La eventualidad de no sindicalizar a un centenar de trabajadores desnuda las limitaciones de la industrialización del litio, todavía en ciernes, pese a que se desembolsó un tercio del crédito estatal-BCB de 118 MM$us. Comparada con los intereses en curso, la producción inicial comercializada no significara “absolutamente nada”, revela el gerente del proyecto. El plazo para la planta de carbonato de litio vence en octubre pero ya tiene otra prórroga hasta diciembre.

“Mire: no estoy produciendo ni un gramo y ya estoy pagando intereses al Banco Central por un contrato [financiamiento] que se ha hecho; el Presidente ha dado un impulso a este pero es un crédito que tengo que pagar. No puedo contratos [laborales] indefinidos porque no me permite la norma y tampoco la gerencia racional porque, imagínese, hacerme de una carga social cuando no estoy produciendo nada…”.

Así respondió este jueves 25 de octubre el titular de la Gerencia Nacional de Recursos Evaporíticos-GNRE/Comibol, Luis Alberto Echazú, a denuncias de la Central Obrera Boliviana (COB), sobre el impedimento de conformar un sindicato entre la centena de trabajadores del proyecto de industrialización del litio, despidos de dos dirigentes en comisión, alejamiento de 27 obreros, hermetismo y militarización de la planta de cloruro de potasio, que será complementada por otra de carbonato de litio, también en montaje.

La industrialización del litio boliviano existente en los salares de Uyuni y Coipasa –las mayores reservas planetarias del más liviano, blando y acumulador de energía de los metales, base del cambio de la matriz energética mundial por su uso en baterías para las nuevas tecnologías– es una de las cuatro altas prioridades del régimen que preside Evo Morales, que entre el 2009 y el 2012 ha firmado al menos seis memorandums de entendimiento sobre el litio, con Brasil, Irán, Japón, Corea del Sur y China.

El gobierno busca consolidar hasta 2025 el desarrollo industrial de cuatro sectores productivos: minería, hierro, gas natural y recursos evaporíticos (litio y potasio), aseveró el vicepresidente Alvaro García, de cara al bicentenario de la República, lo que para otros observadores fue planteado en el contexto de la campaña electoral para los comicios generales del 2014 y la consecutiva reproducción del poder por parte del régimen de Morales.

“La planta semi industrial de cloruro de potasio es el inicio del proceso de industrialización de los recursos evaporíticos en Bolivia, le seguirá inmediatamente después el litio, está previsto para octubre, no importa diciembre, pero hay que acabar con carbonato de litio será importante en la industrialización”, dijo Morales el 9 de agosto pasado.

Con la inauguración de una planta semi industrial en el borde sur salar de Uyuni, más precisamente en la zona de Llipi Llipi, Potosí, “Bolivia iniciará la industrialización de los recursos evaporíticos del litio, dejando atrás la exportación exclusiva de materia prima y de concentrados e ingresando a la producción de productos terminados”, reportó entonces un boletín de prensa del Ministerio de Comunicación.

Contrastes y altos créditos

Dos años antes, al lanzar en el 2010 la Estrategia para la Industrialización del Litio, el presidente Morales calculó, con base en informes de la GNRE, que tal riqueza supone 2.6 trillones de dólares (2.6 millones de millones de dólares: por ejemplo, unas ocho veces más que el potencial de los 60 TCFs de gas que el país cree tener) tan sólo en carbonato de litio, fuera del cloruro de potasio, aunque estimaciones especializadas suponen “tan solamente” un valor de 1.1 trillón de dólares.

Sin embargo, las expectativas de una pronta industrialización parecen reducirse al mínimo, por lo menos a corto plazo, según las recientes revelaciones de Echazú: “Vamos a tener una producción que incluso va a ser comercializada pero en cantidades pequeñas que, comparadas con el crédito, incluso con los intereses que pagamos, no significa absolutamente nada; esta etapa es preparatoria para la etapa industrial de ambos productos”, dijo este jueves

Sobre los avances a la fecha, entre otros detalles, Echazú dijo, sobre la producción en ciernes de cloruro de potasio como fertilizante de demanda mundial, que se va a tener “materia prima para el potasio que justamente esta en producción de ajuste, y materia prima para producción de ajuste de litio en un mes y medio máximo”.

Hace dos semanas, el 11 de octubre, el proyecto recibió una nueva partida de Bs109 millones, correspondiente al tercer desembolso que realiza el Banco Central de Bolivia (BCB) del préstamo que concedió a la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).

El crédito fue suscrito el 2011 por Bs 801,05 millones para el proyecto Desarrollo Integral de la Salmuera del Salar de Uyuni Planta Industrial Fase II, y hasta la fecha se desembolsó Bs 246,82 millones (31%) del total contratado, según reporte de la Agencia ANF, con referencia a los dos contratos de préstamo de mayo del año pasado, uno por 5 millones de dólares para la fase de estudios de la fábrica de baterías de ión de litio y el otro por 113 millones para proyectos de producción de carbonato de litio y cloruro de potasio.

Preguntas sin respuesta

Las últimas declaraciones de Echazú dejaron atónito a Juan Carlos Zuleta, analista de la economía del litio. En una primera impresión alcanzó a efectuar el siguiente análisis:

“La GNRE primero indica que no está produciendo ni un gramo (aunque no dice de qué) y luego se queja de que ya está pagando intereses al Banco Central ‘por un contrato que se ha hecho’. Todo esto es por demás curioso. En primer lugar, si no está produciendo nada, entonces ¿qué pasó con la planta de cloruro de potasio? ¿Arrancó o no arrancó o todo fue sólo un show en el que participó el propio Presidente del Estado Plurinacional?”

Zuleta indicó que la pregunta pertinente es: ¿a qué trabajos preparatorios se refiere si en una parte de su declaración sostiene que la planta de cloruro de potasio arrancó en agosto con la presencia del Presidente y en otra, dice que la planta de carbonato de litio se encuentra en pleno montaje?

“Si, en efecto, la primera planta arrancó, entonces ya debería haber generado actividades recurrentes que requieren el concurso de trabajadores permanentes. Asimismo, si la segunda planta está en proceso de montaje, posiblemente lo que se requiere no es trabajadores sino personal técnico altamente calificado. En cualquier caso, todo esto nos conduce a preguntar: ¿a qué se dedican los más de 100 trabajadores ‘eventuales’ sin derecho a organizar su sindicato en Llipi Llipi? Y lo que es más grave aún: ¿Por qué hay tanto temor al sindicato?”

Denuncias

Previa a la denuncia de la COB, expresada también este jueves a las cadenas radiales Fides y Panamericana por su asesor, Jaime Solares, el secretario General del Sindicato Mixto de Trabajadores de la Planta de Litio, Luis Mamani, y la secretaria de Relaciones, Karina Borja, denunciaron a la Red Erbol persecución y represalias contra ellos y los trabajadores de ese centro de producción, por parte del gerente Echazú, “por haber organizado un sindicato y haber denunciado la constante vulneración a los derechos laborales”.

“A nosotros nos han acusado de ser opositores al gobierno (…) la situación de nuestros compañeros en el lugar de operaciones, sobretodo de los compañeros movilizados en mayo, es de constante amenaza, de retiro, de no recontratación y esas acciones son por haber apoyado al sindicato, por haber marchado, por haberse movilizado” (ya desde mayo pasado), sostuvo Mamani.

“Desde el mes de enero hasta agosto, cuando llega el Presidente (para la inauguración de la planta semi industrial), sólo un día antes entregaron los subsidios, después de seis meses”, aseveró. Indicaron que la gerencia culpa a los trabajadores por el retraso de las obras en el salar cuando “muchos compañeros no cuentan con las herramientas necesarias”.

Advertencia presidencial

Pese a la denuncias, Echazú obtuvo en agosto el respaldo oficial. Durante la inauguración de la planta en Lipi Llipi, el Presidente señaló que la sindicalización de funcionarios y trabajadores de las plantas paralizará los avances significativos logrados, prohibiendo los dirigentes campesinos usar su nombre para presionar en el cambio de personal ejecutivo y jerárquico de la GNRE-Comibol.

“Es importante cuidar los derechos de los trabajadores siempre lo vamos hacer, pero algunos hermanos tengo información usando mi nombre quieren sindicalizar para paralizar nuestras actividades… si queremos sacar adelante a nuestro país con la industrialización es compromiso de trabajadores, de los científicos que tienen que seguir desarrollando hermanas y hermanos, lamentablemente tengo que decirles la verdad”, dijo el mandatario según el reporte de ANF.

“Cuando los hermanos originarios de este sector están queriendo cambiar gerentes, algunas autoridades, se equivocan, perjudican, les digo de frente y públicamente, no tengo porqué mentirles, ambiciones de algunas federaciones, y también quiero decir a la COB y la federación de Mineros, queremos sindicalizar, paralizar. Ninguno puede estar usando mi nombre para sindicalizar, querer paralizar el trabajo, reconocemos admiramos… Imagínense estar botado en el Salar de Uyuni, es mucho esfuerzo, mucho sacrificio y compromiso con Bolivia”, manifestó Morales en Uyuni.

Morales agregó en esa oportunidad, de acuerdo con la Agencia, que es partidario del control social por parte de los movimientos indígena-originarios, pero recordó que en el ámbito científico la mayoría de la población es analfabeta en ese ámbito, incluidos los dirigentes campesinos, por lo que pidió no entorpecer este proceso de industrialización que sufrió una diversidad de dificultades.

En la ocasión, el mandatario sugirió que Japón, una de las potencias interesadas en la industrialización del litio, había perdido interés. Cuatro meses antes, Echazú había señalado que la propuesta más interesante era la del consorcio coreano Kores-Posco.

“Que le dije a su presidente a su gabinete que le dije: No hay problema trabajaremos con Japón si tiene conocimientos sobre litio… Japón más conocido por ejemplo Toyota japonés, todos buscamos Toyota japonés; yo decía porque hacemos Toyota a litio, pero boliviano ya no japonés, ya no quiere ni su presidente ni su Gobierno, perdón que les siga, y si quieren es bajo condicionamientos que el mayor beneficiario sean los países industrializados”, dijo entonces Morales.

La versión de Echazú

Jaime Solares, el asesor que fue encomendado por el ejecutivo de la COB, Juan Carlos Trujillo, para encabezar una comisión en Llipi Llipi denunció que el señor Gonzalo Alfaro, jefe de Seguridad del campamento dijo tener la orden presidencial y de Echazú “de que nadie debe acercarse a la planta”. Las denuncias de Solares fueron respondidas por Echazú en declaraciones a Panamericana, de la cuales se efectuaron los siguientes extractos:

– “El contrato se hace contrato fijo, eso no he determinado yo sino la Comibol, y eso sabe Solares, hay mas de 100 pero todos tienen contrato a plazo fijo porque son trabajos preparatorios que empiezan y culminan no son reiterativos ni recurrentes porque la planta está en preparación, cuando la planta empiece a funcionar de manera industrial desde luego que habrá un sindicato poderoso y seré el primero en apoyarlo. Pero ahora estamos en otra situación: mire: no estoy produciendo ni un gramo y ya estoy pagando intereses al BC por un contrato que se ha hecho, el Presidente ha dado un impulso a este pero es un crédito que tengo que pagar, no puedo contratos indefinidos porque no me permite la norma y tampoco la gerencia racional porque imagínese hacerme de una carga social cuando no estoy produciendo nada… Así quisiera, la norma me impide. (…) Pidiendo la solicitud respetiva puede entrar cualquier persona, (…) no hay nada que ocultar pese a que tenemos un trabajo de investigación muy serio, no es un secreto, esa es otra falacia, es para atacar al gobierno, son mentiras.

– “Hemos empezado el arranque de la planta en época de ajuste de cloruro de potasio el 8 de agosto con la presencia del Presidente estamos en producción de ajuste: estamos regularizando los términos y parámetros para obtener [producto] especialmente aceptable y ratificar eso con certificación internacional; es producción de ajuste en la planta semi-industrial de potasio en pleno montaje, en emergencia administrativa, técnica y operativa porque estamos en pleno montaje de la planta de carbonato de litio (…) una planta modular, piloto, pero más grande que una planta piloto tradicional. Vamos a tener una producción que incluso va a ser comercializada pero cantidades pequeñas que comparadas con el crédito incluso con los intereses que pagamos no significa absolutamente nada, esta etapa es preparatoria para la etapa industrial de ambos productos y va a ser la planta 30-40 veces el tamaño actual y habrá sindicato poderoso (…) Hemos empezado tareas de construcción, piscinas industriales grandes, se ha concluido con las piscinas piloto y también las de acoplamiento, tenemos estructuras de 6.500 m2 construidas, 40 hectáreas des piscinas bombeadas, materia prima para el potasio que justamente esta en producción de ajuste y materia prima para producción de ajuste del lítio en un mes y medio, máximo”.

* El autor es periodista.