Recién hemos sido invitados los de la marcha a un encuentro en que se prepara la cumbre de llamada Río ­+ 20. Al respecto podemos decir que en el tema de desarrollo social que se está planteando como “Economía Verde”, no se respeta la cosmovisión de desarrollo que tenemos los pueblos indígenas. La “Economía Verde” trata de mercantilizar y expropiar los territorios indígenas. Solamente nosotros tenemos territorios en los que están la mayoría de los arboles que aportan al aire limpio. La economía verde, está utilizando como – cualquier partido político – el asunto de la pobreza, diciendo que para haya menos, al final hay que favorecer a las empresas transnacionales. Sabemos que esto hará los pobres van a quedar más pobres.

En el tema de desarrollo dicen que hay que tener carretera, mas servicios, pero sabemos que esto es para favorecer mas a transnacionales que se quieren hacer más ricos, utilizando la pobreza, diciendo que es para superar la pobreza. En cabio nuestra visión de desarrollo se basa en una gestión indígena territorial (GTI) de manera sostenible, respetando la vocación productiva de cada región. Sin meter plantas transgénicas.

El otro tema en debate en este escenario es el de la seguridad y soberanía alimentaria, pero de igual manera, se lo hace sin respetar que los pueblos tienen su propia visión de esto dentro de su territorio.

En el tema de seguridad alimentaria, a los pueblos indígenas los quieren poner en contra de la ciudadanía. Dicen que ya no hay tierras para producir. A costa de decir soberanía y seguridad alimentaria, quieren expropiar nuestros territorios para ampliar la frontera de la agricultura industria con monocultivos y semillas extranjeras. Si no hay tierras fértiles, es porque realmente las grandes agroindustrias no han considerado en ningún aspecto trabajar sin químicos que han matado la tierra. En este aspecto nuestros territorios corren peligro.

Nos dicen flojos que no cultivamos aunque tenemos tanta tierra. El indígena vive de la caza, pesca, su pequeño chaco de cultivos para subsistencia y la recolección. Si teneos un lago con muchos pescados, no estamos pensando en cuanto dinero nos va dar al año, sino como cuidarlo para que siga bien, esa es nuestra cultura. Los indígenas estamos pensando en la época del año para entrar al monte a recoger la fruta, no para venderla, sino para compartirla con la familia.

Nuestros territorios son inalienables, imprescriptibles e inembargables. Se debería buscar una estrategia donde los estados no aprueben esto de la “Economía Verde” y “Seguridad Alimentaria”, si es a costa de nuestros territorios.

María Saravia Paredes

Secretaria de Cambio Climático de la Confederación de Mujeres Indígenas de Bolivia – CMIB