El canciller cubano Bruno Rodríguez denunció en la ONU el persistente recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra la mayor de las Antillas en los últimos cuatro años, particularmente en su dimensión extraterritorial. El bloqueo estadounidense fracasó en su propósito de destruir la Revolución, pero causa considerables daños económicos y sociales a la isla, y también afecta los intereses y los derechos soberanos de terceros países.

Según datos oficiales, más del 70% de los habitantes del país caribeño ha nacido y crecido en pleno cerco económico, comercial y financiero, sufriendo carencias de toda índole. Hasta diciembre de 2011 el bloqueo le ha costado al pueblo cubano más de un billón 66 mil millones de dólares, calculados de manera rigurosa y conservadora sobre la base de la depreciación del dólar respecto al oro.

El gobierno de Barack Obama se ha caracterizado por reforzar la dimensión extraterritorial del bloqueo impuesto durante más de medio siglo. En su mandato en la Casa Blanca, Obama ha aplicado exhaustivamente e incluso ha endurecido los términos del bloqueo, e incrementó la persecución financiera relacionada con operaciones del país caribeño en todo el mundo, aseguró el canciller Rodríguez al presentar informe anual a propósito de la Resolución 66/6 de la Asamblea General de la ONU sobre la necesidad de poner fin a las sanciones de Washington.

La extraterritorialidad del bloqueo sobresale como una de las aristas más criticadas de la política agresiva de la Casa Blanca, que se arroga el derecho de legislar e intervenir en las relaciones de otros países con Cuba, y llega incluso a atribuirse la capacidad de certificar la conducta y acciones de otros Estados y de los nacionales de éstos no sujetos a la jurisdicción norteamericana, denunció el canciller.

La aplicación extraterritorial del bloqueo afecta los intereses y derechos soberanos de terceros países, además de ser fuente constante de conflictos comerciales y financieros. Según las normas punitivas norteamericanas, los buques mercantes de cualquier país que toquen puertos cubanos quedan imposibilitados de ingresar en instalaciones marítimas estadounidenses por un período de 180 días. Tampoco las empresas de cualquier país pueden comerciar con sus homólogas cubanas si tienen afiliación o intereses de algún tipo con empresas norteamericanas, con independencia de las relaciones del país sede de la empresa con Cuba, de las leyes que rijan en su nación de origen o de las normas del Derecho Internacional.

Compañías de terceros países con vínculos comerciales con Cuba son objeto de persecución, amenazas y sanciones en cualquier lugar del mundo, sin tener en cuenta su origen, su patrimonio, o si tienen vínculos o no con Estados Unidos. En la actualidad se percibe un aumento del acoso a las transacciones financieras de Cuba con terceros países, independientemente de su relación con Cuba, de la moneda que se utilice y de las normas bancarias vigentes en los países involucrados.

Otras prohibiciones conciernen al impedimento de cualquier tipo de transacción entre empresas subsidiarias de compañías norteamericanas en terceros países con empresas cubanas. Las sanciones aplican a firmas de terceros que exporten a Estados Unidos productos de origen cubano o productos que en su elaboración contengan algún componente de ese origen. Washington también impide que empresas de terceros países vendan bienes o servicios a Cuba, cuya tecnología contenga más del 10% de componentes estadounidenses.

Algunas sanciones extraterritoriales

– El 17 de abril de 2011 el diario español El País en su versión digital publicó que Washington, por medio de la Comisión del Mercado de Valores, pidió explicaciones al banco español BBVA, luego de que este último declarara en su informe anual que uno de sus más de 100 mil empleados radicaba en Cuba.

– El 8 de marzo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) bloqueó a la Compañía Puro Habano y Ron LTDA, de Bogotá, Colombia, el monto de 135 mil dólares por la compra de estos productos a Cuba.

– El 28 de julio, el periódico alemán Die Welt reportó que a compañías de Alemania se les prohibió utilizar el sistema PayPal para pagos por Internet si comerciaban con bienes cubanos.

– El 16 de agosto, la OFAC del Departamento del Tesoro impuso una multa por 374.400 dólares a la Empresa naviera y de transporte francesa CMA CGM, por prestar servicios a Cuba y otros países, entre diciembre de 2004 y abril de 2008.

– En julio la asociación de solidaridad Cuba Cooperación realizó una transferencia de dinero a la Casa Víctor Hugo en La Habana a través de un banco francés y la suma fue bloqueada por el Departamento del Tesoro norteamericano por un período de 10 años. El banco holandés ING se convirtió en la nueva víctima del bloqueo al imponerle el departamento del Tesoro una multa de 619 millones de dólares por facilitar transacciones comerciales con la isla. Es la multa más alta aplicada hasta ahora por la OFAC. (1)

– El 27 de septiembre, 34 miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos enviaron una carta al presidente de Repsol Antonio Brufau Niubó instando a la empresa española, en tono amenazante, a abandonar sus planes de exploración petrolera en Cuba.

– En diciembre de 2011, la dirección del Hotel Hilton, en Trinidad y Tobago, administrado por la compañía norteamericana Hilton Worldwide, bajo contrato, recibió indicaciones de no hospedar a la delegación cubana que participaba en la Cumbre Cuba-Caricom, encabezada por el presidente Raúl Castro. La Hilton emitió un comunicado en el que informaba que no obtuvo licencia de la OFAC para que el Hotel Hilton de Trinidad y Tobago pudiese acoger la Cumbre cubano-caribeña, lo que provocó el cambio de la sede del evento.

– Otras acciones extraterritoriales supusieron afectaciones a empresas cubanas como Labiofam, dedicada al desarrollo y producción de medicamentos; o Quimimport, importadora de productos químicos para producciones agrícolas.

– En 2012 la Corte Suprema de Estados Unidos denegó el derecho de renovar el registro de la marca Havana Club a la compañía Cubaexport, lo que impide a la francesa Pernod Ricard, distribuidora del ron, comercializarlo en el país norteño. Washington se ampara en la Sección 211 de la ley Ómnibus de Asignaciones de 1998, a pesar de que desde hace más de una década la Organización Mundial del Comercio (OMC) dictaminó la incompatibilidad de esa normativa con el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio y con el Convenio de París.

Dichas acciones resultan unas pocas de una larga lista que demuestran la dimensión extraterritorial del bloqueo, el cual se ha recrudecido a pesar de que el presidente Barack Obama ha pregonado un cambio en la política de Washington hacia La Habana.

Washington ha aumentado el acoso y la persecución de las operaciones financieras, incluso las que realizaron en monedas distintas al dólar. En 2011 las multas de la OFAC ascendieron a 89 millones de dólares y en lo que va de 2012 suman 622 millones de dólares. Durante la gestión del presidente Obama, iniciada en 2009, las multas por sanciones ascienden a 2.259 millones de dólares y duplican las correspondientes a ambos períodos del ex mandatario George W. Bush.

Costos económicos del bloqueo

Normalmente, todas las naciones tratan de equilibrar su balanza de comercio exterior (importar de un territorio y exportar a ese mismo), lo cual genera múltiples ventajas económicas como financiamiento, inversiones, seguro a los envíos y una política de promoción de ventas en ambos sentidos. Empero, el hecho de que Cuba no tenga ninguna de esas ventajas con Estados Unidos provoca un desbalance de la liquidez.

Por otro lado, la imposibilidad de utilizar el dólar estadounidense en el comercio exterior cubano, obliga a recurrir a otras monedas con el consecuente encarecimiento de los costos financieros. Los gastos por las fluctuaciones en las tasas de cambio a monedas como el euro, el franco suizo y el yen japonés ascendieron en 2011 a 154.854 dólares. Durante ese período aumentó en más de un 57% la suma total de las afectaciones por la imposibilidad de utilizar el dólar estadounidense en las transacciones externas de Cuba, y se incrementó también el monto de las resultantes de fondos retenidos, ruptura de contratos y litigios, entre otros.

La ausencia de bancos estadounidenses que den financiamiento es una de las principales limitaciones, teniendo en cuenta que por tratarse de la primera economía del orbe tiene ascendencia sobre el resto del sistema bancario. El hecho de no poder diversificar opciones lleva a concentrar operaciones en bancos que generan altos intereses. Por ejemplo, con la actual crisis financiera internacional se pueden obtener tasas de interés entre 4 y 6%, mientras que las primeras referencias que recibe Cuba están entre el 8 y 12%, el doble.

Daños en salud

El sistema de salud cubano es uno de los sectores más afectados por el bloqueo. Restricciones en la adquisición de material gastable, medicamentos y tecnologías médicas de procedencia norteamericana, así como el impedimento a obtener información de avanzada, son algunos de los negativos efectos. Solo entre mayo de 2011 y abril de 2012 los perjuicios en salud fueron estimados en alrededor de 10 millones de dólares, debido a los incrementos de precios de importación de medicamentos, reactivos, material gastable, piezas de repuesto, instrumental médico y equipos.

Si hay un sector de la vida que todos los días sufre los efectos del bloqueo que mantiene Estados Unidos sobre Cuba, ése es el de la medicina, denunciaron funcionarios de la empresa Medicuba importadora del ministerio de Salud Pública de la isla. Ante la rotura de un equipo se hace imprescindible adquirir los repuestos en mercados lejanos, con el consiguiente aumento en los costos del flete dadas las restricciones del bloqueo.

El Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular se ha visto imposibilitado de comprar ultrasonidos intracoronarios y sistemas de mapeo no fluoroscópicos, éste último de gran importancia para el tratamiento de arritmias complejas. El Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, de alto nivel científico y tecnológico, padece los efectos del sostenido bloqueo. Su director Alfredo González enumeró las restricciones que enfrenta el centro en la adquisición de tecnologías de avanzada, medicamentos de última generación, como citostáticos y antibióticos.

La mayor parte de los medicamentos que Cuba importa provienen de regiones distantes ante la imposibilidad de adquirirlos en un mercado geográficamente natural, como sería Estados Unidos. La magnitud de las afectaciones se aprecia mejor si se tiene en cuenta que del cuadro básico de medicamentos en Cuba, integrado por unos 800 productos, el país debe importar unos 350, principalmente para los programas de trasplantes de órganos, fertilización, y de lucha contra el cáncer.

Estados Unidos bloquea ayuda y medicamentos para los niños cubanos con leucemia aguda. Sólo de mayo de 2011 a abril de 2012 las afectaciones a ese sector se calculan en alrededor de 10 millones de dólares, estima el diario luxemburgués Zeitung vum L’tzebuerger Vollek, citando declaraciones del doctor José Ballester, director general del Instituto de Hematología e Inmunología de Cuba. (1)

A Cuba se le sigue negando la compra de citostáticos novedosos de producción norteamericana; además, hay más restricciones para la entrega de fármacos donados por organizaciones estadounidenses, lo cual hace cada vez más difícil la atención a los pacientes. Los hospitales pediátricos como el William Soler no disponen del medicamento Levosimendán para el tratamiento del bajo gasto cardíaco que solamente es producido por los laboratorios Abbott de Estados Unidos. (2)

A estos problemas se añaden los obstáculos puestos por el gobierno del país norteño a los médicos, enfermeras y técnicos para el intercambio científico. Por ejemplo, especialistas del Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras se han visto impedidos de asistir a congresos, eventos y cursos de entrenamiento en el norteño país pues no recibieron la autorización por parte del gobierno de Washington. (3)

Afectaciones en educación

El bloqueo estadounidense tiene consecuencias directas sobre la vida y la enseñanza de los niños, adolescentes, jóvenes y familias de la isla, y efectos perjudiciales sobre la calidad del sistema educativo, consideró el Ministerio de Educación (MINED). Ello se traduce en altas tarifas por concepto de fletes y elevados gastos de almacenamiento, pago de elevados intereses bancarios por el crédito otorgado para la adquisición de diversos recursos y pago adicional por la lejanía de los mercados y los términos de embarque y distribución.

El bloqueo económico, comercial y financiero limita el acceso a equipos y recursos para universidades del país y encarece su compra, y tiene particular impacto en carreras relacionadas con la ciencia y el estudio de lenguas extranjeras. El bloqueo se hace sentir en la falta de actualización de tecnologías y en la obsolescencia de la base material de estudio para la enseñanza técnica y profesional. Cada vez es más complicado adquirir microscopios electrónicos de barrido, instrumento con aplicaciones docentes en la biotecnología y la biofarmacéutica.

Además, el bloqueo priva de docentes altamente calificados a unos 11 mil niños, al favorecer la emigración definitiva de 350 profesionales jóvenes anualmente como promedio. A ello se suma, la imposibilidad de apertura de cuentas bancarias en el exterior para la transferencia de remesas de la colaboración internacional a Cuba, retenciones de cheques y pérdidas en transferencias financieras por valor de un millón 933 mil dólares. Ejemplo de tal situación, se observa en la retención de cheques por valor de 16 mil dólares, que provienen de servicios profesionales prestados por especialistas del Centro de Referencia Latinoamericano para la Educación Preescolar, en El Salvador. Cuba no pudo abrir cuentas bancarias en países como El Salvador, Colombia, Ecuador, Bahamas y Jamaica.

También como secuela queda presente la limitación del intercambio académico con profesionales de universidades y centros de estudio de los Estados Unidos, específicamente en la formación de maestros y profesores. El 12 de septiembre, la Corte Suprema de Estados Unidos ratificó una controversial ley promulgada en el estado de Florida, que impide viajar a Cuba a grupos de estudiantes y profesores de universidades estatales y escuelas públicas. (4)

Por si fuera poco, el mercado editorial de Estados Unidos está cerrado para los autores cubanos que residen en la isla. El vacío por la falta de información de las instituciones estadounidenses sobre el proceso literario cubano es ocupado por autores emigrados que escriben contra la Revolución y los presentan como “literatura cubana”, lo que constituye una maniobra política, asegura un informe sobre los principales daños causado por el bloqueo de Estados Unidos en el sector cultural.

En la edición 25 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2011, en México, los organizadores advirtieron a bibliotecarios, libreros y distribuidores estadounidenses presentes en el evento, que se abstuvieran de adquirir libros de cualquier tipo producidos en Cuba, pues el Gobierno de esa nación sancionaba tales compras. Esa prohibición es extensiva también a la venta de editoriales y comercializadores estadounidenses, quienes no pueden firmar contratos o recibir pagos de instituciones cubanas. (5)

Pérdidas en agricultura y alimentación

Los daños al sector de la alimentación se calculan en 131,5 millones de dólares desde marzo de 2011 hasta marzo de 2012. En ellas incide la compra de alimentos en mercados lejanos, con el incremento en seguros y fletes, y el costo adicional de la inmovilización de recursos en inventarios, entre otros factores. La empresa Alimport, responsable de las importaciones de alimentos (enlatados, maíz, soya y pollo troceado) para el consumo familiar, las cadenas de tiendas recaudadoras de divisas y el turismo estima que los daños ascenderían a 10 o 15 millones de dólares.

Las altas sumas de pérdidas se originan además debido a diferencias de precios en las importaciones por reubicación de mercado, costos adicionales de la inmovilización de recursos en inventarios, y afectaciones monetarias financieras. También por perjuicios debido a no acceso a tecnologías de Estados Unidos y la incitación por esa nación a la emigración y fuga de talentos de esta isla.

Desde abril de 2011 a marzo de 2012, el bloqueo económico provocó a las actividades fundamentales del Ministerio de Agricultura (MINAG) pérdidas cercanas a 277 millones de dólares. La necesidad de la reubicación de exportaciones, entre otras causas, ocasionaron pérdidas por más de 128 millones de dólares.

Cuba tiene prohibida las ventas de tabaco torcido Premium y en rama al país norteño, el mercado más importante del mundo de tabaco Premium, al suponer un 64% del total global. La reubicación del comercio de esos productos y de cigarrillos negros y rubios y de tabaco mecanizado, origina pérdidas de ingresos, a causa del incremento de los gastos de transporte, así como financieras, y otras.

El bloqueo económico afecta a otras actividades fundamentales de la agricultura cubana, como las del Grupo de Montaña (producción de miel de abeja, café, cacao y forestal, entre otras). No escapan tampoco las actividades porcina y avícola, producción de granos, semillas, medicamentos veterinarios y las instituciones científicas.

Degustar una taza de café Turquino Montañés y Serrano Selecto es algo prohibido en Estados Unidos por el bloqueo económico. Ambas marcas son producidas por semillas originales de los cafetales cubanos y comercializados por la empresa Cubaexport, imposibilitada de colocar ese producto en el mercado estadounidense.

De no existir el recio bloqueo las más de 700 toneladas de café exportadas en lo que va de año podrían haber sido vendidas a la norteña nación, lo cual evitaría que empresarios y comerciantes de ese país utilicen añejas marcas como Pilón y Bustelo para sustituir al genuino aromático grano cubano y así engañar a los consumidores. Otros productos que corren la misma suerte del café son el cacao y la miel de abeja, a pesar existir a pocos kilómetros un mercado ávido pero privado de calidad y cantidades seguras que hoy tienen que colocarse en Europa y Asia.

En detrimento de las ganancias para Cuba y sus lejanos compradores por los elevados fletes y costos de transportación, también hay que sortear medidas sanitarias exigidas por la Unión Europea para la exportación de productos de origen animal, lo que complica cualquier transacción con esa región. Para Cubaexport, esos destinos resultan cada vez más caros, pues en el caso de la miel son menos consumidores y no aseguran la adquisición de toda la cosecha como ocurre con algunos compradores del Caribe.

La Sociedad Cubana de Avicultura denunció que el bloqueo económico, comercial y financiero impide al país adquirir vacunas aviares y tecnologías de última generación para el sector. Las principales entidades proveedoras son empresas internacionales con matriz en territorio estadounidense. En consecuencia, Cuba está obligada a realizar sus importaciones desde terceros países con costos adicionales. La política de bloqueo también obstaculiza la compra de materias primas, productos desinfectantes y equipos para las granjas ponedoras, pollos de engorde y mataderos, entre otros, que elevan los rendimientos.

Daños a la industria sideromecánica

El desarrollo y modernización tecnológica de la industria sideromecánica cubana sería el mayor beneficio de eliminarse el bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos, afirmó el viceministro del ramo Edismar Saavedra, ya que podría renovar su parque industrial, en su mayoría montado de 1975 a 1985.

La producción sideromecánica cubana en el último año sobrepasan los 112 millones de dólares por diferencia en precios de importación y gastos adicionales en fletes y seguros por reubicación de mercados lejanos. Los mayores daños sobresalen las variaciones cambiarias por operaciones del comercio exterior y financieras, por no tener acceso al dólar en las transacciones.

Con el daño económico generado en el último año se hubieran garantizado materias primas suficientes para la fabricación de conductores eléctricos destinados al plan de construcción de viviendas, reparación de escuelas, ahorro energético y las nuevas inversiones hoteleras. También era dinero bastante para adquirir componentes para la producción y reparación de equipos de refrigeración o comprar los laminados de acero demandados por otros sectores industriales.

Estados Unidos obstaculiza el desarrollo del transporte

Las pérdidas por el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos en el sector del transporte cubano ascendieron a 207 millones de dólares entre abril de 2011 y abril de 2012, sin contar los daños sociales que implica para el movimiento de carga y pasajeros. El programa de rehabilitación del transporte ferroviario es hoy posible por maniobras de las autoridades del sector que permiten la adquisición de equipos, piezas de repuesto, insumos y fuentes de financiamiento en lejanos mercados a costos muy elevados.

Los grupos navieros norteamericanos que dominan el mercado mundial quieren enviar sus barcos a Cuba; sin embargo, el bloqueo lo impide. De no existir esa barrera se calcula que de siete millones de estadounidenses que compran vacaciones de cruceros en el Caribe, al menos un millón pasaría anualmente por terminales cubanas.

La empresa Navegación Caribe cuenta con 90 embarcaciones para prestar servicios marítimos y portuarios, cuya calidad es afectada al no poder garantizar accesorios y recursos mínimos indispensables para los ciclos de reparación y mantenimiento. Cubataxis y Viazul, ambas encargadas de la transportación de turistas, y Prácticos del Puerto no pueden adquirir piezas de repuesto para sus medios de transporte y solo lo hacen a precios 200% por encima de los que se venden en Estados Unidos.

Por otro lado, el bloqueo económico de Estados Unidos provocó pérdidas que rondan los 270 millones de dólares en la aeronáutica civil desde mayo de 2011 hasta abril de este año, según el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba, debido en parte a la imposibilidad de adquirir combustible, insumos y suministros en general en el mercado estadounidense. Empresas cubanas deben recurrir a mercados a través de intermediarios, con el consabido incremento en los fletes. Se estima que las afectaciones provocadas en el caso específico del combustible ascienden a cinco millones de dólares.

A pesar de que La Habana brinda todas las facilidades a las líneas áreas de los Estados Unidos en sus operaciones a varios puntos del país, se mantiene la negativa de Washington de autorizar a las cubanas operar hacia su territorio. Los obstáculos que enfrenta la aviación civil cubana repercuten en otros sectores clave para la economía de la isla, como el turismo.

Notas:

1. Estados Unidos obstaculiza de manera continua la compra del agente inhalatorio Sevoflurane fabricado por laboratorios Abbott, fármaco de excelencia para la anestesia general en niños, y reconocido también como protector del corazón contra infartos, isquemias y arritmias durante los actos anestésicos quirúrgicos. La Dexmetomidina, utilizada en la anestesiología fundamentalmente por sus propiedades de sedación analgésica y de potenciar agentes anestésicos mayores, también tiene prohibida su venta en la isla. De acuerdo con el director general del Instituto de Hematología e Inmunología José M. Ballester, los pacientes pequeños representan uno de los segmentos poblacionales con mayor vulnerabilidad ante el cerco de Washington. También los infantes con quemaduras profundas sufren las consecuencias del cerco, a partir de la imposibilidad de adquirir en el mercado

2. El bloqueo impuesto por Estados Unidos obstaculiza también la cooperación entre Cuba y los organismos multilaterales internacionales enfrascados en la lucha contra el VIH/Sida. En enero de 2011, el gobierno norteamericano incautó 4,2 millones de dólares del financiamiento del Fondo Mundial de lucha contra el VIH/Sida, la tuberculosis y la malaria.

3. Junto a la sanción financiera, ING deberá realizar una revisión interna de sus operaciones, políticas y prácticas para demostrar a Washington que este tipo de conducta, por parte de sus empleados, no vuelva a repetirse. No es la primera vez que la entidad de los Países Bajos resulta afectada por tal motivo. En 2010, el ING fue sometido a una investigación penal por la sospecha de tener relaciones comerciales con Cuba, Irán y Siria, naciones contra las cuales la nación del norte aplica un riguroso cerco comercial. Dos años atrás, la OFAC penalizó a cuatro entidades bancarias por un monto total de algo más de 502,7 millones de dólares. La mayor parte de esa multa recayó en el Banco ABN Amro, también de Holanda, castigado con la exorbitante cifra de 500 millones de dólares por realizar transacciones financieras “no autorizadas” en las que Cuba o nacionales cubanos tenían intereses.

4. Los magistrados del máximo órgano de justicia estadounidense se negaron a revisar la polémica “Ley de Viajes a Países Terroristas”, emitida en 2006 y que prohíbe a las escuelas y universidades públicas floridanas emplear dinero estatal para viajar a Cuba, Irán, Sudán, Siria y otros países incluidos unilateralmente en la conocida lista confeccionada por el departamento de Estado. Howard Simon, director del capítulo de la Florida de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés) comentó que la decisión de la corte no tuvo en cuenta el “devastador golpe” que ello supone para las universidades de la Florida, y pronosticó que la ley provocará un éxodo del dinero asignado para las facultades y las investigaciones de las escuelas en Florida. Patricia Seitz, jueza de Distrito, declaró esta ley como inconstitucional en el 2008, porque se trataba de una sanción que servía como obstáculo a los objetivos del gobierno federal. El entonces gobernador de la Florida Charlie Crist y el ex procurador general Bill McCollum apelaron la decisión de la jueza Seitz, y la medida de la corte fue abolida. La ACLU impugnó nuevamente la ley en 2011, junto con la Universidad Internacional de la Florida (FIU), la Universidad del Sur de la Florida (USF) y la Universidad de la Florida (UF), demandando a la Corte Suprema para que revisara el caso.

De otra parte, la Cámara de Representantes de Estados Unidos debate una nueva medida para restringir los viajes de cubanos residentes en territorio norteamericano a la isla, iniciativa presentada por el legislador floridano David Rivera. La propuesta, una enmienda a la controversial Ley de Ajuste Cubano de 1966, pasó la primera ronda de discusiones en el subcomité de Política de Inmigración de la Cámara Baja y fue enviada al Comité de Asuntos Judiciales. Rivera propuso enmendar la Ley Pública 89-732, – The Cuban Adjustment Act (conocida como Ley de Ajuste Cubano), texto que facilita a los inmigrantes ilegales cubanos obtener la residencia en Estados Unidos. El legislador cubanoamericano presentó la enmienda en agosto de 2011, la cual propone sancionar con la anulación de sus documentos migratorios a quienes viajen a Cuba sin obtener previamente la ciudadanía estadounidense. Esto implicaría que ningún inmigrante de la Mayor de las Antillas podría visitar a sus familiares en los primeros cinco años de residencia en Estados Unidos, lo que restringiría los intercambios familiares entre ambas orillas del Estrecho de la Florida. La maniobra tiende a convertir en exiliados políticos a todos los emigrantes cubanos y es considerada una medida de chantaje.

A principios de 2011, el presidente Barack Obama firmó una orden ejecutiva que flexibilizó las restricciones de viajes y remesas a Cuba impuestas en 2003 por la administración del republicano George W. Bush. El congresista Rivera, junto a sus homólogos Mario Díaz-Balart, Albio Sires e Ileana Ros-Lethinen, en unión de los senadores Marco Rubio y Robert Menéndez, todos de origen cubano, insisten en patrocinar proyectos que recrudezcan los efectos del bloqueo económico, comercial y financiero que Washington impone a Cuba desde hace más de medio siglo. En 2011, 280 mil cubanos residentes en Estados Unidos visitaron Cuba.

5. Revistas y otras publicaciones periódicas también cerraron su flujo en ambas direcciones, y la más reciente medida fue contra el mayor distribuidor estadounidense de estos artículos, EBSCO Subscription Services, quien quedó imposibilitado, desde diciembre de 2006, de efectuar o recibir pagos desde Cuba, o través de terceros, y debió cancelar los pedidos. Desde esa fecha, las universidades e instituciones de Estados Unidos no reciben tales servicios, a pesar de que fueron rigurosos en el cumplimiento de medidas restrictivas que le impedían hacer distribuciones masivas, sino las publicaciones cubanas eran para el fondo de las bibliotecas.

* Con reportes de Carmen Esquivel, jefa de la corresponsalía de de Prensa Latina en Francia; Cira Rodriguez César, periodista de la Redacción Nacional, y Masiel Fernández Bolaños, de la Redacción de Economía.