días.

El Jefe de Estado manifestó que en reconocimiento al Ejército, al cual considera que es “madre de las Fuerzas Armadas” dispuso que a partir de la presente gestión se modifique la alternancia de las fuerzas para asumir la conducción anual de las Fuerzas Armadas. “El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas del Ejército viene por decir Armada, nuevamente Ejército, viene Fuerza Aérea, Ejército, viene Armada, Ejército, Fuerza Aérea como justo reconocimiento a esta institución. Siento que es importante esta combinación”, dijo.

El Jefe de Estado destacó que las reuniones semanalas con el Alto Mando Militar se convierten para él en una “escuela”, pues siempre aprende de los uniformados de quienes dijo son los “primeros asesores” en materia ideológica, política, social y económica. Señaló que se avanzó mucho en darle independencia a las FFAA, pues a diferencia de lo que ocurría en 2006 cuando se hizo cargo de los destinos de Bolivia, cuando los militares estaban sometidos al grupo militar de Estados Unidos, en la actualidad responden a los intereses y necesidades del Estado Plurinacional.

“En el Palacio estaba la CIA, en el Banco Central de Bolivia estaba el FMI”, dijo. Consideró que puede ser no se cuente con “mucha infraestructura”, pero por encima de cualquiera situación, indicó, primero está la dignidad, la soberanía, el orgullo de las Fuerzas Armadas.

Por su parte, el senador de la opositora Convergencia Nacional (CN) y ex general del Ejército Marcelo Antezana felicitó el lunes la designación del nuevo Alto Mando. “Debo manifestarme sorprendido con la noticia de la posesión del nuevo Alto Mando Militar, pero quiero decir en honor a la verdad que en estos ocho años de gestión, es la primera vez que puedo decir que coincido plenamente en la nominación. Felicitar al presidente Evo, porque se ve que hay un cambio de rumbo en la toma de decisiones referente a la designación de miembros del Alto Mando Militar”, indicó a los periodistas.

Antezana justificó esa posición al afirmar que “son oficiales probos que estaban ocupando los primeros puestos en su promoción”. A su juicio, aunque la carga es muy grande en cuanto a la responsabilidad institucional, “deben cumplir con la misión constitucional” y recomendó a sus camaradas no olvidar el lema de que “La Patria de vivir así tengamos que morir”.

El ministro de Defensa Rubén Saavedra afirmó que los objetivos del Bicentenario son también los retos de las Fuerzas Armadas. Exhortó a las nuevas autoridades militares a cumplir los retos emprendidos por sus antecesores, sobre todo, en aquellos proyectos referidos a la Agenda Patriótica del Bicentenario de Bolivia, además de impulsar la participación de la entidad castrense en el desarrollo integral del Estado.

Saavedra dijo que está convencido que el nuevo Alto Mando de las FFAA continuará con las tareas de sus antecesores, en un trabajo responsable y disciplinado, cumpliendo metas de corto, mediano y largo plazo. En esa línea, agradeció al Alto Mando saliente por el trabajo desempeñado, al destacar “el alto grado de responsabilidad y empeño, cuyos frutos se vieron expresados en los avances cualitativos y significativos para la entidad castrense”.

Entre ellos, los avances en la nueva Doctrina Militar, la contribución al desarrollo integral del Estado y el cumplimiento del rol constitucional de las Fuerzas Armadas.