La tasa de mortalidad de niños de cero a cinco años de edad se redujo 40% en los últimos 20 años, pero todavía mueren en el mundo casi siete millones de menores antes de cumplir los cinco años de edad, la mitad de ellos en India, Nigeria, República Democrática del Congo, Pakistán y China, revela un reciente informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

El número de menores muertos antes de cumplir los cinco años descendió de 12 millones en 1990 a 8,1 millones en 2009, y a 6,9 millones en 2011. La reducción de la tasa mundial de mortalidad fue de 3,2% entre 2011-2012, frente a 1,8% de 1990-2000. Según Unifef y el Banco Mundial, se trata de un avance significativo, pero aún insuficiente para disminuir la tasa de mortalidad en 66% entre 1990 y 2015, uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

El informe de Unicef precisa que en 1991 murieron diariamente alrededor de 19 mil menores de cinco años de edad, el 40% antes de cumplir su primer mes de vida, y la mayoría por enfermedades prevenibles como la neumonía, la diarrea, la malaria y complicaciones en el parto. En la actualidad las principales causas de muerte en el grupo etario son la neumonía, complicaciones por nacimientos prematuros, diarrea, problemas durante el parto y el paludismo.

En las últimas dos décadas destacó la reducción de decesos infantiles en al menos 50% en Asia oriental, occidental y del sudeste; el norte de África, y América Latina y el Caribe. Sin embargo, África subsahariana y el sur de Asia todavía concentran el 80% de las muertes de infantes, pese a que éstas podrían ser evitadas con vacunas, nutrición adecuada y atención médica.

En África se encuentran los 10 países del mundo con el mayor índice de mortalidad infantil; se estima que 14 mil niños mueren a diario en ese continente, donde la tasa de mortalidad es de casi 150 por cada mil nacidos vivos, mientras que en los países europeos es de menos de 10. Por ejemplo, en 2010 el coeficiente de mortalidad infantil en Bulgaria fue de 9,4 decesos por cada mil nacidos vivos, más del doble que el promedio de la Unión Europea (4,3 por cada mil nacidos vivos).

Semejante diferencia se debe a las desigualdades en el acceso a servicios salud, no solo entre países ricos y pobres, sino también entre localidades de una misma nación e incluso entre barrios de una misma ciudad. Los países más pobres de África registran un estancamiento o retroceso en servicios sanitarios, y nutrición deficiente en los primeros años de vida. Millones de menores de cinco años tienen un peso por debajo del normal, advierte el informe estadístico 2011 de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según la OMS, el número de niños africanos con bajo peso aumentó de 24 millones en 1990 a 30 millones en la actualidad; y hoy la tasa de muertes de menores de cinco años es más alta que hace 20 años, debido principalmente a la neumonía y a la enfermedad diarreica aguda. La FAO estima que 300 menores fallecen cada hora en el mundo debido a la malnutrición, la cual es además una causa subyacente de más de un tercio de todas las muertes infantiles cada año (2,6 millones).

El 19 de junio de 2012, Naciones Unidas elevó a 1.600 millones de dólares las necesidades de recursos para brindar ayuda humanitaria a casi 19 millones de personas en la región del Sahel africano, damnificadas por calamidades naturales y conflictos armados. Se estima que más de un millón de niños menores de cinco años corren riesgo de morir por desnutrición severa, y otros tres millones de sufrir hambre en Burkina Faso, Malí, Mauritania, Chad, Níger, Camerún, Gambia, Nigeria y Senegal.

El gobierno de Níger estimó que la tasa de desnutrición infantil superó el nivel de alerta en siete de las ocho regiones del país. En el oeste la tasa ascendió a 14%, un punto menor al 15% establecido por Unicef para declarar estado de emergencia. (Prensa Latina)

De los 6,9 millones de menores de cinco años de edad muertos en el mundo en 2011, alrededor de 1,5 millones fueron indios, 22% del total. Completaron la lista de los 10 países con peores tasas de mortalidad infantil Etiopía (194 mil), Indonesia y Bangladesh (134 mil), Uganda (131 mil) y Afganistán (128 mil), indica el informe de Unicef.

El año pasado murieron más de 4.250 niños al día en India, la mayoría por enfermedades prevenibles. Los decesos en ese país casi igualaron a las muertes totales de Nigeria (756 mil), República Democrática del Congo (465 mil) y Pakistán (352 mil), y casi sextuplicaron a las de China (249 mil), que tiene una población ligeramente superior. Unicef reveló que solo en junio de 2012 la tasa de menores muertos en la nación surasiática ascendía a 48 por cada mil nacidos vivos.

Por otro lado, Indonesia registra cada año la muerte de 150 mil niños menores de cinco años por enfermedades prevenibles (diarrea y dengue) y de 10 mil mujeres por complicaciones posparto. La alta mortalidad en la infancia se debe principalmente a la ausencia de atención médica en las familias de bajos ingresos y la falta de educación, explicó el director de comunicación de Unicef para Indonesia Edward Carwardine. (Prensa Latina)

Mejoras en América Latina

Los países América Latina y el Caribe cumplieron la meta de reducir a la mitad la proporción de niños con nutrición insuficiente. El porcentaje de niños menores de 5 años con peso inferior al normal disminuyó de 10% en 1990 a 4% en 2009, y la tasa de mortalidad bajó del 52% al 23% en el mismo período, indica la ONU.

Hace un siglo solo el 75% de los nacidos vivos en el continente americano sobrevivía a su primer año de vida, y ahora el 98% de los niños lo logra. En 2009 Cuba destacaba en la región con una tasa de mortalidad de 4,8 por cada mil nacidos vivos, seguido de Canadá (5,1), Chile (7,8), Nicaragua (33) y Bolivia (50). (“Salud en las Américas”, OPS, 2011)

Entre 1970 y 2010 la tasa de mortalidad infantil por cada mil nacidos vivos en Bahamas descendió de 21,5 a 12,1. En Uruguay, la tasa de mortalidad de menores de 5 años es de 13 por cada mil nacidos vivos, confirma el Índice de Desarrollo Humano 2011 (IDH) de la ONU.

En el período 2011-2012 Cuba ostentó una tasa de mortalidad de 4,5 por cada mil nacidos vivos, indicador que a nivel mundial fue de 46 y de 19 en Latinoamérica, según un estudio de Unifef y el Banco Mundial. El año pasado México redujo en dos tercios la tasa de mortalidad infantil (16 fallecidos por cada mil niños menores de cinco años), cumpliendo de esta manera uno de los ODM. (La Jornada)

De acuerdo con las estadísticas más recientes, entre 1990 y 2009 Argentina redujo la tasa de mortalidad infantil de 25,6 a 12,1 por cada mil nacidos vivos, aunque la mortalidad infantil en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aumentó 26% en 2011, “a pesar de que la Ciudad es el distrito más rico de la Argentina”, denunció el legislador del Frente para la Victoria (FpV) Juan Cabandié, y responsabilizó al jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri del empeoramiento del indicador y del colapso de los 33 hospitales públicos de la capital. (Telam)

En Guatemala el 43% de los niños padece desnutrición y cuatro infantes de un año mueren a diario por enfermedades prevenibles como la neumonía y la diarrea, informó la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHA). El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de Guatemala precisó que en lo que va de 2012 la mitad de los menores de cinco años padece desnutrición crónica. Por lo menos 95 infantes de esa edad perecieron entre enero y agosto por causas asociadas a la desnutrición, mientras otros 7.926 sufren esa enfermedad, constató el censo nutricional elaborado por el Departamento de Epidemiología. (Prensa Latina)

En Perú sufren desnutrición alrededor de 600 mil menores de cinco años. El presidente Ollanta Humala decidió crear un Fondo de Lucha contra la Desnutrición Infantil de un poco más de mil millones de dólares anuales, que serán destinados a la atención a la primera infancia y la madre gestante, la provisión de vacunas, los programas sociales y otras acciones. El objetivo es reducir la desnutrición crónica infantil del 23% registrado en 2010 al 10% en el 2016.