Beijing (PL).- China y América Latina entran en una etapa de relaciones más amplias tras la gira del primer ministro Wen Jiabao por la región del 20 al 26 de junio de 2012, durante la cual propuso establecer un foro bilateral de cooperación, nueva expresión del avance de estos vínculos.

El año 2011 pasó a la historia de las relaciones entre China y América Latina y el Caribe como uno de mucha actividad, reflejo de su amplio contenido y expansión. Si nuevamente el contenido económico sobresalió en el desarrollo de estos nexos, los políticos también tuvieron su protagonismo, apreciable en las visitas de importantes autoridades a una y otra parte.

De esas últimas debe mencionarse la realizada en abril de 2011 por la presidenta de Brasil Dilma Rousseff, quien asistió a una cumbre del Grupo Brics, integrado también por Rusia, India, China y el debutante Suráfrica, entre otros foros. En esas citas, incluidos los encuentros bilaterales, Brasilia y Beijing ratificaron posiciones comunes sobre temas globales.

Las coincidencias abarcaron la necesidad de reformas integrales del Consejo de Seguridad de la ONU con vista a hacerlo más eficiente y representativo, y del sistema financiero internacional para que refleje los cambios en la economía mundial y garantice una mayor participación de las naciones emergentes y los países en desarrollo.

En esa ocasión se firmaron cerca de 20 acuerdos de cooperación en sectores como defensa, ciencia y tecnología, recursos hídricos, inspección y cuarentena, deporte, educación, agricultura, energía, telecomunicaciones y aeronáutica, entre otros. De esa relación destacó el referido a la compra de 35 aviones por parte de aerolíneas chinas, que mucho aportó a un objetivo básico del viaje de la mandataria brasileña al gigante asiático: avanzar hacia la reciprocidad en las relaciones.

En 20011 el presidente de Bolivia Evo Morales también visitó China para impulsar el proyecto mediante el cual su país dispondrá de un satélite de telecomunicaciones construido por la otra parte, y el primer ministro de Barbados, Freundel Stuart, quien regresó a casa con tres nuevos acuerdos de cooperación.

Mientras, hacia las otras regiones viajó el vicepresidente Xi Jinping, quien visitó Cuba, Uruguay y Chile con programas centrados en el fortalecimiento de los vínculos bilaterales. También lo hicieron el canciller Yang Jiechi, el ministro de Comercio Chen Deming, líderes parlamentarios, del Gobierno y el Partido Comunista de China, así como altos oficiales de su Ejército.

Además, las relaciones registraron la novedad de una gira del buque hospital Arca de la Paz con escalas en Cuba, Jamaica, Costa Rica y Trinidad y Tobago, así como la entrada en vigor de un tratado de libre comercio entre el país centroamericano y la segunda economía del mundo.

A estos acontecimientos se sumaron dos importantes encuentros: El III Foro de Cooperación Económico-Comercial China-Caribe, realizado en septiembre, y la V Cumbre Empresarial China-América Latina, en Lima, en noviembre. En la primera de esas reuniones, el vicejefe de gobierno Wang Qishan anunció la concesión de mil millones de dólares en préstamos preferenciales a los territorios caribeños para apoyar su desarrollo económico. La otra, con la participación de mil empresarios y funcionarios públicos, reforzó las bases para ampliar la cooperación, incluidas las inversiones.

Varios ejemplos pueden mencionarse para ilustrar la actividad y expansión de estos vínculos. Uno de ellos es Ecuador, cuyas exportaciones no petroleras a este país sobrepasaron los 148 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2011, cuando crecieron 130%. También puede verse el de una economía mayor, Venezuela. La embajadora Rocío Maneiro calificó el 2011 de excelente año para las relaciones, criterio que fundamentó con una cooperación diversificada, incluida la financiera, próxima a los 40 mil millones de dólares.

Nada sorprendente entonces haber visto aquí varias delegaciones gubernamentales y empresariales, de las que llamaron la atención las de México y Argentina por su amplia membresía, en busca de oportunidades para iniciar o ampliar vínculos con vista a equilibrar y diversificar el comercio bilateral.

El campo cultural registró acontecimientos relevantes como los lanzamientos de ediciones en chino de Cien años de soledad y Yo no vengo a decir un discurso, de Gabriel García Márquez, la presencia en esta capital de la sinfónica Juvenil de Caracas y el proyecto “Pintemos a Ecuador”, 34 obras de artistas chinos que viajaron a ese país con el citado fin.

Sin olvidar que China estuvo entre los primeros en saludar la constitución de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños mediante un mensaje enviado por el presidente Hu Jintao a su homólogo Hugo Chávez, anfitrión de la reunión fundacional de ese foro.

Avances significativos en las relaciones bilaterales

China y América Latina despidieron el 2011 con avances significativos en sus relaciones, apreciables en frecuentes visitas de alto nivel, reforzada confianza política y cooperación económica con importantes cifras. El ministro asistente de Relaciones Exteriores Zhang Kunsheng repasó en diálogo con Prensa Latina el desarrollo de estos vínculos, para lo que citó hechos concretos, de mucho de los cuales ha sido testigo por atender aquellas regiones como parte de su trabajo.

Mencionó entre otros acontecimientos relevantes la gira por países de América Latina y el Caribe del vicepresidente Xi Jinping y las visitas a China de los presidentes Rousseff de Brasil y Morales de Bolivia, el primer ministro de Barbados Freundel Stuart y la del titular de la Asamblea Nacional de Venezuela Fernando Soto.

Zhang explicó que la cooperación también experimentó un importante progreso, lo que ejemplificó con estadísticas. En el caso del comercio bilateral, se estima que superará los 200 mil millones de dólares, mientras las inversiones directas del país asiático en América Latina, excluido el sector financiero, sumaron ocho 1.200 millones de dólares de enero a septiembre.

Además, ambas partes vienen ampliando su colaboración en diferentes sectores como la construcción de infraestructura, la fabricación de automóviles, satélites, nuevas energías y servicios financieros. El ministro asistente afirmó que existen mayores perspectivas para desarrollar estas relaciones, a las que el gobierno chino les concede gran importancia. Reiteró que su país está dispuesto a trabajar con ambas regiones para una mayor contribución al fomento del bienestar de los respectivos pueblos y salvaguardar la paz y el desarrollo del mundo.

Los nexos económicos bilaterales registraron dos momentos importantes en 2011: el III Foro de Cooperación Económico-Comercial China-Caribe, en Trinidad y Tobago, y la V Cumbre Empresarial China-América Latina, en Lima. Al referirse a los resultados de la primera reunión, Zhang recordó que en esa ocasión el gobierno chino anunció seis medidas destinadas a fortalecer la cooperación en los próximos tres años. Entre esas decisiones destacó la entrega de mil millones de dólares como préstamo preferencial a las naciones caribeñas que mantienen relaciones diplomáticas con Beijing.

A ello se sumó la donación de un millón de dólares para el Fondo de Desarrollo de la Comunidad del Caribe (Caricom) y la creación de un préstamo comercial de mil millones de dólares por parte del Banco de Desarrollo de China de uso exclusivo para la infraestructura. También el ofrecimiento de no menos de 2.500 becas de formación en China.

Respecto a la cumbre de la capital peruana, precisó que cerca de mil empresarios realizaron negociaciones comerciales y se declararon múltiples intenciones de cooperación económico-comercial. Entre esas últimas mencionó la delegación de la provincia de Sichuan, con un total superior a los mil millones de dólares.

Además, cinco Consejos para la Promoción del Comercio Internacional a nivel provincial de la parte china suscribieron 10 acuerdos de cooperación con cámaras de comercio latinoamericanas, los cuales han abierto canales más amplios y fluido para intensificar la colaboración, explicó.

China valora altamente el papel que desempeñan América Latina y el Caribe en los asuntos internacionales y regionales, y está convencida de que la Celac podrá hacer importantes contribuciones para fomentar la unidad y coordinación con vista a enfrentar conjuntamente los desafíos globales.

El funcionario consideró ese paso una nueva oportunidad para el desarrollo de los vínculos bilaterales, al resaltar que su gobierno está dispuesto a intensificar el diálogo, contactos y cooperación con la nueva organización y todos los países de ambas regiones. Todo ello con esfuerzos mancomunados por establecer y ampliar la asociación de cooperación integral caracterizada por la igualdad, beneficio mutuo y desarrollo compartido, según recalcó.

Luego del avance integral y rápido de estas relaciones, poco debe sorprender que ambas partes proyecten y aboguen por continuar ampliando sus vínculos. Al respecto, Zhang precisó que su gobierno está dispuesto a intercambiar opiniones con los países de aquellas zonas sobre el establecimiento de un mecanismo de cooperación entre China y América Latina y el Caribe en su conjunto, unir consensos, crear condiciones y trabajar con empeños mancomunados en aras de alcanzar este objetivo lo antes posible.

Nuevo acercamiento entre América Latina-Caribe y China

América Latina, el Caribe y China vivieron nuevos momentos de acercamiento con un seminario-taller realizado en Beijing con la participación de periodistas de 14 países de aquellas regiones que lo reconocieron como valiosa oportunidad para conocer a esta nación. Como en el primer encuentro, efectuado en octubre de 2011, en este segundo no se trató de presentar a los visitantes solo la sala de la casa y el ecuatoriano Máximo García, de la revista La Brava, explicó en diálogo con Prensa Latina parte del programa cumplido durante tres semanas en el gigante asiático.

García se refirió a su imagen de China previa a este reciente seminario-taller, al que asistieron también funcionarios gubernamentales vinculados a la labor informativa y un representante de la prensa de Guinea Ecuatorial, por ser esa una nación de habla hispana. Al principio creíamos que China era un país en vía de desarrollo, pero no con la grandeza que hemos visto, las ciudades más grandes que he conocido están acá, como Beijing, y también las más limpias, dijo García.

Un recorrido por la meridional provincia de Yunnan y la posibilidad de compartir con gente de zonas rurales ampliaron toda la información recibida mediante conferencias y documentos oficiales, añadió. De esa última parte habló Mercedes de Armas, Directora de Divulgación e Información de la cancillería cubana, quien elogió la detallada labor de presentación hecha por los anfitriones.

Ofrecieron abundantes datos sobre lo logrado, las proyecciones y también de cuánto falta por alcanzar. Agregó que muchos no podían imaginarse a un país, incluso con una visión crítica de lo que está haciendo, muestra sus resultados y es capaz de reconocer los contrastes y donde trabajan por mejorar la situación de su población, sobre todo en las zonas rurales.

De Armas calificó de excelente el trabajo de imagen de China para mostrar a los medios de comunicación qué es y dónde se encuentra respecto al resto del mundo. Respecto a la utilidad de este taller, resaltó que además de lo aprendido sobre el modelo de desarrollo socio-económico, la experiencia resulta valiosa para el enfrentamiento de las campañas y el terrorismo mediático contra Cuba ante la necesidad de una posición ofensiva contra todo ello, “que nos permita proyectarnos tal y como somos”.

Aprendemos de la labor que realizan con la prensa, cómo trabajan en los niveles interno e internacional para contribuir a una imagen más real y favorable de China, señaló. Otro ecuatoriano, Renato del Campo, del Boletín Informativo Asia Pacífico, amplió al respecto:

A veces, ciertas agencias de noticias no reflejan la realidad de una China como la que hemos visto nosotros, al menos así pensamos la mayoría de los periodistas, porque pueden distorsionarla o puede haber una desinformación de lo que este país puede proporcionarnos.

Preguntado sobre su conclusión de esta experiencia, afirmó que va a servir para que “cada uno en nuestros diferentes medios la difundamos y, en mi caso, con empresarios, porque estoy más en la cuestión de política comercial, económica y de relaciones internacionales”.

Su compatriota Nydia Susana Piedra, presidenta del Colegio de Periodistas de Pichincha, mencionó como beneficio adicional de este encuentro, entre los más de 40 participantes, la oportunidad que les brindó para establecer también puentes latinoamericanos e intercambiar criterios de cada uno de los países y transmitir todo eso aquí, agregó.

Nydia la ejemplifica con los derechos humanos, sobre lo cual conoció mucho más gracias a una conferencia sobre el tema, lo que consideró “muy importante porque afuera no se sabe”. Mientras, la representante cubana destacó que este encuentro y las otras múltiples actividades permitieron a los participantes acercarse a las potencialidades existentes para profundizar las relaciones con América Latina.

Al asegurar que esa última conoce mejor a China, de Armas afirmó que los anfitriones han logrado identificar este evento como un espacio para acercarse a aquellas regiones con su propia voz. Aunque sea un grupo pequeño de periodistas o funcionarios que trabajan con prensa o comunicación, les brindaron información de primera mano, más allá de la que reciben a diario en sus respectivas naciones y lo hicieron con éxito, añadió.

La próxima etapa tiene que ver con un compromiso de los participantes: llevar a Occidente la verdadera China y “dentro de nuestros países, su política”, según adelantó la profesional del mencionado colegio. Sobre ese último tema, ejemplificó con el caso de Ecuador: “Tenemos una resistencia a las negociaciones que está haciendo el gobierno con China y es por falta de conocimiento, realmente, porque no ha habido una difusión correcta de los créditos que están otorgando”.

La conclusión sobre este seminario-taller es común, aún cuando estos periodistas y funcionarios proceden de diferentes naciones y medios de prensa: América Latina conoce hoy más a China, para bien de sus relaciones, de acuerdo con los entrevistados.

Nueva etapa de integración

China y América Latina entran en una etapa de relaciones más amplias tras la gira del primer ministro Wen Jiabao por la región en junio de este año, durante la cual propuso establecer un foro bilateral de cooperación, nueva expresión del avance de estos vínculos.

Muchos son los resultados de las visitas oficiales del jefe de gobierno chino a Brasil, Uruguay, Argentina y Chile, incluidos contactos con autoridades de organismos del área. En la primera de esas naciones se firmó un plan para el desarrollo de la cooperación durante los próximos 10 años en sectores como la innovación tecnológica, industria espacial, energía, minerales, infraestructura, inversiones, finanzas, comercio, educación y cultura.

Luego, en Argentina, ambas partes rubricaron acuerdos de cooperación en energía nuclear, agricultura y financiamiento para la rehabilitación del ferrocarril Belgrano, entre otras decisiones. Con Uruguay los nuevos pasos en la colaboración bilateral están vinculados al medio ambiente, economía, agricultura y telecomunicaciones, mientras que con Chile los convenios sumaron 11, en inversiones, agricultura, energía, educación y tecnología.

Al referirse al balance de este recorrido efectuado del 20 al 26 de junio de 2012, durante el cual Wen dialogó con los respectivos presidentes y autoridades parlamentarias, entre otras, el canciller Yang Jiechi precisó: Estas visitas fortalecieron la cooperación Sur-Sur y cumplieron el objetivo de fomentar la confianza política.

Pero la gira y sus resultados trascendieron las relaciones bilaterales al sumar iniciativas que aportan a vínculos más amplios. Una de ella es la propuesta de Wen para establecer un foro de cooperación de alto nivel entre China y aquella región, presentada en la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. También abogó por lanzar un mecanismo de diálogo periódico con la troika de los cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, incluida la convocatoria de una primera reunión este año.

Otros propósitos dicen más: llevar el comercio bilateral a más de 400 mil millones de dólares en los próximos cinco años y establecer un fondo de cooperación al que las instituciones chinas contribuirán con un primer desembolso de cinco mil millones de dólares.

También el banco de Desarrollo de China coordinará las acciones para un préstamo especial de 10 mil millones de dólares con vista a facilitar la colaboración en el desarrollo de infraestructura, incluidos ferrocarriles, carreteras, puertos, plantas eléctricas y telecomunicaciones.

A la relación de proyectos se añaden el lanzamiento de un Foro de Ministros de Agricultura con su primera reunión propuesta para el 2013, una reserva de alimentos de 500 mil toneladas entre ambas para responder a desastres naturales y necesidades de ayuda humanitaria.

El país asiático aportará además 50 millones de dólares con vista a crear un fondo especial para desarrollo y cooperación agrícolas, junto con la meta de elevar el comercio en ese campo a más de 40 mil millones de dólares en los próximos cinco años.

De este recorrido llamaron la atención también los pronunciamientos asociados a los vínculos con el Mercado Común del Sur, cuyos miembros plenos son Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela, incorporado recientemente, y del que Paraguay fue suspendido por el golpe de Estado parlamentario contra el presidente Fernando Lugo. Socios de ese bloque son Bolivia, Ecuador, Perú, Chile y Colombia.

En una videoconferencia con autoridades de Mercosur, Wen exhortó a ampliar las inversiones mutuas y la cooperación tecnológica y financiera. A ese llamado se sumaron dos propuestas: duplicar el comercio bilateral hasta 200 mil millones de dólares para 2016 y comenzar un estudio de factibilidad sobre un acuerdo de libre comercio entre China y el bloque.

Todas estas iniciativas en buena medida reafirman coincidencias políticas asociadas al objetivo común del desarrollo socio-económico, en medio de una diversidad de ideologías que reconocen como necesario el fortalecimiento de las relaciones bilaterales, sobre todo en tiempo de crisis.

Poco debe extrañar entonces que China y América Latina miren hacia etapas superiores en sus nexos, máxime si recuerda que el gigante asiático integra foros como el grupo Brics (Brasil, Rusia, India y Suráfrica) y el de los 20, al que también pertenece el gigante latinoamericano, junto con Argentina y México.

Y menos si se recuerda que las relaciones de China con África y los países árabes tienen en los respectivos foros de cooperación uno de sus principales exponentes, con un encuentro ministerial en el caso del primero anunciado para los días 19 y 20 de julio.

Quizás la iniciativa para la nueva plataforma de cooperación entre el gigante asiático y América Latina y el Caribe debió llegar antes. De ser así, ello debe ser una razón para impulsarla y recuperar el posible tiempo perdido.

* Jefe de la corresponsalía de Prensa Latina en China.