Ha quedado al descubierto toda la operación criminal que convirtió a nuestras ciudades en barriadas, se robó nuestras pensiones, llevó a la bancarrota a nuestras ciudades y estados, y asesinó a nuestros ciudadanos más vulnerables, todo a nombre de los “demasiado grandes para quebrar”; se trata del “LIBOR-gate”.

Estemos claros: no se trata de un escándalo de tasas de interés; aquí lo que se ha expuesto es que todo el infierno que se ha venido sufriendo en los últimoscinco años, desde que colapsó el sistema en 2007, y todos los rescates financieros que se han hecho desde 2008 a 2012 con dinero de los contribuyentes, fue planeado, se podía evitar, y fue totalmente intencional. Los más altos miembros del gobierno y de las finanzas cruzaron las fronteras partidistas para formar una coalición bipartidista para asesinar estadounidenses.

La tasa LIBOR es la tasa interbancaria del mercado de Londres, que son las tasas de interés que los bancos ofrecen pagar cuando instituciones les compran papeles de deuda; esa tasa se utiliza como referencia prácticamente en todo el mundo. El 75% de las principales ciudades del país adquirieron permutas financieras sobre tasas de interés, para “protegerse” en caso de que las tasas de interés subieran. Pero lo que se ha revelado es que 16 bancos grandes decidieron manipular las tasas de interés, y bajar las tasas artificialmente.

Hay correos electrónicos que indican que Timothy Geithner, que era en 2007 presidente de la Reserva Federal de Nueva York, sabía que esto estaba sucediendo, y no solo no hizo nada para detenerlo, sino que lo encubrió. Cuando se convirtió en el Secretario del Tesoro de Obama, Geithner premió a los bancos que hicieron esto rescatándolos con el dinero de los contribuyentes. El efecto que esto tuvo fue que todas estas ciudades perdieron una enorme cantidad de dinero, mientras los banqueros recibían el dinero de los rescates por los papeles de valores respaldados en hipotecas, los derivados, las permutas financieras sobre las tasas de interés, y otros papeles especulativos, con los dólares de tus impuestos.

Luego los banqueros ejecutaron tu hipoteca y embargaron tu casa, se negaron a dar préstamos, y dijeron que “Tu fondo de pensión perdió $150,000 dólares, lo sentimos mucho”. Todo esto mientras los gobiernos de Bush y Obama, trabajando con la Reserva Federal, con Wall Street y los bancos europeos, estaban al tanto de que todo esto estaba planeado desde el principio. En vez de llevar a estos criminales a la cárcel, nuestro gobierno aprobó leyes que no hicieron nada para protegerte.

Este es el imperio británico del que siempre hemos hablado: utilizando la propiedad privada sobre el dinero y las deudas, y sus políticos pagados para que impongan sus leyes, un cartel financiero procura regir sobre las naciones y acabar con nuestros niveles de vida para su propio provecho personal. La mayoría de los estadounidenses se olían que, desde que comenzares los rescates, nuestros líderes nos estaban estafando, pero ahora los criminales han quedado expuestos en el tribunal de la historia humana.

La solución está a la mano, si peleas por ella

Actualmente no hay una ley que juzgue este crimen internacional. Lo que se requiere es el restablecimiento inmediato de la ley Glass-Steagall de 1933 original, que está ahora en el Congreso como la H.R. 1498, y tiene 71 copatrocinadores. Solo la Glass-Steagall restauraría el estado de derecho que se subraya en el preámbulo de la Constitución de Estados Unidos. En cuanto estalló el LIBOR-gate, elementos de la oligarquía británica dejaron de decir que la Glass-Steagall era “un acto de guerra” para aceptar lo que ha dicho el Comité de Acción Política LaRouche, y exigir que se restablezca. Este llamado sucede en un momento en el que llegamos al fin del sistema, tal como lo advirtió LaRouche en el 2007.

La desintegración del sistema transatlántico ya está en marcha, y la hiperinflación está acechando. Hasta la oligarquía británica entendió que la desintegración del sistema bancario llegó a un punto del que no hay retorno, y la ley Glass-Steagall es ahora una cuestión de sobrevivencia o extinción.

El LIBOR-gate indica que una parte de la oligarquía bancaria, que financió la campaña presidencial de Obama en 2008, ahora lo está abandonando. Esto, en combinación con las investigaciones que está hacienda el Partido Republicano sobre la operación Fast & Furious y el lavado de dinero de las drogas por el banco Wachovia y el HSBC, y los ataques del Partido Demócrata a Obama por los crímenes de guerra y las violaciones a los derechos humanos, abre la puerta para desechar a Obama como candidato presidencial de 2012 antes de la Convención Demócrata de septiembre.

Con el restablecimiento de la Glass-Steagall separaríamos la deuda especulativa ficticia de la deuda legítima, y nos negamos a pagar cualquier deuda ficticia que esté saqueando a nuestras ciudades y estados, mientras protegemos los bancos de la comunidad de modo que puedan dar préstamos para verdaderos puestas de trabajo en la industria y las manufacturas. Luego debemos establecer un sistema de crédito nacional, como hiciera el primer Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Alexander Hamilton, para financiar grandes proyectos científicos y tecnológicos de largo plazo como el NAWAPA XXI y el programa espacial tripulado, para incrementar la productividad de nuestra nación en colaboración con naciones soberanas en todo el mundo, incluyendo a Rusia y a China, para el avance del progreso de la humanidad. Esta es la política por la cual está en campaña la lista de candidatos demócratas larouchistas.

Este no es momento para ponerse a esperar a ver si pasa algo. Tu sobrevivencia depende de hacer que pase. La ley Glass-Steagall no es una opción; es una necesidad. Este es el momento para que los estadounidenses rompan con las malas tendencias de pensamiento con las que el liderazgo degenerado de Wall Street corrompió a nuestra nación ya por mucho tiempo. Es tiempo de que nos comprometamos con una misión superior de progreso para las generaciones que están por venir.

* Candidata demócrata al Congreso por el 22avo Distrito de Texas.