La Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Camex) y el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) inauguraron el 26 de septiembre de 2012 la vigésimo séptima edición del “Salón del Exportador”, en el marco de la Feria Internacional de Santa Cruz (Expocruz) 2012, con la participación de 27 empresas bolivianas.

Discurso del presidente en ejercicio del IBCE José Luis Landívar Bowles

A nombre del Directorio del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, a quien represento en este importante acto, tengo el agrado de brindar a todos ustedes la más cordial bienvenida a esta vigésimo séptima edición del “SALÓN DEL EXPORTADOR”, Pabellón especializado que IBCE y CADEX organizamos cada año en el marco de la Feria Internacional de Santa Cruz, con la fe puesta en un futuro mejor.

Es de ponderar la presencia de tan distinguidos invitados: autoridades nacionales y departamentales, representantes diplomáticos y consulares de países amigos, empresarios, invitados especiales y los amigos de la prensa, que engalanan este Salón especializado donde mostramos lo mejor de la oferta exportable de Bolivia.

La Expocruz 2012 es el imponente marco empresarial donde el “Salón del Exportador” se yergue orgulloso para mostrar el producto del esfuerzo de los bolivianos, tanto en el campo de la producción de bienes como de servicios, gracias a la visión que en su momento tuvieron la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (CAINCO), para crear la Fexpocruz.

Este campo ferial es el perfecto lugar donde -desde Santa Cruz- se proyecta Bolivia al mundo, mostrando los avances y progresos que gestión tras gestión vienen realizando nuestras empresas e instituciones líderes que apuestan por el desarrollo del país.

Que “Santa Cruz no se rinde ante la crisis” y tampoco ante las adversidades, es más que evidente con semejante muestra ferial que nos depara ya nuevas satisfacciones por la cantidad de expositores, visitantes y el volumen proyectado de negocios en la Rueda de Negocios y lo que seguramente aportará nuestro “Salón del Exportador”.

Hablamos siempre de exportaciones, porque hemos sido creados para ello. La exportación es nuestra razón de ser. Para nosotros, el “rostro social” de las exportaciones son los empleos. Porque, si exportar significa crecer por encima de las posibilidades que ofrece el mercado interno, entonces exportar implica la oportunidad de generar más empleos -en la mayoría de los casos- empleos de calidad, sostenibles en el tiempo, basados en la competitividad, algo a lo que debería contribuir el Estado.

Como entidad técnica de promoción del comercio exterior, comprometida con el desarrollo de Bolivia, el IBCE no ceja de lanzar a los cuatro vientos su convencimiento de que las exportaciones son un buen instrumento para combatir la pobreza, invirtiendo y produciendo para el mercado externo. Y es nuestro permanente clamor, que al sector productivo se le dé seguridad jurídica, la posibilidad de poder exportar los excedentes que genera sin dificultades, sin restricciones, y se apoye su accionar con políticas públicas.

El sector privado no pide dádivas. Pide, simplemente, reglas claras de juego y previsibilidad en el tiempo, para saber a qué atenerse y en función de ello, hacer lo que sabe: invertir, producir, exportar y con todo ello, generar más y mejores empleos.

No es posible planificar a mediano y largo plazo en un ambiente de incertidumbre, la logística por ejemplo, no se la puede conseguir de la noche a la mañana. En nuestro rubro, el reto no está solamente en conquistar mercados externos, el principal reto está en mantenerlos. Se los mantiene demostrando que somos proveedores confiables, permanentes, serios y formales.

¿Acaso con esto no ganaríamos todos? Tendríamos un país creciendo a las altas tasas que precisa, y ciudadanos felices, ganándose la vida dignamente con empleos dignos. Esa es nuestra visión y ésa debe ser la propuesta de desarrollo desde este bendito Departamento, al resto del país.

De que las exportaciones nacionales vienen creciendo, es cierto. El año pasado las ventas externas del país rebasaron los 9.000 millones de dólares, y es probable que este año -sin mucho esfuerzo- superemos los 10.000 millones. Sin embargo, considerando en los últimos tiempos, el óptimo escenario internacional de buenos precios y alta demanda de alimentos, sin las dificultades que tenemos, podríamos haber alcanzado cifras mucho más altas, además, en el IBCE tenemos la enorme preocupación que esta expansión de las exportaciones del país estén fundamentadas en más de un 80% en recursos naturales, extractivos y no renovables, como el gas y los minerales.

La historia económica boliviana nos ha mostrado y demostrado cuántas veces que, un “modelo primario-exportador” no es sostenible, porque pasado el auge de los buenos precios que en algún momento acaba, viene la debacle.

Lo que vemos hoy con preocupación, es que la economía boliviana se ha reprimarizado en los últimos años, se ha vuelto “rentista”, haciéndose fuertemente dependiente y vulnerable de lo que pueda acontecer con las materias primas en un mundo tremendamente cambiante y volátil. Nada garantiza que este auge durará mucho más.

Por eso nuestro permanente pedido, sobre la necesidad de crear sinergias público-privadas para, con una visión y responsabilidades compartidas, apostar más bien por las exportaciones no tradicionales, aquellas que siendo de extracción agropecuaria, agroindustrial, forestal, manufacturera y artesanal, al estar obligadas a ser competitivas en el mercado externo, pueden salir airosas cuando el ciclo económico esté a la baja.

Y esto es lo que refleja, este nuestro “Salón del Exportador”, el empuje empresarial mostrando en sus cerca de 30 stands, productos de origen boliviano de alta calidad, que no tienen nada que envidiar a lo extranjero, porque han sido concebidos para conquistar el mundo.

Bolivia tiene una increíble dotación de recursos naturales, agua, energía y una vasta geografía con todos los pisos ecológicos, climas y microclimas imaginables, además de una abundante mano de obra, pero somos un país históricamente empobrecido, no desarrollado. ¿Qué es lo que nos falta? ¿Por qué otros países sin tener tanto, han hecho mucho más que nosotros? Chile debería ser nuestro espejo. Se calcula que para el 2020 será el primer país desarrollado en Latinoamérica, por encima de Brasil y México. Claro está que “la diferencia que hace la diferencia” son las políticas que dicta el Estado.

En el IBCE creemos en una Bolivia productiva, una Bolivia exportadora, una Bolivia integrada competitivamente al mundo. Creemos que “otra Bolivia es posible”, y no solo lo creemos, sino que lo afirmamos, porque esa Bolivia se acrisola aquí, en Santa Cruz, donde los diversos, los bolivianos llegados de todas partes, conviven, trabajan y progresan en paz con los cruceños, aportando con su esfuerzo al desarrollo de la Patria.

El Estado nos desafía a invertir más, lo escuchamos repetidamente. Si contáramos con una política de Estado que nos permita planificar a mediano y largo plazo y que nos ayude a forjar la “competitividad sistémica” que necesitamos; si hubiera una visión pragmática para modernizar al país e ir hacia adelante; si se invirtiera en educación, no solo para alfabetizar sino para proyectar a los bolivianos a escalas superiores de conocimiento y oportunidades de auto-realización; si hubiera un Estado que conecte nuestro potencial productivo al mundo; con un Estado que no vea en el productor a un adversario, sino más bien a un aliado, con seguridad que invertiríamos más.

Confiemos que Dios, en su infinita misericordia, pondrá en los corazones de gobernantes y gobernados, la dirección correcta de nuestras futuras acciones, para así poder forjar un país con más inversión y exportación, a fin de reducir la pobreza en nuestro país, lograr la paz e igualdad que anhelamos y sigamos alimentando a nuestros compatriotas y al mundo.

Concluyo esta intervención, no sin antes reiterar nuestro agradecimiento por su presencia en este Acto, algo que interpretamos como una señal de apoyo al trabajo que llevamos adelante para construir un mejor destino para nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos. Muchas gracias.

Discurso del presidente en ejercicio de la Cadex Fernando Kruzfeldt

Ya son 27 años ininterrumpidos que la Cámara de Exportadores de Santa Cruz viene promocionando la oferta exportable boliviana a través del Salón Del Exportador “Oswaldo Barriga Cuellar” en el marco de la Expocruz.

Esta feria, a lo largo de sus 50 años, se ha constituido en el referente del emprendimiento de los empresarios cruceños y bolivianos y que se ha convertido en la Feria Multisectorial más importante de Sudamérica y que es motivo de orgullo para todos los habitantes de esta hermosa tierra.

Este año el Salón del Exportador cuenta con la presencia de 27 empresas que reflejan el potencial boliviano para elaborar productos de alta calidad que han conquistado mercados internacionales.

En un recorrido por este salón se puede apreciar una selecta muestra de productos y empresas de diversas regiones como ser La Paz, Cochabamba, Chuquisaca, Potosí, Pando y Santa Cruz; este año, así como en años anteriores, contamos con la presencia de empresarios visionarios, que a pesar de las dificultades que implica el hacer empresa, el hacer industria, apuestan por invertir en el país garantizando el abastecimiento del mercado interno y comercializando sus excedentes en los mercados internacionales.

Los sectores que este año forman parte de esta muestra son: alimentos, automotriz, manufacturas de cuero, marroquinería, mobiliario metálico y de madera, confecciones, biocomercio, envase y embalaje además de empresa que prestan servicios al comercio exterior y transporte y logística. Nadie mejor que ellos para hablar sobre sus dificultades y sus necesidades.

CADEX viene trabajando, a través de sus diversos servicios como Asistencia Técnica, Promoción de Exportaciones, Capacitaciones, Facilitación de Exportaciones, Red de Negocios, además de Gestión Gubernamental para empujar a que las exportaciones No Tradicionales recuperen la importancia que siempre han tenido para el desarrollo del país y la región. Por esto, agradecemos a todas y cada una de las empresas que hoy nos acompañan como expositores y auspiciadores, además de todas las empresas asociadas que son quienes hacen a nuestra Cámara.

CADEX, fiel a su misión de brindar soluciones competitivas para el desarrollo exportador de Bolivia, se ha mantenido como un actor activo en la economía del país, proponiendo soluciones, pidiendo la implementación de políticas públicas de incentivo a las exportaciones, solicitando trato justo en las normativas nacionales e internacionales, además de actuar proactivamente poniendo a disposición todas sus capacidades para la generación de soluciones que beneficien a la región y al país en su conjunto.