Días atrás a Evo Morales le preocupaba su imagen internacional ante la posibilidad de negociar con dirigentes sociales acusados de tener antecedentes por narcotráfico. Ahora el Presidente sí tiene razones para preocuparse. La revista brasilera Veja vinculó al ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana con un conocido narcotraficante. El gobierno anuncia juicios contra de la revista.

“A veces da miedo ser dirigente cuando nos informamos sobre la trayectoria que algunos dirigentes habían tenido durante este tiempo, y yo no sabía; a mi me ha sorprendido, y son informaciones en base a documentación”, dijo a inicios de mes Morales en referencia a Berta Bejarano, de quien se informó que estuvo presa en Brasil por ingresar a ese país portando en su estómago cápsulas de droga.

Después que Brasil concediera un perdón judicial, Bejarano se convirtió en la líder indígena que ahora lidera la marcha que intenta frear el intento del gobierno por abrir una carretera a través del Territorio Indigena del Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), entre otras razones porque permitirá una mayor deforestación de la zona a sólo beneficiará a los cocaleros.

“Imagínense ustedes que el presidente Evo Morales vaya a sentarse con una persona de estas características, estaríamos sujetos a una serie de problemas a nivel de la comunidad internacional”, dijo el ministro de Gobierno, Carlos Romero, para justificar la negativa del gobierno para negociar con los indígenas movilizados.

Pero casi de inmediato, en las redes sociales se difundieron los antecedentes de David Herrera, presidente del comité impulsor de la carretera por el Tipnis: Herrera estuvo preso por narcotráfico y en 1995 descubrieron pozas de fabricación de cocaína en sus propiedades. En una conferencia de prensa Morales defendió a Herrera, aunque no aceptó preguntas sobre el tema.

“La república de la cocaína”

La revista Veja accedió a informes de una unidad de inteligencia de la policía boliviana que revelan, entre otros hechos, una conexión directa entre el ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana, el hombre de confianza de Evo Morales, y el traficante brasilero Maximiliano Dorado Munhoz hijo, actualmente encarcelado en el penal de máxima seguridad en Catanduvas, en Paraná.

Según la publicación, el 18 de noviembre de 2010 Quintana y la delegada presidencial Jéssica Jordan fueron vistos ingresando a la vivienda de Dorado en un barrio rico de la ciudad de Santa Cruz. “Quintana y Jessica entraron en la casa de Max con las manos vacías y salieron de allá veinte minutos después con dos maletas 007. No se sabe lo que había en ellas”, dice el informe de Veja. Dos meses después del encuentro con los integrantes del gobierno de Morales, Max fue detenido en una operación conjunta de la policía Federal brasileña con algunos miembros escogidos a dedo del servicio de inteligencia boliviano.

El artículo titulado “La república de la cocaína” está ilustrado con fotos que muestran a personas del entorno de Morales con antecedentes ligados al narcotráfico. En la parte superior se observa al general René Sanabria, quien de fue jefe antidroga en Bolivia y ahora está preso en Estados Unidos precisamente con cargos de narcotráfico; también aparece Valentín Mejillones, el denominado guía espiritual de Morales quien fue apresado con 350 kilos de cocaína; y las dirigentes cocaleras Margarita Terán, Elba y Juana Terán, apresadas en 2008 con 147 kilos de pasta base de cocaína. También figuran en la ilustración Juan Ramón Quintana y Jessica Jordan.

Demanda contra Veja

En La Paz, la ministra de Comunicación Amanda Dávila anunció una demanda en contra la revista Veja para que demuestre los sustentos de sus acusaciones. “El Gobierno anunció su decisión de enjuiciar a la revista Veja para que demuestre las afirmaciones contenidas en un artículo que consideramos infamantes contra autoridades de Gobierno”, dijo.

“Se hará un proceso penal contra la revista por la forma insidiosa e infame en la que se ha publicado un artículo que no tiene pies ni cabeza, que se basa en un presunto informe de la policía, pero en realidad eso viene orquestado por Roger Pinto (senador opositor) y todos sus apoyos que tiene en Brasil que comulgan con su línea política”, agregó la ministra.

Mientras tanto la agencia oficial ABI publicó un artículo en el que se afirma que tiempo atrás Veja vinculó, sin probarlo, al ex presidente de Brasil, Inacio Lula Da Silva, con las irregulares Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y el narcotráfico.

Recuerda también que en 2006, tras la nacionalización de los hidrocarburos bolivianos, publicó en tapa, bajo el rótulo de ‘Boca de Pozo‘ y una clara connotación de mofa personal, una fotografía de primer plano del entonces ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz, en alusión a sus facciones. “La publicación, por lo general amarillista desde 1968, cuando ganó las calles por primera vez, también ofreció pruebas ‘científicas‘ sobre el Mostruo del Lago Ness y las acompañó con fotos trucadas”, dice el artículo de ABI en referencia a Veja.

La presidenta de la Cámara de Diputados Rebeca Delgado también descalificó el informe y aseguro que se seguirán acciones legales contra la revista de Brasil. “Primero descalificamos toda información que venga de revistas ya que no sabemos cuáles son sus fuentes de información. El gobierno ha establecido concretamente que va iniciar un acción por difamación y calumnia porque se trata de un afán de desprestigiarnos a nivel internacional”, sostuvo la legisladora.

A su turno, el diputado del MAS Galo Bonifaz consideró que la denuncia de la revista brasilera es parte de “una estrategia a nivel nacional e internacional con el único afán de desprestigiar la imagen de nuestro Presidente y la imagen del proceso de transformación”, y reiteró que el gobierno presentará la correspondiente demanda, vía Cancillería, para que la revista esclarezca en qué ha basado sus denuncias, aunque el artículo señala que se trata de denuncias vertidas por el senador opositor Roger Pinto.