Washington y Atenas (PL).- La agencia Fitch Ratings recortó la calificación crediticia de Grecia desde B- hasta CCC, lo que la sitúa a dos peldaños de una nota de insolvencia, ante el riesgo de que abandone la zona euro. El Fondo Monetario Internacional (FMI) rechazó la salida de Grecia de la eurozonapor considerarla la última de las alternativas para solucionar la grave crisis económica y política que atraviesa.

La agencia Fitch Ratings recortó la calificación crediticia de Grecia, desde B- hasta CCC, lo que la sitúa a dos peldaños de una nota de insolvencia, ante el riesgo de que abandone la zona euro. Según un comunicado de esa entidad, la rebaja es producto de la elevada inseguridad que atraviesa la economía griega y por la posibilidad de que no sea capaz de mantenerse dentro de la unión monetaria y económica europea.

La fuerte presencia de los partidos anti austeridad en las elecciones parlamentarias del 6 de mayo y el consecuente fracaso para formar gobierno, subraya la falta de apoyo público y político al programa de 173 mil millones de euros otorgados por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, destaca el texto.

El líder conservador de Nueva Democracia (ND) Antonis Samarás renunció a intentar formar un gobierno de coalición, horas después de que el presidente Karolos Papulias le encomendara tal misión. ND resultó ganadora durante los comicios aunque con una insuficiente mayoría de 108 escaños, 50 de ellos de regalo a la lista más votada, en una Asamblea Nacional compuesta por 300 representantes de siete formaciones políticas.

Samarás se entrevistó con la mayoría de las fuerzas políticas para llevar a cabo su mandato bajo las premisas de mantener a Grecia en la eurozona y renegociar con los acreedores internacionales el contrato de préstamo, firmado por él mismo y el Pasok. Sin embargo, con excepción de este último partido, el resto de las formaciones que obtuvieron representación parlamentaria son contrarias al memorando de préstamo y rechazaron la oferta de formar gobierno con quienes consideran responsables de la grave crisis económica en la que se encuentra el país.

“Hicimos todo lo posible (para formar gobierno) a partir de la nueva composición de la Cámara, pero fue imposible”, aseguró el presidente de ND después de entrevistarse con los líderes de la Coalición de Izquierda Radical (Syriza), el Pasok, Izquierda Democrática y el Partido Comunista de Grecia. Únicamente dos formaciones quedaron al margen de estas consultas la derechista Griegos Independientes, que no quisieron recibir a Samarás, y los neofascistas Amanecer Dorado que no fueron incluidos en la agenda de contactos.

Si en los próximos días no fuera posible lograr una coalición de gobierno estable se convocaría a los diputados electos de la Asamblea Nacional para disolver la Cámara y convocar nuevas elecciones legislativas posiblemente para mediados del mes de junio.

Fitch considera que en el caso de que las nuevas elecciones generales del 17 de junio no logren un gobierno que continúe con el programa de austeridad fiscal y las reformas estructurales, será inminente el abandono de Atenas de la zona euro. De concretarse esa posibilidad será la quiebra total del sector privado, así como de las obligaciones soberanas denominadas en euros, pese a la moderada carga del servicio de deuda surgida tras la reestructuración de los bonos griegos en marzo.

La calificadora aseguró que de ser real una salida del euro pondría en revisión para otra rebaja a todos los ratings del bloque que utiliza la moneda única. Esa agencia también redujo desde AAA hasta B- el techo máximo de las calificaciones que puede alcanzar cualquier emisor u operación radicada en Grecia.

La agencia habitualmente otorga la máxima calificación en ese apartado a todos los países de la eurozona, pero en este caso decidió reducirla debido a que su salida del euro es un riesgo creciente y material.

El portavoz del FMI Richard Hawley destacó que esa no es la solución deseada por lo que esperarán los resultados de las elecciones del 17 de junio para restablecer las negociaciones con el nuevo gobierno sobre el rescate financiero internacional.

La economía de Grecia depende de la ayuda de la Unión Europea y el FMI, ascendente a 130 mil millones de euros, cuyas entregas están supeditadas al cumplimiento de las condiciones impuestas por ambas instancias, entre ellas fuertes medidas de recortes del presupuesto público.

Hawley apuntó que la recuperación económica en la zona euro pasa por el fortalecimiento del Fondo Europeo de Estabilización Financiera, políticas monetarias expansivas, reformas estructurales en las economías con problemas y un plan más claro hacia la integración fiscal.

Se trata, explicó, de aprovechar esa fuente permanente de financiación, al disponer de espacio suficiente para profundizar en su estrategia monetaria, en caso de que la inflación en ese bloque continúe retrocediendo por debajo del dos por ciento como se prevé.

Con antelación los presidentes del Banco Mundial Robert Zoellick y del Central Europeo (BCE) Mario Draghi coincidieron en que un abandono de Grecia del euro provocaría grandes pérdidas en las bolsas y una derrota de la moneda única.

La máxima autoridad del BM afirmó que de producirse ese eventual hecho se abrirán difíciles interrogantes sobre el futuro de España, Italia y el resto de la región, que aplica reformas estructurales para enfrentar la crisis de deuda que atraviesan.

Zoellick expresó que eventos como esos afectan la confianza porque se producen en momentos de falta de liquidez, por lo que comienzan a caer las empresas y los bancos. Por su parte Draghi manifestó que el BCE prefería la permanencia de Grecia dentro del euro grupo, aunque es una decisión que no le corresponde a la institución que preside, ya que el tratado de la moneda única no prevé la salida de unos de sus miembros.

Grecia registró un fuerte derrumbe de su Producto Interno Bruto (PIB) del 6,2% en el primer trimestre de este año, luego de una baja del 7,5% a finales del 2011. Con esos datos el país helénico acumula cinco años de recesión, ahora acompañada de una complicada crisis política, y tal como lo advirtió el Banco Central ese resultado confirma una contracción anual bien marcada que oscilará el 4,5%.

Junto a esa debacle económica, Atenas continúa en una incertidumbre política ya que las elecciones legislativas del pasado 6 de mayo el voto mayoritario fue contra las medidas de austeridad exigidas por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional a cambio de rescates financieros. De forma paralela el euro aceleró este martes su tendencia a la baja, luego de anunciarse nuevos comicios en Grecia por la falta de un acuerdo entre los partidos políticos.

Analistas de la Bolsa de Frankfurt consideraron que los inversionistas están desorientados, ya que no se sabe en que dirección se desenvolverá la crisis de la deuda pública en Europa, muy marcada por Grecia. La moneda europea llegó a caer a 1.2769 dólares por unidad, su nivel más bajo desde mediados de enero pasad.

El Banco Central Europeo fijó el valor de referencia del euro este martes en 1.2863, tras alcanzar ayer 1.2863 dólares. La jornada cambiaria había empezado con tendencia positiva, por un inesperado alto crecimiento de la economía de Alemania en el primer trimestre del año.