Un tempano gigante que duplica en tamaño a la isla de Manhattan se desprendió de un glaciar de Groenlandia a principios de julio de 2012. La Agencia Espacial Europea registró una drástica disminución de la densidad y el grosor del hielo del casquete polar Ártico durante el invierno 2010-2011.

Imágenes satelitales de la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA) de Estados Unidosconfirman que una masa de hielo gigante se desprendió del glaciar Petermann, uno de los más grandes de Groenlandia. Es la segunda vez en dos años que esa región glaciar pierde un enorme pedazo de hielo.

En junio de 2010 un fragmento de siete kilómetros de diámetro se desprendió del glaciar Jakobshavn Isbrae en Groenlandia; y aunque ya se habían registrado varios desgajamientos en la región, el caso fue considerado inusual pues se produjo en muy pocas horas y luego de un cálido invierno, explicó entonces Thomas Wagner del Cryospheric Program Scientist de la NASA.

Tal y como sucedió con el iceberg de 2010, imágenes de la NASA indican que al comenzar la tercera semana de julio de 2012 el témpano de hielo gigante se mueve hacia aguas abiertas en la costa noroeste de Groenlandia, donde se derretirá. “Es una de las manifestaciones de que Groenlandia está cambiando muy rápidamente. Tenemos información que data de hace 150 años y vemos cambios que no se habían visto antes”, advirtió el profesor de la Universidad de Delaware Andreas Muenchow, uno de los primeros en percibir el desprendimiento del glaciar Petermann.

Varios estudios científicos realizados en el último quinquenio evidencian drásticos cambios climáticos en el Ártico, como por ejemplo la pérdida de hielo, el calentamiento de las aguas, y el crecimiento de vegetación y fitoplacton, con impactos significativos en la flora y fauna del polo norte, y en el clima de todo el planeta.

Confirman disminución de hielo en el Ártico

Se estima que la temperatura promedio en la mayor parte del Ártico aumentó 1,5 grados centígrados entre 1981 y 2010. De ahí que la extensión del hielo marino registrada en septiembre de 2010 fue la segunda más baja desde 1979. A ese ritmo, los hielos del Ártico desaparecerían totalmente en los veranos de 2016, 2017, 2018 o 2019, vaticinó hace poco el científico Wieslaw Maslowski.

Maslowski hizo esas revelaciones al presentar a la reunión anual de Geociencias de la Unión Europea un nuevo modelo de pronósticos aplicando métodos de trabajo e investigación similares a los del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC). Sin embargo, meses antes el científico Walt Meier del Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo de Estados Unidos estimó que el derretimiento ocurriría recién entre 2040 y 2050.

Cuando muchos científicos debaten sobre si el hielo oceánico del Ártico alcanzó o no un punto de inflexión, una investigación realizada por Especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España identifica signos claros de un cambio climático peligroso.

La investigación del CSIC divulgada por la revista Nature Climate Change a fines de enero de 2012 aporta datos de un problema en evolución; identifica cuáles son los umbrales de cambio climático que podrían acelerar la crisis global, y confirma que el aumento del tráfico humano y la explotación de recursos naturales en el Ártico agravan el problema. (1)

Groenlandia y la Antártida han perdido hielo con rapidez en las últimas dos décadas y es posible que se conviertan en la causa principal del aumento del nivel del mar, alertaron en marzo de este año expertos del Laboratorio a Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA a partir de lecturas satelitales y datos obtenidos en el terreno.

Los expertos de la NASA están sorprendidos y alarmados por la rapidez de los deshielos, a un ritmo mayor de lo predicho por el IPCC en su informe de 2007, fenómeno que estaría contribuyendo a la subida del nivel del mar en unos tres milímetros cada año.

Según el científico Eric Rignot del JPL, “si continúan las tendencias actuales, es probable que el nivel del mar sea perceptiblemente más alto que lo proyectado por el IPCC”. Si la merma de los hielos polares continúa al ritmo de los últimos años, para el año 2050 el nivel de las aguas habrá subido 15 centímetros, y 56 centímetros hasta el año 2100.

El 24 de abril de 2012 científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA en inglés) presentaron en la Royal Society de Londres el primer mapa topográfico del casquete polar Ártico confeccionado con imágenes tomadas entre octubre de 2010 y marzo 2011 por el satélite espacial CryoSat-2. (2)

El satélite Cryosat lanzado en abril de 2010 cuenta con un altímetro de última generación capaz de tomar imágenes a través de las nubes y en la oscuridad, lo que le permite registrar con mayor precisión las variaciones de la densidad y el grosor del hielo y la dinámica de las nieves del Ártico. El nuevo mapa evidencia grandes variaciones en el espesor de la capa helada del Ártico y Groenlandia durante el invierno 2010-2011, y, teniendo en cuenta las variaciones estacionales, demuestra que el hielo está disminuyendo, reveló el director ejecutivo del National Environment Research Duncan Wingham.

No obstante, el director del Programa de Observación Terrestre de la ESA Volker Liebig aclaró que aún no se puede asegurar si las oscilaciones son estacionales o se atribuyen al cambio climático. En su criterio, se necesita analizar datos durante dos o tres años para averiguar si existe realmente una tendencia; por ello el trabajo fundamental del satélite será determinar de qué manera el banco de hielo del Ártico responde al cambio climático.

Para el IPCC, “el calentamiento del sistema climático es inequívoco”, ya que la temperatura media de la Tierra subió casi 1 grado centígrado desde comienzos del período industrial, debido sobre todo a la quema de combustibles fósiles.

Calor récord en India, Surcorea, China y Estados Unidos

Los efectos del cambio climático se hacen patentes no solo en el derretimiento generalizado de la nieve y el hielo o en la subida del nivel del mar, sino también en el aumento de la temperatura media del aire y en las cada vez más frecuentes olas de calor. (3)

La India experimentó del 3 de mayo al 1 de junio de 2012 una inusual ola de calor. El sol al rojo vivo, la escasa humedad ambiental del 20% y la falta de viento tornaban irrespirable el aire en Nueva Delhi. El 1 de junio temperaturas superiores a 44 grados y cortes eléctricos por el sobre consumo de energía convirtieron a esa capital en un inmenso horno.

En Surcorea, el 19 de junio los ciudadanos de Seúl soportaron la temperatura más elevada en 12 años: 33,5 grados centígrados. Desde el 1 de mayo hasta esa fecha el acumulado de precipitaciones sumó 10,6 milímetros, 6% del promedio de 2011 y el nivel más bajo de los últimos 104 años.

En China, a mediados de junio se registró la primera ola de calor del año en la capital Beijing, con temperaturas de hasta 37 grados centígrados. El 2 de julio el buró meteorológico municipal de Beijing lanzó una alerta de peligro de insolación y pronosticó temperaturas cercanas a los 36 grados y una humedad del 22%.

En Estados Unidos el calor extremo afectó un área geográfica habitada por 115 millones de personas, casi un tercio de la población estadounidense. Entre el 30 de junio y el 6 de julio se rompieron al menos 3.500 records de altas temperaturas, especialmente en Kentucky, Maryland y Dakota del Sur, reportó la Administración Atmosférica y Oceánica.

Los 10 días de calor extremo registrados en las primeras dos semanas de julio dejaron 52 muertos en Estados Unidos, la mayoría en Chicago, Maryland, Virginia, St. Louis, Memphis, Tennessee y Ohio. Muchas de las víctimas eran ancianos sofocados en sus propias casas que se quedaron sin suministro eléctrico.

El 22 de julio se batieron nuevos récords de temperaturas en el este de Estados Unidos, sobrepasando los 40 grados centígrados en Nueva York, Filadelfia y la zona del aeropuerto internacional Dulles de Washington. El sitio AccuWeather.com informó que en Newark, Nueva Jersey, la temperatura bordeó los 42,2 grados centígrados, superando el récord histórico de 40,5 grados registrado en 2001.

Notas:

1. Bajo los hielos eternos del Ártico existen enormes reservas de gas, petróleo, oro y diamantes. Geólogos norteamericanos estiman que la zona posee el 25% de los recursos hidrocarburíferos aún sin explorar en el orbe. Las petroleras Rosneft de Rusia y ExxonMobil de Estados Unidos exploran yacimientos en el mar de Kará. También solicitaron concesiones Chevron, Gazprom y la petrolera ruso-británica TNK-BP. En Estados Unidos, la Oficina de Seguridad y Control Ambiental del Departamento del Interior dio luz verde a un proyecto de Shell en el mar de Beaufort, al norte de Alaska.

2. En el proyecto participan alrededor de 150 científicos de 12 universidades y nueve institutos de investigación.

3. Los 10 años más calurosos hasta ahora han ocurrido a partir de 1990. Según nuestras proyecciones, grandes áreas del planeta podrían calentarse de forma tan rápida que para mediados de este siglo aún los veranos más frescos serán los más calientes de los últimos 50 años, aseveró el profesor de ciencias ambientales de Stanford Noah Diffenbaugh. El calor podría matar más que el frío hasta el año 2040, y en 2070 la cifra de decesos por esa causa se elevaría más en Europa, donde hay menos sistemas de aire acondicionado que en Estados Unidos, revelaron expertos del Instituto Catalán de Ciencias del Clima en Barcelona, España.

Con información de Prensa Latina y agencias.