El Grupo de Investigación de Casos Especiales (GICE) halló el martes en un domicilio de La Paz dos toneladas de materiales sólidos que se presume contienen uranio. En el operativo fueron detenidas cuatro personas, una de las cuales portaba un informe de laboratorio que confirma que el material tiene una concentración aproximada de 72,35% de di-óxido de Uranio (UO2).

El operativo se realizó en la calle Campos, frente a la embajada de Estados Unidos en la ciudad de La Paz. La operación fue dirigida y supervisada por el ministro de Gobierno Carlos Romero y el viceministro de Régimen Interior y Policía Jorge Pérez.

“Llama la atención la cantidad y el proceso de manipulación de este tipo de material que debe estar sometido a un protocolo y otros procedimientos”, declaró el Viceministro de Régimen Interior y Policía, preocupado por la forma en la que ese mineral estaba siendo manipulado, al aire libre, sin ninguna medida de seguridad y almacenado sin autorización.

En el operativo fue detenido un ingeniero apellidado Espinoza, quien tenía en su poder un informe de laboratorio emitido por la firma Spectrolab de Oruro a nombre de la Empresa Minera Galeano, la cual había solicitado un análisis cuantitativo de una muestra del mineral el pasado 15 de abril de 2011.

Luego de examinar la roca de textura granular y con apariencia de roca sedimentaria, y de realizar un análisis geoquímico, el laboratorio concluyó que el material es aparentemente “poco radioactivo (produce escozor en la piel)”, es insoluble en ácido clorhídrico, y al interactuar con diferentes soluciones químicas reacciona de forma diferente a los ferro-cianatos de cobre y molibdeno.

El análisis químico cuantitativo dio como resultado la presencia de di-óxido de Uranio (UO2) con una concentración aproximada de 72,35%. Se realizó dos veces este ensayo para confirmar los resultados, reportó Spectrolab en su informe de laboratorio fechado el 29 de abril de 2011.

Con ese antecedente, el ministro Romero dijo que “por el momento podemos informarles que presumimos la existencia de uranio en esos materiales”, aunque anunció que se realizarán dos estudios de laboratorio para confirmar si las dos toneladas de materiales sólidos contienen uranio u otros componentes radioactivos.

“La posible existencia de uranio o no en esos materiales sólidos todavía merece investigaciones y trabajos de peritaje específicos, básicamente estudios de laboratorio. Vamos a cotejar por lo menos dos estudios comparados, uno a cargo de SergeoTecmin y otro a través del Instituto Tecnológico Nuclear, que es una entidad independiente”, anunció Romero.

La autoridad insistió en que se cotejarán ambos resultados de laboratorio, y “de existir uranio indudablemente estaríamos ante un figura que merece esclarecerse, no solamente en términos de quiénes se encuentran comprometidos, bajo qué condiciones pretendían la comercialización de esos materiales y sobre todo en el marco de la políticas de seguridad de Estado”.

Después de que el GICE halló las dos toneladas de materiales sólidos se solicitó la presencia de algunos expertos del Ministerio de Minería y de otra entidad independiente para establecer si esos materiales contienen o no componentes radioactivos.

Romero explicó que el uranio es un material que sirve de insumo en la industria de la energía nuclear y en la fabricación de armas de guerra, razón por la cual la Policía boliviana continuará con las investigaciones. El viceministro Pérez presume que el mineral ingresó al país desde Brasil y tenía como destino Chile.

Cabe recordar que en marzo de 2009 el director General de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA en inglés) Mohamed El-Baradei declaró que “Bolivia tiene una cama de uranio, pero el gobierno ha clasificado la información como ‘reservada’”. (http://elpaisdelasamapolas.blogspot.com/2011/03/uranio-y-agua-de-bolivia-para-iran.html)

Según un estudio del Servicio Geológico de Estados Unidos, existen al menos 100 mil hectáreas de yacimientos en el país con reservas probadas de 140 mil toneladas de uranio de alta ley. (El Deber, 30/8/2010) Uno de los yacimientos situado en Potosí se extendería hacia el sur del país, siguiendo la Cordillera de los Frailes hasta llegar al salar de Uyuni, y existiría otro depósito en el Cerro Manomó del departamento de Santa Cruz, cerca de la frontera con Brasil.