Los estados de Colorado y Washington se convirtieron en los primeros territorios de Estados Unidos que permiten la venta, posesión y consumo de marihuana, una droga con propiedades psicoactivas. Hasta la fecha ciudadanos de Massachusetts dieron luz verde al uso terapéutico del cannabis, al igual que Columbia y otros 17 estados de la Unión.

Los legisladores Barney Franck (demócrata) y Ronald Paulson (republicano) presentaron al Congreso el primer proyecto de ley a nivel federal para legalizar el cultivo, venta y uso de marihuana en todo el territorio de la Unión. En 2011 los gobernadores de Rhode Island y Washington Lincoln Chafee y Christine Gregoire, respectivamente, enviaron peticiones formales al gobierno federal para flexibilizar el consumo ciudadano de la droga considerada blanda y medicinal.

“La divergencia entre leyes federales y estaduales provoca que muchos pacientes con necesidades legítimas no logren obtener una atención facultativa apropiada”, explicaron los gobernadores en una carta enviada al Departamento Especial Antidrogas (DEA), y solicitaron a la administración del presidente Barack Obama “descriminalizar el uso de la marihuana para fines medicinales y que su distribución o comercio no corra riesgo de persecución policial”.

A partir de 1996, casi una veintena de estados norteamericanos, liderados por California, legalizaron la posesión del estupefaciente, siempre que el individuo justifique la necesidad de su consumo por razones médicas especiales. En ese sentido, los estados de Alaska, Arizona, Colorado, Iowa, Maine, Maryland, Michigan, entre otros, aprobaron normativas locales para permitir el cultivo, tenencia y comercialización de la hierba soporífera con fines médicos.

Hace poco el Congreso del estado de Rhode Island respaldó una enmienda legislativa para permitir la posesión y consumo de la hierba en pequeñas dosis personales. Tanto la Cámara de Representantes como el Senado estadual dieron luz verde a una propuesta que despenaliza el uso de una onza o 28,35 gramos del estupefaciente.

Antes el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo propuso despenalizar la posesión de hasta 25 gramos de marihuana, y el alcalde de la ciudad Michael Bloomberg secundó la moción. El fiscal distrital de Manhattan Cyrus Vance recordó que en 2011 fueron tramitados 50 mil casos criminales por micro-narcotráfico de la droga.

El 27 de septiembre la Corte Suprema de Arkansas respaldó una propuesta para celebrar el 6 de noviembre, día de las elecciones generales, un referendo sobre la despenalización de la marihuana con fines medicinales, rechazando de esta manera la demanda de una coalición de grupos conservadores que exigieron bloquear la iniciativa o ignorar los votos emitidos en la consulta.

El gobierno de Arkansas permitió la realización del plebiscito luego de que sus promotores recolectaron las firmas suficientes para presentar la legislación que autoriza el cultivo y comercialización de marihuana bajo recomendación médica. Sin embargo, los ciudadanos de Arkansas vetaron el libre cultivo y comercialización del cannabis para tratar enfermedades como el cáncer, glaucoma, SIDA y mal de Alzheimer.

Oregón también sometió a consulta una iniciativa similar, pero sus electores la rechazaron. Hace un año en California fracasó una iniciativa de organizaciones no gubernamentales que buscaba legalizar la marihuana, luego de que la mayoría de votantes se opuso a la posesión de hasta 28 gramos de cannabis por mayores de 21 años.

De manera contraria, en los referendos celebrados la víspera más del 53% de los ciudadanos de Colorado y Washington aprobaron la despenalización de la marihuana, es decir la tenencia de hasta 28,5 gramos para consumo personal de mayores de 21 años, además de su comercialización en tiendas bajo licencia estatal y con el correspondiente pago de impuestos. Cálculos extraoficiales indican que la legitimación de la venta de la hierba estupefaciente solo en Washington canalizará unos 500 millones de dólares anuales en tributos.

La despenalización de la marihuana en el mundo

En abril de este año el ministro de Relaciones Exteriores de Australia Robert Carr propuso oficialmente despenalizar las llamadas drogas blandas como la marihuana y el éxtasis con el fin de que la policía no pierda tiempo y recursos, pero su planteamiento fue rebatido por la primera ministra Julia Gillard.

Carr sustentó su propuesta con estudios que abogan por legalizar y controlar cuidadosamente el uso de drogas. Recientes investigaciones de Naciones Unidas y de la DEA indican que Australia se ha convertido en un centro de recepción de estupefacientes. La DEA afirmó que el cártel mexicano de Sinaloa es el que controla ese tráfico desde ese país latinoamericano hacia Canadá y Australia.

Por otra parte, el 6 de septiembre el ministro de Seguridad Nacional de Antigua y Barbuda Errol Cort informó que el gobierno de su país estudiará un proyecto de referendo para despenalizar el consumo de marihuana en pequeñas cantidades para uso personal o religioso, ya que existen “fuertes argumentos” para considerar un cambio en las regulaciones sobre el tema.

Cort mencionó supuestos fines médicos de la hierba y su uso para rituales religiosos. El movimiento sociocultural Rastafari, muy arraigado en el Caribe considera a la marihuana como parte fundamental de sus prácticas religiosas. Dentro de la Comunidad del Caribe, Belice y Jamaica han analizado infructuosamente procedimientos legales para despenalizar el consumo de marihuana.

A pesar de varias solicitudes de una Comisión Nacional para legalizar su uso, el año pasado Jamaica rechazó la legalización de la “ganja” por presiones de Estados Unidos. A juicio del profesor de la Universidad de las Indias Occidentales Wendel Abel, las autoridades locales consideraron que incumplir las leyes internacionales podría implicar sanciones y hasta la reducción de la asistencia y financiamiento de programas agrícolas y sociales en Jamaica.

En Argentina, en junio de este año las comisiones de Prevención de adicciones y control del narcotráfico, y de Legislación penal de la Cámara de Diputados comenzaron a examinar ocho proyectos de ley que apuntan a la despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal. El debate gira en torno al “Régimen contra el narcotráfico; modificaciones sobre tenencia y penalización; incorporación del artículo 29 quater sobre despenalización del consumo de la marihuana para uso terapéutico”, entre otros aspectos.

En la provincia de Córdoba existe un fuerte movimiento social a favor de la legalización de la marihuana, liderado por colectivos como la Comunidad Cannábica de Córdoba.Ese consenso se ha extendido a los sectores políticos progresistas del campo nacional y popular que entienden ese derecho como parte de la agenda de profundización democrática que conduce la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Holanda frena el turismo de la marihuana

La conocida Ley del Opio legalizó en 1976 la venta de marihuana en los coffeshops de Holanda con el fin de controlar su circulación, discriminando las llamadas drogas duras como la cocaína o la heroína. Holanda es el único estado europeo donde se autoriza legalmente la venta de la planta y sus derivados en locales con licencia, pero el 1 de mayo de 2012 entró en vigor una ley que limita la venta en los cafés de tres provincias del sur (Brabante, Limburgo y Zeelandia), la cual se extenderá a nivel nacional a partir de 2013.

La reforma legislativa restringe la entrada de turistas extranjeros a cafeterías donde se permite fumar marihuana, con vistas a frenar el llamado turismo de la droga. La norma dispone que solo se permitirá el consumo de la planta a holandeses mayores de 18 años y a extranjeros con permiso de residencia, que además deben ser “socios” de alguno de los 700 coffeeshops existentes en Países Bajos, los cuales serán considerados clubes privados con un máximo de dos mil miembros.

Abogados de los propietarios de esos establecimientos de la ciudad de Maastricht presentaron una queja ante los tribunales por considerar que la norma es discriminatoria y viola la privacidad de los clientes al exigirles tarjetas de membresía para entrar a coffeshops, informó el diario Dutchnews.

No obstante, el 1 de noviembre el alcalde de Ámsterdam Eberhard van der Laan anunció que los turistas extranjeros podrán acceder a los 220 cafés o establecimientos en los que se vende marihuana. Explicó que el nuevo Consejo de Ámsterdam, integrado por laboristas y liberales, llegó a ese acuerdo con el fin de permitir que muchos de esos coffeshops continúen abiertos.

Ámsterdam, donde se ubica la tercera parte de todos los establecimientos similares del país, recibe anualmente unos siete millones de turistas, de los que se estima que aproximadamente un millón y medio acude a esos clubes. Según el alcalde, si a los turistas se les prohíbe el acceso, podrían aumentar los robos y las peleas, y no habría control sobre la calidad de las drogas que se consuman.

Con reportes de Prensa Latina, Telam y BBC.