Vientiane, Bangkok, Phnom Penh y Yakarta (PL).- Seguridad, estabilidad y recuperación económica cobraron centralidad en las conclusiones de la IX Cumbre de Asia y Europa (ASEM) que reunió en Vientiane a 11 jefes de Estado, 21 primeros ministros y otros altos dignatarios de 51 países que albergan al 60% de la población del planeta.

La idea de establecer un espacio de diálogo entre los 10 países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean – Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam) y de la Unión Europea (UE) fue lanzada en 1994 por Singapur, y dos años después Tailandia acogió la primera cumbre de ASEM. La novena reunión celebrada hace poco en Vientiane convino en que la próxima cita tendrá lugar en 2014 en Bruselas, Bélgica.

Se estima que en la IX Cumbre de la ASEM participaron cerca de 200 altos funcionarios de los 51 Estados miembros, que albergan al 60% de la población del planeta. En la cita se dio cabida a tres nuevos integrantes del grupo: Bangladesh, Noruega y Suiza.

La Asean es el mayor socio comercial de Europa, después de Estados Unidos y China, con un valor de intercambio mercantil superior a 273 mil millones de dólares en 2010. Las exportaciones de Asia a la UE registraron un monto de mil millones de dólares en 2011, mientras que el flujo inverso superó los 600 mil millones. El presidente de la Comunidad Europea José Manuel Barroso calificó a Asia de fuerte actor económico que ha sacado de la pobreza a millones de personas, y donde Europa ha incrementado el comercio en dos direcciones en 50% hasta un monto de 900 mil millones de dólares en 2011.

La IX Cumbre Asia-Europa tuvo como lema Amigos para la Paz, Socios para la Prosperidad, y su tema central fue la crisis financiera internacional. La reunión se celebró en momentos en los cuales el crecimiento económico europeo se contrae y el de Asia es considerado el mayor generador del crecimiento de la economía mundial.

En dos apretadas jornadas, los participantes de la IX Cumbre de ASEM evaluaron el estado de la economía global, caracterizada por la crisis financiera y altos precios de alimentos y energía; los desastres naturales agravados por el cambio climático; la diseminación de enfermedades contagiosas como el VIH/Sida y otras reaparecidas; y la lucha contra el terrorismo y la piratería marítima.

Según José Manuel Barroso, el principal objetivo de la Cumbre fue consolidar el diálogo potencial con los socios de Asia, a los que se considera cada día más importantes por su impresionante crecimiento económico en un entorno de seguridad y estabilidad.

En septiembre de 2011, la conferencia 44 de ministros de economía de la Asean dejó servido un ambicioso proyecto de libre comercio de 16 países de la región. Ese fue el principal resultado de los diálogos celebrados en Phnom Penh por los 10 integrantes de la Asean, junto a sus seis asociados externos: China, Japón, Corea del Sur, India, Australia y Nueva Zelanda.

Para el secretario general de la Asean Surin Pitsuwan, el establecimiento una amplia zona de asociación económica regional constituirá una gran realización, si se toma en cuenta que abarca una población total de 3.500 millones de habitantes, la mitad del mundo. A ello se añade que en su conjunto registra un Producto Interno Bruto de 23 trillones de dólares, el tercero en importancia en todo el orbe.

Un pacto semejante eliminará barreras comerciales y creará un entorno propicio a las inversiones y protegerá los derechos de propiedad. Por lo pronto la mayoría de los componentes de Asean ya tiene suscritos acuerdos bilaterales de libre comercio. No obstante, el 17 de octubre la Asean descartó establecer una moneda única cuando solidifique su proyectada comunidad económica para 2015. Tal prevención fue expresada por el viceprimer ministro y titular tailandés de Finanzas Kittiratt Na Ranong, quien presidió la conferencia de ministros de ASEM.

Na Ranong dijo que los miembros del bloque prefieren mantener la capacidad de enfrentar de forma flexible los efectos de una economía mundial inestable, puesta la crisis económica de 1997 enseñó a los países asiáticos la importancia de la moneda nacional para mantener la estabilidad económica y financiera.

El ministro tailandés evocó en este sentido las experiencias de Tailandia en el enfrentamiento a la dolarización y el déficit en cuentas comerciales en el extranjero e indicó que se flotó el bath nacional para que el mercado determinara la tasa y ese índice aumentó. “Cuando la moneda nacional se valora en el mercado a un nivel razonable, ayuda a mejorar la economía de déficit a superávit”, argumentó.

Se perfila un TLC Asean-UE

El 19 de abril de 2012 en Yakarta, representantes de la Asean y de la UE avanzaron en el estudio de factibilidad de un futuro tratado de libre comercio (TLC) entre ambos bloques integracionistas. La Asean había confirmado en la cumbre previa de Phnom Penh su interés de seguir avanzando en acuerdos de intercambios comerciales preferenciales como los que han conseguido entre sí algunos de sus países miembros.

La agenda del debate de los dos grupos regionales en Yakarta se centró en escollos tales como los métodos de saneamiento y de cuarentena, las normas y barreras técnicas al comercio, así como los preparativos para la negociación de otro TLC por venir. Según cifras divulgadas, para la primera fase del plan prospectivo, de 2011 a 2013, se presupuestó casi cuatro millones de dólares destinados al financiamiento de cursos de capacitación e investigación profesional en el comercio, la inversión y los desafíos tradicionales y no tradicionales de este siglo.

En la IX Cumbre de ASEM, el primer ministro chino Wen Jiabao afirmó que mientras ambas partes cooperen estrechamente serán sin duda capaces de asumir la responsabilidad de promover un crecimiento estable de la economía mundial, y se pronunció abiertamente a favor de un comercio mundial abierto, acuerdos políticos, esfuerzos comunes científicos y tecnológicos y una regulación financiera para un nuevo crecimiento.

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo Herman Van Rompuy pidió a los gobiernos asiáticos establecer políticas de libre comercio y evitar el proteccionismo, sobre la base de que el intercambio bilateral entre los dos continentes alcanzó un billón (millón de millones) de dólares en 2011.

La Declaración de Vientiane plasmó las principales preocupaciones del bloque ante las turbulencias del mundo y las intenciones de enfrentarlas. El texto proclama la determinación de ampliar la asociación para la paz, la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad universales y el apoyo a los miembros de ASEM para cumplir las metas del milenio de Naciones Unidas hacia 2015.

La Declaración de ASEM aprecia en alto grado la coordinación para lidiar con desafíos no tradicionales, en especial el impacto del cambio climático, desastres naturales, seguridad alimentaria y energética, amenaza nuclear, piratería, protección y uso sustentable de los recursos de agua. En ese sentido, los países miembros se comprometieron a robustecer la cooperación alrededor de esas candentes cuestiones, y además se pronunciaron por el diálogo interreligioso, promoviendo la tolerancia, en la perspectiva de prevenir conflictos.

El primer ministro vietnamita Nguyen Tan Dung hizo énfasis en la necesidad de reformar las instituciones financieras internacionales; hacer efectivos los mecanismos interregionales de cooperación, y atender la diversidad de niveles de desarrollo, mientras que el primer ministro laosiano Thongsing Thammavong propugnó un balance entre crecimiento económico estable, desarrollo social y protección ambiental.

En la X Cumbre de ASEM que tendrá lugar en 2014 en Bruselas se evaluará cuánto se pudo materializar de lo que proyectó la declaración, aunque será casi en vísperas del previsto surgimiento al año siguiente de la comunidad de naciones del sudeste asiático, un factor que tal vez modifique lo coordinado entre los dos continentes.

* Con reportes del periodista Hugo Rius Blein, corresponsal de Prensa Latina.