(ABI).- Alemán avecindado en Bolivia después de la guerra que enfrentó a la tríplice con los aliados, que hizo arder un continente entre 1914 y 1918 y que zanjó con un tratado de carbón, el de Versalles, Ernesto Schilling Hunt cifraba más menos 30 años en 1937 cuando en La Paz puso a cocer, en un anafe amarillo fabricado en Inglaterra, una serie de menjunjes olor a menta y eucalipto.

De poco más de 1,65 m de estatura física, Schilling, que había llegado a Bolivia de la mano de su compañera de vida y muerte, la señora Kriete, y que lucía ese día unos overoles y una cachucha, mezcló mentol, eucaliptol, alcanfor, esencia de trementina y lanolina y tras el hervor obtuvo una pasta verduzca de textura oleosa.

La Paz era ese día una cuidad de 300.000 habitantes y aún humeaban en su atmósfera los horrores de la Guerra del Chaco que enfrentó a Bolivia y Paraguay entre 1932 y 35 y que se cobró las vida de 100.000 soldados de ambos ejércitos.

Schilling, que años después habría de cocinar un consorcio con el bioquímico boliviano Alfredo Rea Nogales, antes de partir eventualmente Alemnioa otra vez, por las condiciones geopolíticas de la Bolivia de los ‘40, había inventado la ‘pomada mágica‘. La pasta, que se expendía en la Droguería Hamburgo y que luego fue vendida por todas las boticas de la época, sirvió de piedra millar para edificar una de las industrias más potentes de Bolivia: Laboratorios Droguería Inti.

El ‘Papá‘ Schilling, como le bautizaron los cientos de obreros y empleados que trabajaron en Inti los últimos 75 años, paró, junto a sus hijos Ernesto y Dieter y una pléyade de emprendedores, lo que Inti es actualmente, fabricante de sueros en una planta de alta tecnología montada en El Alto a principios de los ‘80, de complejos de vitaminas en base de la cianocobalamina (B12), del C-Vimín, del Tónico Inti y de un sinfín de medicinas tales como el Pasuma (rido), ahora en base del Sidenafil, para los amantes eternos.

Inti ha fabricado y fabrica, importó e importa productos de salud elaborados en Europa y América por empresas insignia de la industria farmaceútica mundial, tales como los laboratorios Berna (Suiza), de la Merck y Nordmark alemanas, de la Knoll de ese país teutón.

Inti fabrica hace marras el infalible Sertal, en varias presentaciones, que ha mitigado, por décadas, el dolor que causan los cólicos de los bebés y que lanzó a la fama la firma argentina Roemmers. En 75 años de actividad ininterrumpida la empresa del ‘Papá‘ Schilling, que falleció a mediados de los ‘80, ha fabricado en sus laboratorios de La Paz remedios tradicionales para la salud de los bolivianos.

La Inti, que sentó por décadas sus oficinas en la calle Socabaya, de La Paz, introdujo en Bolivia la familia de las heparinas (el consabido Trombofob), fabricó la Pasta Granúgena con la que miles de madres primi y multigestas han aliviado las irritaciones de sus bebés cuando no se conocían los pañales desechables y se echaba mano de las inolvidables franelas que cumplían, siempre al límite, hasta empaparse, su misión al absorber las micciones profusas de los lactantes bolivianos.

El anafe a queroseno del ‘Papá‘ Schilling‘, que cocinó el Mentisan y que fue reemplazado hace tiempo ya por enormes calderos a presión, ahora controlados por chips, permanece en medio de las reliquias de los Schilling en una urna de cristal. Dice el ministro de Salud, Juan Carlos Calvimontes, que el Mentisan ha conformado un maridaje inigualable con las madres bolivianas para aliviar los dolores de la familia boliviana.

Los bolivianos han utilizado la pomada ‘del Schilling‘ para enfrentar, incluso, enfermedades terminales. Inverosímil. Y algunos juran que cura eso y mucho más. La historiadora y periodista Lupe Cajías, refleja el nivel de popularidad del Mentisan. “Desde el rascacielos a la humilde casita altiplánica, desde el campamento minero a la oficina urbana, hay un producto que une a todos los bolivianos: el ungüento alcanforado conocido popularmente como Mentisan.

“Lo esconden las abuelitas en sus veladores, lo guardan los emigrantes en sus morrales y la aprovechan los jóvenes marchistas cuando defienden los bosques”, en las 7 zonas fisiográficas de Bolivia. “Es el invento boliviano que llega a más ciudades, pueblos y comunidades, a 5.000 metros de altura o en plena selva tropical. Es, además, un producto de exportación con sello boliviano a países como Argentina, Paraguay, Perú, Estados Unidos, Alemania, y que llegó incluso hasta Dinamarca y países asiáticos”, afirma Cajías, que ha descrito el martes en la prensa local el corazón de la historia de los remedios en Bolivia.

Dietter falleció hace unos años y Ernesto, reflejo univitelino de su padre, conduce una vagoneta Chevrolet que el ‘Papa‘ Schilling, siempre de paletó azul y pantalón gris, calzados negros, camisa blanca y corbata por lo general de color rojo, encorvado por los años, pilotaba, lento, como su caminar, a principios de los ‘80.

Uno de los traviesos hijos de Dietter, Cristiam, -que en los ‘90 partió hacia la tierra de su abuelo para estudiar administración de empresas- que los ‘80 convirtió los lustrados pisos de hule del edificio de 4 plantas de la Inti, en la Socabaya, en pistas de patinaje e improvisdas salas de fútbol, dirige hoy la empresa más boyante de la industria farmaceútica de Bolivia.

* Director de la Agencia Boliviana de Información.

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La Alcaldía condecora a Droguería Inti por los 75 años de Mentisan

Elalcalde de La Paz Luis Revilla entregó este martes la condecoración Pedro Domingo Murillo en el grado de Honor Cívico a Droguería Inti por el aniversario 75 de su producto “Mentisan Ungüento”, resaltando los beneficios del trabajo de esta empresa a favor de la población paceña. “Entregarle la condecoración en agradecimiento a este trabajo en beneficio de nuestra comunidad y también en animar a muchos otros bolivianos y paceños a construir industrias tan grandes como es Droguería Inti”, dijo la primera autoridad municipal de La Paz.

El Alcalde entregó el reconocimiento en cumplimiento de la ordenanza que aprobó el Concejo en semanas pasadas. “Conferir a Droguería Inti la condecoración Pedro Domingo Murillo en el grado de Honor Cívico en reconocimiento a su trayectoria y prolongada prestación de servicios a la sociedad por 76 años y a la producción de la latita N. 75 millones de Mentisan Ungüento que se tiene prevista para el 10 de julio de 2012”, establece la ordenanza en la parte resolutiva.

Por su parte, el gerente General de Droguería Inti Christian Schlling expresó su satisfacción por el reconocimiento y aseguró que la formula inventada por su abuelo Ernesto Schilling Huhn, en 1937, es el producto emblemático de esta industria farmacéutica fundada en 1936.