La marcha de indígenas movilizados en contra de la construcción de una carretera que atraviese el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) llegó hoy a la ciudad de La Paz, al término de una caminata de 600 kilómetros. Los aproximadamente 1.500 marchistas llegaron a la ciudad después de superar una serie de dificultades y obstáculos, algunos provocados por organizaciones afines al gobernante MAS. La marcha fue recibida con apoyo popular en la ciudad, aunque los marchistas fueron reprimidos por la Policía cuando intentaron ingresar a la Plaza Murillo.

Los marchistas llegaron a la ciudad dos días después de sus previsiones, debido a que se quedaron en las cercanías de la ciudad, para evitar que el gobierno relacione sus versiones de golpe de Estado provocado por el motín de los policías de baja graduación con la movilización indígena.

Al promediar las 10:45 de este miércoles, más de mil indígenas de la IX Marcha en defensa del TIPNIS comenzaron a caminar los últimos 11 kilómetros que les faltaban para llegar a la Plaza Murillo, después de haber recorrido más de 600 kilómetros desde la ciudad de Trinidad en 62 días.

Cientos de ciudadanos aclamaron a los ilustres visitantes a su paso por Chuquiaguillo, Villa El Carmen, barrio Minasa y Villa Fátima. ¡Tipnis sí, coca no!, ¡Bienvenidos a La Paz!, ¡La Paz está con el TIPNIS!, gritaban los paceños y repartían alimentos, fruta, refrescos e incluso juguetes para los niños indígenas.

La IX Marcha decidió cambiar la ruta de su recorrido a fin de no confrontar con la contramarcha campesina organizada por el gobierno, la cual se concentró en la Plaza Villarroel. Los manifestantes desistieron de marchar por la avenida Busch, como estaba previsto, y tomaron la avenida Tejada Sorzano, seguidos por cientos de vecinos, maestros,universitarios y jóvenes activistas. Más gente se fue sumando a la columna en Plaza Uyuni y en las avenidas Simón Bolívar y Camacho.

A las 15:30 la IX marcha ingresó por la calle Ayacucho, pero un contingente policial impidió su ingreso a Plaza Murillo. “La plaza es de todos”, exclamaban los indígenas a la par que intentaron ingresar al centro político del país, pero los accesos a ese lugar fueron cerrados por la policía, otra vez en actividades, después que unas horas atrás firmaran un acuerdo con el gobierno.

“No entraran a la Plaza Murillo porque queremos evitar violencia y enfrentamientos, la otra marcha también anuncio que llegaría, entonces es nuestro deber evitar enfrentamiento”, explicó el viceministro de Régimen Interior Jorge Pérez, en momentos en los que la policía reprimía con gases lagrimógenos a los marchistas. Los movilizados fueron gasificados incluso con gas pimienta.

Finalmente todos convergieron en la Plaza Mayor de La Paz donde fueron aclamados por la ciudadanía paceña. Los marchistas fueron acogidos por vecinos de la ciudad que salieron espontáneamente para apoyar la marcha.

En octubre de 2011 la VIII Marcha Indígena había logrado el compromiso del gobierno de declarar la región del TIPNIS como intangible y el presidente Morales declaró que ninguna carretera atraversaría la región. Sin embargo, luego presiones de cocaleros —considerados uno de los esctores más interesados en esa vía — hicieron que el gobierno de pasos atrás en su decisión e impulse la realización de una consulta a los pobladores de la región, la misma que es rechazada por indígenas y movimientos sociales.