El primero de enero de 2013 se activará el llamado “abismo fiscal” que cortará automáticamente los beneficios fiscales y obligará a millones de propietarios de viviendas a multiplicar su gasto fiscal con un efecto complesivo sobre el producto interno bruto (PIB) del 4%. Un “shock” que podría llevar el país a una recesión que los analistas políticos denominan “abismal”; a esto contribuye el desempleo que llega al 8% y, sobretodo, la desigualdad de ingresos que ha aumentado en los últimos años.

Obama ha podido superar indemne, en términos politicos, la crisis más grande que ha tenido el país del Norte despuès del terrible 1929, recurriendo ampliamente al intervento del Estado salvando bancos y empresas. Sólamente en el sector automovilístico ha inyectado 80 billones de dólares y ha sostenido los institutos de crédito y seguros con sumas mayores.

Esta intervención ha llevado a los EE.UU. hacia una deuda cercana al 90% del PIB, que significa una deuda superior a los 16.000 billones de dólares. Esta deuda tiene que ser reducida porque ha superado los límites consentidos por las normas federales y si no intervienen medidas especiales, desde el primero de enero se activará el llamado “fiscal cliff”, que cortará automáticamente el gasto público y aumentará los impuestos, un paquete que en conjunto supondría unos 600.000 millones de dólares. El resultado sería que la primera economía del planeta mundial llegará a una recesion sin igual.

La primera misión del Presidente Obama será evitar el automatismo del “fiscal cliff” y para evitarlo tendrá que medirse en “primis” con los grandes poseedores de la deuda Americana, es decir China y Japón. Si el Tesoro de los Estados Unidos convence tanto a chinos como a japoneses a comprar la deuda USA a tasas negativas, significará que se podrá evitar el “abismo fiscal”, en caso contrario, Obama tendrá que aumentar impuestos y tasas.

China y Japón poseen títulos de deuda USA por 2500 billones de dólares y será el voto del Congreso del Partido Comunista Chino y la capacidad industrial japonesa a dar credibilidad a Obama y poder continuar comprando títulos americanos. En caso contrario la situación se volverá muy complicada porque en la Cámara de Representantes la mayoría es republicana y la única alternativa será que ambos partidos, demócrata y republicano alcancen un entendimiento.

También Europa puede tener un rol importante en este periodo porque un colapso del euro destabilizaria al dólar volviéndolo muy fuerte.