Londres, (PL).- El jamaiquino Usain Bolt es de otro planeta y mientras exista los 100 metros planos tienen dueño en el firmamento olímpico y en el mundo. Su compatriota Shelly-Ann Fraseer-Pryce también se proclamó reina de la velocidad en los XXX Juegos de Londres-2012, mientras que la etíope Tiki Gelana se impuso en la maratón con récord olímpico.

Como escribiera el poeta cubano Wichy Nogueras, China tiene sus arcanos, sus secretos, sus murallas infranqueables, y desde los Juegos Olímpicos de 2008, tiene al gran Usain Bolt. Porque el Relámpago del Caribe electrizó al Nido de Pájaro de la capital china con su potencia, carisma y alarde, y solo las ocho coronas del estadounidense Michael Phelps le hicieron cierta sombra.

Con sus triunfos en 100, 200 y relevo 4×100 metros, Bolt se unió a los estadounidenses Jesse Owens (1936), Bobby Morrow (1956) y Carl Lewis (1984) como los únicos en ganar el triplete en velocidad. Al segundo día del torneo bajó a 9.69 segundos su récord mundial del hectómetro, y luego ganó la final de 200 metros en 19.30 segundos para romper el récord de Michael Johnson en Atlanta-1996.

Beijing y su renombre imperial sirvieron de escenario ideal para que Bolt irrumpiera como nuevo rey de la velocidad y mostrara un adelanto del pasmoso récord que hizo dos años después. Pocas veces se había visto a alguien imponerse con tan aparente facilidad y disfrutarlo luego en un alarde que a nadie irritaba, porque Bolt irradia simpatía incluso cuando apabulla a todos.

Hace un año andaba por París, en un hotel desde donde se podía ver la Torre Eiffel a toda hora. La onda mediática y el sensacionalismo mercantilista creó una atmósfera inédita: el supuesto duelo del jamaicano con el francés Christophe Lemaitre. Aquella historia recreada en el mítico Stade de France de Saint Denis terminó en el pestañazo de Bolt para aplastar a Lemaitre en los 200 lisos y luego colocarle las manos sobre los hombros al jovencito galo para decirle sonriente: todavía te falta mucho…

El imbatible de Londres-2012

El fuera de serie Usain Bolt fue el abanderado de Jamaica en la inauguración de los Juegos estivales de Londres-2012. El plusmarquista mundial de los 100 y 200 metros lisos, además del relevo corto, y campeón olímpico vigente en esas tres modalidades atléticas, es la máxima estrella del deporte jamaicano en la actualidad y posiblemente de toda la historia de esa nación antillana.

El bólido de 25 años llegó a Londres decidido a defender sus coronas olímpicas frente a varios aspirantes de fuerza, en especial ante su compatriota Yohan Blake, quien logró derrotarlo en dos ocasiones durante la presente temporada. Bolt destacó que “siempre es bueno perder porque te despierta”, y aseguró que la competencia de Londres “lo probará como atleta y sobre todo como persona”.

El norteamericano Maurice Greene, titular olímpico de Sydney-2000 en el hectómetro, opinó que la final de Londres sería una de las más disputadas de todos los tiempos, con una alta dosis de emoción. Comentó que Bolt afronta algunos problemas entre la largada y los 65 metros, pero “nadie tiene su velocidad en los 35 metros finales”.

Este es mi momento, declaró al diario británico The Guardian el hombre más rápido del planeta, capaz de recorrer un hectómetro en solo 9.58 segundos y 200 metros en 19.19, al anunciar a viva voz su deseo de convertirse en leyenda viviente del atletismo mundial: “En cada entrenamiento, estoy siendo mejor. No tengo ningún otro deber ahora, ninguna preocupación, todo es entrenar, comer y dormir”.

“No hay un mañana en el atletismo de los XXX Juegos Olímpicos y cada cual tiene su estrategia. Nada por qué preocuparse, había sentido molestias pero van pasando y mi tiempo de hoy…, el necesario”, dijo el bólido jamaicano en la ronda eliminatoria de los 100 metros planos masculinos, uno de los grandes espectáculos en el estadio Olímpico de Stratford.

Tras meses de especulaciones, cábalas y desafíos, nadie pudo con el relámpago. Logró un discreto 10.09 segundos en un heat en el que no fue exigido. Tampoco sus compatriotas Yohan Blake (10.00) y Asafa Powell (10.04). Sin embargo, el trío norteamericano quiso plantar bandera, con un 9.88 interesante de Ryan Bailey. Justin Gatlin hizo 9.97 y Tyson Gay 10.08, mientras el veterano de mil campañas y problemas, Dwain Chambers, no anduvo nada mal en su inicio, 10.02 segundos.

Para los dubitativos y buscadores de sensacionalismos, ya el mensaje de Bolt había sido muy claro en las semifinales: Hace 9.87 segundos y mira de reojo a sus rivales ya cercano a la meta. ¿Será humano? Tiempazos, para no decepcionar: Gatlin, uf, 9.82 segundos; Blake 9.85 frenándose en el cierre; Powell 9.94 discreto; Gay 9.90; Bailey 9.96; el holandés Churandy Martina 9.91, récord nacional de su país y el trinitario Richard Thompson 10.02.

Fue el primer chispazo. El siguiente y definitivo, a las 21:50 hora de Londres, el momento más esperado quizás de todos los Juegos Olímpicos. Jamaica se dio el lujo de contar con tres figuras en la final del hectómetro: el increíble “lighting” Bolt (1986), el impetuoso Yohan Blake (1989) y el veterano Asafa Powell (1982). Tres generaciones que han hecho delicias de los 100 metros, frente a la terna estadounidense: Justin Gatlin, Tyson Gay y Ryan Bailey.

El experimentado Gay, otrora coloso que nunca falta a los banquetes de lujo, no por gusto ostenta el segundo crono de la distancia con 9,69 segundos en 2009. Fue segundo en los “trials” de Estados Unidos, superado por Justin Gatlin, el coloso de la prueba en Atenas-2004, después suspendido por dopaje y alejado de los planos estelares. Gatlin admitió que consumir testosterona fue el error más grande de su vida, dijo querer expiar sus pecados de ex tramposo y volvió con ambiciones (9,80), marca apenas inferior a los 9,76 de Bolt. La estamina de Tyson Gay y el empuje de Bailey (9,93), de 23 años, eran razones para vislumbrar un choque de “expresos” sobre la pista. Jamaica vs. Estados Unidos.

Después de un día gris, frío y lluvioso, el cielo se despejó y el sol deslizó suavemente sus rayos sobre la instalación. Ni siquiera en la apertura la noche fue tan espléndida. Los dioses de la velocidad así lo quisieron. Los cronómetros, temblando, aunque todavía hay aromas galácticas alrededor de la pista del estadio olímpico de Stratford. Nadie se mueve, ni las 80 mil personas aquí, ni los telespectadores.

Viene el disparo y para no variar Bolt arranca perezoso, levanta a mitad del hectómetro y remata con la increíble fuerza de los elegidos. La cuenta regresiva se ciñó a la frágil levedad de 9.63 segundos, récord olímpico que mejora el de Beijing-2008 de 9.69, también de su cosecha. El jovencito Yohan Blake, otro jamaicano, le sigue dando avisos, plata con un fulgurante 9.75. Bronce con méritos para el estadounidense Gatlin (9.79), de regreso a las pistas en forma admirable tras cumplir sanción por doping.

El jamaicano dominó la prueba reina del atletismo al coronarse en la final masculina de los 100 metros planos con récord olímpico incluido. Bolt literalmente voló en la pista y dejó detrás a su compatriota Blake y al estadounidense Gatlin. El trinitario Richard Thompson quedó ubicado en la séptima posición, con 9.98 segundos, y el otro jamaicano Asafa Powell entró octavo con 11.99, tras lesionarse.

La noticia, el hombre más veloz del mundo es el mismo, el de siempre desde hace cuatro años y más. Cumplirá 26 años el 21 de agosto, y puede mirar todavía el horizonte con la frente alta, muy alta. Quedó pendiente la primacía mundial de 9.58 segundos en poder de Bolt desde el 16 de agosto de 2009.

Jamaica remató la escena final del atletismo olímpico con medallas de oro y bronce para Shelly-Ann Fraseer-Pryce (10,75 segundos) y Veronica Campbell-Brown (10,81) en los 100 metros lisos. La plata quedó en manos de la estadounidense Carmelita Jeter (10,78), en una reafirmación del dominio de Jamaica en la velocidad.

Gran Bretaña, en calidad de anfitriona, logró dos éxitos inesperados. Uno de ellos en salto largo, con estirones de poca monta y el menos malo, el local Greg Rutherford con 8,31 metros, seguido por Mitchell Watt (Australia-8,16) y Will Claye (EEUU-8,12). El brasileño Mauro Da Silva apenas saltó 8,01 y quedó en la séptima plaza.

Para los locales fue también el oro en los 10 mil metros planos, con un extraño nombre para ser británico, Mohamed Farah, de origen somalí y residente en Portland, Oregon, quien acabó con la hegemonía etíope y se llevó la dorada con 27,30,42 minutos. El veterano Kenenisa Bekele, recordista mundial y titular olímpico desbancado, quedó cuarto, superado por su compatriota Tariku Bekele y el estadounidense Galen Rupp.

La etíope Tiki Gelana reinó en la de maratón de los Juegos Olímpicos de Londres, con récord para las citas estivales de 2:23:07 horas en los 42.195 kilómetros. El récord anterior de los Juegos pertenecía a la japonesa Naoko Takashi, quien cronometró 2:23:14 en Sydney-2000. Completaron el podio la keniana Priscah Jeptoo (2.23:12) y la rusa Tatyana Petrova (2.23:29), ganadoras de plata y bronce, respectivamente.

Kenia hizo un excelente trabajo de equipo para conquistar la medalla de oro en la prueba de tres mil metros con obstáculos de las Olimpiadas 2012. Los kenianos Brimin Kiprop Kipruto, Ezekiel Kemboi y Abel Kiprop Mutai realizaron una gran carrera, y al final se impuso Kemboi (8.18.56 minutos), con bronce para Mutai (8.19.73). Solamente el francés Mahiedine Mekhissi-Benabbad pudo interponerse en el podio africano (8.19.08), al entrar segundo con un gran remate final, al igual que hizo en Beijing-2008.

* Enviados especiales de Prensa Latina.