Avanzó en un 94% la instalación del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (Siepac), un proyecto gestado hace más de tres décadas con una inversión aproximada de 494 millones de dólares financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Todos los países de Centroamérica y el Caribe son importadores netos de energía. En ambas subregiones, el petróleo representa más del 90% de las necesidades primarias energéticas, más de un tercio por encima del promedio de América Latina y más del doble del promedio mundial, señala un reciente informe del Banco Mundial (BM) publicado el 25 de julio. (1)

En República Dominicana, al tiempo que suben los precios del petróleo aumentan las ganancias de las generadoras de electricidad. Las Empresas Distribuidoras Estatales (EDE) deben comprar la electricidad a 23 centavos de dólar por megavatio, aunque el precio acordado era de entre 6 y 8 centavos.

Los más perjudicados son los consumidores y el Estado que tiene un déficit de 659 millones de dólares por el subsidio otorgado a las eléctricas estatales. Contrariamente, las ganancias de la generadora AES ascendieron en 2010 a unos 96,7 millones de dólares, de los cuales devolvió a su casa matriz en Estados Unidos, AES Corporation, alrededor de 38,2 millones de dólares en intereses. (2)

En Costa Rica, la intensa sequía provocada por el fenómeno climatológico El Niño elevará el precio de la electricidad, el agua y los productos agrícolas. El diario digital larepublica.net informó que el gobierno presupuestó el doble de recursos para generar electricidad y desde julio solicitó un aumento de tarifas del 15% para compensar los gastos.

De otra parte, se estima que El Salvador gastó alrededor de 16 millones de dólares mensuales durante el primer trimestre de 2012 en subsidios otorgados a los consumidores de hasta 300 kilowatts/hora (kw/h), el 97% de los hogares del país. En Panamá, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) creció 0,3% en julio, lo que ubicó la inflación acumulada en los primeros siete meses del año en 3,4%, debido en gran parte al aumento de los precios del agua, la electricidad y el gas. (3)

Según la investigación del BM, los países de América Central y el Caribe son muy vulnerables debido a la extrema volatilidad de los precios del petróleo. Sin embargo, pueden reducir su dependencia y protegerse de los precios elevados mediante una combinación de programas de eficiencia energética, integración energética regional y energía renovable. Los dos principales mecanismos son el establecimiento de interconexiones eléctricas e infraestructura gasífera.

Como mercado energético integrado, América Central está a la vanguardia en términos de experiencia y nivel de avance. Sus modernos planes para intercambiar energía eléctrica con México en el norte y Colombia en el sur representan un claro camino hacia la reducción de la vulnerabilidad regional a los precios elevados y volátiles del petróleo, destaca el organismo internacional.

El BM estima que la integración regional permitiría un ahorro anual en energía eléctrica equivalente a 2,4 millones de barriles de diesel y 1,8 millones de barriles de fuel oil. Estos números apuntan a una reducción aproximada de 8% en la participación del petróleo en la matriz energética de los países centroamericanos.

El programa Siepac

El Sistema de Interconexión Energética Mesoamericana (Siepac) es la obra insignia del Proyecto Mesoamérica, denominado anteriormente Plan Puebla Panamá (PPP), que contempla varios programas de integración energética, telecomunicaciones, infraestructura física, biocombustibles, competitividad y facilitación comercial, entre otras áreas.

El PPP fue reformado y relanzado en 2008 como Proyecto Mesoamérica, al que luego se sumaron República Dominicana y Colombia. Los países miembros depuraron más de 100 proyectos y se concentraron en dos ejes, la interconexión física y económica y la cooperación social en las áreas de vivienda y salud.

El Siepac consiste en el tendido de una línea de transmisión de 1.790 kilómetros de longitud (Guatemala 281, El Salvador 286, Honduras 270, Nicaragua 310, Costa Rica 493 y Panamá 150 km) la cual aportará una capacidad de transporte de energía de hasta 300 megavatios, y se conectará a las redes nacionales de cada país mediante 28 subestaciones.

El entramado comenzó a construirse en 2004, y a finales de 2010 se hicieron las pruebas del primer tramo entre Panamá y Costa Rica. El proyecto debía estar listo en el primer trimestre de 2012, pero varios obstáculos retrasaron su conclusión. En primer lugar, hubo la necesidad de armonizar las regulaciones de cada uno de los seis países beneficiados, y aprobar un reglamento del mercado centroamericano. Otro inconveniente fue el robo de cables de transmisión en El Salvador y Guatemala por un valor de 15 millones de dólares.

“Los proyectos que se desarrollan en el ámbito regional toman más tiempo y la coordinación entre los países es mucho más lenta”, reconoció la directora ejecutiva del Proyecto Mesoamérica Elayne Whyte. Sin embargo, destacó que entre 2008 y 2011 se registraron avances significativos en la interconexión eléctrica, física y de telecomunicaciones.

Algunos tramos del Siepac ya se encuentran en funcionamiento, como por ejemplo la conexión México-Guatemala. Para la próxima semana está programada la conexión de El Salvador al primer sistema de transmisión regional. El único tramo pendiente corresponde a Costa Rica, informó al diario La Prensa Gráfica el gerente de inversiones de la Empresa Propietaria de la Red (EPR) Ezequiel Galdámez.

Para mediados de año Honduras estará conectada al Siepac a través de una línea de transmisión de energía eléctrica de 276 kilómetros de longitud, que permitirá al país podrá comprar y vender electricidad de acuerdo con la demanda regional.

Por otro lado, el 7 de julio Panamá y Colombia precisaron detalles de la interconexión eléctrica entre ambas naciones en un taller celebrado en Panamá, donde evaluaron el escenario previsto para viabilizar el proyecto y un esquema de subasta para compra-venta de energía.

Una vez se establezcan los principales aspectos normativos, se aprobará la armonización que permitirá la subasta de los derechos para la utilización de la línea de interconexión entre la subestación Cerro Matoso, en el departamento de Córdoba, Colombia, con la Panamá II, corregimiento de Pedregal, provincia de Panamá. (4)

Se prevé que cuando el Siepac opere a plena capacidad mejorará el servicio eléctrico regional, disminuirán las fallas y se reducirán los costos de la electricidad. Una vez terminada la infraestructura la región estará en condiciones de suscribir contratos con los distribuidores de varios países en un mercado mayorista único, en el cual se negociarán excedentes de producción y se harán transferencias.

Con el Siepac se podrán establecer contratos con otras naciones, en lugar de comprar energía cara en el país o generarla con combustibles fósiles, aseguró Elayne Whyte.

Centroamérica aumenta su capacidad de generación

Honduras tiene una capacidad instalada de 1.400 megavatios, de los cuales 60% corresponde a plantas térmicas; en la actualidad invierte en varios proyectos eólicos, solares e hidráulicos para reducir su dependencia de los hidrocarburos.

Nicaragua aumentó en 291,2 megavatios su capacidad de generación eléctrica en menos de cinco años, gracias a los proyectos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que salvaron al país de la catástrofe económica y social latente a inicios de 2007.

Nicaragua sufría una severa crisis, con interrupciones eléctricas de hasta 14 horas al día debido al déficit de generación. Gracias a las inversiones del ALBA funcionan en la actualidad dos centrales eléctricas que llevan el nombre de Hugo Chávez y las cinco plantas Che Guevara en los territorios de Tipitapa, Masaya, Managua, Nagarote y León.

Por otro lado, la potencia instalada de Guatemala es de más de 2.200 megawatts, en tanto la demanda no llega a los 1.500, por lo cual hay reserva suficiente para abastecer el mercado interno. Un mayor consumo en la gestión de 2012, sobre todo en las industrias nacionales, obligó a incrementar la generación en un 6,5%. (5)

República Dominicana espera instalar nuevas unidades generadoras con inversiones estimadas en tres mil millones de dólares. En 2009 suscribió con el FMI un acuerdo de crédito stand by por 1.700 millones de dólares. (6)

El vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (Cdeee) Celso Marranzini dijo que el país necesita 1.500 megavatios adicionales en los próximos cinco años. Al momento se estudian varias ofertas, incluido el montaje de una planta de 500 megavatios como parte de un proyecto que contemplaría una terminal de gas natural, con una inversión superior a 800 millones de dólares.

Notas:

1. Mitigación de la vulnerabilidad a los precios del petróleo altos y volátiles: Experiencia del sector eléctrico en América Latina y el Caribe, BM, Washington.

2. La diferencia de precios entre lo contratado con EDE Este y al que realmente suele venderse en el mercado spot permitió a la empresa incrementar en más de 1.500% sus ganancias entre 2009 y 2010, al pasar de 3,5 millones de dólares a 58,5 (los 96,7 millones obtenidos menos los 38.2 que le entregó a su matriz por concepto de intereses).

3. La deuda interna en Panamá registró un saldo de 2.926 millones de dólares hasta junio. A diciembre de 2011 el total de la deuda interna ascendió a 1.903 millones y creció 53,6% hasta junio de 2012.

4. Según el diseño inicial, la línea de transmisión con rutas aéreas y submarinas tendrá una longitud aproximada de 614 kilómetros, de los cuales 340 corresponden a Colombia y 274 a Panamá.

5. La producción energética de Guatemala en 2011 fue de 8.432 gigawatts/hora (GWH). En 2010 la generación ascendió a 7.914 GWH, mientras que en 2009 llegó a 7.978 y en 2008 a 7.917, segúnla Administración del Mercado Mayorista.

6. A fines de 2011 la Cdeee lanzó una licitación internacional para el desarrollo, construcción, financiación y operación de plantas generadoras. Los nuevos contratos tendrán una duración de 15 años no renovables.

Con información de IPS, Prensa Latina y Banco Mundial.