Ante el avance del deterioro ambiental, la construcción de un nuevo modelo civilizatorio es urgente. Dos concepciones se enfrentan para alcanzar ese objetivo: El indigenismo y los Estados Continentales. El indigenismo considera que el modelo de Estado-nación es un apéndice del sistema-mundo capitalista y del extractivismo, para luego presentarse como alternativa teórica, política y cultural, que consolidará un Estado plurinacional, comunitario y autonómico, única forma de vencer al capitalismo (1).

El indigenismo se basa en el concepto de “Vivir Bien”, que implica “el acceso y disfrute de los bienes materiales en armonía con la naturaleza y las personas. Es la dimensión humana de la realización afectiva y espiritual. Las personas no viven aisladas sino en familia y en un entorno social y de la naturaleza. No se puede Vivir Bien si los demás viven mal o se daña la naturaleza. A la luz de lo anterior y en sintonía de los pueblos andinos, amazónicos y la gran mayoría de los pueblos originarios del mundo, a los bienes ‘materiales’ se añaden los espirituales, como son todos los intercambios de reciprocidad…. Lo central del desarrollo para vivir y convivir bien ya no puede ser sólo lo económico ni menos el crecimiento y el lucro, caiga quien caiga. Vivimos más bien una doble revolución copernicana en la concepción del desarrollo. Primera: Ya no gira todo en torno al crecimiento económico sino que lo económico gira más bien en torno al crecimiento en la humanidad. Segunda, tampoco la Madre Tierra –el cosmos siendo más inclusivos–, gira en torno al interés sólo de los humanos sino que nosotros nos sentimos también fruto y parte de esta Madre Tierra y cosmos y tenemos que avanzar y convivir juntos de una manera armónica. De la prioridad económica se pasa a la humana y ésta se inserta en lo cósmico, que no excluye lo demás pero le da un sentido más incluyente. Y sólo entonces podemos comprender qué es realmente el convivir bien e intentar realizarlo”. (2)

El Vivir Bien “significará el fin del egoísmo, del individualismo y de la división –el fin del capitalismo–, y el comienzo del comunitarismo, de la solidaridad y de la complementariedad; el fin del “no-tiempo”, del tener tiempo para la convivencia, para la vida familiar, para el disfrute de la amistad y del contacto con la naturaleza (3) “Como alternativa a esta economía de devastación, si queremos tener futuro, necesitamos oponer otro paradigma de economía de preservación, conservación y sostenimiento de toda la vida. Necesitamos producir, sí, pero a partir de los bienes y servicios que la naturaleza nos ofrece gratuitamente, respetando el alcance y los límites de cada bioregión, distribuyendo con equidad los frutos alcanzados, pensando en los derechos de las generaciones futuras y en los demás seres de la comunidad de vida. Ella adquiere hoy cuerpo a través de la economía biocentrada, solidaria, agro ecológica, familiar y orgánica. En ella cada comunidad busca garantizar su soberanía alimentaria: Produce lo que consume, articulando a productores y consumidores en una verdadera democracia alimentaria” (4)

La concepción de los Estados Continentales comparte los objetivos de indigenistas y ambientalistas, pero considera un engaño el hacer creer que el cambio de modelo civilizatorio será impulsado por los grandes Bancos, Paraísos Financieros, Transnacionales y Petroleras, que financian a las más importantes Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) que patrocinan a indigenistas y ambientalistas y que depredan el planeta y se benefician de la succión de recursos de pueblos sometidos, de la creciente desocupación, de la explotación de trabajadores y que tratan de destruir a Estados in constituidos. Este trabajo busca demostrar este punto de vista.

El nacimiento oficial de las ONGs

Las ONGs nacieron de manera formal a partir del artículo 71 de la Carta de las Naciones Unidas de 1945, que dice: “El Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas podrá hacer arreglos adecuados para celebrar consultas con organizaciones no gubernamentales que se ocupen de asuntos de competencia del Consejo”. Como antecedente, se cita las acciones de entidades y organizaciones de beneficencia durante los procesos de colonización, así como a la actividad de la Cruz Roja Internacional. Lo anterior culminó en el establecimiento de la “Cooperative por American Relief Everywhewre” (CARE-Internacional), dependiente del gobierno estadounidense en el marco del Plan Marsall. CARE-International difunde una imagen filantrópica de EEUU. Su acción caritativa forma parte de un plan de propaganda gubernamental. Hoy en día, la rama francesa de CARE sigue cumpliendo la misma función, aunque en escenarios, como es la Palestina ocupada por Israel. Las ONGs están en todo el mundo y en muchos casos se han asociado a transnacionales. Los gobiernos las subvencionan y las empresas las financian porque son una prolongación de sus políticas. La articulación entre grandes ONGs – transnacionales es inseparable. Veamos algunos ejemplos: David Axelrod es un especialista en creación de ONGs a pedido de transnacionales y, al mismo tiempo, consejero de Barack Obama en relaciones públicas y propaganda. En EEUU, la firma ASK Public Strategies se ha especializado en la creación de ONGs por cuenta de transnacionales.En nuestro siglo, se han potenciado los actores ideológicos de la globalización unidireccional, inspirados y remunerados por potencias capitalistas, interesadas en convertir a los gobiernos nacionales en sus cautivos. Los nuevos agentes de este cambio ideológico ya no son solamente partidos políticos y personalidades sino millones de ONGs, que empezaron a crecer como hongos desde la presidencia de Ronald Reagan. En Rusía, por ejemplo, existen 220.000 ONGs registradas y otro tanto no registradas. Las potencias de Occidente están indignadas por el intento de la Duma (Congreso) de calificar de “agentes extranjeros” a aquellas ONGs que “participan en la actividad política y que reciben financiación de otros Estados o sus instituciones. Todas estas organizaciones estarán inscritas en un registro oficial y tendrán que rendir cuentas semestrales al gobierno. Las potencias de Occidente que formularon la denuncia silencian que el proyecto de la Duma es muy similar a la Ley norteamericana FARA (the Foreign Agents Registration Act) respecto a las ONGs, que reciben financiamiento extranjero, sea de gobiernos o entidades particulares. Estas ONGs deben presentar cuatro informes anuales sobre sus actividades, el dinero recibido, forma de distribuirlo y sus beneficiarios. En Israel, la última Ley sobre las ONGs (Law On Disclosure Requirements for Recipient of Support from a Foreign State Etnity), aprobada por el Kneset (Congreso), es mucho más drástica y prohíbe a las ONGs aceptar donaciones del extranjero superiores a 5.000 dólares, a las que impone el 45 por ciento de impuesto estatal. Si lo anterior ocurre en países de tanta fortaleza estatal como Rusia e Israel, imaginemos su influencia en regiones periféricas (5)

No es casual que el Grupo Bilderberg (integrado por las personalidades económicas y políticas más influyentes del planeta, desde la óptica de los centros de poder mundial) analice, a partir del 2005, el cada vez más importante papel de las ONGs en su Plan Global de dominio del mundo. Las ONGs son usadas para desacreditar a quienes generan “acciones populistas” o “tensiones anti sistémicas”. Actualmente, el Grupo está creando mecanismos de interconexión entre ONGs locales, nacionales e internacionales, a fin de facilitar la formación de un gobierno global. Por supuesto, entre un total de más de 4 millones de ONGs que existen en el mundo hay un reducido grupo que toma caminos alternativos, con todas las dificultades y sacrificios que esto representa. Sin embargo, las excepciones no invalidan la regla. ¿Cómo diferenciar a las “buenas ONG” de las que no lo son? La respuesta está en las propias ONGs, las que deberían rendir cuentas de sus financiamientos a los Estados y pueblos donde operan, los que deberían tener la facultad de juzgar sus conductas. Por de pronto, no es casual que Bill Clinton declarara en la reunión de Bilderberg del 6 de mayo de 2005, en Rottach Egern, Munich, que “el crecimiento de las ONGs fue una de los hechos más extraordinarios que sucedió en el planeta después de la caída del Muro de Berlín” (6) Por su parte, Julian Assange, quien ha contribuido de manera decisiva a abrir en los últimos años las fronteras de la información, a través de wikilealks, sostiene que si bien EEUU ha dejado de promover y apoyar a dictaduras militares en América Latina, “su influencia ahora se expresa en la financiación de ciertas ONG y grupos por parte de USAID” (7)

La OIT, la ONU, el Banco Mundial y las ONGs

El fortalecimiento de las ONGs precedió a la renovada ofensiva imperialista en contra de los Estados in constituidos y de sus intentos de avanzar en procesos de integración regional. Esa ofensiva tuvo su punto nodal en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de 27 de junio de 1989, y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, de 13 de septiembre de 2007. La suscripción del Convenio 169 coincidió con la mayor coordinación entre el Banco Mundial y las grandes ONGs, que se produjo también en la década de los años ochenta. El Banco Mundial ejerció presiones (exitosas en Bolivia, a través de la ONG Conservatión International) para redimir parte de la deuda externa, a cambio de crear parques nacionales y áreas protegidas. De manera paralela, EEUU conminó a América Latina a firmar Tratados de Libre Comercio (TLC) y aplicar políticas de ajuste estructural, diseñadas a partir del Consenso de Washington” y su “Agenda Neoliberal”. El 169, es un cambio radial con relación al Convenio 107, de la misma OIT, de 1957, que planteaba la integración entre los Estados Nacionales y los pueblos indígenas. La ofensiva ideológica calificó al 107 de paternalista, asimilacionista e integracionista por haber desconocido los derechos colectivos y consuetudinarios, basados en usos y costumbres. Incluso los defensores del 169, admiten que en su aprobación la participación de los pueblos indígenas fue inexistente.

El 169, todavía se preocupa de explicar que al usar la palabra pueblo en vez de poblaciones y territorios en reemplazo de tierras no existía el peligro de adoptar políticas contrarias a la soberanía de los Estados, dentro del derecho internacional. Sus exegetas advirtieron que el Convenio tenía partes muy genéricas, razón por la que debía adecuarse a las estructuras, historia o características de cada país. Estos escrúpulos fueron eliminados, salvo por su artículo final, por la Declaración de la ONU del 2007. En este contexto, Xavier Albó propuso y logró que la Declaración de la ONU, sin añadir o quitar una coma, se transformara en Ley de la República. Bolivia fue el primer país en adherirse a ese instrumento internacional.

El darwinismo social, después de usufructuar por siglos la supuesta superioridad de unas culturas sobre otras, postula ahora la igualdad de las culturas. Luego de proclamar que el pensamiento occidental es la máxima conquista del pensamiento contemporáneo, afirma ahora que sus fundamentos tienen el mismo valor que usos y costumbres tribales. En realidad, la vieja historia se repite. Las potencias, luego de usar el librecambismo para su despegue económico, hoy, a través del indigenismo y del ambientalismo, impiden que los Estados in constituidos asuman posiciones defensivas. Aprovecharon para ello, la generalizada sensibilidad social que originó la conmemoración de los 500 años de la colonización hispana. Después de haber vertebrado sus territorios con carreteras, ferrocarriles y aeropuertos e instalado miles de industrias, deciden que esa vía de desarrollo ha concluido. A partir del 169, sólo queda analizar las realidades de las semicolonias con los ojos del Banco Mundial y de las ONGs.

Entre los años 70 y 80, hubo mutuo antagonismo entre el Banco Mundial y las ONGs. En principio, las ONGs vieron al Banco Mundial como objetivo de presiones más que como una fuente potencial de acuerdos, recursos e influencia. A finales de los años 80 y principios de los 90, muchas ONGs empezaron a ejecutar programas de cooperación y se convirtieron en interlocutores en la definición de políticas, especialmente en aspectos de medio ambiente, participación popular y cuestiones de género. Por su parte, el Banco advirtió la capacidad de las ONGs para relacionarse con la sociedad, razón por la que creó un departamento de profesionales procedentes de las ONGs. También se incluyeron especialistas en ONGs en las misiones encargadas de desarrollar proyectos del Banco en el extranjero. En su sede central constituyó un equipo bilateral (Banco Mundial-ONGs) que organizó un trabajo conjunto en las distintas áreas. En 1990, las ONGs sólo formaban parte en un 12% de los proyectos financiados por el Banco. Esta proporción pasó a ser un 30% en 1995, y un 54 % en 1999, participación que en su mayoría corresponde a ONGs que trabajan en países periféricos. El Banco comprobó que las ONG tenían mayor cercanía con los necesitados, ahorraban en generales y poseían más capacidad de innovación. (8)

Las ONGs y la “nación” mapuche

Uno de los pueblos originarios más promocionados a nivel internacional es la “nación” Mapuche, la que tiene su sede en 6 Lodge Street, Bristol (Inglaterra) BS1 5LR. “El 11 de mayo de 1996, un grupo de mapuches y europeos, preocupados por la situación de las naciones y pueblos indígenas, en particular del pueblo Mapuche de Chile y Argentina, lanzaron en Bristol, Inglaterra, la organización Mapuche International Link (MIL). La nueva organización reemplazó al Comité Exterior Mapuche (CEM), organización que venía operando a partir de 1978. Desde su base en Bristol. MIL ha desarrollado los principios y objetivos del CEM, a fin de contribuir a la lucha de los pueblos indígenas a lograr mayores niveles de autodeterminación en su proceso de desarrollo. El funcionamiento de esta nueva organización se enmarca en la Década Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, declarada por las Naciones Unidas, cuyo objetivo es enfatizar a nivel mundial la violación de los derechos de los pueblos indígenas, los derechos humanos, la destrucción de culturas y el medio ambiente, y la permanente lucha de estos pueblos por el reconocimiento de sus territorios ancestrales. Su secretario general es Reinaldo Maniqueo, de origen araucano. Se halla cooperado por Nina Dean, asistente del secretario general; Gerald Confer, tesorero; Colette Linehan, administradora, y Madeline Stanley, coordinadora de voluntarios. El equipo legal lo integran Andrea Rubio, James Watson y Nancy Gallou. La coordinadora con Grecia y la Unión Europea es Bárbara Chambers y sus demás integrantes Katty Brickley, Kitty McCarthy, Heidi Walter Sabine, Patrolin Laetitia y Le Cordier” (9)

La sede de la “nación Mapuche” funciona en el Reino Unido, que tiene vitales intereses geopolíticos en el Atlántico Sur, razón por la que, gracias a su poderío atómico y al de la OTAN, ocupa las islas Malvinas, Sandwinch del Sur y Georgias del Sur, que pertenecen a la Argentina. Cabe añadir los enormes intereses empresariales de EEUU y Gran Bretaña en la región cordillerana, fronteriza entre Argentina y Chile, donde se aplica el tratado de minería, de 24-03-2000, en el que tiene papel importante la canadiense Barrick Gold , que, en un 52 %, está asociada a empresas petroleras que realizan prospecciones en aguas territoriales argentinas. La Barrick Gold desarrolla el proyecto Pascua Lama, uno de cuyos accionistas es la British Petroleum (BP). También está presente en Pascual Lama el Banco Barclays, de Inglaterra, vinculado al gobierno argentino (10). Pascual Lama es un proyecto a cielo abierto que extraerá oro, plata, cobre y otros. Se ha denunciado que su actividad contaminante provocará, inclusive”, la cianuración del agua de los glaciares (11) No se conocen denuncias de quienes financian a la “nación” Mapuche sobre los daños ecológicos que provocan las compañías en la región.

Los araucanos, hoy denominados “mapuches”, llegaron de Chile a territorio argentino a partir del siglo XVII. Este proceso, conocido como “araucanización de la pampa”, ocasionó el casi exterminio de puelches, tehuelches, ranqueles y pampas. Por esta razón, investigadores argentinos, como Estanislao Zeballos, Lucio Mansilla o Manuel Prado, no mencionan en sus libros a los mapuches como pueblo originario de su país. Todo parece indicar que se quiere englobar a los pueblos aborígenes de la región para impulsar una “nación mapuche”, en territorios argentinos y chilenos, dentro de los planes trazados en Bristol y apoyados por las Embajadas británicas en Chile y Argentina ¿Cuál sería la reacción británica si el gobierno argentino propiciara en Buenos Aires el funcionamiento de la sede central de separatistas irlandeses del Reino Unido y proyectara sus actividades a territorio británico?

La herencia africana de las ONG

Considerar los avances de Europa sólo como producto de sus habitantes y de su historia es tan erróneo como afirmar que todas sus conquistas sólo se deben a sus prácticas colonialistas. La tendencia de las potencias a ignorar la expoliación africana es recurrente, de ahí la necesidad de detenerse brevemente en ella. La palabra balcanización, acuñada por los socialistas alemanes, para describir la política exterior de la Rusia Zarista, a fines del Siglo XIX, adquirió una nueva connotación después de la primera guerra mundial, al describir la división de territorios coloniales en pequeños Estados, con el propósito geopolítico de debilitarlos militar y económicamente. Las potencias promovieron la fragmentación de sus colonias, a fin de que los previsibles procesos de liberación no modificaran la debilidad económica de los nuevos Estados, lo que les permitiría prolongar su dominio, lo cual efectivamente ocurrió.

La nueva connotación de la palabra balcanización fue precedida por lo ocurrido en África, en la Conferencia de Berlín (15 de noviembre de 1884 al 26 de febrero de 1885), convocada por Francia y el Reino Unido y organizada por el Canciller de Alemania, Otto von Bismark, para distribuirse los territorios del martirizado continente. Como resultado de las negociaciones, la costa mediterránea africana quedó en manos de Francia y el Reino Unido. La costa oriental fue dividida entre alemanes al sur y británicos al norte. La costa occidental quedó en poder de belgas, franceses y británicos. Los españoles se hicieron con el Sahara Occidental, los italianos consiguieron Somalia y los portugueses extendieron o afianzaron su control sobre Angola, Cabo Verde y Guinea-Bissau, Santo Tomé y Príncipe y Mozambique, mientras los alemanes obtuvieron Namibia (11).

Los acuerdos se suscribieron sin presencia de africanos. En el continente se trazaron fronteras que atomizaron a Africa, hecho que se mantiene hasta ahora.

Al comenzar la Conferencia, el 90 % del África estaba gobernada por africanos. Diez años más tarde, el 90 % estaba gobernada por europeos. Es verdad que el término “africanización” es demasiado genérico, ya que existen grandes diferencias entre los países del norte, especialmente Egipto, Argelia y Marruecos, y los subsaharianos, con excepción de República de Sudáfrica, que emergió unida, gracias al genio de Nelson Mandela, quien, conviene recordarlo, enarboló el mestizaje como arma para quebrar la brutalidad del apartheid. En varias zonas del norte de África, el Islam, al que en Occidente se condena y desprestigia de manera sistemática, eliminó la desnudez y facilitó la organización de entes estatales. En la Sorbona de París, ironiza el investigador francés Jean Pierre Amselle, si algún antropólogo desea adquirir notoriedad, debe “descubrir” o inventar una nueva etnia africana. A diferencia de la casi totalidad de sus colegas investigadores, Amselle encontró sólidas conexiones religiosas y culturales entre comunidades. En efecto, si una tribu sufría una epidemia o una sequía, sus habitantes realizaban rogativas a sus totems para librarse de esos males. Si no eran escuchados, acudían a los dioses de tribus vecinas y, en caso de prolongarse las desgracias, viajaban a lugares más lejanos en pos de totems más eficaces. Al terminar las calamidades, los dioses exitosos se convertían en patrimonio permanente de la tribu agradecida. Así finaliza el cuento de atribuir a cada etnia africana cosmovisión propia y pureza religiosa (12)

En 1884, (inicio de la Conferencia de Berlín), sólo Etiopía era independiente, gracias a la defensa militar de sus fronteras. En la primera década del Siglo XXI, África está atomizada en 55 países. El 9 de julio de 2011, fue creada la República de Sudán del Sur, lo que significa un nuevo triunfo del moderno colonialismo y de sus ONGs. Cada conflicto armado en el África es aprovechado para imponer nuevas balcanizaciones. El analista israelí Mordejai Keidar prevé que Siria se fragmentará en un Estado alauí, en la parte occidental del país, un Estado kurdo en el norte, uno druso en el sur, uno beduino al este y hasta podemos llegar a ver una separación entre Damasco y Alepo (13) La invasión a Libia sólo culminará cuando el país quede fragmentado entre Trípoli y Bengasi.

Las ONGs en Bolivia

En Bolivia, el indigenismo y el ambientalismo cuentan con el respaldo de Fundaciones y ONG, que dependen del poder mundial. La mitad de los ministros del primer gabinete de Evo Morales trabajó para ONG. El canciller Germán Choquehuanca dirigió la ONG “Nina”, dependiente de UNITAS, coordinadora de ONGs en el país. Los directivos más importantes del Centro de Estudios Jurídicos de investigación Social (CEJIS), han ocupado dos ministerios, dos vice ministerios y un cargo clave en la bancada del MAS en la Asamblea Constituyente. Uno de sus directores, Leonardo Tamburini, informó que “el CEJIS es financiado por organizaciones de Estados Unidos, Inglaterra y Alemania” (14). La Fundación Boliviana para la Democracia Multipartidaria (FBDM), cuyo nacimiento tuvo lugar el 28-XII-02, está financiada por el Instituto para la Democracia Multipartidaria de Holanda y se ha convertido en la punta de lanza de la socialdemocracia europea en Bolivia, la que logró encasillar a todos los partidos políticos

con representación parlamentaria, en los moldes de la democracia controlada, alejados de un proceso democrático articulado a avances en la autodeterminación nacional. La petrolera holandesa Royal Dutch Shell tuvo el control de los gasoductos del país. La FBDM se fundó con el concurso del MIR, MAS, MIP, NFR, UCS, MNR, ADN, PS, FRI y MBL. Su primera directiva estuvo conformada por Ignacio Sánchez de Lozada del MNR (hijo de Gonzalo Sánchez de Lozada), Guido Riveros del MIR, Erik Reyes Villa de NFR, Antonio Peredo Leigue del MAS, Felipe Quispe del MIP, Mauro Bertero de ADN y Rolando Morales del PS. Figuró como asesor el economista Carlos Toranzo, vinculado a fundaciones alemanas.

En agosto de 2007, el Senado nacional, a sugerencia de Poder Democrático y Social (PODEMOS), del ex Presidente Jorge Quiroga Ramírez, y del MAS, condecoró a Xavier Albó, fundador del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA). Esta ONG es la operadora de la Fundación Interamericana (FIA), una agencia oficial del gobierno de EEUU en Bolivia. Entre 1995 y el 2005, el Banco Mundial ha financiado reformas judiciales, del Parlamento y del Poder Judicial e impulsado la Justicia Comunitaria. El Banco Mundial ha firmado acuerdos con la Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz (CAINCO) y la Nación “Camba”, a través de la Agencia Multilateral de Garantías para la Inversión (MIGA). Por su parte, USAID financió la “modernización” de la Corte Nacional Electoral. USAID ha pagado sueldos a los fiscales antinarcóticos. Ha financiado las reformas al Código de Procedimiento Penal. Junto con la petrolera Total, desembolsó los fondos para el Referéndum vinculante del 18 de julio de 2004 (gobierno de Carlos Mesa), sobre el destino de los hidrocarburos. En los gobiernos de Jorge Quiroga y Carlos Mesa, USAID y las ONG, con el permanente respaldo del FMI, han propiciado reformas a la Constitución, las que culminaron en la Asamblea Constituyente, que removió los cimientos del frágil Estado nacional.

CIPCA trabaja con la NED yOXFAM. Esta última, financiada por British Petróleo y las fundaciones Rockefeller y Ford, entre otras. CIPCA Perú recibe apoyo de ENDESA y Repsol de España. Ha suscrito acuerdos con la Fundación “Milenio” de GSL y se respalda en la influencia del Vaticano. Junto a CIPCA se hallan la Fundación “Tierra”, de Miguel Urioste, vinculada al Movimiento Bolivia Libre (MBL), que co-gobernó con GSL. Otras ONG de enorme influencia son ILDIS, Qhana, Aclo, Alas, Cepad, Cedoin, IPTK, Centro “Gregoria Apaza” y “Juana Azurduy”, además de la Red-Ala. La página de Internet de “Tierra” indica que sus aliados privilegiados son las Iglesias Católica, evangélicas y luteranas. La Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM), Federación de Comités de Vigilancia y Federación de Concejales Municipales recibe el apoyo de USAID, CIPCA y otras ONGs (15). Fundaciones de EEUU, Inglaterra, Francia, Alemania, Suiza, Suecia, Bélgica, Canadá, el Vaticano, Iglesias Evangélicas y otras impiden que Bolivia regule a las organizaciones no gubernamentales, como lo hacen Rusia, EEUU o Israel (16)

“De la mano de USAID llegan otras agencias como la NED, CIA y NSA, para cooperar con las ONG que les sirven de parapeto y desestabilizar a gobiernos que se resisten a las políticas de Washington. El manual de USAID, en su capítulo 101.2, referente a sus responsabilidades primarias, dice: “El Administrador (a) formula y ejecuta las políticas de EEUU para el desarrollo exterior y programas de asistencia económica, con sujeción a la política exterior del Presidente, el Secretario de Estado, y el Consejo Nacional de Seguridad. Bajo la autoridad directa y la orientación de la política exterior del Secretario de Estado, el Administrador de USAID actúa como asesor principal del Presidente y el Secretario de Estado en relación a las cuestiones de desarrollo internacionales. Por lo tanto, la estricta sujeción de USAID ‘a la orientación de política exterior del Presidente de Estados Unidos, su Secretario de Estado, y su Consejo Nacional de Seguridad’ no sólo es real sino además obligatoria. La Ley de Asistencia Exterior de 1961 (Gobierno Kennedy) sirve de base a las políticas de EEUU para la ayuda exterior y sus programas de asistencia. Queda claro, por lo tanto, que la tan mentada asistencia social fue siempre la excusa para el intervencionismo, cuyo objetivo es el control geopolítico de Estados Unidos a partir de la Guerra Fría” (17).

El Vicepresidente AGL, con el conocimiento que brinda el ejercicio de siete años en el poder, afirma que “si bien en los países del primer mundo hay ONGs como parte de la sociedad civil, en los países del tercer mundo como Bolivia varias ONGs son realmente ‘Organizaciones de Otros Gobiernos’, es decir un poder extranjero en territorio boliviano que define la temática, el enfoque y la línea de financiamiento desde las prioridades de ese otro gobierno… Podríamos decir que el sistema neoliberal periférico se configuro entre un Estado reducido en sus capacidades y su poder de intervención económica y cultural (procesos de privatización y ‘achicamiento), ONGs que lo reemplazaban en determinadas áreas (social, cultural, lucha contra la pobreza, pueblos indígenas, medio ambiente, etc.), y un sector económico privado extranjero, que se apropiaba de las riquezas públicas. Algunas ONGs en el país han sido el vehículo de la introducción de un tipo de ambientalismo colonial que relega a los pueblos indígenas al papel de cuidadores del bosque amazónico (considerado propiedad extraterritorial de gobiernos y empresas extranjeras), creando de facto una nueva relación de privatización y extranjerización de los parques nacionales y las Tierras Comunitarias (TCO), en las que el mismo Estado ha perdido tuición y control… El verdadero objetivo de la filantropía occidental fue conquistar territorios estratégicos y recursos de la biodiversidad (material genético, minerales, petróleo, gas…) a través de las ONGs. Negociar con un pueblo indígena a través de una ONG local, financiada por otro país, es más fácil que establecer una relación de Estado a Estado. De otra manera (los países capitalistas desarrollados) tendrían que negociar, pactar o incluso enfrentar a otros Estados nacionales para conseguirlos”.

La Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) fue la impulsora más importante de la Asamblea Constituyente y de la Nueva Constitución Política del Estado (NCPE). Sobre esta entidad, AGL anota lo siguiente: “Fue fundada, en 1982, con fondos de USAID y de la Ford Fundation, a través de la ONG Culture Survival. La CIDOB es la máxima instancia organizativa de los pueblos indígenas de Tierras Bajas del país. Aglutina en su seno a 34 pueblos indígenas del Oriente, El Chaco y la Amazonia” (esos 34 pueblos sirvieron de base para el reconocimiento constitucional de las 36 naciones indígenas –asr– ). La CIDOB representa a 11 organizaciones indígenas regionales de 7 departamentos del país: APG, CPESC, CPIB, CMIB, ORCAWETA, CPEM-B, CPITCO, CIRABO, CIPOAP, CPILAP, COPNAG que aglutinan aproximadamente a 700 mil habitantes asentados en 1500 comunidades”. Las más de 200 Tierras Comunitarias de Origen (TCO), convertidas en la NCPE en Territorios Indígena, Originario Campesino (TIOC), fueron obra de la ONG DANIDA. “El proceso de delimitación de demandas de TCO´s y el “control social” del posterior proceso de saneamiento a partir de 1996, fueron mayoritariamente financiados por la cooperación bilateral danesa. “Del 2005 al 2009 esta agencia invirtió más de 13,36 millones de dólares, de los cuales 2,4 fueron entregados a un proyecto técnico de la CIDOB, el Centro de Planificación Territorial Indígena – CPTI. En tierras altas, el mismo esquema fue aplicado con la ONG ISALP,que recibió durante el mismo periodo 700.000 dólares. Otras ONG’s como CEJIS y AVSF reciben financiamientos de la ayuda europea”. AGL denuncia también que varias ONGs asumen conductas racistas, las que han creado animadversión en pueblos indígenas de tierras bajas contra campesinos de los valles y de las tierras altas. Como ejemplo de lo anterior, revela que ciertas ONGs defienden la “endogamia étnica”, “al considerar como “un crimen el hecho de que los yuracarés se casen con los quechuas o los aymaras. Se trata en el fondo, dice, de la falacia colonial de la construcción de ‘razas puras’, dicha ahora con lenguaje posmoderno” (18) .

Las ONGs, Repsol y los guaraníes

Las ONGs en Bolivia lograron que la Asamblea del Pueblo Guarani en Itika-Guazú (APG_IG), ubicada cerca de los yacimientos de gas más grandes del país, se beneficie de un Fondo Financiero de 14.8 millones de dólares, por diez años renovables, pagado por la petrolera REPSOL. La APG-IG explicó, en comunicado público, que los fondos fueron depositados en el Banco do Brasil, convertido en asesor financiero del proyecto. El uno por ciento de la suma citada (alrededor de 148.000 dólares-mes), beneficia a los guaraníes de la zona, el que será invertido en programas de salud, educación y vivienda. El Acuerdo fue aprobado por la APG el 01-XII-2010 y firmado en acto público ante notario, el 29-XII-10. La ONG Nizcor, que opera en 40 países, asesoró a la APG_IG en su negociación con REPSOL, a cuyo acuerdo se sumaron British Petróleum y Pan Américan Energy (PAE), que también operan en los mega campos. El comunicado añade que se trata del primer acuerdo en América Latina entre un pueblo indígena y una multinacional petrolera, por lo que “esperamos que tenga repercusiones en las prácticas de la industria petrolera, siendo también un aporte específico y concreto a las reivindicaciones de las comunidades indígenas bolivianas y latinoamericanas”. La información fue difundida por el “El País”, de Tarija, en sus ediciones del 8, 9 y 12 de diciembre de 2011.El convenio abrió perspectivas de otras alianzas entre transnacionales y el indigenismo en América Latina. La fundadora y presidenta de First Peoples Worldwide (FPW), Rebeca Adamson, destacó que “El Fondo de Inversión Itika Guasu es un gran logro para todos. Con frecuencia escuchamos a los financiadores decir que no pueden financiar a los pueblos indígenas directamente porque carecen de capacidad. Pasar por alto capacidades y habilidades como las demostradas por los guaraníes de la Itika Guasu debieran llevar al mundo filantrópico a repensar sus propias capacidades y relaciones con las comunidades indígenas, porque ahí fuera hay muchas más experiencias exitosas como ésta” (19) FPW es una de los 28 miembros del Global Philanthropy Committee del Council on Foundations, junto con la Rockefeller Foundation y la Open Society Foundation de George Soros y tiene nexos con las fundaciones Ford y Bush (20).

El convenio, pese a su supuesto carácter público, fue mantenido en reserva hasta que el representante tarijeño en el directorio de YPFB, Luís Lafuente, hizo saber que los guaraníes se oponían a la ampliación del gasoducto Villa Montes (ciudad cercana a los mega campos) y Tarija. El acuerdo APG – Repsol contravino a la NCPE, la que, pese a su carácter indigenista, prescribe que YPFB es la única empresa facultada para ocuparse de la producción y comercialización de hidrocarburos y que no podrá transferir sus derechos u obligaciones en ninguna forma o modalidad, tácita o expresa, directa o in directamente (Artículo 361). Por su parte, el “Defensor del Pueblo de Tarija”, Andrés Tablada, advirtió que había surgido en el país una especie de “Super Estado”, ya que no se le permitió ingresar a la zona guaraní, por no haber obtenido previamente una autorización de la APG. Las petroleras también lograron acuerdos con indígenas de la amazonía peruana, según reveló Jaime Corisepa, Presidente de la Federación Nacional del Río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD-PERU), quien declaró que la FENAMAD sancionó a dirigentes que favorecieron a las petroleras Hunt Oil y Repsol-YPF para que ingresen a la Reserva Comunal Amarakaeri (21)

La otra opción: los estados continentales

Si alguien se atreviera a preguntar, en alguna reunión académica o social ¿cuáles son los aportes de América Latina al pensamiento universal?, provocaría despectivas sonrisas. Todos sabemos, dirían, que Latinoamérica es una región vacía de ideas propias, ya que todo vino de Europa y, en menor medida, de otras latitudes. Luego recordarían que, en los últimos 500 años, del viejo mundo llegó el cristianismo y el ateismo, el liberalismo, el marxismo y el anarquismo, el idealismo, el materialismo y el agnosticismo, el racismo y el indigenismo, el positivismo y el irracionalismo. La enumeración completa sería interminable. Sin embargo, en Occidente se ignoran por lo menos dos aportes importantes: El mestizaje y la propuesta de lo nacional popular. La concepción del mestizaje fue sistematizada por el mexicano José Vasconcelos, en su libro “La Raza Cósmica”, la que surge desde la propia originalidad de la América morena, ya que en su suelo se fusionaron tres grandes troncos de la familia humana: La asiática, que al cruzar el estrecho de Bering, comenzó a poblar estas tierras. La africana, con sus miles de esclavos arrancados de sus comunidades y la mezcla europea, seguida de olas migratorias. “La Raza Cósmica” es, en consecuencia, la matriz de una nueva era civilizadora y esperanza de acabar con guerras fratricidas, razón por la que debería convertirse en el deber ser de los seres humanos. Es la raza síntesis o raza integral, hecha con el genio y la sangre de todos los pueblos. Es fusión y puente de razas más sólido que todas las razas anteriores. Vasconcelos recuerda que “en la historia no hay retornos, porque toda ella es transformación y novedad. Ninguna raza vuelve: cada una plantea su misión, la cumple y se va. Esta verdad rige en los tiempos bíblicos y en los nuestros… En el suelo de América hallará término la dispersión, allí se consumará la unidad por el triunfo del amor fecundo y la superación de todas las estirpes” (22).

El libro fue precedido por la convocatoria que hizo Vasconcelos, en 1921, en su calidad de ministro de Educación de su país, al primer congreso mundial de estudiantes, al que asistieron también estudiantes chinos. En la oportunidad, se puntualizó que los latinoamericanos debemos ser tratados como iguales, pero exigiendo el mismo trato para todos los países y culturas. En el congreso se puntualizó que el patriotismo latinoamericano que no esté arraigado en Coauthemoc y Atahuallpa carecerá de sostén, pero, al mismo tiempo, es necesario relacionarlo con su fuente hispana. La visión de “Raza Cósmica” abarca lo económico, ya que las naciones deben disfrutar de sus propias riquezas. El texto se publicó después de la enorme influencia que suscitó el libro “Ensayo sobre la Desigualdad de las Razas Humanas”, del Conde Arthur De Gobineau, para quien la historia de la humanidad es la historia de las luchas entre razas superiores e inferiores. El libro de Gobineau se transformó en una de las ideas-fuerza del siglo XX: el mito de la sangre del nacional socialismo alemán. El también francés, Gustavo Le Bon, añadió que peor que las razas inferiores es la mezcla racial. Como es obvio, Gobineau y Le Bon son importantes inspiradores del nazismo (23). Vasconcelos sistematizó aportes de quienes en América Latina ya advirtieron la importancia del mestizaje. Así, por ejemplo, apenas 36 años después del arribo de los españoles al Perú, la proliferación de mestizos alarmó al licenciado Castro, quien, en carta al Rey de España, le decía: “Hay tantos mestizos en estos reinos y nacen cada hora que es menester que Vuestra Majestad mande enviar cédula que ningún mestizo ni mulato pueda traer arma alguna ni tener arcabuz en su poder, so pena de muerte, porque esta es una gente que andando el tiempo ha de ser muy peligrosa y muy perniciosa en esta tierra” (24)

Los productos del mestizaje latinoamericano fueron enumerados por Simón Rodríguez, el maestro del Libertador, de la siguiente manera: “Tenemos huasos, chinos y bárbaros, gauchos, cholos y huachinangos, negros, prietos, serranos, calentanos, indígenas, gente de color y de ruana, morenos, mulatos y zambos, blancos porfiados y patas amarillas, y una chusma de cruzados, tercerones, cuarterones, quinterones y salta atrás, que hace, como en botánica, una familia de criptógamos. Ese mestizaje es, además, un mestizaje de mestizajes. Sus tres ingredientes básicos eran ya mestizos de antemano. Los españoles del Renacimiento eran ya uno de los pueblos más abigarradamente mestizos del mundo. Por suelo español pasaron las más diversas naciones, incluso desde antes de la llegada de los romanos a la península ibérica, y cada una dejó allí su huella biológica y espiritual. El mismo nombre de Iberia, de origen griego, es anterior a la imposición de la lengua latina en el territorio hispánico…

“Mestizos eran también los indígenas que los españoles encuentran del lado de acá de la mar océana. Aztecas, mayas, incas, chibchas, aimaraes, caribes, araucanos… no son sino algunas de las etnias que habitaban nuestro vasto territorio, llegadas a él desde diversos puntos del horizonte, especialmente de regiones asiáticas. Entre muchas de ellas había importantes rasgos diferenciales, incluso de talla y contextura. Como era también variado el nivel de desarrollo que esos pueblos precolombinos habían alcanzado para el momento de la llegada de los europeos a sus costas. También eran mestizos los africanos traídos como esclavos. Los habitantes del África ecuatorial pertenecen a diversos grupos étnicos, con rasgos diferenciales tan evidentes como diversos matices del color de la piel y contrastes en la talla promedio, tan notables que van de tipos delgados y de elevada estatura, a otros retacos, muy bajos de tamaño pero de contextura gruesa. E igualmente eran pueblos con diversos niveles de desarrollo social y cultural .No hay, en fin, en el mestizaje americano una raíz pura e incontaminadamente española, india o africana. Cada una aporta rasgos muy diversos, previamente fundidos, al nuevo tipo, cuyo signo más definitorio es ese plurimestizaje. (25)

La observación anterior, llevó a Simón Bolívar a escribir estas palabras en su famosa Carta de Jamaica, de 1815, su documento más difundido:

“Nosotros somos un pequeño género humano; poseemos un mundo aparte, cercado por dilatados mares; nuevos en casi todas las artes y ciencias, aunque en cierto modo viejos en los usos de la sociedad civil. Yo considero el estado actual de América, como cuando desplomado el imperio romano cada desmembración formó un sistema político, conforme a sus intereses y situación, o siguiendo la ambición particular de algunos jefes, familias o corporaciones, con esta notable diferencia, que aquellos miembros dispersos volvían a restablecer sus antiguas naciones con las alteraciones que exigían las cosas o los sucesos; mas nosotros, que apenas conservamos vestigios de lo que en otro tiempo fue, y que por otra parte no somos indios, ni europeos, sino una especial mezcla entre los legítimos propietarios del país y los usurpadores españoles; en suma, siendo nosotros americanos por nacimiento, y nuestros derechos los de Europa, tenemos que disputar a éstos a los del país, y que mantenernos en él contra la invasión de los invasores; así nos hallemos en el caso más extraordinario y complicado (26).

A las ideas de Bolívar y Rodríguez cabe añadir que existen múltiples y diversos mestizajes generados por el transcurso del tiempo. Cada país latinoamericano tiene su propio mestizaje que ha ido conformando personalidades diferenciadas por matices. Así existe, por ejemplo, “lo caribeño”, “lo argentino”, “lo venezolano”, “lo boliviano” o “lo chileno” que resumen, a su vez, simbiosis de sus mestizajes interiores, que mezclaron a poblaciones prehispánicas, aventureros, empresarios y corrientes migratorias. En las zonas altas de Bolivia, por ejemplo, el traslado de esclavos africanos a las minas de Potosí sólo provocó su extinción, debido a la rudeza del clima. Sin embargo, el hecho de que los españoles hubieran llegado a las regiones mineras sin sus esposas o compañeras aceleró el mestizaje al que aludía el licenciado Castro. Los mestizajes latinoamericanos están unidos por el común denominador del idioma, el que alimenta el proyecto de construir la Patria bolivariana.

Lo indo mestizo Bolivia

La miopía de sus clases dirigentes y la escasez de corrientes migratorias ocasionaron la lenta formación de la ínter subjetividad boliviana. El estancamiento crónico del país acentuó el regionalismo y el racismo. Las movilizaciones de repudio a los gobiernos de la oligarquía minero terrateniente, la Asamblea Constituyente de 1938, el Congreso Indigenal de 1945 y la Revolución del 9 de abril de 1952, que dio acceso a la ciudadanía de todos los habitantes del país, hombres y mujeres, junto a la reforma agraria y el voto universal, generan esperanzas de consolidar la existencia nacional. Tal vez la pregunta pertinente debería ser la siguiente: ¿Cómo explicar que Bolivia continúe existiendo? Su debilidad interna fue de tal magnitud que bastó una batalla, la del Alto de la Alianza, para que Chile nos ganara la Guerra del Pacífico. El país carecía de la fuerza interior para sobreponerse a los contrastes, lo que lo convirtió en presa fácil de agentes de la masonería chilena, vinculada, a su vez, a la Gran Logia inglesa. La Guerra del Acre, pese al despojo de extensos territorios amazónicos, cuyo valor crece con el tiempo, no afectó al eje del funcionamiento del país, que no tenía conciencia de su propia geografía. La Guerra del Chaco fue diferente. A pesar de la extensa pérdida territorial, Paraguay, pese a su sólida unidad nacional, su tradición guerrera y la ayuda logística argentina. no pudo vencer la resistencia boliviana en la decisiva batalla de Villamontes, lo que evitó su polonización, ya que otros países limítrofes se aprestaban a ocupar varias regiones de la heredad nacional ¿De dónde sacó Bolivia la energía suficiente para resistir tres años de ininterrumpidos combates, en una región ajena a la casi totalidad de sus combatientes? La dimensión del drama es aún mayor si se recuerda que miles de indígenas fueron llevados al Chaco mediante la coerción y que la incapacidad y disensiones internas en el gobierno y en los altos mandos militares eran incontrolables. Sin embargo, eran miles los indígenas que trabajaban en centros mineros o eran artesanos o asalariados en las ciudades, quienes conformaban la base del cholaje, de donde emergieron los sargentos y suboficiales, que llevaron en sus espaldas el peso de la contienda. El cholaje articuló sus sacrificios con oficiales y jefes de las capas medias, que conformaron la columna vertebral indo mestiza de sucesivos reclutamientos que terminaron por convocar a casi adolescentes y de personas próximas los 40 años de vida.

Lo indo mestizo está enraizado en las guerrillas indo mestizas de la guerra de la independencia, las que fueron precediditas por la Junta Tuitiva de la Revolución del 16 de julio de 1809, de la que formaron parte representantes aymaras. Con esta premisa, consideramos que “El Diario del Tambor Vargas”, hallado por Gunnar Mendoza, y publicado bajo el título “Diario de un Comandante de la Independencia Americana”, 1814-1825, es el eje de la historiografía boliviana. El texto demuestra que los líderes guerrilleros sabían que las tropas españolas los aniquilarían en pocos días sin la alianza indo mestiza. “El Diario…” deja constancia que los combatientes del Alto Perú reconocían la autoridad de Buenos Aires, donde el 25 de mayo de 1810, se había proclamado la independencia de Sudamérica. Este el aporte del Alto Perú al proyecto bolivariano. Otro hito de la participación indo mestiza en la historia nacional es la alianza entre el líder aymara, de origen mestizo, Juan Manuel Cáceres, y el Comandante del Primer Ejército Libertario argentino, Juan José Castelli. Después de la gesta de julio de 1809, Cáceres lideró las rebeliones aymaras en Pacajes y otros pueblos del altiplano. Apresado por el Ejército realista, fue liberado por Castelli, a quien escoltó de La Plata a La Paz. Cáceres estuvo junto a Castelli el 25 de mayo de 1811 (primer aniversario de la Revolución de Buenos Aires), cuando el revolucionario porteño anunció el fin de la mita y la servidumbre indígenas, así como la devolución de la tierra a los pueblos andinos. Cáceres formó un frente único de defensa de la Patria naciente con indios, criollos y mestizos. Cáceres y Esteban Arce, el líder guerrillero cochabambino, coordinaron acciones militares, las que estuvieron cerca de permitir el nacimiento de Bolivia sin la falla geológica que significó la ausencia de indígenas y mestizos en la Asamblea Constituyente de 1825 (27).

La esencia indo mestiza de Bolivia tuvo otra expresión en el poeta quechua, Juan Huallparrimachi, quien fuera secretario de Juana Azurduy de Padilla, nombrada, en 1816, coronela de los Ejércitos Libertadores por la Junta de Buenos Aires. Julián Apaza (Tupac Katari), líder aymara de los levantamientos indígenas de 1781 en el Altiplano paceño, estructuró la plana mayor de su ejército con tres coroneles quechuas y dos aymaras. “Organizó también un cuerpo de escribientes, mestizos letrados, quizás tan importantes como los coroneles, in visibilizados por la historia”… Katari dirigió las huestes aymaras apoyado por Bartolina Sisa, su esposa, quien era de familia mestiza muy numerosa, a la que Katari reconocía como Virreina. “Se dice de ella que fue chola intrépida y audaz… tenía don de mando incluso sobre Tupac Katari. La vida de los españoles pendía de su decisión, dictaba órdenes de proscripción o perdón por medio de su secretario Juan Hinojosa, también mestizo. Capturada el 2 de julio de 1781, fue ahorcada después de un fallo sumario, junto a su secretario” (28).

La raíz indo mestiza de la nacionalidad está presente en la Revolución del 9 de abril de 1952, el acontecimiento central de la historia patria, que conquistó el reconocimiento ciudadano a los indígenas, sometidos desde la conquista. Parte importante de ese proceso revolucionario lo conforman la expropiación a los latifundistas, la nacionalización de las minas y la construcción de la carretera Cochabamba – Santa Cruz . Infelizmente, la conducción de la gesta de abril se sometió los destinos de Washington, lo que impidió que la nacionalización de las minas fuera complementada con la instalación de hornos de fundición y que la riqueza gasífera sirviera de soporte a la modernización del país. El proceso Ovando-Torres (1969-1971) fue el mejor intento por reabrir el proceso de abril del 52, pero, una vez más, la oligarquía aliada al imperialismo y la izquierda antinacional frustraron el intento. Los hechos citados forman parte de la historia de Bolivia, en la que abundan también las masacres indígenas, los etnocidios, el trabajo semi esclavo en campos y centros mineros y todas las violaciones imaginables a los derechos humanos. Tomar conciencia de la globalidad de nuestra historia es el requisito previo para consolidar nuestra conciencia nacional.

Los sucesivos fracasos en consolidar la unidad indo mestiza explican el por qué Bolivia fue el país menos preparado para afrontar la arremetida indigenista que sobrevino con la Convenio de la OIT, de 1989, y su proyecto plurinacional. La arremetida se hizo incontenible con el reconocimiento, a partir de 1996 (gobierno neoliberal de Gonzalo Sánchez de Lozada), de más de dos centenares de Tierras Comunitarias de Origen (TCO), convertidas después en Territorios Indígena, Originario, Campesino (TIOC). Las TCO facilitaron el reconocimiento posterior de 36 naciones indígenas, 62 áreas protegidas y 22 parques nacionales Este el escenario de disgregación acelerada, que, a pesar de vacilaciones y contradicciones, Evo Morales está tratando de detener, lo cual lo llevó a enfrentarse con las ONGs que digitan a la CIDOB, hecho denunciado por el citado libro de AGL.

Lo Indo mestizo, el enemigo principal

La NCPE, promulgada el 2009, se basó en el censo de 2001, según el cual el 62.2 % de la población boliviana se declaró indígena. Sobre esta base, Bolivia se constituyó en Estado Plurinacional Comunitario, fundado en la pluralidad y el pluralismo cultural y lingüístico, para citar las características más relevantes de su artículo primero. En el segundo, se destaca la existencia pre colonial de las naciones y pueblos indígena, originario campesinos (IOC), a los que se garantiza su libre determinación, “que consiste en su derecho a la autonomía, al autogobierno, a su cultura, al reconocimiento de sus instituciones y a la constitución de sus entidades territoriales”. Varios de estos enunciados tienen como antecedente el documento “Emancipación y contra hegemonía en Bolivia: Estrategias para destruir la dominación k’hara” (khara: término aymara que engloba a mestizos, clases medias, medias altas y empresariales). El periódico “Los Tiempos”, de Cochabamba (12-03-08), publicó un resumen del mismo, pero lo calificó de apócrifo, advirtiendo que circula en Internet desde hacía más de un año. Seguidamente, dejó constancia que AGL desmintió haber participado en su redacción. Son innegables, sin embargo, las similitudes entre “Emancipación…” y la NCPE. Ambos buscan anular la influencia del mestizaje.

Estas las partes centrales del documento:

“Hoy en día, en Bolivia se ha impuesto una lucha por el poder tanto a nivel material como a nivel subjetivo. Esta disputa parte del reconocimiento de que en Bolivia existe una distribución desigual del poder, en particular, del poder simbólico. En ese sentido, lo que se busca desde una visión indígena es destruir la dominación simbólica del mundo k‘ hara, es decir, la legitimidad de la representación subjetiva de lo “boliviano” y lo ‘occidental’. De esa manera, negando la legitimidad de lo boliviano y de todo aquello en lo que se sostiene, se intenta destruir el poder simbólico que hace que los excluidos y marginados acepten el orden de las cosas existente: el estado colonial republicanoNo se trata por tanto de una democratización social del poder, sino de que los dominados de antes, hoy en el poder, construyan una red de relaciones que les permitan gobernar de manera absoluta en el tiempo. Los excluidos y dominados pasan a ser los dominadores y los dominadores de ayer pasan a ser los excluidos y dominados del presente. Para ello, a partir de la identificación de los “campos” en los que se asientan las relaciones de poder se busca invertir las relaciones de dominación .Esta operación es global pues abarca los campos: religioso, cultural, económico, político, artístico, científico, salud, intelectual, internacional, entre otros… De este modo, todo símbolo de poder del antiguo régimen debe ser destruido, aniquilado, arrasado, y sus representantes humillados, perseguidos, vilipendiados para mostrar la fuerza del nuevo poder. Se trata entonces de crear en la percepción individual y colectiva, el sentimiento de inevitabilidad del nuevo orden emergente y la consiguiente necesidad de subordinación a las nuevas relaciones de dominación… Bolivia es un Estado fallido pues hasta el momento no ha logrado construir un Estado Nacional. La exclusión de la población indígena es el factor que ha hecho inviable la construcción de un estado nacional en Bolivia. Este hecho no solo responde a que es la población mayoritaria del país, sino a que es también el soporte económico del Estado… (el subrayado es de asr).

Continua en:Indigenismo o Estados continente (II Parte)