El petróleo se está acabándo a nivel mundial. Si no partimos de este hecho, toda nuestra propuesta de política está en el aire, es decir no tomaría en cuenta esta premisa fundamental. En este sentido, tenemos que entender la situación internacional. El petróleo es un recurso natural no renovable, esto significa que con cada litro que se extrae, queda menos para el futuro. Y por lo tanto, un día se terminará y no habrá más. Ese día, en el que se acabará el petróleo, está muy “lejos”, porque se puede suponer que siempre se encontrará algún pequeño campo para seguir explotando. Pero lo que es importante actualmente y en un futuro próximo, es el precio. Al estar acabándose el petróleo, el precio se incrementa constantemente y seguirá aumentando de Bs 3.74 por litro en la actualidad, a Bs 7, a Bs 15, a Bs 50, Bs 100…..

Actualmente, diciembre 2011, el precio real de la gasolina – según nuestros cálculos – es de Bs 8,21. La diferencia entre este precio real y el precio en la estación de gasolina boliviana es la subvención.

¿De qué depende el precio?

Son tres elementos que determinan el precio: La oferta, la demanda y la especulación.

Veamos la oferta:

En los últimos 5 años, la producción de petróleo en el planeta fluctuó entre 84 y 86 millones de barriles diarios, (con un pico de 87.3 millones de barriles diarios en el último trimestre del 2007). Esta producción hasta el momento cubrió la demanda. La pregunta decisiva es si se podrá aumentar la oferta, en caso que la demanda aumente.
Hay que tomar en cuenta, que la capacidad de producción no se puede aumentar rápidamente pues en un campo nuevo, la producción aumenta poco a poco hasta llegar a un máximo y en los siguientes años disminuye hasta llegar a cero.
Ya muchas naciones productoras de petróleo han pasado el máximo de su producción. Estos son algunos ejemplos:

Es entonces obvio que la capacidad de producción en estos países productores tradicionales no aumentará, sino al contrario, seguirá bajando. Países nuevos en la producción como Angola o Brasil podrán mitigar esta tendencia pero no podrán revertirla.

Entonces surge la pregunta si los países de la OPEP (Organización de Países Productores de Petróleo) podrán aumentar su producción. Esto es un secreto, pues ninguna empresa occidental puede medir las reservas de petróleo ni estimar la capacidad de producción en Arabia Saudita ni en otros países del golfo, como Kuwait, Irán, los Emiratos Árabes, etc. Por lo tanto, los datos de las reservas y de la capacidad de producción son secretos del Estado en esos países. Sin embargo hay indicios que señalan que la capacidad de producción de esos grandes productores de petróleo ya no podrá aumentar. Arabia Saudita, por ejemplo, explota campos en los cuales los costos son muy altos, porque se encuentran en pleno desierto. Para la producción en estos lugares es necesario traer todos los insumos – especialmente el agua – desde muy lejos, lo que hace suponer, que se explota de esa manera cara porque la capacidad en otros campos no puede aumentar.
Por todos los datos y situaciones a nivel global no se puede esperar, razonablemente, un aumento de la producción mundial de petróleo.

Miremos la demanda:

Se puede suponer que la demanda de petróleo en los próximos años, aumentará ligeramente. En algunos países occidentales como Alemania la demanda está bajando, por los esfuerzos de ahorro y por la sustitución del petróleo por agrocombustibles. También en EE.UU. – el consumidor más grande del mundo – la demanda bajó ligeramente en los últimos tres años por la crisis económica. Pero el consumo en otros países, especialmente en China, India, Corea del Sur y otros, está aumentando considerablemente. Si la economía mundial no entra otra vez en una crisis como en el 2008, se puede esperar un ligero – pero constante -aumento, de la demanda de petróleo en los próximos años.

La especulación:

El tercer elemento que influye en el precio es la especulación.
Como el petróleo es un recuso natural que está acabándose, es de esperar que los especuladores de las plazas financieras se volcarán al petróleo. Ya se ha visto esto en el año 2007-2008 cuando el precio subió en 6 meses de 90 a 142 US$. y bajó en los siguientes 3 meses a 34 US$. La especulación puede distorsionar el mercado de petróleo significativamente y con eso la economía mundial. En realidad es muy probable que, la especulación produzca sobresaltos en el precio del petróleo.

Un país como Bolivia no puede hacer nada contra la especulación, solamente prepararse.

En resumen, la brecha entre producción (oferta) y demanda se está abriendo y esta tendencia continuará, lo que quiere decir que el precio seguirá aumentando. Esta tendencia subraya el hecho, que la economía – expresado en el Dow Jones1 – se está estancando desde 2007, pero en este tiempo el precio del petróleo subió 70%.

El poder del petróleo

El petróleo no es un recurso natural cualquiera. Sin temor a equivocarse se lo puede considerar, el recurso natural más importante en el mundo y actualmente la humanidad entera depende de él. Todo, pero todo en este mundo, depende de alguna manera del petróleo. Plástico es petróleo, energía eléctrica es petróleo, transporte es petróleo. ¿Y que artículo no tiene componentes de plástico, no está fabricado con energía eléctrica o no está transportado?
Veamos algunos ejemplos para mostrar la importancia y la potencia del petróleo: Con un litro de petróleo se puede elevar una tonelada a un kilómetro de altura o – tomando un ejemplo más cotidiano – con un litro de petróleo se puede transportar un carro pequeño aproximadamente 15 km. ¡Y ese litro de petróleo en Bolivia, cuesta menos que un litro de Coca-Cola! ¿Nos damos cuenta que potente es el petróleo?
El petróleo tiene otra cualidad importante. Se lo puede almacenar fácilmente. Para poder almacenar la potencia de un litro de petróleo en una batería común y corriente esa batería necesita un peso de 330 kg. Una batería de alta tecnología, la de iones-litio que puede almacenar la potencia de un litro de petróleo todavía tiene un peso de 85 kg. Mientras que un litro de petróleo pesa menos de 1 kg, solamente 900 gr.
El tercer aspecto importante del petróleo es la facilidad de su transporte. Es la energía más fácil de transportar. Comparando por ejemplo el transporte de electricidad necesita una complicada infraestructura y el transporte de calor (mediante vapor por ejemplo) igualmente necesita una infraestructura cara y la pérdida por transporte es considerable.

Precios en el futuro

Miremos cómo se ha desarrollado el precio del petróleo en los últimos años, para poder predecir aproximadamente los precios en el futuro.

La gran burbuja producida por la especulación en los años 2007/2008, y también el aumento constante del precio en más de 1.2% mensualmente. Es probable, que esta tendencia seguirá en los próximos años. Haciendo un cálculo según esta tendencia, dentro de 8 años, en el año 2020, un barril de petróleo costaría cerca de 400 US$ y el litro 30 Bs!

Consecuencias del aumento del precio del petróleo

La consecuencia más directa es el aumento del costo del transporte. La segunda consecuencia es el aumento de los costos de producción y por lo tanto de los precios, de todos los artículos industriales. Y la tercera consecuencia es el aumento sustancial de los precios de los alimentos a nivel internacional, porque la mayoría de los alimentos son producidos y elaborados con petróleo. Miremos por ejemplo la cantidad de diesel que se consume en la agroindustria en Santa Cruz.

Fuentes de energías alternativas

Alternativas para el petróleo prácticamente no las hay.

Los agrocombustibles necesitan mucha tierra cultivable. Para producir un litro de agrocombustible se necesita 30 m2 de plantaciones de colza (una planta oleaginosa) en buena tierra. Los frutos de 10 m2 serían suficientes para un litro de combustible, pero para la producción de esos 10 m2 se necesita la energía de 2 litros combustible. En realidad se necesita entonces 30 m2 para un litro de biocombustible. Si se toma en cuenta que la colza se puede plantar solamente cada 4 años en el mismo terreno, para no degradarlo, entonces se necesita 120 m2 de terreno cultivable.
Veamos un ejemplo: Una persona viajando en avión de La Paz a Santa Cruz ida y vuelta necesita 600 litros de combustible, equivalentes a la cosecha de colza de un terreno de 7.2 hectáreas! Con este ejemplo está claro que, los agrocombustibles no podrán sustituir al petróleo en grandes cantidades.
El otro problema de los agrocombustibles es su competencia con la producción de los alimentos. Un porcentaje del aumento de los precios de los alimentos a nivel mundial es debido a la competencia entre agrocombustibles y alimentos.

Las mejores posibilidades para sustituir se encuentran en la energía eléctrica. La producción de electricidad mediante la energía solar fotovoltaica se vuelve cada vez más barata, y puesto que sol hay en todo el mundo y todo el año, es realmente una alternativa para sustituir en algo el petróleo. Pero no hay que hacerse ilusiones pues el almacenaje en este método es un problema sin resolver, y en el caso de los autos movidos con energía eléctrica el problema es también el tiempo que se necesita para cargar una batería.

Estilo de vida

Si se acaba el petróleo es impensable poder mantener el estilo de vida de hoy. Un estilo de vida con tantos productos materiales ya no será posible para la próxima generación. Es imprescindible familiarizarse con el hecho, de que nuestro nivel de consumo bajará. La consecuencia lógica es aprender a vivir feliz con menos productos materiales. Eso es posible, y en vez de oponernos a tener menos, tenemos que ser innovadores para que nuestra felicidad no se base solamente en valores materiales.

La situación en Bolivia

Bolivia produce petróleo y gas. Esto quiere decir que es un país privilegiado en comparación con otros países que no tienen ni petróleo ni gas.
Pero también es importante estar conscientes de que la producción de petróleo boliviano destinado a la producción de diesel y gasolina actualmente no alcanza para el consumo interno. Se está importando diesel y gasolina.
Las reservas de gas – según las últimas estimaciones – alcanzarían para 8 años más, es decir hasta el 2020.
Esta estimación prevé el cumplimiento de los contratos de exportación con Brasil y Argentina. Pero no considera el aumento del consumo interno.

La política de hidrocarburos es entonces crucial para el futuro del país.
Bolivia no puede estar al margen de la situación internacional pues en el diesel y la gasolina, el precio de importación se rige según el precio internacional, así que dependemos de este precio.
Para el caso del gas, Bolivia puede fijar de manera autónoma el precio. Pero si tomamos en cuenta que también el gas se está acabando, es necesario tomar la previsión, que dentro de ocho años estaremos obligados a importar gas, y en ese momento el impacto será traumático, pues de un día a otro, se tendrá que pagar el precio internacional y no el precio fijado internamente.

Lineamientos de política para los hidrocarburos

Ponemos a consideración las siguientes medidas:

LAS DOS PRIMERAS MEDIDAS
SE PUEDEN LLAMAR IDEOLÓGICAS:

1. Informar a la población sobre la realidad de la situación nacional e internacional, respecto al fin del petróleo.

Una política responsable, – y con más razón una política participativa – debe partir de informar de manera verídica y amplia. La población debe estar informada y consciente del precio internacional del petróleo – igual como está informada y consciente del precio del pan.
Se debe hablar sobre las reservas de gas, sobre la cantidad que se exporta diariamente, y sobre el consumo interno, del significado del subsidio estatal, etc. En otras palabras es necesario que el ciudadano común esté informado. De lo contrario ni el ciudadano puede planificar su futuro, ni el Estado puede aplicar una política racional de hidrocarburos. Esta es tarea del Estado, de los políticos y de los medios.
Es inconcebible que, la ciudadanía en general no esté mejor informada de los asuntos del gas, si Bolivia depende económicamente de este producto. Si hay una población informada no es necesario que se hagan los gasolinazos entre navidad y año nuevo, sino se puede y se debe avisar sobre los aumentos en el precio de la gasolina con mucha anticipación.

2. Empezar la discusión sobre los valores de la vida.

Hay que hablar sobre el carácter de la situación del capitalismo, sobre la meta principal del Estado que es el bienestar de la población, pero que el bienestar no se base solamente en los bienes materiales.
Hay que reflexionar que nos hace realmente feliz. ¿Nos hace feliz las relaciones que tenemos con las personas o los bienes materiales? ¿Qué consecuencia logramos cuando ayudamos a los demás, esto nos hace felices? Es muy evidente que el fin del petróleo (o petróleo con un precio en las nubes) cambiará el estilo de vida en todo el planeta. Frente a esta situación será clave cómo se aplique el concepto del ‘Convivir bien’ (Suma Qamaña) en todas las políticas estatales.

LAS MEDIDAS 3, 4 y 5
 SON DE CARÁCTER TÉCNICO-FINANCIERO:

3. Empezar el alza de precio de la gasolina de manera escalonada, hasta llegar a nivelar al precio internacional.

Esta medida es necesaria por varios razones:

– Para disminuir el gasto en el subsidio. Este gasto es considerable, y una carga cada vez más grande para el Estado.

– Para incentivar el ahorro de petróleo y búsqueda de alternativas.

– Para frenar el contrabando que ya ha alcanzado dimensiones que daña al Estado considerablemente.

– Para terminar con el subsidio a los que tienen auto propio, y cuyos viajes actualmente están subvencionados por el Estado.

4. Empezar el aumento del precio del gas doméstico y vehicular de manera escalonada.

Tanto el gas domiciliario como la gasolina salen del país por contrabando. Es urgente nivelar el precio, de lo contrario la sangría para el Estado continúa.
Pero el gas domiciliario es además un recurso natural no renovable. Aunque los bolivianos tenemos el sentimiento de que tenemos mucho gas, el hecho es que, se está acabando más rápido de lo que se pensaba antes. Es importante empezar a ahorrar, y un incentivo para ahorrar es la subida del precio.
La subida del precio de la gasolina se considera una medida neoliberal. Y es así, si se implementa esta medida de manera aislada, tratando de resolver todos los problemas solamente mediante el precio. Para no caer en esta idea neoliberal, es necesario aumentar el precio por las razones arriba explicadas, pero debe estar acompañada con otras medidas.

5. Se debe cortar toda la subvención para el diesel.

La subvención del diesel ayuda sobretodo a la agroindustria exportadora. Pues, de esta manera se subvenciona al consumidor en el exterior que puede comprar productos baratos, como por ejemplo la soya. Además se subvenciona a las grandes empresas agroindustriales.
Sin embargo es importante reconocer, que sin la subvención del diesel también subirán los alimentos producidos industrialmente para el mercado interno.

LA SEXTA MEDIDA ES PARA MITIGAR EL IMPACTO
DE LOS PRECIOS ALTOS DE HIDROCARBUROS:

6. Bono especial a la población con los ahorros del subsidio.

Es fundamental crear medidas y un mecanismo para mitigar el impacto de la subida de los precios de los hidrocarburos en la población y disminuir el impacto de las medidas 3, 4 y 5 creando un bono de compensación.
No será fácil de abonar en forma de dinero a toda la población, o en el mejor de los casos a la población más necesitada. Pero existen maneras como por ejemplo:
Una posibilidad sería suministrar a todos los electores un bono de 300.- Bs con el cual pueden pagar cuentas del Estado, como impuestos, trámites, agua, luz etc. Este bono sería negociable, como dinero en efectivo.
Otra posibilidad sería dar dinero en efectivo a los inscritos en el padrón electoral. El monto del bono debería ser proporcional a la subida del precio. Se podrá pensar en una regla según la cual, la mitad del ahorro por menos subsidio se dará en bonos.

LA SEPTIMA MEDIDA ES LA MÁS IMPORTANTE A LARGO PLAZO,
PERO DEBE SER APLICADA INMEDIATAMENTE.

7. La inversión en la agricultura biológica y sustentable.

Pueblos que no estarán en la capacidad de producir alimentos de manera sustentable y en cantidades suficientes para su población, sufrirán mucho con el fin del petróleo. Por esa razón es urgente empezar a impulsar una producción sustentable, es decir sin utilización de petróleo (diesel, fertilizantes e insecticidas químicos). Se debe empezar una discusión acerca de la producción de alimentos y la soberanía alimentaria, con propuestas a través de poner en uso y valor la economía de reciprocidad que no precisa de dinero para ofrecer sus bondades. Mientras se privilegia, inconstitucionalmente sólo el modo de producción capitalista, nos veremos en la necesidad de “equilibrar precios”, que es lo mismo que ponerse voluntariamente la soga al cuello y absorber sólo la externalidades negativas: subida de precios y no subida de ingresos: salarios, por ejemplo; algo que casi no se puede paliar con Bonos.
La mayoría de los bolivianos vive al margen de una economía salarial. Bolivia tiene el privilegio y la suerte de contar como recurso estratégico con la economía del Ayni. En este dominio no puede entrar la lógica del Capital. Ello, claro, exige toda una reingeniería de los niveles subnacionales.

LAS MEDIDAS 8 y 9 ESTÁN A FAVOR DE
UN DESARROLLO SUSTENTABLE Y EN CONTRA DEL RENTISMO.

8. No suscribir ningún contrato más de exportación de gas.

El gas está acabándose, y debemos preservarlo para los bolivianos. Mientras más largo el periodo de transición, menos traumático será el cambio. Y si tenemos gas propio, más largo se puede hacer el tiempo de transición. Por esta razón se debe analizar si hay posibilidades de rescindir los contratos sin demasiado prejuicios a Bolivia.

9. Ahorrar el ingreso por exportación.

Si se sabe que el gas está acabándose, se debe prever esa situación. La primera medida debe ser que los ingresos del gas por venta al exterior deben ser para inversiones, y de ninguna manera debe entrar al presupuesto normal. El bono dignidad debe ser cubierto con recursos constantes, para que pueda seguir cuando se acabe el gas.
Las inversiones son gastos, que en el futuro dan réditos. Inversiones adecuadas para los ingresos por el gas serían entonces inversiones en la agricultura biológica, quiere decir en la agricultura, que no dependa del petróleo o sea en forma de diesel o en forma de abonos e insecticidas químicos. Se debe invertir en sistemas de riego, en almacenaje de agua de lluvia etc. Y se debe invertir también en el conocimiento de la agricultura biológica. Cada universidad sea estatal o privada debe tener una facultad de agronomía y procesamiento de alimentos, para multiplicar los conocimientos sobre estos temas para garantizar los alimentos para la población. Al mismo tiempo desde las universidades, se debe investigar sobre el bienestar y la implementación del suma qamaña.

LAS TRES ÚLTIMAS MEDIDAS SON PARA ENMARCAR LA POLÍTICA ENERGÉTICA Y PREPARARNOS PARA EL FIN DEL PETRÓLEO.

10. Explorar – pero sin prisa – para encontrar las últimas reservas de gas y petróleo.

Explorar más parece ser un método para resolver la problemática energética. Este es el punto de vista neoliberal para resolver el problema. Pero no es así. En primer lugar al encontrar nuevos campos se posterga no más el necesario cambio de política y de vida. No es solución a largo plazo.
En segundo lugar no debemos hacernos ilusiones. No es probable que, se encuentre grandes campos de gas o petróleo. Las regiones donde hay posibilidades de encontrar hidrocarburos ya están exploradas. De la misma manera que a nivel internacional, los grandes descubrimientos se hicieron en décadas pasadas. Ahora se podrá detectar solamente campos menores.

11. Invertir en la producción de electricidad a través de proyectos pequeños y locales.

La electricidad es una posibilidad de producción de energía. Pero la producción debe ser ecológicamente sustentable. Grandes proyectos como Cachuela-Esperanza, que significaría una gran destrucción de la naturaleza, no son la solución. Hay que tener un visión de cuidar el bienestar y la cosmoconvivencia, no aceptar la destrucción de la naturaleza a favor del hombre, o mejor dicho a favor de los caprichos de los hombres.
Hay que buscar alternativas. Y las alternativas están en proyectos pequeños, sean estos en base de hidroeléctrica, eólica, biomasa etc. Pero la mejor posibilidad de éxito es la fotovoltaica. Por esta razón se debe invertir en este campo, para la electrificación de las áreas rurales, y apoyar este sistema con otros proyectos complementarios.

12. Explotar el litio.

En Bolivia existe todavía un recurso natural que es el litio. Se debe aprovechar de este recurso para prever el fin del petróleo y del gas.
Lo que necesita Bolivia para estar preparado para el fin del petróleo es electricidad en base a paneles solares y autos eléctricos. Es entonces recomendable que, se haga convenios con países industrializados que tengan la tecnología en estos dos rubros, para intercambio de tecnología con litio.

* Miembro del “Círculo Achocalla”, grupo abierto que reflexiona sobre la política y el vivir bien en Bolivia. www.circuloachocalla.org