La Paz (ABI).- La autonómica Bolivia comenzaba a planificar los siguientes 10 años de desarrollo, luego de allanarse el miércoles al décimo Censo de habitantes y estantes de su historia y primero bajo la égida del Estado Plurinacional. El conteo se verificó en forma auspiciosa en las ciudades y se extenderá por corto lapso más en el área dispersa o rural, lo más probable hasta el viernes.

La indagación, que movilizó a 400.000 censores, entre civiles y uniformados y reservistas, es decir el 4% de la población nacional, apunta a la configuración de un nuevo país en la perspectiva concreta de 2025, cuando Bolivia en ascenso cumpla dos siglos de independencia.

Oficialmente, 280.000 empadronadores recorren el país mediterráneo enclavado en el corazón geográfico de Sudamérica y en 7 zonas fisiográficas. El Presidente Evo Morales calificó de exitoso el segundo conteo de pobladores y de viviendas en el siglo XXI.

Fue “todo un éxito”, dijo a los periodistas en la Casa Presidencial, en La Paz, al subrayar, hacia las 21h30 locales que los escasos problemas durante el empadronamiento quedaron “pequeños” frente a la “disciplina impresionante del pueblo boliviano”.

Mencionó que las visitas de los empadronadores en las zonas grandes áreas metropolitanas no reportaron dificultades, aunque en pequeños poblados rurales se presentaron conflictos limítrofes entre comunidades que dificultaron el levantamiento de datos.

Los casos negativos más significativos se registraron en las localidades de Tablas Monte (Cochabamba) y Sachiri (Potosí), precisó. Tras un acuerdo en esta última procedió el Censo. En la primera localidad se espera una conservación en vista de una solución que posibilite el trabajo censal hasta el viernes.

El director del Instituto Nacional de Estadística (INE, sustractum del Censo), Ricardo Laruta, afirmó, a manera de síntesis, que las metas trazadas para la operación de en el área urbana fueron cumplidas en su integridad.

“Quiero expresar a la población la satisfacción del INE, porque a estas alturas consideramos que hemos cumplido nuestros objetivos de este 21 de noviembre, debido también a que la población en general tuvo una actitud cívica, una actitud patriótica por la respuesta que dio al censo de población vivienda 2012”, manifestó en conferencia de prensa nocturna.

Al influjo del Censo, el primero en 11 años, los 339 municipios bolivianos se paralizaron a media semana. El cuestionario se aplica sin mayores dificultades en todos emplazamientos poblados bolivianos, inclusive en aquellos que representaron, días antes, conflictos de límites, principalmente en el tropical Chapare, donde los empadronadores se desenvolvieron a gusto, según reportes varios, entre oficiales y extraoficiales.

La consulta, que no define límites territoriales ni sirve de base para legislar sobre la propiedad privada urbana y rural y menos sobre la parafernalia personal, se impuso sobre una retahíla de versiones que trataron de cebarse en los escépticos, siempre susceptibles y presa fácil de la retórica incendiaria de los políticos y especuladores criollos.

Incluso fructificó en la reserva natural Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), nordeste amazónico del país, donde los agentes censales aplicaron un cuestionario de 46 preguntas, entre otras una que busca precisar a cuál de las 36 naciones originarias pertenecen los consultados.

Bolivia tiene un 52% de población indígena. Su mismo Presidente es de origen aymara. El Censo encontró a Bolivia con una población de al menos 10,6 millones de habitantes y una densidad de 10 personas por km2. Dicho en otro canon, cada boliviano debería desarrollarse sobre una hectárea de terreno promedio, según proyecciones del INE.

El país contó sus petates después declararse libre de analfabetismo en 2009 y en momentos en que el Estado boliviano educa a sus connacionales en 14.997 escuelas, casi 2.000 más que en 2001, de cuando data el primer Censo en el siglo XXI. Esta cifra no incluye los colegios privados y de convenio.

La consulta demoscópica, la segunda de este género en los últimos 11 años, encontró a Bolivia con 3.481 establecimientos hospitalarios y 15.426 camas para enfermos y, más menos, 2,2 millones de viviendas, 54% de material noble, siempre según datos del INE.

Ese total incluye 3,3% departamentos, cuya construcción ha hecho boom insospechado en los últimos 3 años, lapso en que las certezas sobre la existencia de circulante se acentúa.

El Censo tomó escena cuando sólo 2,3% de los 10,6 millones de bolivianos se encuentran en edad de no trabajar y cuando la Población Económicamente Activa de Bolivia es de poco más de 5 millones de personas y en momentos en que los desocupados suman 172.000 y 122.000 los cesantes. Un año antes del Censo, 296.187 habían sido alumbrados en Bolivia, 40.000 menos que en 2002.

La Bolivia que se entregaba al Censo consolidó en 2011 un Producto Interno Bruto de 166.000 millones bolivianos (26.000 millones de dólares), tres veces más que en 2002.

Los resultados concretos del Censo, que se conocerán a mediados de 2013, definirá el destino del excedente estatal, fundado en los ingresos de la renta hidrocarburífera que alimenta la billetera nacional con más de 2.600 millones de dólares año desde 2006, cuando Morales nacionalizó la segunda reserva de gas de Sudamérica, poco menos de 20 trillones de pies cúbicos, y un promisorio acopio de petróleo liviano.

También se emplearán para definir un nuevo esquema de correlato de fuerzas regionales en la Asamblea Legislativa Plurinacional, principalmente en las regiones más pobladas receptoras del flujo inmigratorio de origen campesino.

* Director de la agencia estatal ABI.