Quito y La Paz (PL y Bolpress).- Al menos 26 Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) extranjeras fueron suspendidas por la Secretaría Técnica de Cooperación Internacional (Seteci) de Ecuador, de las cuales nueve son norteamericanas. El gobierno boliviano también persigue a organismos no gubernamentales que supuestamente son parte de una “trama monstruosa de control de la biodiversidad planetaria”.

El gobierno de Ecuador había anunciado la revisión de los contratos de las ONGs y la evaluación de la pertinencia de sus operaciones en el país, ya que en algunos casos se había desvirtuado el propósito manifiesto de sus acciones concretas. La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) ha sido una de las más cuestionadas por la existencia de proyectos controvertidos que revelan objetivos diferentes a sus propósitos planteados.

Una investigación periodística reveló la presencia de estas formas de asociación en lugares estratégicos para la nación, como las reservas naturales donde incluso existen proyectos nacionales. Expertos locales coinciden en que el gobierno estadounidense pretende el control del agua dulce de Latinoamérica, así como del potencial para generar energía hidroeléctrica y sobre uno de los sistemas ecológicos con mayor concentración de biodiversidad del mundo.

Se considera, además, que las iniciativas medioambientales tienen propósitos injerencistas al intentar el control de recursos naturales, minerales y energéticos, a fin de echar abajo las condiciones de negociación planteadas para la región. Los análisis realizados por entes gubernamentales indican una fuerte intervención entre la población de las zonas donde se ejecuta para conseguir influencia técnica y jurídica para la formulación de leyes medioambientales beneficiosas para las entidades foráneas.

Además, se ejerce intervención directa en áreas protegidas del país a sabiendas de que a nivel regional y mundial constituyen zonas estratégicas por su megadiversidad, y por otra parte no existen mecanismos gubernamentales de evaluación de los proyectos. Llama la atención el hecho de que las ejecutoras sean grandes ONGs estadounidenses, como la Rainforest Alliance y la Chemonics, sin representación jurídica en Ecuador.

Este miércoles, la Seteci de Ecuador informó que por lo menos 26 ONGs extranjeras no recibieron la renovación de su permiso, de las cuales tres son italianas, tres de España, dos de Reino Unido, una de Argentina y un número similar de Colombia, Filipinas, Singapur, Dinamarca, Bélgica, Puerto Rico y Alemania. Este miércoles se informarán las causas por las cuales se les rescindió el contrato.

El boletín oficial de la Seteci señala que otras 16 ONG deberán tramitar en los próximos 15 días su permanencia en el país. En caso de que no cumplan los requisitos, se procederá a dar por terminadas sus actividades . El texto agrega que toda ONG extranjera que desee realizar actividades de cooperación y ejecutar proyectos de desarrollo en Ecuador está obligada a suscribir un Convenio Básico de Funcionamiento.

¿Bolivia seguirá el ejemplo?

Desde septiembre de 2011, una comisión legislativa integrada solo por parlamentarios del MAS investiga a todas las ONGs que operan en Bolivia, luego de que el Presidente Evo Morales denunció que algunas “conspiran” contra su gobierno. La comisión parlamentaria tiene en la mira a las ONGs que supuestamente incitaron y financiaron la VIII Marcha Indígena en defensa del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

El Vicepresidente Álvaro García Linera denunció que algunas ONGs asociadas a potencias capitalistas son parte de una “trama monstruosa y planetaria de control de la biodiversidad” con una “lógica imperial de preservación del medio ambiente para las grandes potencias”.

Según García Linera, los pequeños grupos conspiradores quieren “preservar micro republiquetas donde no haya presencia del Estado… El interés estadounidense es resguardar la Amazonía como su reservorio de agua y diversidad, y promover divisiones entre los liderazgos indígenas mediante organizaciones no gubernamentales, varias de ellas financiadas por la USAID”.

El Presidente Morales dijo estar “convencido que algunas ONGs son la quinta instancia de espionaje para Estados Unidos y no solamente en Bolivia sino en toda Latinoamérica, porque mediante las ONGs saben lo último de los movimientos sociales y sus dirigentes… Lamentablemente algunos dirigentes se dejan comprar por las ONGs”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que operan en el país al menos 2.175 ONGs, de las cuales 144 provienen de Estados Unidos, Canadá y Europa. El oficialismo pidió información sobre el movimiento financiero de estas organizaciones a la Autoridad de Fiscalización del Sistema Financiero (ASFI).

Se supone que el resultado de la investigación legislativa servirá para elaborar una nueva norma que regule la actividad de las ONGs en Bolivia. Las instituciones que no cumplan los requisitos exigidos perderán su licencia de operación y las que obtengan el registro tendrán la “obligación” de remitir un informe anual de sus actividades a los Ministerios de Transparencia y Planificación.