Pedro Brunhart

La organización ‘los científicos atómicos (Atomic Scientists)’, publicó en su boletin un trabajo interesante (y preocupante) sobre la relación del levantamiento en Siria y el cambio climático.

En Syria – especialmente en la parte noroeste – había siempre sequías, en los últimos 100 años unos 7 sequías. Estas sequías duraban solamente un año con la excepción de una que duró 2 años. Pero en el año 2006 empezó una sequía que duró 4 años. Para los autores del artículo esto es un signo que el cambio climático es la probable causa de esta sequía larga. También el IPCC (el gremio para el clima de la ONU) predijo sequías para esta región del mundo.

La consecuencia de estas sequías fue la migración de la región noroeste hacia las periferias de las ciudades, especialmente de Damasco, Hama, Homs Aleppo y Dar’a. Y justamente son esas ciudades donde empezó el levantamiento y donde está más fuerte la rebelión. Porque en estas ciudades se concentró la población empobrecida por la sequía.

La sequía en Siria es uno de los primeros acontecimientos modernos en el cual el cambio climático dió lugar a migraciones masivas y contribuyó a la inestabilidad del Estado. Esta es una lección y una advertencia que el cambio climático puede convertirse en catalizador para la inestabilidad en regiones ya bajo las tensiones de polaridad cultural, represión política y desigualdad económica.