Londres y París (PL).- La capital japonesa encabeza la relación de las ciudades más caras del planeta en 2012 entre 214 núcleos urbanos de los cinco continentes. Tokio desplazó a Luanda (Angola), que ahora es segunda, seguida de la también nipona Osaka, Moscú (Rusia) y las suizas Ginebra y Zurich, en ese orden, según un estudio de la firma especializada Mercer, que tomó en cuenta parámetros como precios de la vivienda, el transporte, alimentos, textiles, artículos del hogar y el entretenimiento.

Las primeras 25 ciudades más caras del mundo incluyen a cuatro del viejo continente, entre ellas Berna (Suiza), Oslo (Noruega), Copenhague (Dinamarca) y Londres (Reino Unido). Mientras, en ese acápite las urbes brasileras de Sao Paulo y Río de Janeiro se sitúan en los puestos 12 y 13, respectivamente, en tanto Caracas (Venezuela) figura en el 29 y Bogotá (Colombia) en el 53.

Luanda, otrora llamada San Pablo de la Asunción de Luanda, impresiona con sus numerosas construcciones y rascacielos, que incluyen modernos edificios y hoteles, además de otras infraestructuras en las que predomina el estilo colonial. Muchos extranjeros, que tan solo hace una década estuvieron en esta capital angoleña, luego de desembarcar en el capitalino Aeropuerto Internacional 4 de Febrero exclaman: ¡Qué cambio, cuanto avance constructivo en tan corto tiempo!, describe el periodista Oscar Bravo Fong, corresponsal de Prensa Latina en Angola.

La infraestructura para el turismo se fortaleció en los últimos años, con una disponibilidad actual de 7.602 habitaciones, distribuidas en 145 hoteles. Parte de ese avance tuvo lugar entre 2008 y 2012, mediante la construcción de 84 hoteles confortables, que totalizan 4.780 habitaciones. Con el objetivo de favorecer el crecimiento del turismo y otros sectores, este país de África Austral edifica carreteras, puentes, aeropuertos y vías férreas, y creó los polos turísticos de Kalandula (Malanje), Cabo Ledo (Luanda) y Okavango (Kuando Kubango).

Pese a la existencia de problemas como la falta de agua y electricidad en musseques o empobrecidos barrios, el visitante aprecia el progreso al transitar por pavimentados paseos, avenidas y calles, fruto del actual empeño gubernamental. Esta provincia, la más industrializada de Angola, cuenta, por otra parte, con unidades fabriles para la transformación de productos agrícolas, producción de bebidas, textiles, cemento y otros materiales de la construcción, junto a una refinería de petróleo.

Aún en medio de un caótico tránsito, entorpecido por persistentes vendedores ambulantes, no escapa a la vista la gran diversidad de automóviles caros como BMW, Mercedes Benz y Volvo, entre otras marcas, que circulan cada día en Luanda, considerada la segunda ciudad más cara del mundo, donde una pizza puede costar entre 10 y 15 dólares o una papaya más de seis. (1)

Las urbes más atractivas

Nueva York, Londres, Toronto y París son las ciudades más atractivas del mundo, según otro estudio anual de la firma PricewaterhouseCoopers (PwC) que mide diversas variables económicas, financieras y culturales. (2)

La conocida mundialmente como “Ciudad luz” está por detrás de Nueva York, Londres y Toronto, pero destaca en algunos aspectos, como la calidad de vida, renglón en el cual ocupa el primer lugar. Esta última condición se la otorgaron los analistas de PwC gracias a su completo y accesible sistema de transporte público, la seguridad y su extraordinaria vida cultural. “París se posiciona como una ciudad encrucijada que atrae numerosos turistas del mundo entero”, señala el informe.

Francia tiene una extensa red de museos en todo su territorio, de los cuales 35 dependen directamente del Ministerio de Cultura. En 2011 los museos franceses atendieron a 27 millones de visitantes, lo cual significa un 5% más respecto a 2010. El Louvre es sin duda alguna el centro de mayor atracción en todo el país, con más de ocho millones y medio de personas. Le siguen el Castillo de Versalles, con más de seis millones; el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, con 3,6 millones, y el Museo d’Orsay, con casi tres millones antes de su cierre para reparación. Otros lugares muy visitados fueron los museos de Les Invalides y Carnavelet, la cripta de Notre Dame y las catacumbas de París, informó la Dirección General de Patrimonio. (3)

El metro de París no es el más antiguo, ni el más largo de Europa, pero sus rasgos artísticos lo distinguen de los demás. El ferrocarril metropolitano fue inaugurado en julio de 1900 y hoy cuenta con 14 líneas grandes y dos pequeñas, y una extensión total de 214 kilómetros, lo cual lo convierte en el tercero más grande del viejo continente después del de Londres y el de Madrid. Es el medio de transporte más rápido en la ciudad todos los días más de cuatro millones de personas van y vienen por sus vagones, reporta la periodista Carmen Esquivel, jefa de la corresponsalía de Prensa Latina en Francia.

El ferrocarril metropolitano es un sitio donde convergen individuos de las más diversas nacionalidades y se pueden apreciar manifestaciones culturales de los cuatro puntos cardinales del planeta. Ha sido fuente de inspiración para numerosos escritores, entre ellos el argentino Julio Cortázar, cuyo cuento detectivesco “Manuscrito hallado en un bolsillo” tiene como escenario los túneles que atraviesan París.

Una muestra de la intensa vida cultural parisina se traslada a los pasillos del metro, donde es posible escuchar desde una pieza clásica, instrumental, hasta una folclórica, tradicional, de cualquier parte del mundo. A veces las escuelas de música llevan a sus alumnos a una estación para ofrecer un concierto; otras, las más comunes, son personas que, al igual que los juglares del Medioevo, se ganan la vida actuando ante el público de cualquier manera. (4)

En el estudio de PwC de 2011 París ocupaba el octavo lugar y su salto hasta la cuarta posición en un año se debió a su amplio sistema educativo y la pujanza de su economía. Respecto a sus puntos débiles, el principal es el elevado costo de la vida, que la sitúa en el lugar 24 de las 27 urbes analizadas. También está en desventaja en cuanto a la facilidad de hacer negocios, con el puesto número 14, debido, sobre todo, a la gran cantidad de impuestos y contribuciones aplicadas en Francia.

Este jueves se publicó coincidentemente una encuesta hecha por la firma Consejería, Sondeos y Asistencia, donde se revela que el 54% de los entrevistados aspira a irse un día de la región parisina. Algunas de las razones explicadas por este grupo de personas son lograr una vida más agradable y menos cara en el interior del país o escapar de la agitación capitalina.

Notas:

1. Fundada el 25 de enero de 1575 por el explorador portugués Paulo Dias de Novais, Luanda, que reúne más de cuatro millones de angoleños (un cuarto de la población del país), clasifica como una de las más bellas y animadas ciudades de la costa occidental de África. El poblamiento inicial de Luanda ocurrió en la Ilha do Cabo, que más tarde se erigió en villa y ganó estatuto de ciudad en 1605. Entre los grupos étnicos principales se encuentran el umbundo, ovimbundu y bakongo. Dentro de los umbundu se insertan los axiluandas (hombres del mar), que desarrollaron una cultura propia, con sus carnavales y actividades festivas. Resulta común apreciar durante las festividades, muestras de trajes típicos como el de pescador, de quitandeira (vendedora ambulante) o de bessangana (mujer de la isla que representa a Luanda). En medio del uso de variadas lenguas nacionales, entre ellas la de origen bantú Kimbundo -la más hablada en Luanda tras el portugués-, muchos dedican ritos a Kianda, la sirena o espíritu de las aguas.

La explotación del puerto de Luanda se considera un elemento importante en el desarrollo de la urbe, no sólo para la recepción de productos agrícolas procedentes del interior de Angola, sino también como centro para el embarque de esclavos hacia Las Américas. Para el visitante resulta grato recorrer en esta capital lugares emblemáticos como la colonial Fortaleza de San Miguel, bastión que otrora defendió la ciudad de ataques navales de holandeses, ingleses, españoles y franceses. Esa histórica instalación, construida en 1576 y desde cuya altura se tiene una vista magnífica de la bahía de Luanda, acoge en su interior el Museo Central de las Fuerzas Armadas, el cual se restaura. También destacan en el conjunto arquitectónico vetustas iglesias; el Mausoleo a Agostinho Neto, padre de la nación angolena; y el Museo de Historia Natural, edificio erigido en 1956 y que dispone de salas expositoras de especies de mamíferos y peces. El Museo de Antropología muestra, por otra parte, colecciones de arte africano en general. Más allá de ese sitio, a unos 18 kilómetros al sur de Luanda, se ubica el Museo Nacional de la Esclavitud, aún en reparación, el cual muestra la historia y ruta de los esclavos. (Oscar Bravo Fong)

2. Los Juegos Olímpicos de Londres-2012 movieron a 300 mil visitantes internacionales y 600 mil nacionales y dejaron beneficios por unos 16.300 millones de euros) estimó el alcalde de Londres Boris Johnson. Según los datos del gobierno británico, 10 mil personas fueron empleadas en el centro comercial del Parque Olímpico. La llegada masiva de visitantes aumentó los ingresos en el sector de la restauración, mientras que bares y discotecas vieron cómo su volumen de negocio crecía. También los teatros de la capital se vieron beneficiados por la llegada de cientos de miles de turistas atraídos por la justa olímpica, al incrementar su taquilla en un 114%.

3. El repunte de visitas se debió sobre todo al desarrollo del turismo cultural, las bajas tarifas, las visitas familiares guiadas y la apertura gratuita de las muestras permanentes a los jóvenes de 18 a 25 años. Por un acuerdo de la comuna capitalina, los principales centros de la ciudad brindan acceso gratuito a toda la población los primeros domingos de cada mes.

4. Su rasgo característico está en la construcción de muchas de las entradas de sus estaciones más antiguas, realizadas por el arquitecto y principal representante del Art Nouveau en Francia, Héctor Guimard (Lyon, 1867 – Nueva York, 1942). El Art Nouveau o Modern Style es un movimiento que surgió en Europa en la última década del siglo XIX y se extendió por otros continentes a principios del XX. Formas inspiradas en la naturaleza, como los árboles, las flores, los bulbos y los retoños, que simbolizan la vida y el desarrollo, caracterizan las obras arquitectónicas, elaboradas con metal, hormigón y cristal. Guimard diseñó las primeras y más representativas bocas de metro en hierro forjado y con un gran impacto estético, que se han convertido en parte de los sitios emblemáticos de París. En la actualidad hay 86 entradas de este estilo inscritas en el inventario de monumentos históricos, entre ellas la de Châtelet, Saint-Michel, Avron, Porte Dauphine, Plaza de Italia y Alexandre Dumas. Hay otras dos que fueron donadas, una de ellas al metro de Lisboa, a mediados de 1980, y la otra al de la Ciudad de México, ubicada en la estación de Bellas Artes. (Carmen Esquivel)