Cochabamba y La Paz (ABI y Bolpress).- La construcción de la represa del Complejo Múltiple Misicuni en Cochabamba costará al menos 30 millones de dólares más que los 85 millones de dólares presupuestados inicialmente, y la entrega de la mega infraestructura de 120 metros de alto se retrasará por lo menos un año, estimó el gerente general de la Empresa Misicuni Leonardo Anaya.

El Proyecto Múltiple Misicuni tiene tres objetivos primordiales: suministrar agua potable a las poblaciones urbanas del valle central de Cochabamba; garantizar agua para riego, y generar energía hidroeléctrica. El gobierno de Evo Morales concretó un crédito de 101 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para la financiar la instalación de la planta hidroeléctrica de Misicuni, que generará 217 Gigavatios (GW) al año.

La conclusión de la obra fue fijada inicialmente para abril de 2013, pero en noviembre de 2011 el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, encargado de la construcción de la represa, solicitó una prórroga de aproximadamente seis meses. Los representantes de la constructora argumentaron que tuvieron que enfrentar varios problemas relacionados con el rediseño de la obra, la mejora de la instrumentación y maquinaria, eventualidades climáticas e incluso demandas comunales por compensaciones económicas y territoriales.

En marzo de 2012 los ejecutivos de la Empresa Misicuni ampliaron el plazo de entrega de la obra por 140 días, hasta septiembre u octubre de 2013 debido a la modificación del cronograma de trabajo. El 28 de ese mes el gerente de Misicuni Leonardo Anaya reveló que era necesario invertir 180 mil dólares adicionales en un nuevo estudio técnico para verificar la estabilidad de la fundación de la represa y descartar riesgo técnico o geológico.

Anaya dijo que la cooperación italiana solicitó el diagnóstico para comprobar la calidad de la roca de la fundación, es decir la base de la represa, antes de desembolsar 32 millones de dólares que se encontraban congelados.

El estudio complementario realizado por la supervisora Engevix de Brasil confirmó la estabilidad de la represa del proyecto múltiple Misicuni, y determinó que los trabajos efectuados en los estribos derecho e izquierdo fueron los más adecuados desde el punto de vista técnico, por lo que se cuenta con un proyecto “bien ejecutado y que cumple las garantías necesarias”.

Hasta julio de 2012 la construcción de la represa de Misicuni registraba un avance de poco más del 30% y su entrega estaba prevista para octubre de 2013, ratificó el presidente de la Empresa Misicuni Ramiro Saniz, mientras que la Gobernación de Cochabamba y la Corporación Andina de Fomento (CAF) garantizaron el desembolso de 13,8 millones de dólares hasta el próximo año para la edificación de la infraestructura. (1)

“Se ha firmado un convenio con la Gobernación de Cochabamba por siete millones de dólares restantes que formaban parte desde el principio de la estructura de financiamiento de la obra”, explicó Anaya. Dicho desembolso es parte de una reposición de saldo comprometido durante la licitación de ese proyecto, valuado inicialmente en 85 millones de dólares.

El gerente de Misicuni recordó que durante al proceso de adjudicación se comprometió un financiamiento de la entonces Prefectura de Cochabamba por 38 millones de dólares como contraparte, pero se firmó un acuerdo por 31 millones de dólares. “Entonces se trata de la diferencia entre los 38 millones de dólares comprometidos y los 31 millones de dólares desembolsados. Esos siete millones son los que nos van a habilitar en los siguientes días”, afirmó Anaya a principios de julio de 2012.

El 19 de julio la empresa Misicuni confirmó que la Gobernación de Cochabamba desembolsó cerca de 25 millones de bolivianos para dar continuidad a la construcción de la represa, como parte de los siete millones de dólares comprometidos por el gobierno departamental.

Sin embargo, Leonardo Anaya manifestó su preocupación por el retraso del desembolso de los 32 millones de dólares congelados por la cooperación italiana, pese a que se le enviaron los resultados del estudio de Engevix.

Hasta esa fecha se habían edificado más o menos unos 30 metros de altura del cuerpo de la represa y solo faltaba el recubrimiento de la bóveda. También se preparaba el traslado de la tubería del plan inmediato de dotación de líquido al Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Semapa) para el inicio de la habilitación de la planta de tratamiento del Complejo Múltiple Misicuni.

Amenazan con paralizar obras

El 17 de octubre el Consorcio Hidroeléctrico de Misicuni que construye la represa amenazó con paralizar obras mientras no se le reponga más de un millón de dólares por los trabajos complementarios, el incremento de sueldos y las modificaciones en el costo del material, informó el asambleísta departamental Marco Carrillo.

Según el asambleísta, el Consorcio solicitó la atención a sus demandas mediante una carta enviada al Vicepresidente Álvaro García Linera, en la que solicita la modificación al contrato número 3 que autoriza el pago de 600 mil dólares por obras complementarias debido a los ajustes en el diseño original.

Carrillo recordó que por el deslizamiento del estribo derecho de la presa se cambió la modalidad de trabajos de ingeniería y mecánica de sostenimiento con la finalidad de evitar la caída de tierra y el cambio del eje de la presa del 2%, es decir entre 25 y 30 metros. En compensación, la empresa pidió cerca de 474 mil dólares para cubrir incrementos salariales obligatorios que debió realizar desde 2009 hasta 2011, además de una nivelación de precios de materiales y la consideración de la fluctuación del tipo de cambio del dólar.

“Si el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni no recupera esos montos invertidos no podrá superar su iliquidez y la iliquidez significa que si no hay plata no ejecutará obras. Se corre el riesgo de que a finales de octubre o a mediados de noviembre se paralicen las obras debido a que no hay estas condiciones para ejecutar la obra”, advirtió Carrillo.

No obstante, el gerente general de la Empresa Misicuni Leonardo Anaya descartó la posibilidad de que se paralice la construcción de la represa, puesto que se atiende a su debido momento todas las demandas económicas del consorcio a cargo de la obra. “La empresa está siendo atendida en sus reclamos. En el pago de sus planillas estamos al día. Entonces, no habría justificativo alguno para una paralización”, aseguró.

El asambleísta Carrillo subrayó que la Empresa Misicuni, como contratista, cuenta con un margen de modificación presupuestaria del 10% respecto a los 85 millones de dólares presupuestados inicialmente para la construcción de la represa. Sin embargo, el gerente de Misicuni estimó este miércoles que el costo de la obra aumentaría en más del 35%.

“Son, creo, no está en mi cabeza, algo de 30 millones que posiblemente vayamos a gastar, de lo que sí estamos seguros es de 12 millones de dólares”, tanteó Anaya al prestar informe oral a la Comisión de Madre Tierra y Medio Ambiente de la Asamblea Legislativa Departamental de Cochabamba.

Anaya informó que los cerca de 12 millones de dólares asegurados como incremento a los casi 85 millones de dólares aprobados estarán vinculados a la modificación de contratos y órdenes de cambio que están contemplados en un 15% de variabilidad de costos incluidos en el documento suscrito con el contratista.

Sostuvo que el monto deberá cubrir nuevos requerimientos como el reajuste de precios en materiales, que se hace generalmente cada fin de año y no es posible ajustar de manera anticipada. Además, a esa cifra tendrán que sumarse los recursos económicos que se requerirán para obras complementarias, como la construcción de un portal de salida de las aguas de las cuencas de Vizcacha y Putukuni.

“Hay una abducción que hay que hacer desde la planta, desde Molle Molle, que ahora va a tener la generación de energía eléctrica, hasta nuestra planta de Jove Rancho, que está al frente, pero hay que hacer una quebrada con un canal que permite llevar 3.000 litros por segundo. Eso creo que cuesta medio millón de dólares”, detalló el gerente general de la Empresa Misicuni. (2)

El ejecutivo sostuvo que sobre la base de esas consideraciones la fecha de entrega de la obra tendrá que ampliarse porque incluso se modificará el contrato número tres de la obra con relación directa con la ecuación “más obra, más plazo”, principalmente en el entendido de que se afectará la ruta crítica, es decir, parte del cuerpo de la presa. “Es posible que las obras se alarguen al primer mes de 2014, enero o febrero, veremos. Eso es aceptable”, comentó.

El presidente de la Empresa Misicuni Ramiro Saniz aseguró que el gobierno nacional tiene casi garantizados los 12,7 millones de dólares previstos para el incremento de presupuesto, y reiteró que no se paralizarán las obras. Incluso recordó que el contratista tiene que evitar cualquier posibilidad de frenar su labor, puesto que siempre existe la posibilidad de rescindirle el contrato y cobrar los 23 millones de dólares de su boleta de garantía.

Notas:

1. El 16 de octubre de 2012 el pleno de la Cámara de Diputados aprobó dos proyectos de Ley que autorizan la contratación de créditos del BID y de la CAF para financiar proyectos de saneamiento el país. El proyecto de Ley 675/2012-2013aprueba el préstamo 2771/BL-BO del BID por hasta 78 millones de dólares destinados al Programa de Reformas de los Sectores de Agua Saneamiento y de Recursos Hídricos en Bolivia. El proyecto de Ley 677/ 2012-2013 autoriza la contratación de un crédito de la CAF por hasta 115 millones de dólares destinados al “Programa Más Inversiones para el Agua-Mi Agua II”.

2. A estos gastos extra deberán sumarse los honorarios de la supervisora de la obra Engevix, que tendrá que ser recontratada antes de fin de año porque en noviembre termina su contrato, pero con la reconsideración de sus costos de trabajo puesto que su propuesta de 2006 quedó obsoleta.