(ABI).- En un año de trabajo, el Servicio General de Identificación Personal (Segip) emitió un millón y medio de cédulas de identidad con nuevos sistemas de seguridad, y alrededor de 300 mil licencias de conducir. Además, transfirió más de 83 millones de bolivianos a la Policía, en cumplimiento de la Ley 145.

“Luego de un año de trabajo se han alcanzado los primeros objetivos, entre ellos carnetizar a un millón y medio de ciudadanos con un formato de seguridad mayor y una base de datos consolidada, la cual se va a sustentar con dos nuevos sistemas de seguridad para la emisión del documento”, dijo el director del Segip Antonio Costas.

Costas destacó tres aspectos fundamentales en el primer año de funcionamiento: el primero referido a la organización y la consolidación de la institución, con la incorporación de nuevas tecnologías y la simplificación de los trámites y los procesos en la emisión de los documentos. Otro aspecto destacado es el cumplimiento de la norma 145 que, a su juicio, permitió hasta el momento instalar 42 oficinas en todo el país, además de brigadas móviles que permiten alcanzar los objetivos y ampliar la cobertura.

El director del Segip sugirió la cedulación gratuita de niños recién nacidos para evitar el flagelo de la trata y tráfico de esa población vulnerable. “Esto surge como una iniciativa reciente que la estamos desarrollando sobre todo con los municipios y las gobernaciones, porque creemos que se puede destinar fondos públicos para apoyar la cedulación gratuita de los niños recién nacidos, así como de las madres y jóvenes, y se evite ese flagelo que azota a la población boliviana”, explicó a los periodistas

A su juicio, esa decisión “obligará” a todas las personas que transitan por el territorio nacional con niños, a presentar la cédula de identidad. La sugerencia también significa trabajar con el Órgano Judicial, de tal manera, que los jueces que autorizan los viajes de los niños tengan un sistema centralizado para verificar los datos.

Por otra parte, el Segip transfirió más de 83 millones de bolivianos a la Policía, en el marco de la Ley 145 que establece que los recursos generados por la emisión de cédulas de identidad y licencias de conducir deben ser transferidos en su totalidad a la entidad del orden. Costas señaló que hasta la fecha no se estableció un promedio total que el Segip debe transferir a la Policía, para lo cual espera una auditoria de los ingresos que genera la institución, los cuales oscilan entre los 63 y 80 millones de bolivianos.

Además, el director del Segip informó que la nueva cédula de identidad tendrá un chip inteligente y medidas de seguridad para evitar falsificaciones. “Este proyecto ha sido aprobado inicialmente por el Presidente del Estado Evo Morales y estamos a punto de concluir la ingeniería económica que nos permita hacer la convocatoria internacional para empezar con el proyecto antes de fin de año”, informó.

Una encuesta realizada a la población vía el portal del Segip da cuenta que una gran mayoría sugiere incorporar en la nueva cédula de identidad el tipo de grupo sanguíneo, si el (o la) portador (a) tiene alguna alergia y el grado de instrucción. Costas manifestó que la encuesta fue realizada por el portal www.segip.gob.bo a 367 personas, quienes respondieron a siete preguntas que intentan recoger el criterio de la población para que se incluya esta información en la nueva cédula.

El 80,5% de los encuestados sugirió que figure el tipo de grupo sanguíneo en el nuevo documento de identificación, mientras que 19,5% lo rechazó. De la misma forma, un 60,7% consideró que el documento debe consignar si el portador tiene algún tipo de alergia y un 39,4% no creyó importante que se incluya esa información. De los encuestados, el 55,6% afirmó que el documento debe señalar el grado de instrucción del portador, aunque el 44,4 % descartó ese dato. Así mismo, el 63,5% estableció que se debe mantener el Estado civil de los beneficiarios.

El porcentaje más alto del 88,8% ratificó que el documento debe tener la firma del usuario y un 11,2% no creyó que sea necesario. Finalmente un 60,7% afirmó que el documento de identidad no debe dar información sobre el grado de discapacidad y un 39,3% sí lo consideró importante.