La Planta de Urea y Amoniaco que se edificará en el Chapare cochabambino costará más de 840 millones de dólares, la inversión más grande del Estado desde la fundación de Bolivia el 6 de agosto de 1825, y con financiamiento del Banco Central de Bolivia (BCB), significó el Presidente Evo Morales en el acto de suscripción del contrato de construcción de la planta por YPFB y la transnacional surcoreana Samsung.

El 11 de septiembre autoridades del Ministerio de Hidrocarburos y Energía, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y del Banco Central de Bolivia (BCB) suscribieron dos contratos de crédito extraordinario en condiciones concesionales de 7.173 millones bolivianos destinados a la construcción de dos plantas de industrialización de Urea – Amoníaco en Carrasco, Cochabamba, y de Separación de Líquidos en Gran Chaco, Tarija.

“La firma de estos contratos constituye un hecho inédito en la historia de Bolivia, pues en otras épocas se hablaba de la necesidad de industrializar pero lamentablemente no se contaba con los recursos para ello. Esto ocasionaba que la industrialización quede postergada o no se atendía porque se tenían restricciones, no se podía acceder a créditos extraordinarios o simplemente porque Bolivia era catalogada como un país que no era sujeto de crédito”, valoró el presidente de YPFB Carlos Villegas.

“Son prácticamente más de 1.300 millones de dólares para la industrialización de los hidrocarburos; en otro tiempo de la historia eso hubiésemos firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) o con otros organismos internacionales de préstamo, pero ahora lo estamos haciendo con el BCB… Es un hito importante en lo que respecta a la historia de Bolivia, que no hubiera sido posible si aquel Primero de Mayo de 2006 el gobierno no daba el primer paso para la recuperación de nuestras empresas y nuestros recursos naturales”, destacó el ministro de Hidrocarburos Juan José Sosa.

Sosa relievó que ahora el BCB concede créditos no sólo a YPFB sino también a la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) para la generación y transmisión de energía eléctrica. “Nos complace y es un orgullo para el Banco Central de Bolivia servir al país y a sus empresas estratégicas con financiamiento; el Estado boliviano nos ha dado esta responsabilidad y privilegio desde 2009”, apreció el presidente del BCB Marcelo Zabalaga.

El 11 de septiembre el BCB otorgó el crédito de 1.160 millones de bolivianos para la Planta separadora de Líquidos de Gran Chaco Tarija, con una tasa de interés anual del 0,96%, 20 años plazo y un periodo de gracia de cinco años. El complejo procesará un caudal máximo de 32 MMmcd de gas natural y producirá 2.037 TMD de GLP; 2.087 BPD de gasolina natural; 1.054 BPD de isopentano y 2.030 TMD de etano.

El BCB concedió a YPFB otro crédito de 6.012,8 millones de bolivianos a una tasa de interés anual de 0,96%, 20 años plazo y cinco años de gracia, y dos días después, el 13 de septiembre YPFB y Samsung suscribieron el contrato de ingeniería, procura y construcción (IPC) de la planta de industrialización de amoniaco – urea en la localidad de Bulo Bulo, a dos kilómetros del centro poblado y a unos 15 kilómetros de Entre Ríosla, con capacidad de producción de 650 mil toneladas métricas (TM/año) de urea y 400 mil TM/Año de amoniaco. “Cuando se ejecute este proyecto de con seguridad va a haber lo que llamamos la revolución productiva”, dijo Sosa.

En el acto de suscripción del contrato con Samsung en Cochabamba, el Presidente Evo Morales recordó que su gobierno ha ido invirtiendo sumas significativas en la construcción de refinerías, comenzando con la Planta Separadora de Líquidos de Santa Cruz con una inversión de más de 130 millones de dólares, y la Planta Separadora del Chaco en construcción a un costo mayor a 600 millones de dólares.

“Ahora estamos con esta planta, esta industria petroquímica de un costo de 843 millones de dólares, la inversión más grande desde la fundación de la República en 1825, y luego viene otra gran inversión en la industria petroquímica de polietileno y etileno en Tarija de más o menos de 2.000 millones de dólares; estamos bien encaminados, empezamos con 130, luego 650, 800 millones y llegaremos a una industria petroquímica de cerca de 2.000 millones”, detalló Morales.

El Primer mandatario destacó también la predisposición de los ejecutivos del consorcio surcoreano para incluir en el documento una boleta anticorrupción, adicional a la habitual boleta de garantía, para certificar el cumplimiento de la obra y la transparencia en su ejecución. Aseguró que en el contrato con Samsung incluye una cláusula con sanciones por incumplimiento de al menos 200 millones de dólares.