Londres, (PL).- La Corte Suprema británica rechazó la petición del fundador del sitio alternativo Wikileaks Julian Assange de reexaminar el recurso contra su extradición a Suecia, donde enfrenta acusaciones por presuntos delitos sexuales. El periodista australiano todavía puede apelar ante la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH).

El pasado 30 de mayo el tribunal supremo británico aprobó la extradición del periodista australiano Assange a Suecia. El periodista no estaba presente en sala cuando se comunicó la decisión en una audiencia que duró 10 minutos.

Cinco de los siete jueces del supremo consideraron que en el caso de un pedido de detención para toda la Unión Europea (UE) bastaba con la firma de un fiscal. No obstante, la aplicación del fallo quedó pendiente para dentro de dos semanas ya que el tribunal otorgó a la defensa ese plazo para pedir la reapertura del proceso.

El periodista de 40 años se convirtió en una celebridad mundial y enfureció al gobierno de Washington en 2010 cuando Wikileaks dio a conocer filmaciones secretas y miles de cables diplomáticos estadounidenses sobre las guerras en Irak y Afganistán.

Assange, retenido en Londres desde el 7 de diciembre de 2010, se opone a su envío a Suecia, ya que además de defender insistentemente su inocencia, acusa a las autoridades de Estados Unidos de estar detrás del proceso legal.

Su detención respondía a una orden europea emitida por la fiscalía de la nación escandinava para interrogarlo como sospechoso de cuatro supuestos delitos de agresión sexual, por los cuales aún no ha sido formalmente acusado.

El fundador de Wikileaks recurrió al Supremo después de que en noviembre de 2011 el Tribunal Superior aprobara su extradición a Suecia, confirmando así la decisión tomada en febrero de ese mismo año por una corte inferior.

Christine Assange, madre del fundador de WikiLeaks, criticó al gobierno australiano por mantener distancia del proceso de extradición de su hijo. Afirmó que las autoridades han sido absolutamente inútiles, y han desprestigiado al periodista con el fin de entregarlo a Estados Unidos.

Denunció que los gobiernos no están haciendo nada, aunque en la búsqueda de protección para Julian recibe el apoyo del senador Scott Ludlam y de los Greens (movimiento político verde de Australia), de ciudadanos comunes y de organizaciones defensoras de derechos civiles.

El ministro australiano de Relaciones Exteriores Bob Carr aseguró que al periodista se le ha dado soporte consular, en tanto Canberra no puede interferir con el proceso legal en otro país. Chris Warren, secretario nacional de la Alianza de Medios, Entretenimiento y Artes, mostró preocupación por la situación de su colega, quien al final podría afrontar cargos por el trabajo periodístico hecho en WikiLeaks.

Assange pide revisar el recurso de extradición

El 12 de junio Julian Assange pidió a la Corte Suprema británica una nueva revisión del recurso contra el pedido de extradición a Suecia, y rechazó nuevamente su entrega a la nación nórdica, reiterando insistentemente ser inocente.

Los abogados de Assange presentaron los documentos para pedir una reapertura del recurso, por lo que los jueces estudiarán esa solicitud, informó un portavoz de la máxima instancia judicial de Reino Unido.

En la pasada audiencia del 30 de mayo, la Corte Suprema confirmó que el periodista australiano podía ser extraditado, pero le otorgó dos semanas de plazo para pedir una revisión del recurso por una “cuestión de procedimiento”, debido a elementos que no se tuvieron en cuenta durante el juicio.

La defensa apeló a un tecnicismo dilatorio al alegar que la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados Internacionales no fue argumentada durante el proceso legal, pero sí especificada en el fallo final. Ante esa situación, los magistrados británicos podían rechazar por escrito la petición o convocar una nueva vista para reexaminar el caso.

El 14 de junio la máxima instancia judicial desestimó por unanimidad “la solicitud presentada por Dinah Rose, abogada del señor Assange, que buscaba reabrir su apelación”, y ordenó también que el proceso de extradición del periodista no debe comenzar hasta dentro de dos semanas a partir de este jueves.

Pese al fallo en su contra, al periodista australiano todavía le resta una última oportunidad de apelar en un plazo de siete días ante la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) en la ciudad francesa Estrasburgo. En caso de que recurra a la CEDH, Assange dispondría de otros 14 días para que el Tribunal europeo se pronuncie sobre la admisibilidad de su recurso.