Washington y Ottawa (PL).- La crisis presupuestaria que enfrenta hoy el concejo municipal de San Bernandino propició la quiebra de esa ciudad y la convirtió en la tercera de California (oeste de Estados Unidos) que declara su falta de liquidez. Por otro lado, el Servicio de Correo Postal (SCP) advirtió que entrará en cesación de pagos el 1 de agosto si el gobierno federal demora un auxilio monetario.

El municipio de San Bernandino acordó solicitar la protección de bancarrota porque tiene un déficit de 45,8 millones de dólares y no puede pagar los salarios de los trabajadores públicos en los próximos tres meses. San Bernardino siguió así los pasos de sus vecinas Stockton y Vallejo, que en las últimas semanas también aprobaron resoluciones similares ante la carencia de reservas para cubrir sus gastos.

El año pasado 13 ciudades, condados y otras entidades gubernamentales se declararon en bancarrota, lo cual se considera el nivel más alto en casi dos décadas en el país. Los problemas financieros se agravaron desde 2008 y varios analistas lo atribuyen a la política belicista del ex presidente George W. Bush y a los excesivos gastos militares realizados bajo su mandato, principalmente tras los ataques contra las Torres Gemelas de Nueva York en septiembre de 2001.

Varias ciudades de Estados Unidos están amenazadas de pasar a integrar el extenso pelotón de las urbes declaradas en bancarrota. Desde 1981, 42 urbes entraron en moratoria de pagos ante la falta de presupuesto; 10 de esos casos se registraron en los últimos cuatro años, durante la mayor parte de la administración del presidente Barack Obama.

La situación carece de precedentes desde los tiempos difíciles de la Gran Depresión (1929-1933). “Desde 2008, los presupuestos de las ciudades han sido recortados drásticamente. Austeridad asegura desastre: con un menor número de personas empleadas y con salarios más bajos, los ingresos no pueden igualar los gastos”, comentó el sitio digital canadiense Global Research.

A lo largo del país, ciudades y pueblos enfrentan al mismo dilema: ejecuciones hipotecarias y pérdida de empleos, lo cual conduce a la quiebra. Detroit, otrora corazón industrial de la nación, está muriendo, pues muchos de sus residentes en edad laboral carecen de trabajo, mientras otra cantidad significativa posee bajos salarios en puestos de trabajos de medio tiempo o temporales, precisó la fuente.

Fábricas y barrios están vacíos. Detroit es la más pobre de las grandes ciudades estadounidenses. La pobreza, el desempleo, el hambre y la falta de vivienda son endémicos. Los ex residentes de clase media sufren como los demás. Su situación refleja una pesadilla nacional. Otras importantes urbes como Nueva York, San Diego, San José, San Francisco, Los Ángeles, Cincinnati, Newark y Camden, entre otras, están en peligro de entrar en moratoria. En muchos de sus condados, los sistemas escolares y otros servicios municipales se enfrentan a una cada vez más real posibilidad de declararse en quiebra, concluyó la publicación.

Agencia de Correos en riesgo de quiebra

El Servicio de Correo Postal (SCP), segunda mayor fuente de empleos en Estados Unidos, informó que entrará en incumplimiento de pagos el próximo 1 de agosto si el gobierno federal demora un auxilio monetario. La empresa apoyada por el Estado proyecta desde 2010 cerrar cientos de sucursales en medio de pérdidas financieras masivas e indicó que la virtual quiebra afectaría a casi medio millón de familias norteamericanas.

Es improbable que el Congreso certifique la ayuda para el SCP antes de septiembre debido al tradicional receso parlamentario de verano. Para reflotar, la corporación necesita unos cinco mil millones de dólares. De concretarse la crisis, serían congeladas las prestaciones sociales, pensiones y coberturas sanitarias de miles de familias, a muchas de las cuales la empresa les debe dinero desde mediados de 2011.

Después de la cadena de tiendas Wal-Mart Stores Inc (con 1,4 millones de trabajadores), el SCP es el mayor empleador civil en la nación americana y representa el sustento de casi 750 mil familias estadounidenses. En mayo el Correo Postal confirmó que recortará la mitad de las horas de oficina en áreas rurales de Estados Unidos para intentar ahorrar 500 millones de dólares anuales. El reajuste del SCP afectará a 13.167 postas de correo ubicadas en comunidades no urbanas, las cuales reducirán sus agendas de atención como promedio en unas cuatro horas diarias.

Bajo el programa previsto, la mayoría de los estados perderán una planta procesadora de correos, sobre todo California (14), Nueva York (12) e Illinois (nueve). En toda la nación, el SCP tiene un plantilla de 150 mil empleados y 461 instalaciones receptoras. El director general del Servicio de Correo Patrick Donohoe explicó la empresa evalúa reducir en 30 por ciento su fuerza laboral para hacer frente a la desaceleración económica doméstica y el aumento del uso del correo electrónico.