Beijing y Abuja.- Ante el creciente interés mundial por el aprendizaje del mandarín o “Putonghua”, idioma oficial de China, el país contribuye a su difusión sin abandonar el objetivo del dominio de esta lengua por todos sus habitantes, preservando los dialectos. Ya existen más de 600 mil alumnos registrados para aprender esta lengua en 500 centros del Instituto Confucio desplegados en 108 países.

A fin de satisfacer la demanda por el conocimiento de esta forma de comunicación y de la cultura del territorio asiático, el gobierno refuerza su estudio en el extranjero mediante una mayor cooperación educacional. Li Haifeng, director de la Oficina de Asuntos Chinos en Ultramar (OCAO en inglés), dijo recientemente que el país trabajará para hacer que esa lengua se convierta en la opción más importante de la educación en el exterior.

Según el funcionario del Consejo de Estado, la OCAO capacitará a más maestros para la enseñanza del idioma en el extranjero a fin de integrarla con las culturas de otros países y así desarrollar más materiales pedagógicos en Internet y multimedia que permitan cubrir las diversas demandas. Unos 17 mil profesores de chino fueron preparados por la entidad desde 2010 para ayudar en más de 270 escuelas u organizaciones docentes foráneas a mejorar sus habilidades didácticas.

Durante los próximos cinco años la OCAO invitará a 100 mil jóvenes de origen chino a participar en campamentos de verano o invierno en este país, para que “busquen sus raíces”. Desde 2010 este tipo de actividad, reconocida como una forma importante de transmitir la cultura de esta nación, ha atraído a más de 40 mil jóvenes de ascendencia china.

Por otro lado, en los últimos 10 años, más de 350 Institutos Confucio y una cifra superior a las 500 Aulas Confucio se establecieron en 105 países y regiones, de acuerdo con estadísticas. Las embajadas de la República Popular China en los diferentes países, en colaboración con esos centros, realizan diferentes actividades que contribuyen a ampliar la influencia y el dominio del mandarín.

El nombre del gran filósofo Confucio fue el escogido para promover el mandarín en más de un centenar de países y regiones donde ya existen más de 600 mil alumnos registrados para aprender esta lengua. Los Institutos Confucio, el pensador chino que promovió ideas novedosas para la organización del país en los años 400 antes de nuestra era, divulgan en más de 500 centros de 108 estados la lengua que hablan más de 1.300 millones de personas en este gigante de Asia.

Pero, además, 70 de las principales 200 universidades del mundo han establecido sus propios Institutos Confucio y otros 400 centros de altos estudios en 76 naciones esperan por el establecimiento de estos centros culturales de la lengua y la cultura chinas. A diferencia de otras instituciones internacionales dedicadas a promover idiomas, como la Alianza Francesa y el Instituto Goethe, el Confucio coopera estrechamente con universidades extranjeras para promover la enseñanza del mandarín.

La sede central de estas instituciones, radicada en Beijing, es conocida como Hanban y su director general es Xu Lin, quien recordó que el primero de estos centros abrió sus puertas hace ocho años en Seúl, capital de Surcorea, y su ampliación a todas partes ha superado todas las expectativas. Esta organización no gubernamental, dijo Xu, está diseñada para enseñar la lengua china a los extranjeros y conducirlos a través de la cultura oriental.

Según la edad y los conocimientos de la lengua y cultura chinas, se desarrollan cada año competencias para estudiantes universitarios, de enseñanza secundaria y Grupos Amateurs. En la final del Concurso Internacional “Puente de Chino” 2012, que se realizó en julio en Changsha, capital de la suroccidental provincia china de Hunan, los estudiantes universitarios de todo el mundo demostraron su nivel lingüístico.

Conocer el idioma de la segunda economía y país más poblado del mundo, con comunidades en todo el orbe, no solo aumenta las posibilidades de encontrar empleo en esta nación, sino también en otras por sus crecientes vínculos con el resto del planeta. Un ejemplo de la demanda de su conocimiento es la generalización que tienen las clases de mandarín en Estados Unidos, reflejado con la asistencia a la quinta Conferencia Nacional de esa lengua en Washington, el pasado 12 de abril, de más de 1.100 profesores de chino, políticos y líderes.

De otra parte, el idioma chino estará incluido en la enseñanza de las escuelas públicas del sureño estado nigeriano de Cross River. La decisión oficial pretende posicionar a esa demarcación del país africano frente a la “fenomenal revolución socioeconómica” procedente del estado asiático, aseguró el comisionado de Educación de ese estado Offiong Offiong.

China se convertirá en los próximos 10 años en una mayor potencia mundial por el tamaño de su población y su importante papel en la tecnología de la información y de la comunicación. Offiong argumentó que ese desarrollo chino abarca también “otros ámbitos críticos de las tareas humanas”, por lo que deviene una necesidad beneficiarse de esta fuerza emergente en favor del desarrollo local.

La región de Cross River se puso en contacto con el embajador de China en Nigeria para una posible colaboración también en otros programas de instrucción a la población, informó el funcionario. “Ese programa de capacitación tiene que ver con el establecimiento de un centro de lengua china en la zona de Calabar”, apuntó el ejecutivo educacional en esa parte de Nigeria, sexto país en población del planeta.

El idioma chino es el más hablado en el orbe, al contar el gigante asiático con 1.340 millones de habitantes, además de que es reconocido como oficial en Singapur, Malasia, Indonesia y la Organización de Naciones Unidas (ONU). La ONU escogió en 2010 el 20 de abril para celebrar cada año el Día de la Lengua China, como parte de sus esfuerzos por subrayar el significado cultural e histórico de sus seis idiomas oficiales -los restantes son el inglés, francés, árabe, ruso y español.

De esta forma, si para muchos antes China parecía lejana, hoy se acerca cada vez más al resto del mundo a través de la internacionalización de su idioma y cultura. Sin dudas esa labor ayudará a enriquecer el conocimiento de este oriental país, más allá de su proceso de reforma y apertura, iniciado a finales de la década de 1970, los Juegos Olímpicos de 2008 y la Exposición Universal acogida por la urbe de Shanghai en 2010.

Menos inglés en China

La competencia en el uso del idioma inglés en China descendió este año dos escalones y colocó a este país en la posición 39 a nivel mundial, de acuerdo con un estudio reproducido por el diario China Daily. Según la investigación, las 11 naciones con más eficiencia en el inglés son europeas, encabezadas por Suecia, Dinamarca y Holanda.

Una de las expertas que realizaron el estudio dijeron que la caída de China se debió en parte en que en esta ocasión se tuvo más en cuenta la comprensión del idioma al escucharlo, un aspecto que no se explota en la enseñanza del idioma en niveles primario y secundario. Al respecto, Cheng Zhaoxiang, decano de la escuela de lenguas extranjeras de la Universidad de Beijing, dijo que todavía es posible mejorar la enseñanza del inglés en las instituciones educacionales y en el medio público, y explicó que en China continental el idioma es poco usado en la vida cotidiana.

La razón, dijo, es que las personas solo pueden leer en chino la mayoría de los anuncios, señales de tráfico e incluso envolturas de alimentos y tienen pocas posibilidades de practicarlo. Otra es que en la mayoría de los países en que el inglés no es el idioma oficial éste es enseñado por profesores de naciones de habla inglesa, mientras en China los profesores son locales, incluso a nivel universitario. Cheng señaló que en general en Asia los que mejor dominan el idioma inglés al graduarse de la enseñanza media superior empiezan a perderlo a partir de ese momento por falta de práctica.

* Corresponsal de Prensa Latina en China.