Las plantas nucleares producen desechos que emiten radioactividad. Y estos desechos despiden rayos radioactivos eternamente. No eternamente, pero para una mente humana si. Porque el tiempo en el cual el Plutonium 239 por ejemplo pierde la mitad de su radiación es de 24000 años, quiere decir tiene una vida media radioactiva de 24000 años, la vida media radioactiva de Yodo 129 es de 16.millones de años, quiere decir prácticamente una eternidad.

Ya antes del accidente de Fukushima se preguntaba cómo se puede avisar a las generaciones posteriores del peligro de los depósitos finales de la basura nuclear. Ahora después del accidente esa pregunta es todavía más urgente.

Ni la ciencia ni nadie tiene respuesta. 10.000 años sobrepasan la imaginación de las personas. Los pirámides de Egipto tienen apenas 5000 años. ¿Cómo entonces se podrá avisar a las futuras generaciones del peligro en 10000 0 20000 años? No hay lengua que dure tanto tiempo, no hay signo que podrá transmitir un mensaje de alerta a las personas que en ese entonces vivan.

Había varias propuestas. Por ejemplo cultivar plantas, que se reproducen solamente con una pequeña dosis de radioactividad, quiere decir que pueden crecer solamente cerca de las cementerios nucleares.

O se pensaba criar gatos con la propiedad de que el color de sus pelos cambian si entran a una zona de radioactividad.

Otra propuesta era tapar los depósitos finales con millones de cerámicas con la forma de una calavera.

Y también se propuso de crear una hermandad más o menos secreta que transmita el mensaje sobre esos lugares de generación en generación

Todas esas propuestas se han desechado por no ser eficaces. Y mientras tanto se acumula más basura radioactiva. ¡Que arrogante es el ser humano!