La Habana, La Paz, Managua y Montevideo (PL).- En los últimos 50 años Cuba graduó a 124.906 médicos, y de ellos, 19.418 de 122 países. Toda la formación de profesionales del sector descansa en un gigante claustro representado por más de 36 mil profesores, el 57% de los cuales ostentan categorías docentes superiores, convirtiendo al Sistema Nacional de Salud en una gran universidad, destacó el ministro de Salud Pública de la isla Roberto Morales Ojeda.

Miles de cubanos y extranjeros estudiaron medicina y otras especialidades afines en el Instituto de Ciencias Básicas y Pre-Clínicas “Victoria de Giron”, que cumplió 50 años de fundado. El 17 de octubre de 1962, el líder de la Revolución Fidel Castro inauguró el referido centro, una de las 12 facultades con que cuenta hoy la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.

El Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas jugó un papel decisivo en la formación acelerada de recursos humanos revolucionarios y comprometidos con las tareas a desempeñar en la salud pública cubana. El éxodo masivo de profesionales de la salud ocurrido en los albores de los años 60 del siglo pasado hizo necesario compensar aquellas pérdidas y formar con urgencia lo que necesitaba el ambicioso programa sanitario instaurado en el país, aseguró el ministro Roberto Morales.

Por tanto, dijo, Girón (como es conocido) ha sido fragua de profesionales de la salud en este medio siglo, preparándolos no solo en el quehacer asistencial, también como revolucionarios comprometidos y dispuestos a cambiar las viejas concepciones médicas, además de combatir enfermedades, disminuir epidemias y muertes por dolencias.

El Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas “Victoria de Girón” desarrolla importantes misiones, entre las que destaca la consolidación del proyecto del Policlínico universitario como parte del proceso de municipalización y universalización de la enseñanza.

Resalta la formación de estudiantes de todas las carreras y de todos los años, aplicación de las nuevas tecnologías en el proceso enseñanza- aprendizaje tanto en el pre como en el postgrado, manteniendo además priorizadas sus principales líneas de investigación, especialmente en las ciencias básicas biomédicas. Asume también, como tarea de primer orden en esta etapa, la incorporación a la lucha antivectorial en todo el territorio que abarcan sus escenarios, como parte de la formación salubrista de sus educandos directamente vinculada a la comunidad.

La vacunación en 1959 era prácticamente inexistente mientras que hoy los niños se inmunizan contra 13 enfermedades y con una cobertura de más del 95%. La mayoría de las vacunas son producidas en el país. Morales destacó algunos indicadores de salud que son semejantes a los de países del llamado primer mundo, como son la esperanza de vida al nacer de 78 años, la mortalidad infantil de 4,5 por cada mil nacidos vivos, y la mortalidad materna de 22,2 por cien mil nacidos vivos.

Los logros en el programa de control de cáncer, la donación de órganos, la creciente participación popular en las acciones sanitarias, el desarrollo del trabajo intersectorial e interdisciplinario en el sistema y la colaboración internacional, fueron también resaltados por el titular de salud.

Los niveles de salud de la población cubana son el resultado de la voluntad política y el decisivo papel del Estado de hacer de éste el más sagrado de los derechos ciudadanos, y para ello se ha trabajado sobre cuatro ejes fundamentales. Esos son inversión en el desarrollo y bienestar social, el perfeccionamiento permanente del sistema y los servicios sanitarios, formación de capital humano necesario en cantidad y calidad, así como el avance de su participación social.

Aportes de Cuba al mundo

Hace 50 años la formación de profesionales de la salud se circunscribía a la escuela de medicina de la Universidad de la Habana, una escuela de estomatología, dos hospitales docentes y seis escuelas de enfermería.

En la actualidad, el país cuenta con 13 universidades de Ciencias Médicas, 25 facultades, cuatro de estomatología e igual número de enfermería y tecnología de la salud, 27 filiales de ciencias médicas, 117 filiales municipales, la Escuela Latinoamericana de Medicina, la nacional de salud pública y el centro de perfeccionamiento técnico. Todo ello se complementa con hospitales, policlínicos, centros estomatológicos y consultorios del médico de la familia, entre otros.

Hasta la fecha, en Cuba se graduaron 124.906 médicos, de ellos 19.418 de 122 países, 18.611 estomatólogos y más de 70 mil licenciados en enfermería; en tanto la matrícula en el presente curso escolar asciende a 93.221 estudiantes universitarios, de ellos 13.512 de otras nacionalidades.

En julio de este año unos 11 mil estudiantes concluyeron sus estudios de Medicina en Cuba, lo que representa la mayor graduación de la especialidad en toda la historia del país. Entre los graduados, 5.315 son cubanos, mientras 5.694 son jóvenes provenientes de 59 países, en una muestra de solidaridad internacionalista, detalló el diario Granma.

Las naciones con mayor número de egresados -los cuales cursaron estudios gratuitamente en las Universidades de Ciencias Médicas de la isla- son Bolivia, con más de 2.400; Nicaragua, 429; Perú, 453; Ecuador, 208; Colombia, 175; y Guatemala, 170.

De acuerdo con datos preliminares, la cifra total de graduados en Ciencias Médicas en el curso 2011-2012 asciende a 32.171 profesionales de la salud, cubanos y extranjeros, en las carreras de Medicina, Estomatología, Psicología, Licenciatura en Enfermería y Tecnología de la Salud.

Asimismo, profesores del país caribeño participan en la formación de más de 29 mil estudiantes en tres carreras (Medicina, Enfermería y Tecnología de la Salud) en ocho estados: Venezuela, Bolivia, Angola, Tanzania, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Gambia y Timor Leste.

Mariheta Cutiño, directora Nacional de Docencia Médica Superior del Ministerio de Salud Pública, puso de relieve el alto nivel del claustro de profesores que, en número de más de 43 mil, hacen posible en el ámbito académico la integración de los componentes docente, investigativo y asistencial. Resaltó los valores que distinguen al personal médico cubano, entre ellos el humanismo, la solidaridad, la ética profesional y el internacionalismo.

Graduados más de 600 médicos bolivianos

Un total de 639 médicos bolivianos que estudiaron en Cuba de 2006 a 2010 recibieron el 13 de octubre sus diplomas en ramas de deporte, cultura, docencia e investigaciones, en acto efectuado en la ciudad de Santa Cruz. Se trata de la segunda graduación que acontece este año, pues en marzo otros 679 médicos recibieron sus títulos.

El Presidente Evo Morales expresó su agradecimiento infinito al gobierno de Cuba por su inigualable solidaridad y por formar a esos profesionales “que constituyen en un gran aporte social” y estarán siempre al servicio de los bolivianos. Asimismo, comprometió los esfuerzos de su administración para que esos galenos presten servicios de la mejor manera posible a la ciudadanía, y de esta forma el esfuerzo realizado por el pueblo cubano en su formación no sea en vano.

Por su parte, el embajador de Cuba en Bolivia, Rolando Gómez, explicó que los recién graduados fueron formados con total apego al humanismo y la profesionalidad característicos de la doctrina médica de su país. Igualmente garantizó la continuidad de la cooperación a Bolivia en los servicios de salud, prestados, regular e ininterrumpidamente desde 2006 por los miembros de la Brigada Médica Cubana.

Naida Condori, graduada integral, agradeció a todos los que hicieron posible este sueño pero sobre todo al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro y al mandatario Evo Morales. “Gracias Cuba por preocuparte por nosotros y por nuestra educación”, declaró la joven profesional.

263 médicos para Nicaragua

Nicaragua graduó a 263 jóvenes como médicos generales, tras vencer un lustro académico en Cuba y el año de internado, mediante el proyecto de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) de La Habana. En la ceremonia de titulación, la ministra de Salud Sonia Castro agradeció la ayuda e invitó a los egresados a mantener los valores humanistas con los cuales se formaron.

Castro recordó que las transformaciones sociales impulsadas por el gobierno sandinista del presidente Daniel Ortega exigen de los profesionales de la salud la máxima dedicación para atender las necesidades del pueblo. La decana de la ELAM en este territorio centroamericano, la doctora cubana María Elena Cobas, precisó que suman 780 los nicaragüenses egresados como médicos generales de ese centro de estudios, a partir de su creación en 1999 por iniciativa de Fidel Castro.

Esta es la octava promoción para Nicaragua, con la característica de que en las últimas tres los estudiantes realizaron aquí su último año de la carrera, lo cual reclamó mayores esfuerzos por parte de la brigada médica Ernesto Che Guevara. Junto a la labor asistencial, hubo que asumir la docencia para más alumnos de la ELAM, dijo la profesora a Prensa Latina, quien también reconoció la participación de académicos y doctores nicaragüenses en la preparación de los 263 egresados en esta oportunidad.

Desde 1999 hasta la fecha, Cuba contribuyó a la formación de 200 médicos de la nación centroamericana como especialistas en distintas áreas, entre ellas medicina interna, cirugía, pediatría, gineco-obstetricia, radiología y medicina general integral. Los formados en la ELAM, por sus valores humanos, resultan profesionales que marcan diferencias en un mundo donde la medicina suele verse como un negocio lucrativo.

Egresados uruguayos de la Escuela Latinoamericana de Medicina

El 11 de septiembre el ministro de Salud Pública de Uruguay (MSP) Jorge Venegas dio la bienvenida a más de 90 uruguayos egresados en 2012 de la ELAM. “Deben venir con el corazón muy ardiente para insertarse en el país y en el proceso de reforma de la salud, que forma parte del nacimiento y del cambio del modelo de atención, vinculado al entorno y al lugar donde nuestros usuarios viven y trabajan”, les dijo.

Venegas añadió en ese sentido, que el objetivo del sistema sanitario de este país es trabajar sobre la promoción y la prevención, “más humano y con capacidad de escuchar y vincularse con nuestra sociedad”. Destacó en el encuentro con los nuevos profesionales, “la mano extendida y el corazón abierto que siempre ha brindado” la nación caribeña.

“Los que hemos dado algunas vueltas por el mundo nos hemos encontrado médicos cubanos en el Haití que sufre, en Centroamérica y en este Uruguay que hoy tiene más de 44 mil ciudadanos que pueden ver”, valoró. La Embajadora de la isla en Montevideo Carmen Zilia Pérez Mazón señaló que “esta octava promoción de la ELAM es una de las más numerosas”, e integrada por jóvenes que en su mayoría proceden del interior de la nación sudamericana.

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Estudiantes extranjeros en Cuba: Una retribución de amor

Martha Andrés Román *

Vienen desde las más diversas latitudes cargados de ilusiones y suelen llevarse profundas enseñanzas, buenos recuerdos, historias de amor y promesas de amistad perpetua, porque para muchos jóvenes extranjeros estudiar en Cuba representa una experiencia única. Arriban desde el tórrido Ecuador, las pampas desnudas, el exótico y milenario Oriente o la insular Oceanía, traen a la nación caribeña el sabor de sus culturas y costumbres, pero desde que pisan suelo cubano comienzan a beber del espíritu y las esencias de una tierra que los acoge como hijos propios.

Medicina, deporte, ingeniería, ciencias sociales… muchas son las disciplinas cursadas por estos jóvenes en centros de altos de estudio de todo el país, siempre con el compromiso de poner los conocimientos académicos y humanistas en beneficio de sus propios pueblos.

Quizás por eso, en la declaración final de la IV Brigada Internacional de Estudiantes Extranjeros celebrada el pasado agosto, los miembros del grupo solidario proclamaron su condición de estudiantes cubanos nacidos en el extranjero y lanzaron un potente grito de “!Viva Cuba libre!”.

La Brigada Internacional, que reunió a 154 alumnos de 38 países, se realizó en solidaridad con Fernando González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Gerardo Hernández y René González, los cinco antiterroristas cubanos condenados en Estados Unidos y con el propósito de abogar “por la amistad entre los pueblos del mundo”.

Reunidos en el Campamento Internacional Julio Antonio Mella, de la occidental provincia de Artemisa, los jóvenes llegados de América Latina, Asia, África y Oceanía calificaron como una gran oportunidad el poder cursar sus estudios superiores en Cuba, donde existe un personal docente altamente preparado.

Para el salvadoreño Javier Castillo, estudiante de Cultura Física, su participación en la brigada de solidaridad se debe al deseo de retribuir lo que Cuba les ha dado, no solo en el plano académico, sino en la enseñanza del humanismo y el internacionalismo.

Moudar Mousa, joven palestino que cursa el cuarto año de la especialidad de Fisioterapia, expresó que estar en la nación caribeña es una experiencia importante porque los prepara profesionalmente a través del alto nivel de educación y salud desarrollado. Además, comentó, constantemente estamos aprendiendo muchas cosas, tanto de la realidad cubana como de cultura, historia y situación de muchos otros países, porque coincidimos jóvenes de todas las procedencias.

Sobre su participación en la Brigada Internacional, Mousa manifestó que a través de la misma se ha ratificado también el apoyo brindado por Cuba a causas como la de Palestina, a la vez que pudieron intercambiar con jóvenes de otras naciones sobre esas y otras realidades.

Para el mongol Batmunkh Erdenebat, estudiante de la carrera de Cultura Física en la especialidad de judo, es una excelente posibilidad estar en un país con amplia tradición internacional en ese deporte, experiencia que podrá llevar después a su país.

La paraguaya Romina Vergara, quien arribó el pasado marzo para formarse como médico, afirmó haber llegado con el conocimiento del alto profesionalismo que caracteriza a los doctores cubanos. En su país, explicó, existen muchos médicos graduados en la isla antillana, los cuales sobresalen por su humanismo y la disposición de atender a las personas con menos recursos.

Ese criterio lo comparten la también paraguaya Delia Leguizamón, así como Maday González y Shirley Parra, de Bolivia, quienes transmitieron su interés por convertirse en médicos de ciencia y conciencia, de acuerdo con los principios que guían la enseñanza de esa especialidad en Cuba.

Ma Tiantong, de China, vino a la nación antillana para acercarse al conocimiento del Español, pues su aspiración es convertirse en diplomático y fortalecer el puente entre dos países con amplios nexos, en medio de los conflictos existentes hoy en el nivel internacional. Por eso valoró de muy positivas las actividades realizadas en la brigada estudiantil, como parte de las cuales se reunieron con familiares de los Cinco y con dirigentes de la Unión de Jóvenes Comunistas y la Federación Estudiantil Universitaria.

Los miembros de la agrupación solidaria, que dedicaron una semana de sus vacaciones a realizar trabajo productivo de apoyo a la isla, también recibieron conferencias sobre el proceso de actualización de la economía cubana y sobre las causas de pueblos como el palestino y el saharaui.

En la jornada de clausura de la Brigada, Julián Gutiérrez y Kamissague Diakite, de Colombia y Mali, respectivamente, leyeron la declaración final aprobada por todos los miembros de la agrupación. El texto recogió el sentimiento fraternal, solidario y de agradecimiento al pueblo cubano por la abnegación, altruismo, y el ejemplo para otras naciones, así como por el apoyo a la lucha de varios países a favor del bienestar social.

Reflejó además la denuncia de las múltiples acciones que emprende el imperialismo por someter a las culturas de otros países, con el poderío militar, económico, comunicativo y de constante tergiversación de sus costumbres para justificar sus crímenes. Formamos parte del movimiento estudiantil que no aceptará que la educación siga siendo un gran monopolio y apoyará cada causa a favor de la justicia, como las de los estudiantes chilenos y los puertorriqueños, agregaron.

La declaración ratificó además la responsabilidad con la defensa de revoluciones sociales como las de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, y la solidaridad con los pueblos palestino y saharaui. El texto transmitió el sentir de más de un centenar de jóvenes extranjeros que, como otros miles con acceso en Cuba a una enseñanza superior de calidad, muchas veces vedada en sus países, quisieron retribuir a la isla el compromiso y la entrega.

* Periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina.