Beijing, (PL).- China celebra hoy con alegría el Premio Nobel de Literatura concedido a Mo Yan, el primer nacional que lo recibe, mientras la prensa publica elogios, declaraciones, largos comentarios y fotos del sonriente novelista en su natal Gaomi. El Premio Nobel de Literatura 2012 es conocido en el mundo porque dos de sus novelas sirvieron de base para el admirado filme Sorgo Rojo de 1987.

Considerado uno de los autores chinos más relevantes y prolíficos, Mo nació en 1955 en el seno de una familia campesina de la localidad de Gaomi, en la provincia oriental de Shandong. A los 20 años se unió al Ejército Popular de Liberación y comenzó a escribir en 1981, cuando todavía estaba en sus filas.

Nacido con el nombre de Guan Moye, el autor escogió como seudónimo Mo Yan porque significa “no hable”, todo lo contrario a su natural franqueza y como un recordatorio de que en ocasiones es preferible mantener la boca cerrada. Su trabajo, que los expertos locales califican de predominante contenido social, tiene una gran influencia del Lu Xun, figura fundamental de la literatura moderna china, y del realismo mágico del colombiano Gabriel García Márquez.

La mayoría de sus historias ocurren cerca de su natal Gaomi y como característica de su trabajo está que lo realiza a mano, en caracteres tradicionales chinos que plasma con un pincel sobre el papel. Conocido por sus novelas de más de 800 páginas, su más reciente trabajo, titulado La vida y la muerte me están desgastando, la terminó en 43 días.

El anuncio la víspera en Estocolmo fue transmitido en vivo por la televisión de China, que esperaba con ansias ese resultado porque el tema había provocado una intensa polémica de quienes consideraban la posibilidad de que la literatura oriental fuese ignorada una vez más a favor de la occidental.

Para la Asociación de Escritores de China (AEC), el Premio Nobel de Literatura no solo reconoce la prolífica labor de Mo, sino la literatura contemporánea de este país y su influencia internacional. Una declaración de la Asociación felicita calurosamente al autor por su éxito y sus logros excepcionales, y comenta que Mo ha extendido las fronteras de la imaginación, la profundidad de los pensamientos y el arte de la literatura china al centrarse en la vida del campo y su estilo particular.

Para He Jianming, vicepresidente de la AEC, esta es tanto una ocasión feliz para el autor como un sueño convertido en realidad para generaciones de escritores chinos, y el reconocimiento al realismo de escribir desde la literatura tradicional. Citó como ejemplo la novela de Mo Yan de 2010 titulada Rana, que aborda la influencia en las zonas rurales de China de la política de un solo hijo adoptada por las autoridades hace 30 años, con el fin de controlar el desmedido crecimiento de la población.

Algunos piensan que la literatura ha sido marginada en años recientes, pero una serie de escritores contemporáneos ha mantenido su atención en la sociedad china y refleja el momento y los cambios históricos de manera sobria, agregó.

Al anunciar que Mo recibía el Premio Nobel de Literatura, el jurado consideró que “su alucinante realismo surge de los cuentos folklóricos, la historia y lo contemporáneo. A través de una mezcla de fantasía y realidad, perspectiva histórica y social, Mo Yan ha creado un mundo reminiscente en su complejidad a los escritos de William Faulkner y Gabriel García Márquez, mientras encuentra un punto de partida en la ancestral literatura china y la tradición oral”, opinaron los jueces.

Crecí en un ambiente inmerso en la cultura folklórica, que inevitablemente llega a mis novelas cuando alzo la pluma para escribir. Esto definitivamente afecta e incluso decide el estilo artístico de mi trabajo, declaró el Premio Nobel a un grupo de periodistas en Gaomi.