(Comisión de Comunicación de la IX Marcha Indígena Originaria).- “TIPNIS o muerte” porque si el TIPNIS se acaba, mañana se van a acabar el parque Carrasco, pasado el parque Madidi, luego el Amboró, la Estación Ecológica de Beni, Tariquía y así sucesivamente, hasta que nos quedemos sin nada: “No nos dejemos comprar”… Tenemos que ser luchadores, pero con inteligencia, con ideología, con capacidad, sin violencia…

Buenas noches hermanas y hermanos. Buenas noches a la Policía que está detrás (los presentes empiezan a abuchearlos). No son nuestros enemigos, son seres humanos igual que nosotros, que sufren y sienten. Si queremos crecer tenemos que ser solidarios, no tenemos que pensar en venganza. No tenemos que pensar en que hay que echar palo en contra del otro, más bien tenemos que pensar que hay que mostrarle el camino. Los policías están sometidos a un mandato superior ¿Qué dice el dicho? Que donde manda capitán no gobierna marinero ¿verdad? Y por eso los tenemos que saber entender. Por eso tenemos que enseñar la humildad a ellos. Si pueden entender, bien. Si no entienden, bien.

– ¡Hay que matarlos!- gritó una anciana frente al escenario.

– Eso no se dice, porque yo puedo tener mi hijo policía y si yo escucho que “hay que matarlo” a mi hijo, eso no se puede decir, porque la Justicia es divina. El único que tiene derecho a quitarnos la vida es Dios. Lo que tenemos que hacer nosotros es ser humildes, ser perseverantes. No importa que no nos tengan piedad. Mire, Jesús cuando anduvo en la tierra fue agarrado por veinte monedas y con un beso, ni siquiera con cien pesos, sino con un beso. Y cargó la cruz a punta de huasca, de escupidas de la gente, así como estamos escuchando ahorita. Y murió por salvarnos a nosotros. Entonces no seamos rencorosos, no seamos vengativos. A nosotros nos duele también lo que nos han hecho, lo que me han pateado mientras tenía ahí al coronel (Víctor Santos) Maldonado (actual Comandante General de la Policía Nacional) mirando cómo me sacaban la mierda los policías, disculpen el término, pero no lo odio. No lo odio porque él va a tener un castigo en su debido momento. Nada más. No lo voy a castigar yo, lo va a castigar el Todopoderoso.

– ¿Y cuándo será eso?

– Con estas humildes palabras les pido que seamos perseverantes en lo que queremos ¿Qué queremos? ¿Por qué estamos aquí? ¿Por qué no estamos ahorita allá, en nuestra casa, mirando nuestra novela, nuestras noticias? Estamos aquí porque estamos sedientos de justicia- dijo Vargas. – Estamos aquí porque ya no aguantamos que nuestros derechos sigan siendo vulnerados. Ya no podemos hablar porque somos de la derecha. Ya no podemos hablar porque somos golpistas. Ya no podemos hablar porque vamos a estar perseguidos, de eso nos estamos cansando. Por lo tanto, estamos aquí hasta estas horas de la noche, sufriendo el frío, porque queremos hacer que este Gobierno entienda y respete nuestros derechos y la propia Constitución Política del Estado.

Estamos aquí, al frente de la Vicepresidencia, donde cuando llegamos nos trataron de “indios de mierda”, de “salvajes”. Está bien: se lo agradecemos. Si ellos dicen eso, es porque no saben tampoco quiénes realmente son ellos. Yo les pido que sigamos así, como estamos ahora, contentos, tranquilos, aunque con ese fervor en el corazón por seguir luchando y mantener nuestro patrimonio, por mantener nuestro medio ambiente, nuestra biodiversidad, para que los bosques sigan capturando lluvias y así tengamos agua. Seguir luchando para que ese espacio, ese pulmón del mundo, siga brindándonos aire puro y así sigamos respirando. Esos que nos trataron también respiran de ese espacio. Pero resulta que nuestros patrimonios, esos espacios de masa boscosa, están siendo mirados por el Gobierno, que tiene la política de cultivar coca y producir droga, y eso no queremos.Hay una información que ha rodado por el Internet. Qué vergüenza ¿no? “Narcoestado”, dice, qué pena ¿no? Esa es una vergüenza para los bolivianos. Habrán pasado muchos gobiernos, pero resulta que ahora hemos retrocedido creo que 90 años. Pero tenemos que ser fuertes, tenernos respeto entre nosotros mismos para hacer que nuestros gobiernos aprendan a respetar. Y si no aprenden, los cargos no son eternos.

Tenemos que pensar que todos somos responsables de nuestro Estado, de nuestro país; somos responsables de nosotros mismos, somos responsables del prójimo. Y miren a esta juventud hermosa, esta juventud que va a seguir procreando hijos; esa juventud, esos hijos a los que no podemos dejar un mundo contaminado. No les podemos dejar un país lleno de droga. No les podemos dejar un mundo que ya no tiene aire puro. Tenemos que luchar. Ahora nosotros estamos luchando por mantener nuestra naturaleza, esos bosques verdes, también queremos que nuestras próximas generaciones signa gozando y viviendo y respirado aire puro ¿Por qué a veces quienes vivimos en la selva no nos enfermamos tanto? Porque no consumimos los animales con hormonas. A los animales del monte, al jochi pintao, al chancho de monte, al tatú no les ponen hormonas para que crezcan rápido, en unas semanas. Pero acá comemos pollos que en 15 días los hacen ya carnear ¿no ve? Eso quiero decirles, hermanos, que ustedes y nosotros tenemos que luchar unidos- dijo el presidente de la Subcentral TIPNIS. -Tenemos que luchar unidos porque…

– ¡TIPNIS sí! ¡Evo no! ¡TIPNIS sí! ¡Evo no!- coreaba la gente reunida en la última vigilia de la Novena Marcha.

– ¿Por qué tenemos que luchar unidos? Porque queremos preservar y conservar nuestra naturaleza, nuestra biodiversidad. Cuando un ser humano tiene fregado el pulmón ¿vive bien? No… En los bosques, el TIPNIS es parte del pulmón del mundo. Por eso tenemos que luchar unidos, para tenerlo y conservarlo y protegerlo. Pero no es fácil en estos momentos, porque hay una política del Gobierno extractivista, entreguista. Al Gobierno no le interesa que las transnacionales vengan y destruyan. No le interesa que los cocaleros empiecen a hacer pampa de esos bosques, porque ese es un compromiso político, y los compromisos políticos tarde o temprano cobran la factura, y los cocaleros están cobrando su factura. Por eso el gobierno del presidente don Juan Evo Morales no nos ha querido recibir. Hoy se reunió con los cocaleros en el Chapare y les dijo: “Hermanos, no se dejen pues decir que ustedes son narcotraficantes” ¿Y por qué les dijo eso? Porque él está consciente de que están produciendo droga. En otras palabras, les dijo: “Produzcan, pero no se dejen pillar”- sostuvo Vargas. – Nos damos cuenta de lo que pasa. Tenemos que luchar. Estamos aquí esta última noche, mañana estaremos luchando en nuestro propio territorio…

– ¡No están solos! ¡No están solos! ¡No están solos!- cantaban las y los paceños reunidos allí.

– Pedimos a todos ustedes, humildemente desde la columna de la marcha, que sigamos luchando. Dentro de unos minutos más conformaremos una Comisión Nacional de Defensa del TIPNIS y del patrimonio de los bolivianos, para que defendamos no solamente al TIPNIS, sino a las 22 áreas de carácter nacional; para defender los recursos naturales, el medio ambiente, los territorios y los derechos de todo el pueblo boliviano, incluidos los pueblos indígenas. Para eso queremos crear esa instancia. Y esa instancia va a hacer todas las gestiones para tener articulación entre una lucha en el monte y una lucha en la ciudad.

– ¡TIPNIS o muerte!

– Creo que es “TIPNIS o muerte”, porque si el TIPNIS se acaba, mañana se van a acabar el parque Carrasco, pasado el parque Madidi, luego el Amboró, la Estación Ecológica de Beni, Tariquía y así sucesivamente, hasta que nos quedemos sin nada. Es buena la recomendación del hermano: “No se dejen comprar”. Yo creo que el término es: “No nos dejemos comprar”. Si no fuera así, yo no estuviera parado aquí ¿no ve? Tenemos que ser luchadores, pero con inteligencia, con ideología, con capacidad, sin violencia.

Sonaron las campanas de la Iglesia.

– Esa Comisión tiene que ser respetada y toda la ciudadanía tiene que ir a través de esa Comisión a apoyar. A través de esta Comisión se va a plantear la Acción Popular, en defensa de nuestro medio ambiente y nuestra biodiversidad, porque lo dice la propia Constitución Política del Estado. Dice que cualquier ciudadano que se sienta vulnerado en sus derechos o vea que se vulnera al medio ambiente, puede demandar una Acción Popular para paralizar esas acciones que hace el Estado. Eso también se tiene que hacer ahora y ahí ustedes tendrán que apoyar. Esa Comisión tiene que repercutir en el contexto internacional, hay que seguir luchando, hay que seguir protegiendo los únicos espacios que tenemos en la Amazonía, los bosques que nos dan aire puro, que son capturadores de dióxido de carbono y son también capturadores de lluvias para que sigamos con vida, porque sin agua y sin aire no vamos a existir.Tenemos que enseñarles que no se pude ir contra el propio territorio. Tanto se habló de medio ambiente y se tiene la Constitución ahora ¿verdad? Pero no hay una política de Estado sobre Gestión Ambiental. Y como no hay una política de Estado, se hacen las cosas como sea, vulnerando nuestro medio ambiente, nuestra Madre Tierra, nuestra Naturaleza ¿Por qué tenemos que vulnerar a nuestra Madre Tierra, si es la que nos da vida? ¿Por qué allá afuera hablamos de que somos protectores de nuestro medio ambiente y aquí hacemos cosas contradictoras?Queremos decirles que ahora nuevamente llega una carta del ministro (de la Presidencia, Juan Ramón) Quintana.

– Uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu.

– Dice la carta: “Nos reuniremos con ustedes, pero con la nueva directiva de la CIDOB (Confederación de los Pueblos Indígenas de Bolivia)”. Nosotros no venimos y le decimos a don Juan Evo Morales: “Señor, este va a ser el Ministro de tal cosa”. No le decimos eso, porque por mandato constitucional quien designa los ministros es el Presidente. Y quien elige a los dirigentes, al presidente de las organizaciones de base, hasta la Dirección Nacional de la CIDOB, es el pueblo indígena y no el Presidente ni el Gobierno. Ahora resulta que el Gobierno está eligiendo a su propia directiva de la CIDOB que esté a su favor. En la carta que me manda a mí el propio Juan Ramón Quintana me dice: “Señor Fernando Vargas, inmediatamente esté la nueva directiva de la CIDOB le invitamos a una reunión”. Quiero decirle al señor Quintana que no me mire con cara de opa. El ministro Quintana se ha equivocado conmigo. Le ha dicho a la persona que me dio la carta, otro funcionario, que le mande mi número de celular “porque ahora vamos a coordinar”. Al carajo que se vaya. Porque ni yo ni la columna de la marcha se va sentar con esa nueva directiva trucha, política, manejada y sometida al Gobierno.

Por eso les pido tranquilidad, no vamos a meternos en eso. Hemos marchado 62 días hasta llegar aquí, exigiendo cumplimiento y respeto a la Constitución. Si yo me siento con ellos, estoy vulnerando mis principios y la Constitución y los derechos de todos ustedes. Entonces debemos mandar una respuesta de despedida de nosotros y le decimos que lo esperamos a Quintana allá, en el TIPNIS. Pero no pa’ dialogar, porque en un parque nacional no se hace Consulta para destruir nuestro patrimonio. Dice la ley que no se debe hacer infraestructuras de gran magnitud que pongan en riesgo a la biodiversidad y al medio ambiente. Por eso no hay Consulta en el parque. Como territorio también decidimos que esa Casa Grande no se debe destruir, porque va a destruir nuestra existencia como pueblos indígenas.

– ¡El TIPNIS no se toca! ¡El TIPNIS no se toca!- gritaba la gente que había ido a despedir a la Novena Marcha.

– Yo creo que el ministro Quintana y la señorita Jessica Jordan tendrán que explicar al país y al mundo esa noticia que ha pasado una revista brasileña. Tienen que explicarle al país, porque no es justo que nos digan “Narcoestado”.Ustedes y nosotros somos los luchadores en defensa de nuestro patrimonio, de nuestro medio ambiente y de nuestra biodiversidad. Yo les agradezco sinceramente, de corazón, humildemente, por haber obstruido esta calle (Ayacucho y Mercado). Les pido disculpas porque nosotros no estamos acostumbrados a eso.

– ¡Si este no es el pueblo el pueblo dónde está!

– A pesar de ello, ustedes son consecuentes. Ustedes son un ejemplo de amor, de gratitud y de solidaridad para con nosotros. Este es el pueblo paceño, el pueblo boliviano, y debemos sentirnos orgullosos de ser bolivianos. Y debemos sentirnos orgullos de ser solidarios entre nosotros. Debemos sentirnos orgullosos de ser consecuentes con nuestra lucha. Hermanos, hermanas, amigos, amigas, sigamos adelante, porque si no luchamos nosotros por nuestros derechos, nadie va a luchar por nosotros.

– ¡Jallalla hermano!

– Para terminar, le vamos a pedir a Dios que nos bendiga, que nos quite nuestra soberbia y también le quite la soberbia a nuestros gobernantes. A eso aumentarle que nos siga manteniendo humildes, que nos siga conduciendo por un buen camino. Le vamos a pedir, Señor, que nos enseñes el camino de la verdad y la vida, porque solo tú, Señor, puedes hacer que nosotros cambiemos de actitud, de comportamiento y de conducta. Ponemos en tu mano nuestra vida, para que con tu poderosa sangre que derramaste por librarnos a nosotros, nosotros seamos responsables de conservar lo que nos diste: nos diste la naturaleza, nos diste la biodiversidad, nos diste el medio ambiente para que nosotros, tus hijos, vivamos y gocemos de ella, pero también la cuidemos. Y le pedimos, Señor, que como bolivianos, como hermanos, como pueblo paceño, sigamos en ese mismo ritmo de respeto, de amor, de humildad entre nosotros, y sepamos perdonar a aquél que nos ofenda, sepamos extenderle la mano a aquél que necesita, así como tú en la cena entregaste y compartiste el pan, ese pan que representaba tu cuerpo, que fue entregado a cada uno de nosotros para el perdón del pecado del hombre. Por eso no nos sorprende que aquí, entre nosotros, haya uno o varios de Inteligencia del Gobierno, porque eso es bíblico: el traidor viene ya de muchas generaciones. Mañana puede ser mi mismo hermano quien me venda o me traicione. Por eso no me sorprende. A veces yo los escucho a ustedes decir: “Cuidado con ese, cuidado con ese”. Solamente Dios es el que va decidir sobre mi vida y la vida de ustedes, de todos nosotros.

Nuevamente tocaron las campanas de la Iglesia.

– Yo les pido, muy humildemente, no insultemos a nadie. Amémonos los unos y los otros, como Dios nos amó a los unos y a los otros, y ¡que viva La Paz! ¡Que viva el TIPNIS! ¡Que vivan los pueblos indígenas! ¡Que viva la unidad del pueblo boliviano! ¡Y fuerza en la lucha, perseverancia en lo que queremos! Gracias. Muchas gracias, que Dios nos bendiga a cada uno de nosotros.