Incrédulos y preocupados se han sentido tanto los italianos como los europeos por el retorno del magnate televisivo y ex premier Silvio Berlusconi a la política activa. También los gobiernos europeos han expresado su preocupación porque es en Italia donde se juega la suerte del Euro y de Europa. Bruselas ha manifestado que su regreso arruinará todo el trabajo que está haciendo el nuevo “premier” italiano Mario Monti.

Las cancillerías europeas habían aislado a Berlusconi durante su gobierno, y su alejamiento de la política era considerado un paso decisivo para salvar Italia de la quiebra económica a la que estaba destinada. “Me es imposible pensar que después de un total fracaso político y económico de su gobierno, los italianos lo puedan votar” ha manifestado el líder del PSE en el Parlamento Europeo.

En el pasado, muchas publicaciones internacionales daban un retrato cruel de Berlusconi. “Antepone sus intereses personales a los intereses del Estado, sus frecuentes metidas de pata y su lenguaje pobre han ofendido prácticamente todas las categorias de ciudadanos italianos y muchos líderes europeos.” Se lee en un despacho segreto enviado por diplomáticos estadounidenses referentes a Italia.

Naturalmente a nivel oficial e institucional, todas las bocas están cerradas, nadie se permite dar opiniones sobre cuestiones internas de un país que de poco está conquistando creibilidad y prestigio en campo internacional.

Sus declaraciones de hace poco sobre la salida del Euro de Italia o de acuñar moneda por el Banco Central de Italia fue tomada como un arranque de ira del hombre, y la última cosa de la cual necesitan los europeos es una campaña electoral italiana violenta jugada sobre el sí o el no a Europa. En Italia las próximas elecciones políticas están previstas para la primavera del 2013.

La útima palabra la tienen los electores italianos que han experimentado por tres veces los gobiernos de Berlusconi y en Europa ninguno cree en una victoria de la derecha berlusconiana.

También en Washington la noticia del regreso del “cavaliere” no ha caído muy bien. El entusiasmo con el cual el Presidente Barack Obama ha recibido al “Premier” Mario Monti lo demuestra y muchos comentadores políticos recuerdan el ostracismo de la administración americana al gobierno Berlusconi.

Está todavia presente en la mente de los italianos las “grandes recepciones” al dictador líbico Muamar el Gadafi en Italia y su “estrecha amistad” con el líder ruso Vladimir Putin. También el Departamento de Estado americano quisiera saber que hay detrás de esa “grande amistad”. Los rusos poseen los inmensos yacimientos siberianos de gas natural con el que podrían chantajear a toda Europa.