Buenos Aires, (PL).-Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) Argentina invertirá 3.100 millones de dólares en los próximos cinco años en las concesiones hidrocarburíferas que posee en la provincia de Santa Cruz. Con un nuevo ADN operativo, la petrolera estatal masificará la recuperación secundaria y terciaria en yacimientos maduros y lanzará el desarrollo masivo de recursos no convencionales en el período 2013-2017.

Según YPF, la prórroga de concesiones a esa provincia argentina es inédita y beneficiosa, ya que le asegura invertir en Santa Cruz más de 3.100 millones de dólares los próximos cinco años. De esa forma Santa Cruz se convierte en la primera provincia en formalizar la decisión del Gobierno nacional de devolver a YPF su participación en el objetivo estratégico de incrementar las reservas y la producción de hidrocarburos en Argentina.

Además, toma en consideración las reservas comprobadas de hidrocarburos de YPF en la provincia, lo cual le permitirá un horizonte económico y de desarrollo más favorable y multiplicará los empleos directos e indirectos vinculados con esa actividad.

Valor para los accionistas; cuidado por el medio ambiente; empresa profesional, competitiva y con sentido nacional, y con el proyecto de ser una compañía con integración desde la boca del pozo hasta el consumidor. De ese modo define el presidente y CEO de YPF Argentina Miguel Galuccio, el nuevo ADN operativo de la renacionalizada empresa hidrocarburífera, cuya labor se rige ahora por un auspicioso Plan de los 100 Días.

Con un nuevo ADN operativo, sostuvo Galuccio, YPF masificará la recuperación secundaria y terciaria en yacimientos maduros y lanzará el desarrollo masivo de recursos no convencionales. Precisamente hacia el logro de esos objetivos apunta el Plan de los 100 Días, presentado semanas atrás y el cual define la estrategia para el período 2013-2017, cuando se buscará detener la mengua en la producción mediante un llamado Plan de Alto Impacto y alcanzar un crecimiento rentable de la compañía.

Los resultados de la aplicación de esta estrategia, explicó el CEO, permitirán aumentar en 32% la producción de crudo y en 37% la de gasoil y naftas, así como crear 10 mil nuevos puestos de trabajo. Semejante empeño requerirá un desembolso estimado de 37.200 millones de dólares, de los cuales correrán por cuenta de YPF 32.600 millones y el resto corresponderán a la participación de socios para un cluster de shale oil.

Esta inversión será destinada en su mayor parte (73%) a la explotación, el 22% al refino, logística y red comercial y el cuatro por ciento a la exploración. De hecho, los primeros pasos para llevar adelante el ambicioso plan inversionista fueron dados cuando YPF colocó en el mercado local tres obligaciones negociables (ON) por más de 290 millones de dólares.

En esta ocasión, se suscribieron tres series de ON a nueve, 18 y 36 meses de plazo, respectivamente, por un monto que inicialmente se estimó podría alcanzar los 1.350 millones de pesos (unos 293 millones de USD), pero que en la práctica se elevó a 1.500 millones de pesos (más de 320 millones de USD).

De cualquier modo, y según las previsiones hechas por la petrolera argentina, el panorama cambiará a partir del 2017, cuando el propio incremento de la producción y las ventas permitirán autofinanciar la totalidad del crecimiento de la empresa. En los próximos cinco años, YPF Argentina destinará 1.400 millones de dólares a la exploración de cuencas productivas, no convencionales, off shore, internacionales, nuevas cuencas y cuencas no productivas o de frontera.

Esta inversión permitirá perforar 250 pozos de exploración, es decir, más del doble de lo que ha perforado en promedio en los últimos cinco años. Mientras, a la explotación de gas irán a parar seis mil 500 millones de dólares para perforar 1.160 pozos y poner en marcha un plan de sustitución de las importaciones con un aumento de la producción nacional a precios más competitivos.

Según explicó Galuccio, designado al frente de YPF el 4 de mayo último, ya en el primer semestre de 2012 pudieron reducirse las importaciones de combustibles (naftas, gasoil y JP1) en 47% respecto a igual período del año pasado. Además, se incrementó la producción de fuel oil nacional, utilizado para las usinas eléctricas, en el 46%, lo cual contribuye también a la sustitución de importaciones.

En cuanto a la producción de naftas y gasoil, explicó que inicialmente se incrementará este año en el siete por ciento en relación con el 2011, mediante la mejor utilización de las refinerías y las obras de conversión, algunas puestas en marcha, como la planta de hidrosulfuración de gasoil en la Refinería La Plata. De ese modo, para 2014 Argentina conseguirá sustituir los niveles actuales de importación de combustibles, logrando el autoabastecimiento de YPF.

Otros resultados de alto impacto conseguidos por la nueva YPF fueron el reciente descubrimiento de dos yacimientos de shale gas en Vaca Muerta, Neuquén, y de tres pozos de petróleo no convencional fuera de ese yacimiento, en una nueva roca madre en el Golfo de San Jorge, en la provincia de Chubut. Por otra parte, a partir de la renacionalización de la empresa se lograron importantes avances hacia acuerdos estratégicos con nuevos socios, entre ellos la multinacional estadounidense Chevron; Bridas, de capitales argentinos y chinos, y el grupo empresario local que dirige Eduardo Eurnekian.

También, se avanzó en un acuerdo estratégico para el desarrollo del shale y suministro de gas natural licuado con la empresa global de energía Gazprom, líder en producción de gas natural, del cual posee las mayores reservas mundiales, y único productor y exportador de GNL en Rusia Además, durante una visita en agosto pasado, el ministro de Energía y Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, ratificó el compromiso de su país y la petrolera PDVSA con el robustecimiento de YPF Argentina.

El objetivo principal de esta alianza, puntualizó, es incrementar la producción en los campos que ambos países ya comparten en Venezuela y con esos activos apalancar las inversiones en Argentina. La renacionalización de YPF Argentina se materializó a comienzos de mayo pasado con la promulgación de la ley que declaró de interés público la producción, exploración y comercialización hidrocarburífera y expropió el 51 por ciento de las acciones de YPF, en manos de la empresa española Repsol.

El informe Mosconi

En relación con el desempeño de la firma española, fue difundido en esta capital el llamado Informe Mosconi, elaborado por los interventores de YPF para aportar evidencia sobre la estrategia de depredación, desinversión y desabastecimiento del mercado interno que desplegó Repsol desde que tomó el control de la compañía en 1999. El extenso documento demuestra que el grupo ibérico utilizó a YPF para apalancar y financiar su estrategia de expansión a escala mundial, depredando los recursos hidrocarburíferos argentinos con una visión cortoplacista.

La compañía española, subraya, priorizó el giro de dividendos a su casa matriz por sobre las actividades de exploración y explotación propias de las mejores prácticas del negocio petrolero. Señala asimismo que en el año 1999 la producción internacional de YPF era superior a los 85 mil barriles de petróleo por día, cerca de 200 millones de pies cúbicos de gas natural y sus reservas internacionales eran superiores a los 400 millones de barriles equivalentes de petróleo.

Para entonces, YPF tenía presencia en 12 países, en tres continentes y había pasado de ser una compañía exclusivamente Argentina a una internacional. Sin embargo, a partir de la adquisición por parte de Repsol esta situación se revirtió dramáticamente. En ese sentido precisa que mientras que entre 1999 y el 2011 la utilidad operativa se multiplicó por 2,6 veces y la utilidad neta lo hizo por 1,3 veces, el patrimonio neto se redujo el 41%, la producción de petróleo cayó 43 puntos porcentuales y la producción de gas disminuyó el 31%.

De ese modo, subraya, la necesidad de importar combustibles -que sólo el pasado año llegó a 9.429 millones de dólares, el 110,9% por encima del 2010- fue consecuencia directa del propio accionar de Repsol en YPF. El deterioro del resultado operativo experimentado por YPF en los últimos años, producto de la deliberada desinversión por parte de Repsol, y la concentración de la estructura de la deuda en el corto plazo, pone en evidencia que el grupo planeaba una inminente venta de la compañía, concluye el exhaustivo análisis.

* Corresponsal de Prensa Latina en Argentina.