(PL y Bolpress).- El continuo desfile de embajadores acreditados en Paraguay hacia el aeropuerto internacional de Asunción para regresar a sus países muestra el aislamiento del gobierno de Federico Franco. Sólo España, el Estado Vaticano, Alemania y Canadá reconocieron al nuevo Presidente paraguayo.

Los gobernantes Evo Morales de Bolivia; Hugo Chávez de Venezuela; Cristina Fernández de Argentina; y Mauricio Funes de El Salvador no reconocen al ilegal e ilegítimo gobierno instalado en Paraguay. Según el canciller paraguayo José Fernández, sólo España, el Estado Vaticano, Alemania y Canadá reconocieron al gobierno de Franco.

Cristina Fernández afirmó que Argentina no convalidará el golpe de Estado en Paraguay, “una práctica que hace tiempo creímos haber superado en la región”. De igual forma, Bolivia desconocerá cualquier gobierno que surja sin el mandato del pueblo, advirtió Evo Morales, tras recordar que Lugo “estaba acabando con las logias, con los terratenientes y grupos de poder (en Paraguay) y eso siempre tiene un costo”.

Hugo Chávez sostuvo que el golpe en Paraguay constituye un ejemplo más de que a las oligarquías no se les puede dar poder porque atropellan a los pueblos. Esa burguesía arrodillada a los intereses del imperio (Estados Unidos) ha defenestrado de manera ilegal al presidente legítimo, sin darle derecho a la defensa, de un día para otro ya la sentencia estaba elaborada, denunció.

El presidente de Nicaragua Daniel Ortega dijo que desconocerá al gobierno golpista de Paraguay y denunció la existencia de una conspiración que trata de debilitar el proceso de lucha de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Ayer mismo conversábamos con el presidente (Fernando) Lugo y le expresamos nuestra solidaridad, entendemos la situación realmente dramática debido a un plan claramente articulado entre la oligarquía, las fuerzas derechistas y las Fuerzas Armadas, expuso en la Plaza de la Revolución en esta capital.

De acuerdo con el mandatario nicaragüense, la forma empleada para dar este nuevo golpe distó mucho de la usada en Honduras para expulsar a Manuel Zelaya, y el estilo de la que fracasó en Venezuela, la cual perseguía arrebatar el poder e incluso asesinar al presidente Hugo Chávez. Rememoró los fracasos de la misma política en los intentos de golpe de Estado contra los gobiernos progresistas de Evo Morales en Bolivia, y Rafael Correa en Ecuador. Nosotros lo que reconocemos y continuaremos reconociendo es la soberanía y el derecho del pueblo paraguayo que hoy está librando la batalla para recuperar esa soberanía que le ha sido arrebatada, enfatizó.

En acto de homenaje al fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Carlos Fonseca Amador, por el 76 aniversario de su natalicio, el dignatario expuso la falsedad de la excusa usada para destituir a Lugo en Paraguay. El latifundio en aquel país sigue siendo el mismo que en la época del dictador Alfredo Stroessner, quien al igual que Somoza en Nicaragua fue impuesto por el imperialismo yanqui, subrayó.

Por su parte, el presidente Funes reiteró que no reconoce la legitimidad del gobierno de Franco y exhortó a los países miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) a definir “una posición en la misma línea”. Entre tanto, los gobiernos de Cuba, República Dominicana y El Salvador condenaron con dureza la interrupción del proceso democrático paraguayo y la salida forzosa del poder de un presidente electo por los votantes, y también desconocieron al nuevo Ejecutivo.

El presidente Leonel Fernández condenó con severidad la forma ilegal y antidemocrática en que fue destituido su homólogo paraguayo y pidió que la Organización de Estados Americanos (OEA) convoque inmediatamente una reunión general de cancilleres, a fin de suspender al país sudamericano de los organismos regionales.

Se retiran los embajadores

Diplomáticos de al menos nueve países abandonaron Paraguay en señal clara de rechazo a la destitución de Fernando Lugo, calificada por muchos como golpe de Estado. Diplomáticos de Argentina, Venezuela, Ecuador, Uruguay, Brasil, Colombia, México, Perú y Chile integran la primera lista de quienes recibieron las órdenes de partida de sus gobiernos.

“El gobierno brasileño condena el rito sumario de destitución del mandatario de Paraguay decidido el 22 de junio último, en que no fue adecuadamente asegurado el amplio derecho de defensa”, manifestó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil el 23 de junio, y llamó a consultas a su embajador en Asunción para evaluar las sanciones a adoptar por la ruptura de la democracia. La cancillería tomó la decisión luego de una reunión sostenida por la presidenta Dilma Rousseff con sus ministros de Relaciones Antonio Patriota; de Defensa Celso Amorim; y de Minas y Energía Edison Lobão.

También el 23 de junio el gobierno argentino dispuso el inmediato retiro de su embajador en Asunción “hasta tanto se restablezca el orden democrático en dicho país”, anunció el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Argentina. El 24 de junio retiraron a sus embajadores de Asunción los gobiernos de Rafael Correa y Ollanta Humala, mientras que México y Colombia llamaron a sus representantes a consulta.

El canciller ecuatoriano Ricardo Patiño confirmó el retiro del embajador Luis Prado como medida de protesta ante el golpe de Estado, mientras que la Cancillería peruana comunicó que “en vista de la situación política acaecida en la hermana República de Paraguay, el Gobierno de Perú ha decidido llamar en consulta a su Embajador en ese país para proseguir la evaluación que se está realizando en coordinación con otros países de la Unasur”.

Por su parte el gobierno colombiano anunció que llamará a consultas a su embajador Alberto Barrantes para tomar las medidas que correspondan, una vez se realicen las reuniones de la Unasur y el Mercosur. “Yo soy amigo del presidente Lugo, lo estimo, lamento enormemente que esto haya sucedido”, manifestó el presidente Juan Manuel Santos.

El Presidente de Uruguay José Mujica consideró que “hubo, desde el punto de vista real, una especie de golpe de Estado parlamentario” en Paraguay, pero manifestó su oposición a eventuales sanciones económicas “porque lo termina pagando la gente”.

Por otra parte, la secretaría de Relaciones Exteriores de México instruyó a al embajador en Paraguay Fernando Estrada que vuelva al país con el propósito de realizar consultas y examinar con otros países acciones que puedan contribuir a una solución en un marco de legalidad y concordia.

La delicada situación presentada tras la partida de los jefes de misión que significa, por lo menos en este momento, el cese de los vínculos bilaterales con tan alto número de países, se unió al contundente acuerdo del Mercosur de excluir de su seno a Paraguay.

Los Estados Partes y Asociados del Mercosur decidieron la suspensión inmediata de Paraguay y expresaron su más enérgica condena a la ruptura de su orden democrático en esa nación, la cual quedó sin derecho a participar en la venidera reunión del ente. El canciller uruguayo Luis Almagro confirmó que Paraguay está prohibido de participar de la cumbre en Mendoza, Argentina, en la cual estaba previsto el traspaso de la presidencia pro témpore del Mercosur precisamente a Paraguay.

Paraguay ostenta la presidencia pro témpore de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), pero todo indica que también será expulsado de esa instancia integracionista. El Consejo de Presidentes de Unasur analizará el próximo miércoles en Perú si entre las medidas de condena al golpe de Estado aplica el cierre de fronteras.

Diplomáticos de Unasur llamaron a respetar las cláusulas democráticas de la Unasur, el Mercosur y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y alertaron que las acciones en curso en Paraguay podrían ser comprendidas en tres artículos del Protocolo Adicional del Tratado Constitutivo sobre Compromiso con la Democracia, configurando una amenaza de ruptura al orden democrático, al no respetar el debido proceso.

El canciller paraguayo José Fernández arremetió contra la Unasur al negarle autoridad legal para convocar a una reunión extraordinaria el 27 de junio en Lima en la cual se enjuiciaría la destitución de Lugo. Fernández recordó que Paraguay es presidente pro témpore de la organización y el único autorizado para convocar a dicha cita.

Agitación social interna

El nuevo gobierno paraguayo se estremece ante el generalizado rechazo nacional e internacional. El nuevo mandatario Federico Franco ve crecer la resistencia de amplios sectores de la sociedad y de la comunidad exterior, reporta el corresponsal de Prensa Latina en Asunción Javier Rodríguez Roque.

Expresión destacada es la que escenifican los trabajadores de la televisión pública, quienes mantienen el control de sus canales y abrieron los micrófonos a un desfile de ciudadanos críticos del Ejecutivo. Un intento de cortar la electricidad a la televisión pública fue denunciado por los organizadores de la protesta y apenas unos minutos después de ello se restableció el fluido eléctrico.

El canal 10, perteneciente al sistema de la televisión pública, se colocó en cadena con el canal 2 que abrió sus micrófonos a la crítica directa contra la destitución del presidente Lugo. Los asistentes escuchan y apoyan planteamientos de dirigentes estudiantiles, campesinos y de otras organizaciones sociales que señalan el carácter golpista del Ejecutivo encabezado por Franco, llaman a mantener la movilización en las calles y hasta reclaman el inicio de una huelga general.

El 23 de junio hackers atacaron el portal oficial de la Presidencia de la República paraguaya y colgaron como uno de los títulos principales la frase “Franco NO podrá gobernar”. Días antes Anonymous invadió las páginas del Parlamento y del Banco Central de Paraguay.

Franco enfrenta además protestas campesinas en algunas localidades del interior del país e incluso en la Plaza de Armas y otras zonas de la capital. El recién constituido Frente por la Defensa de la Democracia desarrollará a partir de este martes un plan de movilizaciones articuladas de comités unificados en distritos, centros de trabajo y universidades, que llevarán adelante su propio cronograma de demostraciones ciudadanas.