El pasado 30 de mayo, mineros de la Cooperativa 26 de Febrero tomaron físicamente la mina de estaño Colquiri en la provincia Inquisivi del departamento de La Paz, exigiendo nuevos parajes de trabajo. Tras siete días de ocupación el Estado perdió al menos 210 mil dólares, estimó el presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) Héctor Córdova.

El miércoles de la semana pasada afiliados a la Cooperativa minera 26 de Febrero ocuparon físicamente y de forma violenta el yacimiento de estaño, zinc y plata arrendado por la Comibol a la empresa privada Sinchi Wayra. Los avasalladores reclaman nuevas áreas de trabajo, argumentado el agotamiento de los parajes que explotan en ese yacimiento estatal desde hace varios años, informó el viceministro de Desarrollo Productivo Minero Metalúrgico Freddy Beltrán a la agencia ABI.

El presidente de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin) Albino García aseguró que la toma continuará hasta que las autoridades nacionales presenten una propuesta “bien contundente” sobre nuevas áreas para la explotación de estaño.

Fencomin dijo a la ABI que existen 1.100 cooperativistas en Colquiri, y su necesidad de trabajar les obligó a tomar la mina de forma “pacífica”. Sin embargo, la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) denunció que los cooperativistas hirieron a siete mineros de Sinchi Wayra.

El gobierno descalificó la toma de Colquiri y afirmó que los cooperativistas actuaron precipitadamente, tomando en cuenta que está en curso un estudio técnico para la migración de contratos de arrendamiento. “Han obrado precipitadamente desde nuestro punto de vista y han tomado la mina que es de propiedad del Estado y que en este instante está en contrato de arrendamiento con la empresa Sinchi Wayra. Cualquier avasallamiento a la propiedad privada o estatal, como es en este caso, no tiene justificativo”, censuró el viceministro Beltrán.

La Asociación Nacional de Mineros Medianos expresó su preocupación por el avasallamiento a la minaque atenta contra la seguridad laboral y las familias de los trabajadores de la compañía Sinchi Wayra. “La irrupción abrupta y violenta de personas ajenas a la mina Colquiri no puede pasarse por alto o minimizarse. Se trata de acciones que ponen en peligro a familias de trabajadores mineros y dan un marco de inseguridad a sus empleos”, remarcó el gremio empresarial.

Por su parte, los trabajadores del yacimiento estatal dieron plazo hasta este jueves a las autoridades nacionales para que desalojen a los avasalladores o, caso contrario, amenazaron con retomar esa mina por la fuerza. “No vamos a renunciar a nuestras fuentes de trabajo y vamos a retomar la mina junto a nuestras familias y nuestras esposas”, advirtió el secretario general del Sindicato de Trabajadores Mineros de Colquiri Severino Estallani.

El lunes, la FSTMB ratificó el inicio de un paro general indefinido en protesta por el avasallamiento del distrito minero de Colquiri, y el martes los 72 sindicatos mineros del país que integran la FSTMB iniciaron la huelga general indefinida, confirmó el secretario general del gremio David Ramos.

“Los secretarios generales de todos los sindicatos nos hemos reunido en Caracollo (a 37 Km de la ciudad de Oruro y 25 Km de Colquiri) para tomar determinaciones en defensa de la minería sindicalizada; y como primera medida determinamos una huelga general indefinida y esperamos para las 14h30 de hoy (martes) al ministro de Minería Mario Virreita y otras para solucionar en definitiva este problema”, declaró Ramos a la agencia ABI.

“Los mineros sindicalizados apostamos a la vigencia de la industria minera en el país, al desarrollo de la minería con tecnología moderna y no estamos de acuerdo que se vuelva al trabajo rústico que practican los cooperativistas mineros, eso constituye un retroceso de muchos años en esta actividad”, insistió Ramos.

El dirigente pidió también que se ponga freno a los avasallamientos que se produjeron en otros 10 distritos mineros en plena actividad. Según el secretario ejecutivo de la FSTMB Miguel Pérez, no se descartaron otras medidas de presión como el bloqueo de carreteras.

Beltrán aseguró que el gobierno es consciente del problema y por ello procura encontrar áreas de trabajo que permitan a los cooperativistas seguir trabajando. “Creemos que hay solución para el conflicto y lo que estamos intentando ahora es que no haya enfrentamientos entre los trabajadores asalariados de Sinchi Wayra y el sector cooperativo; por eso hemos reforzado la seguridad policial y se han ido viceministros a hablar directamente con la gente allá”, remarcó.

“Las cooperativas vamos a brindar las garantías necesarias (para iniciar el diálogo en el lugar del conflicto). Si no hay las condiciones, seguro se buscará otro escenario, podrá ser Caracollo, podrá ser Oruro u otro lugar”, respondió el presidente de Fencomin Albino García.

El presidente de Comibol dijo que la última propuesta que realizó el gobierno al sector movilizado para ampliar la superficie de explotación en la Veta de San Antonio “fue descartada”, y advirtió que el clima de tensión puede agravarse si no se encuentran soluciones oportunas. El dirigente minero de Colquiri Severino Estallani consideró que “estamos agotando toda concertación y el dialogo, pero lamentablemente, no hay respuestas de los avasalladores”.

Según Córdova, “se estima que estamos perdiendo aproximadamente 30 mil dólares diarios por la toma de la mina como Estado, porque nosotros tenemos un contrato de arrendamiento todavía vigente con la empresa Sinchi Waira, significa que nos deben pagar anualmente ocho por ciento”.

Con información de ABI.