Cómo me alegra que la alcaldía de Cochabamba empiece con el tema de la limpieza de los mercados, es una manera de tomar en sus manos la responsabilidad de la alimentación de la ciudadanía además de hacerse cargo de la prevención de mayores males. Pero vale la pena hacer recuerdo a los ediles que no solo de ratas esta infestada la cancha, está infestada de todo tipo de inhumanidades inaceptables en el siglo XXI.

Estas inhumanidades son las que están presentes constantemente en los lugares donde venden comida, los comedores populares en la cancha son verdaderas fuentes de infección y no solo por la falta de limpieza sino de higiene.

Una visita a la zona de venta de comidas deja al viandante con la cara verde y el corazón abochornado. Gente comiendo al lado de las mierdas y de los olores a aguas servidas. El agua con la que lavan los platos no es ya agua sino una sopa que seguro si se la recalienta la podrían vender como primicia y platito único.

Es tiempo que las autoridades y los sindicatos de los vendedores de esas comidas se pongan de acuerdo para controlar la higiene en sus lugares de venta. Es urgente que cuidemos la salud de la población. La pobreza no es sinónimo de suciedad ni falta de higiene, la pobreza que hace lujo de su falta de higiene es una pobreza que no tiene cabida en una sociedad moderna y mucho menos en una sociedad que está en pleno proceso de cambio y de generar una educación comunitaria y solidaria.

Es tiempo que nos demos cuenta que los malos olores tiene procedencia no de la miseria sino de la suciedad que producimos y que no la tiramos a la basura se acumula, la falta de agua no es un justificante para la mugre y el mal olor. No, no se puede seguir así. Y no solo falta reprimir falta educar, educar que somos seres humanos que vivimos lejos de la mierda que generamos, que limpiamos nuestros puestos de trabajo y los hacemos brillar, que los platos que utilizamos no son lavados con el mismo agua por 140 veces sino que se lava bien y deshecha el agua servida.

Es hora que los sindicatos que tanto demanda a la alcaldía demanden que no pueden seguir así, vendiendo cualquier cosa entre mierda y mal olor. Algo hay que hacer, los paceños han hecho los cruceños igual ¿y nosotros, estamos esperando que el alcalde nos sancione para después decir que nos abusan? Es hora de que digamos todos que la cancha hiede, que no soportamos mas el mal olor y que si queremos comer queremos hacerlo como gente no como chanchos sentados a la mesa.